El hisopo es Hyssopus officinalis, una mata leñosa pequeña de la familia de las labiadas, la misma del romero, el tomillo y la lavanda. Es planta del sur de Europa y crece de forma silvestre en zonas montañosas del este peninsular y del Pirineo, sobre suelos calizos, secos y soleados. Todo lo que necesita en el jardín deriva de ahí.

Antes de plantarlo conviene saber que es una aromática de secano, no una hierba de huerto. Se queda en medio metro escaso, forma una mata compacta y leñosa por la base, y lo que más castiga su cultivo es el exceso de agua y el suelo pesado. Como contrapartida es muy resistente al frío, aguanta la sequía sin quejarse y sus espigas de flor azul son de las plantas que más abejas atraen a un jardín.

Mata de hisopo con sus espigas de flor

Cómo es la planta

Forma una mata de tallos erguidos, cuadrados como en toda labiada, que se lignifican en la base con los años. Las hojas son opuestas, estrechas y alargadas, casi lineares, de un verde oscuro, con un olor fuerte y algo alcanforado al frotarlas, muy distinto del dulzor del tomillo.

La flor aparece en verano en espigas terminales orientadas hacia un lado, con flores pequeñas de dos labios. Lo habitual es el azul violáceo intenso, pero también existen formas de flor rosada y blanca. Florece durante semanas y en ese periodo la mata es un hervidero de abejas y abejorros.

Cuidado con el nombre

Hisopo es un nombre que arrastra confusiones antiguas:

  • El hisopo de la Biblia probablemente no era esta planta. Los estudios sobre el término hebreo apuntan más bien a un orégano del Próximo Oriente, Origanum syriacum, que crece en la zona y encaja mejor con las descripciones. El nombre se trasladó después al Hyssopus officinalis europeo.
  • El hisopo anisado que se vende en viveros no es un Hyssopus sino Agastache foeniculum, una labiada norteamericana de hoja más ancha y aroma anisado, y con otras necesidades: quiere más agua y suelo más rico.
  • La palabra hisopo designa también el utensilio para asperjar agua, y esa acepción se cruza a veces en las búsquedas.

Si compras planta o semilla, comprueba que la etiqueta diga Hyssopus officinalis.

Dónde plantarlo en España

Es de las aromáticas más adaptables del grupo mediterráneo porque aguanta muy bien el frío invernal, cosa que a otras del mismo grupo les cuesta más.

  • Interior peninsular. Es su terreno. Suelo calizo, verano seco e inviernos fríos le vienen de perlas. Aquí es una planta prácticamente sin mantenimiento.
  • Litoral mediterráneo y sur. Sin problema, al sol y con drenaje. En verano muy caluroso agradece un riego ocasional.
  • Norte atlántico. Aquí es donde se complica, no por el frío sino por la lluvia y la humedad. Hay que plantarlo en un arriate elevado, en una jardinera o en un talud soleado, con mucha grava en la mezcla, y aceptar que puede durar menos años que en el interior.

La plantación se hace en primavera, o en otoño en zonas de invierno suave.

Hisopo cultivado en un arriate soleado

Exposición y suelo

Sol pleno, sin excepciones. En sombra se estira, florece poco y pierde aroma.

El suelo tiene que drenar de verdad. Prefiere terrenos pobres, pedregosos y calizos, y no le gusta ni la tierra rica en materia orgánica ni la arcilla compacta. Si tu suelo es pesado, mezcla arena gruesa y grava en el hoyo y planta en caballón. Un suelo alcalino le viene mejor que uno ácido.

No lo abones. Es un error clásico con las aromáticas mediterráneas: el abono da mata frondosa, blanda y con menos aceite esencial, es decir, con menos aroma, que es justo lo contrario de lo que se busca.

Riego

El primer año, riego moderado hasta que arraigue. Después, muy poco: en el interior y en el sur basta con un riego cada bastantes días en pleno verano, y en muchas zonas ni eso. La regla es dejar secar el suelo entre riegos. El hisopo muere mucho más veces ahogado que de sed.

En maceta

Va muy bien en contenedor y es una buena opción para un balcón soleado. Una maceta de veinticinco o treinta centímetros basta para una mata. Usa un sustrato con mucha proporción mineral: arena gruesa, grava fina o perlita mezcladas con sustrato universal, en torno a un tercio de material drenante. Nada de plato con agua debajo. Sitúala en el punto más soleado del balcón.

