Si has llegado buscando el tabachín, lo primero que conviene saber es que ese nombre no designa a un solo árbol. En México y en parte de Centroamérica se llama tabachín al menos a dos plantas muy distintas: el flamboyán (Delonix regia), un árbol grande de copa aparasolada y flor escarlata, y la Caesalpinia pulcherrima, un arbusto de dos o tres metros con flores naranjas de estambres largos. Son de la misma familia, las leguminosas, pero no se parecen en tamaño, ni en resistencia al frío, ni en el sitio que necesitan.

Distinguirlos es fácil y merece la pena hacerlo antes de comprar nada, porque uno de los dos se puede plantar en buena parte del litoral español y el otro solo prospera de verdad en Canarias. El resto de este artículo va de eso: qué mira uno para saber cuál tiene delante, de dónde viene el lío de nombres y qué se puede hacer con cada uno en España.

Flamboyán, Delonix regia, en plena floración

El flamboyán, Delonix regia, es el tabachín grande: copa aplanada y más ancha que alta, y floración roja sobre la rama.

Los dos tabachines, uno al lado del otro

La diferencia se resuelve mirando el porte y la flor. No hace falta más.

Flamboyán, Delonix regiaCaesalpinia pulcherrima
PorteÁrbol, con copa muy extendida en horizontal y aplanada por arriba, a menudo más ancha que alto es el árbolArbusto o arbolito de dos a cuatro metros, de ramas finas y porte abierto
HojaBipinnada y grande, con folíolos diminutos, aspecto de fronda de helechoBipinnada también, pero mucho más pequeña y de sombra ligera y punteada
FlorCinco pétalos grandes y abiertos, cuatro escarlatas y uno distinto, más pálido y moteado de blanco y amarilloRacimos erguidos en la punta de la rama, pétalos naranjas con el borde amarillo y estambres rojos muy largos que sobresalen
FrutoLegumbre leñosa, plana, oscura, de tamaño considerable, que queda colgando mesesVaina plana y mucho más pequeña, que se abre con un chasquido al secarse
FríoNo tolera heladasRebrota de cepa tras helada moderada, porque florece en madera del año

El detalle de la flor es el más rápido de todos. En el flamboyán los pétalos son anchos, planos y ocupan casi toda la flor. En la Caesalpinia los pétalos son pequeños y rizados, y lo que llama la atención son los diez estambres rojos que salen disparados hacia fuera como hilos. Por eso en varios países se la llama flor de pavo real.

Vaina y hoja bipinnada del flamboyan

Vaina leñosa y hoja bipinnada del flamboyán. La hoja de Caesalpinia pulcherrima tiene la misma arquitectura a escala mucho menor.

De dónde sale el nombre y por qué se cruzan

Los dos árboles estuvieron en su momento en el mismo género, Poinciana. El flamboyán se describió como Poinciana regia y la Caesalpinia como Poinciana pulcherrima. De ahí vienen los nombres comerciales que todavía circulan: poinciana para el primero y poinciana enana para el segundo. Cuando dos plantas comparten género durante décadas, los nombres populares acaban mezclándose, y eso es exactamente lo que ha pasado con tabachín.

A ese fondo común se le suma la costumbre local. El flamboyán recibe nombres distintos según el país: framboyán en Cuba, clavellino o acacia roja en otros sitios, y tabachín en México, como ya se recoge en la ficha del árbol de fuego. La Caesalpinia pulcherrima arrastra su propia colección: ave del paraíso mexicana, orgullo de Barbados, clavellina, flor de pavo real y, también, tabachín. No hay ninguna autoridad que reparta estos nombres, así que la regla práctica es la de siempre: si el nombre importa para una compra, pide el binomio científico.

Conviene dejar claro además que ninguno de los dos es una acacia, por mucho que aparezca «acacia roja» en las etiquetas. Y el nombre científico correcto se escribe con el epíteto en minúscula: Delonix regia, no «Delonix Regia».

