Pajarilla no nombra a una planta, nombra al menos a dos, y no se parecen en nada. En España la pajarilla de toda la vida es la Aquilegia vulgaris, la aguileña, una vivaz de montaña con flores colgantes de cinco espolones curvos. En el Caribe y en parte de América tropical se llama pajarilla a la Caesalpinia pulcherrima, un arbusto de flores naranjas con estambres rojos larguísimos que también responde a clavellina, clavellino o flor de pavo real. Una es herbácea europea de clima fresco y la otra un arbusto tropical: confundirlas al comprar semillas es un viaje perdido.
Antes de seguir, el aviso, porque en esto las dos coinciden: las semillas son la parte peligrosa en ambas. Las de la aguileña, junto con la raíz, son tóxicas por ingestión, y las de la Caesalpinia pulcherrima también, además de quedar repartidas por el suelo cuando las vainas se abren solas. Ninguna de las dos tiene parte comestible. Ante una ingestión, al médico o al veterinario, o al Instituto Nacional de Toxicología.
La pajarilla de España: la aguileña
La Aquilegia vulgaris es una planta vivaz de la familia de las ranunculáceas, la misma que los ranúnculos y los acónitos. Crece de forma silvestre en buena parte de Europa, incluidas zonas de montaña de la península ibérica, en claros de bosque, orlas y cunetas frescas. Forma una mata baja de hojas divididas en lóbulos redondeados, de un verde algo azulado, y de ella salen tallos finos y ramificados que llevan las flores muy por encima del follaje, colgando hacia abajo.
La flor silvestre es azul violácea, y de esa especie salen casi todas las variedades de jardín, que hoy se venden en blanco, rosa, granate y combinaciones de dos colores. Florece a mediados de primavera, dura unas semanas y después se siembra sola con mucha facilidad, lo que en un jardín de estilo relajado es una virtud y no un defecto. Si lo que buscas es el cultivo (dónde ubicarla, el frío que necesita la semilla para germinar, cómo mantenerla), está en la ficha de Aquilegia vulgaris.
Pájaros, palomas y garras de águila
Aquí está lo interesante del nombre, y es que los nombres populares de esta flor, en español y en otras lenguas, coinciden en ver en ella animales.
Pajarilla y pajarita vienen de mirar la flor colgada y verla como un grupo de pájaros pequeños. Con la flor boca abajo, los cinco espolones curvos parecen cinco cuellos y cinco cabezas apuntando hacia arriba, y los pétalos y sépalos hacen de alas. No es una lectura caprichosa de una zona concreta: el nombre inglés de esta planta es columbine, del latín columba, paloma, exactamente por lo mismo, y esa misma imagen de un corro de palomas alrededor de un plato aparece en la iconografía medieval.
Aguileña y el propio nombre científico Aquilegia vienen de otra lectura del mismo rasgo. La explicación más repetida apunta al latín aquila, águila, porque los espolones curvados hacia dentro recuerdan a las garras de un ave rapaz. La otra explicación que se maneja hace derivar el nombre de aqua y legere, recoger agua, por el líquido que queda en el fondo de los espolones. No hay forma de cerrar cuál de las dos es la buena, y lo honesto es contar las dos.
Y luego está el ruido de fondo: en español pajarilla es además el bazo del cerdo, de donde viene la expresión «se le alegró la pajarilla». Si buscas la planta y te salen recetas, es por eso.
Los espolones, que es lo que la hace reconocible
El espolón es un tubo cerrado que sale hacia atrás de cada uno de los cinco pétalos y que guarda el néctar en su extremo. Es el rasgo que permite identificar una aquilegia en un segundo, incluso fuera de flor no hay nada que se le parezca en un jardín.
Ese tubo no está ahí por decoración. Funciona como una cerradura: solo llega al néctar quien tenga la lengua o la trompa lo bastante larga, que en Europa son sobre todo los abejorros de lengua larga y algunas mariposas. Los insectos que no llegan tienen su propia solución, y se puede ver en cualquier mata en flor: muerden el espolón por fuera, cerca de la punta, y roban el néctar sin pasar por las anteras ni por el estigma. Si miras los espolones de tus aguileñas a contraluz y les encuentras agujeritos laterales, eso es lo que ha pasado.
La longitud del espolón varía mucho entre especies del género, y las aquilegias de jardín que se venden como «de espolón largo» son híbridos seleccionados precisamente por exagerar ese rasgo.
La pajarilla de América
La otra pajarilla es un arbusto tropical de la familia de las leguminosas, Caesalpinia pulcherrima. Hace de dos a cuatro metros, tiene hoja bipinnada de sombra ligera y flores en racimos erguidos en la punta de las ramas, con pétalos naranjas de borde amarillo (hay también formas rojas y amarillas) y diez estambres rojos muy largos que sobresalen como hilos. De esos estambres disparados hacia fuera salen los nombres que la comparan con un ave: flor de pavo real, pájaro del paraíso y, en algunos sitios, pajarilla.

