Si has llegado buscando cómo es la planta del cannabis por dentro y por fuera, esto es una ficha de anatomía y de ciclo: raíz, tallo, hoja, flor, semilla y tricoma, con el nombre correcto de cada parte y con lo que se sabe de su ciclo anual. La especie es Cannabis sativa, de la familia de las cannabáceas, la misma familia del lúpulo, y eso último explica bastantes parecidos en la forma de las inflorescencias femeninas.
Lo que no vas a encontrar aquí son propiedades ni usos de consumo. No hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para el cannabidiol ni para los extractos de la planta, y el uso medicinal se resuelve con medicamentos autorizados y receta, no con una planta. Tampoco hay instrucciones de cultivo: el cáñamo industrial es un cultivo regulado y el autocultivo tiene su propio marco sancionador, que también te resumo al final.

Cómo se clasifica, y por qué el comercio lo cuenta mal
En las tiendas se habla de sativa, indica y ruderalis como si fueran tres especies distintas. La botánica actual tiende a tratarlas como subespecies o formas de una sola especie muy variable, y hay taxonomistas que directamente no aceptan la separación. El motivo es sencillo: los caracteres que las distinguirían (altura, anchura del foliolo, ramificación, precocidad) varían tanto con el ambiente y con la selección que no dibujan fronteras firmes.
Esto tiene una consecuencia práctica. Cuando leas que una de ellas prefiere el frío y otra el calor, estás leyendo hábitos de linajes seleccionados, no una regla de especie. Y sobre todo: la clasificación botánica no decide nada legal. El estatus de una planta depende de la variedad inscrita y del contenido en THC, no de la etiqueta comercial que le pongan.
Raíz y tallo
El sistema radicular es pivotante, con una raíz principal que profundiza y raíces secundarias más superficiales. Como toda anual de crecimiento rápido, lo explora todo en pocos meses y es muy sensible al encharcamiento: un suelo que retiene agua le pudre la raíz con facilidad. En los cultivos de fibra se busca suelo profundo y bien drenado por esa razón.
El tallo es erguido, acanalado y hueco en su parte central, con una estructura que es justo la que interesa a la industria. Por fuera está el líber, con las fibras largas que se usan en textil y cordelería. Por dentro queda la parte leñosa, que al desmenuzarse da la cañamiza, un material ligero y absorbente. La proporción entre una y otra depende de la variedad y de la densidad de siembra: sembrado muy denso, el tallo se estira, ramifica poco y da fibra más fina.
Hojas
La hoja es palmeada y compuesta, con foliolos lanceolados de borde claramente aserrado que salen de un mismo punto. El número de foliolos no es fijo: en las primeras hojas verdaderas suele ser uno o tres, aumenta hacia la mitad del ciclo y vuelve a reducirse en las hojas que acompañan a las inflorescencias. Es un rasgo que despista a quien espera siempre las siete puntas del dibujo.
La disposición cambia con la edad de la planta: opuesta en la parte baja y alterna hacia arriba. El haz es más oscuro que el envés, y toda la planta está cubierta de tricomas no glandulares, unos pelos rígidos que dan ese tacto áspero y que no tienen nada que ver con los glandulares.
Flores, y la cuestión del sexo
Es una especie dioica en su forma silvestre: cada pie es macho o hembra. Existen variedades cultivadas monoicas, seleccionadas precisamente porque maduran de forma más uniforme, y se dan con cierta frecuencia pies con flores de los dos sexos cuando la planta pasa por estrés. La polinización es anemófila, por viento, y de ahí la cantidad enorme de polen que suelta un pie masculino.
Las flores masculinas son pequeñas, colgantes, agrupadas en panículas laxas, con cinco tépalos y cinco estambres, y se secan en cuanto han soltado el polen. Las flores femeninas son mucho más discretas: cada una es un solo ovario envuelto por una bráctea, del que sobresalen dos estigmas filiformes. Esas brácteas apretadas unas contra otras son lo que forma la inflorescencia densa que en el argot se llama cogollo. Las hojuelas que la acompañan son bractéolas, y el nombre correcto de la masa del ápice es inflorescencia, no cola.
Tricomas glandulares
Aquí está el detalle que más se confunde. Los tricomas glandulares son pelos con una cabeza secretora, y se describen tres tipos según su forma: bulbosos, sésiles y con pedúnculo, estos últimos los más grandes y los más abundantes en las brácteas femeninas. Dentro de esa cabeza se acumulan los cannabinoides y los terpenos, que son los compuestos volátiles responsables del olor.
El THC y el CBD proceden del mismo precursor y son dos ramas de una misma ruta de biosíntesis, así que el reparto entre ambos lo fija la genética de la variedad. Y como la glándula está en la inflorescencia, el resto de la planta queda prácticamente al margen: el tallo, la raíz y la semilla apenas contienen cannabinoides, que es la razón de que la fibra y la semilla se puedan comercializar como materia prima y como alimento.
La semilla
El fruto no es técnicamente una semilla, sino un aquenio: un fruto seco e indehiscente con una cubierta dura que envuelve una única semilla. Es ovalado, de pocos milímetros, de color pardo con un jaspeado más claro y a menudo con un resto de bráctea adherido. Lo que se vende pelado como alimento es el interior, el corazón de la semilla, una vez retirada esa cubierta.
Ciclo anual y respuesta a la luz
Es una anual estricta: germina, crece, florece, fructifica y muere en una temporada, sin parte perenne que rebrote. En la fase vegetativa acumula biomasa a una velocidad notable, y esa es la razón agronómica de su interés como cultivo de fibra.
Es además una planta de días cortos: la floración se induce cuando la noche se alarga, al final del verano, de modo que la siembra en cultivo industrial se hace en primavera y la recolección de fibra cae hacia el final del verano. Existen tipos que florecen por edad y no por fotoperiodo, procedentes del acervo de ruderalis, que es lo que en el comercio se llama autofloreciente.
Qué dice la norma en España
El cáñamo industrial solo se puede sembrar con variedades inscritas en el catálogo común de variedades de especies de plantas agrícolas de la Unión Europea, con contenido de THC por debajo del límite legal y con comunicación previa a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). El autocultivo de cannabis está sujeto a la Ley Orgánica 4/2015, de protección de la seguridad ciudadana, que sanciona como infracción grave el cultivo en lugares visibles al público. En alimentación, los productos con cannabidiol se consideran nuevo alimento y necesitan autorización previa conforme al Reglamento (UE) 2015/2283, que no está concedida.
En resumen
La planta del cannabis es una herbácea anual de raíz pivotante, tallo acanalado con fibra en el líber y cañamiza en el interior, hoja palmeada de foliolos aserrados, sexos separados en pies distintos y polinización por viento. Sus flores femeninas son ovarios envueltos en brácteas, y en esas brácteas se concentran los tricomas glandulares donde se acumulan cannabinoides y terpenos. El fruto es un aquenio, y el ciclo se cierra en una sola temporada con floración inducida por los días cortos.
Todo lo demás que suele acompañar a este tema pertenece a otro terreno. La clasificación comercial en tres especies no tiene el respaldo taxonómico que se le supone, no hay propiedades saludables autorizadas para el cannabidiol en la Unión Europea, y tanto el cultivo industrial como el doméstico tienen una norma concreta que conviene leer antes que cualquier artículo.