Poda

Es lo único que hay que hacer con constancia, y hay una regla que no conviene saltarse: no cortes sobre madera vieja y desnuda. Como el romero y la lavanda, el hisopo rebrota mal desde la parte lignificada sin hojas. Si te pasas, dejas un muñón que ya no vuelve.

La poda se hace al final del invierno o al principio de la primavera, antes de la brotación, recortando alrededor de un tercio del crecimiento del año anterior y manteniendo siempre hojas verdes por debajo del corte. Después de la floración conviene un repaso ligero quitando las espigas secas, que además evita que se resiembre por todas partes.

Con ese manejo la mata se mantiene compacta y dura bastantes años. Sin poda anual se abre por el centro, se queda leñosa y hay que sustituirla.

Espigas de flor de hisopo visitadas por insectos Hisopo formando mata compacta

Multiplicación

  • Semilla. Germina bien. Se siembra en primavera en semillero, apenas cubierta, y se trasplanta cuando las plantitas tienen varios pares de hojas, a unos treinta o cuarenta centímetros entre plantas.
  • Esqueje. Se toman esquejes semileñosos de unos ocho o diez centímetros a finales de primavera o en verano, se quitan las hojas de abajo y se plantan en sustrato arenoso y apenas húmedo. Enraízan sin dificultad.
  • División de mata. Posible en primavera en ejemplares aún no muy leñosos, aunque es la vía menos fiable de las tres.

Plagas y problemas frecuentes

  • Pudrición de raíz. El problema principal. Exceso de riego, suelo compacto o lluvia invernal sobre terreno que no drena.
  • Mata abierta por el centro. Falta de poda anual. Con el tiempo la base se lignifica y ya no rebrota.
  • Pulgón. Ocasional en brotes tiernos de primavera.
  • Poco aroma. Sombra, exceso de riego o exceso de abono. Casi siempre lo tercero.

Recolección y uso

Las hojas y las sumidades floridas se recogen en verano, mejor al inicio de la floración, que es cuando la planta concentra más aceite esencial. Se cortan las puntas de las ramas por la mañana, una vez seco el rocío, y se secan en manojos colgados boca abajo en un sitio oscuro, seco y ventilado. Después se guardan en tarro hermético.

En cocina el hisopo se usa con mucha mesura: su sabor es fuerte, amargo y algo alcanforado, y en cantidad domina cualquier plato. Se emplea en guisos de carne, en caza, en algunas conservas y en la elaboración de licores de hierbas, entre ellos alguno tan conocido como la Chartreuse.

Hay un dato de seguridad que conviene decir con claridad: el aceite esencial de hisopo contiene pinocanfona y compuestos relacionados, y está documentado que en dosis elevadas puede provocar convulsiones. No es un producto para usar por cuenta propia en casa. La hoja en cantidades culinarias es otra cosa, pero el aceite esencial no se maneja a la ligera.

Hisopo listo para la recoleccion

Calendario orientativo

ÉpocaTrabajo
Finales de inviernoPoda de un tercio sobre madera con hoja
PrimaveraPlantación, siembra en semillero, trasplante
VeranoFloración, recolección al inicio de la flor, esquejes
Finales de veranoRepaso de espigas secas para evitar la resiembra
Otoño e inviernoReposo, sin riego, protección del exceso de lluvia en el norte

Encaja perfectamente en un arriate de aromáticas mediterráneas junto a tomillo, lavanda, salvia y romero, porque todas piden lo mismo: sol, poca agua y suelo que drene.

Mata de hisopo en flor a pleno sol

En resumen

El hisopo es una de las aromáticas más fáciles de tener en España si respetas su origen: sol pleno, suelo pobre y calizo, drenaje y muy poco riego. Aguanta el frío mejor que otras labiadas mediterráneas, así que funciona bien en el interior; donde hay que trabajárselo es en el norte húmedo, plantándolo en alto y con mucha grava.

Del manejo, quédate con la poda de finales de invierno sin entrar nunca en la madera desnuda, que es lo que mantiene la mata compacta durante años. Y en la cocina, poca cantidad, porque su sabor manda mucho. El aceite esencial, mejor dejarlo a quien sepa manejarlo.


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