Bajo la etiqueta Ipomoea se venden en España cuatro cosas que no tienen casi nada que ver entre sí: una trepadora anual de semilla que cubre una valla en un verano, una planta de follaje para jardineras que se compra en maceta y se multiplica por esqueje, un cultivo de huerta del que se comen los tubérculos, y una trepadora perenne incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras que no deberías plantar. Las cuatro son Ipomoea. Ninguna se cuida como la otra.

Esa confusión no es rara: es la norma. El artículo que ocupaba antes esta página mezclaba en la misma lista de "variedades de Ipomoea" a la gloria de la mañana y a media docena de cultivares de boniato ornamental, como si fueran lo mismo. Aquí va la separación, que es lo único que hace falta para no equivocarse al comprar.

Flor de campanilla de Ipomoea, embudo morado con la garganta pálida, sobre hojas acorazonadas La flor en embudo, con los cinco radios marcados y la garganta más clara, y la hoja acorazonada: los dos rasgos que identifican al género de un vistazo.

Un género enorme

Ipomoea es el género más grande de las convolvuláceas, con varios cientos de especies repartidas por las regiones tropicales y subtropicales de todo el mundo, y el grueso de ellas americanas. Dentro hay hierbas anuales, lianas leñosas, matas rastreras, plantas de tubérculo y hasta arbustos y arbolillos.

El nombre viene del griego ips, gusano, y homoios, semejante, por la manera en que el tallo se retuerce al trepar. Lo que comparten casi todas es la flor: una corola soldada en embudo, con cinco radios marcados en la cara externa y la garganta de otro color, abierta durante unas horas y luego enrollada sobre sí misma para siempre. Si la flor de tu planta hace eso, y la hoja es acorazonada o palmeada, estás ante una Ipomoea o ante una convolvulácea próxima.

1. Las campanillas anuales, las de semilla

Es lo que la mayoría busca. Trepadoras volubles de crecimiento rapidísimo que en el clima español se comportan como anuales, se siembran cada primavera y mueren con la primera helada. Las que se encuentran en sobre de semillas son básicamente cinco:

  • Ipomoea purpurea, la clásica de flor morada, rosa o blanca. La más rústica y la que más se resiembra sola.
  • Ipomoea tricolor, la del cultivar 'Heavenly Blue', azul celeste con la garganta blanca. Flor más grande y algo más exigente en calor.
  • Ipomoea nil, la japonesa, con siglos de selección detrás y flores jaspeadas o de borde ondulado.
  • Ipomoea alba, la flor de luna, que abre al atardecer, es blanca, grande y perfumada, y se poliniza de noche.
  • Ipomoea lobata, la banderita española, que no hace campana sino espigas de florecillas tubulares del rojo al crema.

Todas se siembran en el sitio definitivo porque odian el trasplante a raíz desnuda, y todas florecen menos cuanto más nitrógeno reciben. El cultivo completo está en campanita (Ipomoea), la trepadora que florece cada mañana, y el caso concreto de una de ellas, con el aviso sobre los alcaloides de su semilla, en Ipomea violacea.

2. El boniato ornamental, que no se siembra

Aquí está el malentendido gordo. Esas plantas de follaje casi negro, lima brillante o bronce, de hoja lobulada o acorazonada, que se venden en maceta para cascadas de jardinera y cestas colgantes, con nombres comerciales como 'Blackie', 'Margarita', 'Sweet Caroline' o 'Illusion', no son campanillas. Son Ipomoea batatas: exactamente la misma especie que el boniato de la frutería, seleccionada por el color de la hoja en vez de por el tubérculo.

Eso cambia el manejo por completo:

  • No se siembran. Se compran en maceta y se multiplican por esqueje de tallo en agua o directamente en sustrato, que enraiza en días. Es la planta más agradecida que hay para eso.
  • No trepan de verdad. Se arrastran y se descuelgan. Para cubrir una valla no sirven, para desbordar una jardinera son inmejorables.
  • Casi no florecen. Y cuando lo hacen, la flor es discreta y lila. Lo que se compra es la hoja.
  • Quieren agua y calor. Al revés que las campanillas anuales, que prefieren suelo pobre y seco, estas piden riego regular y no aguantan el frío. Con la primera helada se acaban.
  • Hacen tubérculo. Al vaciar la maceta en otoño es habitual encontrar boniatos pequeños en el fondo. Son de la misma especie que los comestibles, pero estas variedades están seleccionadas para follaje y no como cultivo de mesa.

