«Bambú gigante» no es una especie, es una categoría, y dentro de ella hay dos plantas muy distintas que no se pueden cultivar en los mismos sitios. Una es el moso, Phyllostachys edulis, el bambú de los bosques de cañas de China y Japón, que resiste el frío y es el gigante que puede vivir en buena parte de España. La otra es el Dendrocalamus giganteus, el bambú más grande del mundo, tropical de verdad, que aquí solo tiene sentido en Canarias o bajo invernadero. Confundirlos es el error que arruina la mayoría de las plantaciones.

La segunda cosa que conviene saber antes de comprar es que un bambú gigante no da cañas gigantes hasta pasados bastantes años, por mucho que la etiqueta prometa veinte metros. Y la tercera es que los gigantes templados son bambúes corredores: se expanden por rizoma y se comen un jardín entero si no se les pone barrera. Con esas tres ideas claras, la elección es fácil.

Cañas adultas de un bambú de gran porte. El grosor de cada caña queda fijado el día que brota y ya no cambia.

Cuáles son los bambúes gigantes

EspecieRizomaClimaEn España
Phyllostachys edulis (moso)CorredorTemplado, resiste heladas fuertesSí, con suelo profundo y humedad
Phyllostachys bambusoides, P. vivaxCorredorTempladoSí, y más fáciles de encontrar
Dendrocalamus giganteusCespitosoTropical, sin heladasCanarias o invernadero
Guadua angustifoliaCespitosoTropical americanoCanarias o invernadero
Bambusa oldhamiiCespitosoSubtropical, heladas muy levesLitoral sur y sureste

La diferencia de rizoma es la que decide cómo se comporta la planta en el jardín. El corredor, o leptomorfo, manda rizomas largos horizontales que brotan lejos de la mata madre. El cespitoso, o paquimorfo, ensancha la mata desde el borde unos pocos centímetros al año. Está desarrollado en la guía general del bambú, y por si llegas tarde, en cómo eliminar bambú.

El moso, el gigante que sí puede vivir aquí

Phyllostachys edulis, que también verás escrito como Phyllostachys pubescens, es el bambú templado de caña más gruesa. En sus bosques de origen pasa de los veinte metros, con cañas que un adulto no abarca con una mano, y la caña joven está cubierta de un fieltro fino y aterciopelado que se pierde con la edad. Es el bambú de los bosques de cañas que salen en las fotografías de Japón, y el que produce la mayor parte del bambú industrial del mundo.

Resiste heladas fuertes, así que el frío no es el problema en España. El problema es el agua y el suelo. El moso quiere suelo profundo, suelto, fresco y ligeramente ácido, y humedad ambiental alta. En Galicia, la cornisa cantábrica, el norte de Portugal o una vaguada de fondo de valle con suelo hondo, se hace bien. En un suelo somero, calizo y seco de meseta, con veranos largos y aire seco, sobrevive raquítico y no llega nunca a hacer cañas de grosor. No es que se muera: es que hace un bambú mediano mal hecho.

Bosquete de un bambú corredor: las cañas salen separadas y repartidas, no en mata cerrada. Así se reconoce un rizoma trazante.

Los gigantes tropicales

Dendrocalamus giganteus es el bambú más grande que existe, capaz de superar los treinta metros con cañas de un palmo largo de diámetro, y crece en mata cerrada, no en bosquete disperso. Guadua angustifolia, su equivalente americano, es el material estructural con el que se construyen viviendas y puentes en Colombia y Ecuador. Los dos son plantas de clima cálido y húmedo sin heladas, y los dos necesitan mucha agua y mucho calor para hacer algo parecido a lo que hacen en su tierra.