Dónde se puede cultivar cada uno en España

Esta es la parte que decide la compra, y la respuesta no es la misma para los dos.

El flamboyán es un árbol tropical. En Canarias, en las zonas costeras cálidas, es arbolado de calle y de jardín corriente, y florece con normalidad en verano. La foto de abajo está hecha en una isla y se ve bien el contexto: draguitos, palmeras y un suelo seco de origen volcánico. En la Península es otra cosa. Solo tiene sentido en microclimas del litoral sur sin heladas, y aun ahí crece despacio y con frecuencia se queda en un árbol de hoja bonita que apenas da flor, porque le faltan noches cálidas. Del interior peninsular hacia arriba no funciona. Si quieres intentarlo desde semilla, el proceso está detallado en el primer año de vida de un flamboyán, y hay quien lo resuelve en maceta como bonsái de flamboyán, con las limitaciones que eso tiene.

La Caesalpinia pulcherrima es mucho más agradecida. Se planta en tierra sin problemas en Canarias y en la costa de Málaga, Almería, Murcia, Alicante y Valencia, y aguanta en enclaves resguardados de Cádiz, Huelva y Baleares. Florece en pleno verano, cuando el jardín mediterráneo está a media máquina, y si una helada moderada se lleva la parte aérea, rebrota de cepa y vuelve a florecer ese mismo año. Tiene ficha propia en Caesalpinia pulcherrima, con el detalle de suelo, poda y resistencia al frío.

Flamboyan en flor en una rotonda de Canarias

Flamboyán en una rotonda canaria. Es el único sitio de España donde este árbol se comporta como se espera de él.

Dos avisos antes de plantar

El primero es de sitio. El flamboyán tiene raíces superficiales que levantan aceras y muretes, y madera frágil que rompe con viento fuerte. Quiere espacio amplio, lejos de pavimentos, y algo de abrigo. No es árbol para un jardín pequeño ni para plantar contra la casa.

El segundo es de seguridad. Las semillas de Caesalpinia pulcherrima son tóxicas por ingestión, y las vainas se abren solas y las reparten por el suelo, donde quedan al alcance de niños y perros. No son comida ni hay preparación que las vuelva comestibles. Las vainas y semillas del flamboyán tampoco son alimento. Ante una ingestión, al médico o al veterinario, o al Instituto Nacional de Toxicología.

Sobre los usos medicinales que circulan

En internet hay páginas que atribuyen al tabachín propiedades para los dolores reumáticos, el colesterol, el hígado o el cabello. No hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para prácticamente ninguna de estas plantas, y las que existen están en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión, no un artículo de internet.

Sí es cierto que ambos árboles tienen usos tradicionales documentados en las regiones donde crecen, sobre todo con la corteza y las flores, y que su madera y sus vainas se han usado como leña. Eso es tradición y se cuenta como tal: no sustituye a un tratamiento ni a una consulta médica, y no es motivo para preparar nada en casa con hojas, flores o semillas de ninguno de los dos.

En resumen

Tabachín es un nombre mexicano que se reparte entre dos leguminosas ornamentales que compartieron el género Poinciana: el flamboyán, Delonix regia, árbol grande de copa aparasolada y flores escarlatas de cinco pétalos anchos, y Caesalpinia pulcherrima, arbusto de dos a cuatro metros con racimos erguidos de flores naranjas y estambres rojos muy largos. La flor los separa en un vistazo, y el tamaño adulto todavía más.

Para el jardín en España la elección está clara: la Caesalpinia se planta en todo el litoral mediterráneo cálido y en Canarias y rebrota tras una helada moderada, mientras que el flamboyán solo se comporta como debe en Canarias y en microclimas muy concretos del sur peninsular. Las semillas de la Caesalpinia son tóxicas por ingestión y conviene retirar las vainas si hay niños o perros cerca. Y las propiedades medicinales que se le cuelgan al tabachín en la red no tienen respaldo de declaraciones autorizadas en la Unión Europea.


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