Kifi, o más habitualmente kif, no es el nombre de una especie botánica. Es la palabra con la que en Marruecos y en el norte de África se designa al cannabis y a la mezcla que se prepara con él. La planta que hay detrás es Cannabis sativa, una herbácea anual de la familia de las cannabáceas, la misma que en España se llama cáñamo cuando se cultiva para fibra y semilla y marihuana cuando se habla de su uso estupefaciente.
Conviene decir de entrada lo que este artículo no va a hacer. La versión anterior de esta página afirmaba que el kifi es "una alternativa para tratar una variedad de afecciones médicas". Eso se ha retirado entero. No hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para esta planta: las que existen para cualquier alimento están recogidas en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión Europea, no un artículo de internet. Y el cannabis con finalidad médica es asunto de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), que tiene su propia vía de autorización. Aquí se habla de la planta, del nombre y del marco legal, que es lo que se puede sostener.
La planta que el nombre kif designa es Cannabis sativa, una herbácea anual de hoja palmaticompuesta.
De dónde viene la palabra kif
El término procede del árabe kayf, que en su sentido corriente significa algo parecido a "estado de ánimo" o "bienestar", y que en el Magreb pasó a nombrar tanto la sensación como la sustancia que la producía. De ahí saltó a las lenguas europeas a través de los relatos de viajeros y de la literatura del siglo XIX y XX, y por eso aparece escrito de maneras distintas: kif, kief, quif y, como en el título original de esta página, kifi.
En el uso marroquí la palabra no señala solo a la planta viva. Designa sobre todo una preparación tradicional, y esa doble condición es la que hace que buscar "kifi" como si fuera una especie no lleve a ninguna parte: no hay un género Kifia ni una entrada de flora con ese nombre. Es un nombre vernáculo, geográficamente acotado, de una planta que ya tiene binomio desde 1753.
El nombre está además ligado a una comarca concreta, la región del Rif, en el norte de Marruecos, donde el cultivo tiene siglos de arraigo agrícola y un peso económico y social considerable. Esa historia local explica que la palabra exista, pero no convierte al kif en una planta distinta del cannabis.
Kif, hachís y cáñamo no son sinónimos
Las tres palabras circulan mezcladas y designan cosas diferentes:
- Cáñamo es el nombre agrícola e industrial de la especie cuando se cultiva por su fibra y su semilla, con variedades seleccionadas para eso y con contenidos de tetrahidrocannabinol muy bajos. Es un cultivo legal en la Unión Europea, con sus catálogos de variedades y sus controles.
- Kif es un nombre local para la planta y para una preparación vegetal tradicional del norte de África.
- Hachís designa un producto concentrado obtenido de la planta, que jurídicamente es una sustancia estupefaciente y no un producto agrícola.
Confundirlos no es un detalle de vocabulario. La diferencia entre el primero y los otros dos es exactamente la diferencia entre un cultivo autorizado y uno que no lo es.
La planta, en términos botánicos
Cannabis sativa es una herbácea anual del orden Rosales, emparentada de cerca con las moráceas (la higuera, la morera) y con las urticáceas de la ortiga. Su hoja es palmaticompuesta, con foliolos lanceolados de borde aserrado, y el número de foliolos crece desde uno o tres en las primeras hojas hasta siete o nueve en el tramo medio de la planta, para volver a reducirse arriba. Las hojas nacen opuestas en la parte baja y pasan a alternas cuando la planta entra en floración.
Es una especie dioica: hay pies masculinos y pies femeninos, como en el sauce o en el kiwi. Los masculinos abren panículas laxas y colgantes de polen ligero; los femeninos llevan flores reducidas a un ovario con dos estigmas filiformes. El fruto es un aquenio, el cañamón, que lleva siglos usándose como alimento de aves.
La discusión taxonómica entre Cannabis sativa, C. indica y C. ruderalis sigue abierta, y los trabajos genéticos de las últimas décadas apuntan a un único acervo con estructura geográfica y cruzado hasta la saturación por la mano humana. Lo que sí conviene saber es que las etiquetas comerciales "sativa" e "indica" que circulan no se corresponden con esas entidades botánicas. Todo esto está desarrollado en la ficha de Cannabis sativa y en la de la planta del cannabis.
Hoja palmaticompuesta con foliolos lanceolados y borde aserrado, el carácter más reconocible de la especie.
Qué dice la ley en España
Este es el punto que de verdad importa a quien busca información en español, y es donde más bulos circulan. Resumido y sin entrar en interpretaciones:
El cáñamo industrial es un cultivo agrícola legal, pero sujeto a condiciones estrictas. Solo pueden sembrarse variedades certificadas incluidas en el catálogo común de variedades de la Unión Europea, cuyo contenido en tetrahidrocannabinol se mantiene por debajo del umbral fijado por la normativa comunitaria. La semilla debe ser certificada y el agricultor conserva la etiqueta oficial como prueba, porque la administración toma muestras de control en campo.
El cannabis para fines médicos o de investigación sigue una vía propia, que pasa por la AEMPS y no por la agrícola. No es algo que se resuelva con un permiso municipal ni con la compra de semillas.
Fuera de esos dos marcos, el cultivo no es una actividad agrícola. La Ley Orgánica 4/2015, de protección de la seguridad ciudadana, tipifica como infracción el cultivo ilícito de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas en lugares visibles al público, así como el consumo o la tenencia en vías y espacios públicos. Y según las circunstancias puede entrar en juego el Código Penal, que es un terreno donde ningún artículo de jardinería debe dar consejo.
Si algún detalle concreto de la norma te afecta, la consulta es a la AEMPS o a un profesional del derecho, no a un buscador. Hay dos artículos del sitio que entran en esto con más detalle: el cáñamo en España y dónde plantar cannabis, además de la comparación entre cáñamo y marihuana.
El cáñamo textil se siembra muy denso para que los tallos se ahílen y no ramifiquen. Es un manejo agronómico distinto del cultivo para semilla.
Por qué existía esta página
Merece la pena decirlo, porque explica de dónde salía el texto anterior. Esta ficha procede de una granja de contenidos que generaba un artículo por cada sinónimo de la misma planta, cada uno con un titular distinto, para multiplicar las páginas indexadas. Kifi era uno de esos sinónimos, y el cuerpo del texto era el de un artículo de cannabis con las palabras cambiadas por un sinonimizador, de ahí frases como "el kifi es el nombre latino o científico de la planta de cáñamo", que no significa nada.
La lista de "nombres de especies reconocidas" del original es un buen ejemplo del destrozo: mezclaba Cannabis indica con "Alfalfa", "Amnesia" y "Angola", que son nombres comerciales de semillas o directamente otra planta. Nada de eso se ha conservado.
En resumen
Kifi o kif es el nombre que reciben en Marruecos y en el norte de África el cannabis y una preparación tradicional hecha con él. La palabra viene del árabe kayf y no corresponde a ninguna especie propia: la planta es Cannabis sativa, una anual dioica de la familia de las cannabáceas, con hoja palmaticompuesta y polinización por viento. Cáñamo, kif y hachís no son sinónimos, y la diferencia entre ellos es sobre todo legal.
De esta página se ha retirado por completo la parte que presentaba la planta como alternativa para tratar afecciones médicas, porque no existen declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para ella en el marco del Reglamento (CE) 1924/2006, y porque el cannabis de uso médico depende de la AEMPS. En cuanto al cultivo, el cáñamo industrial es legal con variedades del catálogo europeo y semilla certificada; fuera de ese marco y del médico autorizado, el cultivo en lugares visibles al público y el consumo o la tenencia en la vía pública están sancionados por la Ley Orgánica 4/2015.