3. El boniato de huerta

Ipomoea batatas es un cultivo de origen americano y una de las plantas alimentarias más importantes del mundo. En España se cultiva sobre todo en el litoral mediterráneo y en el sur, y se planta de esqueje o de brote enraizado, nunca de semilla, en caballones y con el calor ya asentado.

Es una raíz tuberosa, no un tubérculo de tallo como la patata, y no tiene parentesco con ella: la patata es una solanácea y el boniato una convolvulácea. Tampoco es lo mismo que el ñame. Lo que sí es, es exactamente la misma planta que la batata y que el camote, que son nombres regionales del mismo alimento. El cultivo paso a paso está en cultivar boniato, y el enredo de nombres en boniato y batata, por qué son la misma planta.

Lo único que interesa decir aquí sobre su composición es lo que es, sin promesas: un alimento rico en almidón, con las variedades de pulpa naranja más pigmentadas que las de pulpa blanca. Nada más, porque cualquier cosa que se afirme por encima de eso entra en el terreno de las declaraciones de propiedades saludables, que en la Unión Europea regula el Reglamento (CE) 1924/2006 y autoriza la Comisión Europea, no un artículo de internet.

4. La que no se planta: Ipomoea indica

Ipomoea indica, la campanilla azul perenne, es la excepción incómoda del género. Tiene la flor más espectacular de todas, de un azul índigo que vira a violeta a lo largo del día, y es justo por eso por lo que se ha extendido.

El problema es que no se comporta como las anuales. En el litoral mediterráneo, en el sur peninsular y en Canarias no muere en invierno: rebrota de cepa, se estratifica sobre setos y arbolado, enraíza por los nudos y forma mantos continuos que tapan y ahogan la vegetación que cubren. Barrancos, ramblas, márgenes de camino y riberas son sus sitios, y una vez instalada es muy difícil de sacar, porque cada fragmento de tallo que quede enraíza.

Está incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, aprobado por el Real Decreto 630/2013, lo que prohíbe su introducción en el medio natural, su posesión, transporte, comercio y cesión. Si la tienes en el jardín y decides retirarla, los restos de poda no van al monte, ni a un barranco, ni a un descampado, ni a un contenedor de restos vegetales que acabe en compostaje al aire libre cerca del agua: se secan del todo antes de tirarlos. El panorama de las trepadoras prohibidas está en enredaderas.

Lo que lleva el nombre y no es Ipomoea

Queda el último tramo del lío, que es de vocabulario. Estas son las plantas que comparten apodo y no comparten género:

Nombre popular compartidoQué es en realidad
Don Diego de nocheMirabilis jalapa, de otra familia (nictagináceas). No trepa, abre al atardecer y forma una mata. Está en su propia ficha. El don Diego de día sí es una Ipomoea.
Campanilla de los huertosConvolvulus arvensis y Calystegia sepium, malas hierbas perennes de rizoma profundo que rebrotan de cada fragmento. La Ipomoea ornamental muere entera con la helada y no deja rizomas.
Campanilla de macetaConvolvulus tricolor, que es una mata baja y no una trepadora. Si la compras esperando que cubra una valla, no lo hará.
Batata, camote, papa dulceNombres regionales de Ipomoea batatas, el boniato. El mismo alimento y la misma especie.

Un apunte de seguridad que vale para todo el género ornamental: las semillas de varias especies de Ipomoea contienen alcaloides y han causado intoxicaciones. No son un juguete y se guardan fuera del alcance de los niños. Ante una ingestión, al médico o al Instituto Nacional de Toxicología; con un animal, al veterinario.

En resumen

Ipomoea es un género de varios cientos de especies de convolvuláceas, casi todas de flor en embudo que dura unas horas. Bajo ese nombre se venden en España cosas muy distintas: campanillas anuales de semilla que trepan y florecen cada mañana, boniatos ornamentales de follaje que se compran hechos y se multiplican por esqueje, el boniato de huerta del que se come la raíz, y Ipomoea indica, que está catalogada como invasora por el Real Decreto 630/2013 y no debe plantarse.

Saber cuál de las cuatro tienes delante se resuelve mirando dos cosas. Si viene en sobre de semillas y trepa, es una anual de flor. Si viene en maceta, arrastra y lo que luce es la hoja de color, es un boniato ornamental. Y si la flor es azul intensa y la planta rebrota año tras año en clima suave, comprueba el binomio antes de tocarla, porque probablemente sea la que está prohibida.


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