En la península no aguantan un invierno normal: por debajo de unos pocos grados bajo cero se queman, y una helada seria mata la mata entera. Su sitio en España es Canarias, algún punto muy resguardado del litoral sur, o un invernadero grande y con calefacción, que para una planta de treinta metros es una condición difícil de cumplir. Si lo que buscas es una mata alta, densa y que no se escape, hay cespitosos de porte razonable que sí funcionan aquí, del grupo de Bambusa en el sur y de Fargesia en climas frescos.

Por qué las primeras cañas son finas

Esta es la parte que nadie cuenta en el vivero. Una caña de bambú sale del suelo con su diámetro definitivo y no engorda jamás: se estira, saca ramas y hojas, y ese grosor es el que tendrá toda su vida. El grosor de cada brote depende de la reserva acumulada en el rizoma, de modo que una planta joven solo puede sacar cañas finas, aunque su especie llegue a quince centímetros de diámetro.

Lo que hace un bambú gigante en los primeros años es construir rizoma bajo tierra, y cada primavera sus brotes son algo más gruesos que los del año anterior. Llegar al calibre de catálogo lleva años de mata bien alimentada, regada y no cortada. Por eso conviene desconfiar de una planta pequeña vendida como gigante a precio alto, y por eso no tiene sentido cortar cañas los primeros años: cada caña que quitas es superficie de hoja que deja de alimentar al rizoma.

Los gigantes tropicales crecen en mata cerrada, con las cañas apretadas y arqueadas hacia fuera.

Antes de plantar uno

  • Espacio. Un moso adulto no es un seto, es un bosquete. Calcula el sitio que va a ocupar dentro de diez años, no el cepellón que traes a casa.
  • Barrera. Si es corredor, barrera antirrizoma perimetral en la plantación, no después. Sale infinitamente más barato que arrancarlo del césped del vecino.
  • Agua. Los gigantes son los bambúes más exigentes en riego. Sin agua suficiente no hay cañas gruesas, punto.
  • Distancia a construcciones. El rizoma busca huecos: alcorques, juntas, drenajes, piscinas.
  • Viento. Una caña alta y hueca en sitio ventoso se dobla y se despeina, y el bosquete pierde la verticalidad que es su gracia.

Cañas y brotes

La caña de un bambú gigante es un material serio: ligera, hueca y con nudos, trabaja muy bien a tracción y flexión, y con ella se hacen desde estructuras hasta suelos y tableros. Para aprovecharla se corta en invierno, cuando la caña tiene tres o cuatro años y ya ha endurecido, y se cura antes de usarla. El sitio tiene una guía aparte de usos del bambú.

Los brotes tiernos del moso son el brote de bambú de la cocina asiática, y aquí hay un aviso de seguridad importante: los brotes crudos de muchos bambúes contienen glucósidos cianogénicos y no se comen sin cocinar. Se pelan y se hierven en abundante agua destapados, tirando el agua de cocción. El brote enlatado que se vende ya viene tratado.

Y una aclaración que hace falta porque el bambú arrastra mucha literatura de suplementos: aquí no vas a encontrar propiedades ni beneficios. No hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para prácticamente ninguna de estas plantas, y las que existen están en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión, no un artículo de internet. Un brote de bambú cocido es una verdura de sabor suave y poco más, y eso ya está bien.

En resumen

Si te ofrecen un bambú gigante, pregunta el nombre científico antes de pagar. Phyllostachys edulis y sus parientes son gigantes templados, corredores, y pueden hacer cañas gruesas en España donde haya suelo profundo, agua y humedad, sobre todo en el noroeste. Dendrocalamus giganteus y Guadua angustifolia son gigantes tropicales, cespitosos y sin resistencia a las heladas: su sitio aquí es Canarias o un invernadero, y fuera de ahí la plantación es dinero perdido.

Sea cual sea, ten paciencia con el grosor, porque cada caña nace con su diámetro definitivo y el calibre solo sube según engorda el rizoma bajo tierra. Y si el elegido es corredor, la barrera antirrizoma se pone el día de la plantación. Es el único momento en que resulta barata.


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