La pajarilla americana, Caesalpinia pulcherrima. Los estambres rojos que sobresalen son el rasgo que da origen a los nombres de pájaro.
Da mucho juego en el litoral mediterráneo cálido y en Canarias, donde florece en pleno verano y rebrota de cepa si una helada moderada se lleva la parte aérea. En el interior peninsular no funciona. Su cultivo en detalle está en la ficha de Caesalpinia pulcherrima, y el lío de nombres que arrastra en México, donde se cruza con el flamboyán, está desarrollado en tabachín.

Una especie hermana, Caesalpinia gilliesii, la barba de chivo: flor amarilla y estambres rojos todavía más largos. También tiene semillas tóxicas.
Conviene no confundirla tampoco con esa especie hermana, la barba de chivo, de flor amarilla, ni con el flamboyán, que es un árbol mucho mayor.
Las dos coinciden en lo importante: la semilla
En la aguileña, las partes con más riesgo son las semillas y la raíz. La planta produce muchísima semilla, pequeña, negra y brillante, en unos folículos secos que se abren solos al final de la temporada, así que es fácil que quede al alcance de un niño en el arriate. El follaje fresco puede además irritar la piel de las personas sensibles al manipularlo.
En la Caesalpinia pulcherrima, la parte peligrosa son las semillas y las vainas, también por ingestión. Las vainas se abren con un chasquido al secarse y reparten las semillas por el suelo, que es justo donde juegan los niños y husmean los perros. No hay preparación que las vuelva comestibles.

Porte habitual de la pajarilla americana en terreno seco: arbusto abierto, de ramas finas, que se puede conducir a arbolito con poda.
En los dos casos la medida práctica es la misma: si hay niños pequeños o perros, recoger las cápsulas y las vainas en cuanto se secan, y no dejar sobres de semillas por la cocina.
Cómo saber de cuál te están hablando
Con tres preguntas se resuelve casi siempre. ¿Es una mata o es un arbusto leñoso? Mata baja de hojas redondeadas, aguileña; arbusto de ramas finas y hoja de helecho, Caesalpinia. ¿La flor cuelga o mira hacia arriba? La aguileña cuelga; la Caesalpinia lleva racimos erguidos. ¿Dónde está la planta? Si es un jardín de clima fresco o de montaña en España, es aguileña; si es un jardín de costa cálida, de Canarias o del trópico americano, es la otra. Y si el nombre importa para una compra, pide el binomio científico y escríbelo bien, con el epíteto en minúscula: Aquilegia vulgaris, no «Aquilegia Vulgaris».
Sobre las propiedades que se le atribuyen
Los textos que circulan atribuyen a la pajarilla, en cualquiera de sus dos versiones, efectos sobre la piel, la digestión o los dolores. No hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para prácticamente ninguna de estas plantas, y las que existen están en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión, no un artículo de internet.
La aguileña aparece en la materia médica europea antigua y la Caesalpinia pulcherrima tiene usos tradicionales documentados en América tropical. Eso es tradición y se cuenta como tradición: no sustituye a un tratamiento ni a una consulta médica, y con dos plantas cuyas semillas son tóxicas no es materia con la que experimentar en casa.
En resumen
Pajarilla es un nombre repartido entre dos plantas sin parentesco. En España designa a la Aquilegia vulgaris, la aguileña, una vivaz europea de flores colgantes cuyos cinco espolones curvos han hecho que se la compare con un corro de pájaros, igual que ocurre con el nombre inglés columbine, derivado de paloma. En el Caribe y en América tropical designa a la Caesalpinia pulcherrima, un arbusto de flores naranjas con estambres rojos muy largos al que también se llama clavellina o flor de pavo real.
Distinguirlas es fácil mirando el porte y la posición de la flor, y merece la pena hacerlo antes de comprar, porque una quiere clima fresco y la otra costa cálida. Lo que comparten es la precaución: en las dos, la semilla es tóxica por ingestión, y en las dos se reparte sola por el suelo al final de la temporada. Recoger las cápsulas y las vainas secas es toda la gestión de riesgo que hace falta en un jardín con niños o con perros.