La rosa Harison amarilla no es una variedad moderna ni un color de catálogo: es un rosal concreto, Rosa x harisonii, registrado como 'Harison's Yellow', que apareció en un jardín de Nueva York hacia 1824 y sigue vivo en jardines de medio mundo dos siglos después. Da una flor semidoble de amarillo intenso, en una sola oleada al final de la primavera, sobre ramas arqueadas y espinosas cubiertas de hojitas pequeñas y finas que recuerdan a las de un helecho.

Su fama no viene del tamaño de la flor, que es modesto, sino de su resistencia. Crece sobre sus propias raíces, rebrota de ellas y forma matas que sobreviven sin nadie que las cuide. Por eso se la asocia a las casas abandonadas del oeste americano, donde todavía se encuentran rodales amarillos floreciendo junto a cimientos de casas que ya no existen, y se cita habitualmente como una de las rosas que acompañaron a los colonos por las rutas hacia el oeste.

Flores semidobles de amarillo intenso sobre ramas de hojas pequeñas y numerosos folíolos, el aspecto característico de 'Harison's Yellow'.

De dónde sale

La rosa toma el nombre de George Folliott Harison, un abogado neoyorquino en cuyo jardín apareció, en un solar del sur de Manhattan. Desde allí pasó a los viveros comerciales de la zona, en particular al de la familia Prince en Long Island, que la difundió a partir de la década de 1830. En poco tiempo estaba plantada por todo el país.

Se le atribuye habitualmente un cruce entre Rosa foetida, la especie asiática de flor amarilla intensa, y Rosa spinosissima (también citada como Rosa pimpinellifolia), el rosal de espinas finas y hoja menuda. La atribución es la aceptada por la bibliografía de rosas antiguas, pero conviene decir que es una deducción a partir del aspecto de la planta, no un cruce documentado por su obtentor.

Ese origen explica lo que ves: el amarillo y la sensibilidad a los hongos vienen de foetida, y las hojas diminutas, los aguijones finos y densos y la costumbre de rebrotar de raíz vienen de spinosissima.

Cómo se reconoce

  • Flor semidoble, en copa poco profunda, de amarillo intenso y uniforme, con estambres visibles en el centro. Perfumada, con un olor fuerte que no gusta a todo el mundo.
  • Floración única, concentrada al final de la primavera y de unas pocas semanas, en ramilletes a lo largo de las ramas del año anterior.
  • Hoja pequeña, de un verde grisáceo, con siete a nueve folíolos diminutos. De lejos el arbusto parece emplumado.
  • Ramas arqueadas, finas, muy armadas de aguijones rectos y delgados repartidos por todo el tallo.
  • Porte de arbusto ancho, que se extiende por la base emitiendo hijuelos.
La floración se produce a lo largo de las ramas del año anterior, no en las puntas del crecimiento nuevo.

No la confundas con otros amarillos tempranos

Tres rosales amarillos que florecen pronto y una sola vez se confunden con frecuencia:

  • Rosa xanthina 'Canary Bird' tiene la flor simple, de cinco pétalos, no semidoble. El porte es parecido, arqueado y de hoja fina.
  • Rosa banksiae 'Lutea' es una trepadora enorme de flores minúsculas en racimo y ramas casi sin aguijones. No se parece en nada de cerca.
  • Rosa foetida, la madre probable, tiene la flor simple y de amarillo aún más chillón, y su forma 'Bicolor' es roja por dentro y amarilla por fuera.

Si lo que buscas es un rosal amarillo sin más y te da igual la historia, en rosal amarillo: mejores variedades y cuidados tienes las variedades modernas que sí repiten floración durante toda la temporada, que es lo que la mayoría de la gente espera de un rosal.

Florece sobre madera vieja, así que no se poda en invierno

Este es el punto que arruina más ejemplares. La Harison amarilla forma sus yemas de flor sobre la madera del año anterior. Si la podas en invierno como se poda un híbrido de té, estás cortando exactamente las ramas que iban a florecer, y en primavera tendrás un arbusto sano y sin una sola flor.

La regla, entonces:

  • Se poda justo después de florecer, no antes.
  • Se limita a limpiar: ramas secas, ramas viejas agotadas y ramas que se cruzan hacia dentro. Se quitan desde la base, no se recortan por la mitad.
  • No se despuntan las flores pasadas buscando una segunda floración, porque no la hay. Si dejas los frutos, tendrás escaramujos en otoño.

Las normas generales de poda de rosales están en cómo podar un rosal, pero ten presente que ese calendario es el de los rosales reflorecientes, no el de este.

Rebrota de raíz, para bien y para mal

Cultivada sobre sus propias raíces, esta rosa emite hijuelos alrededor de la mata y con los años forma un rodal cada vez más ancho. Es justamente lo que le ha permitido sobrevivir sola en sitios donde nadie la riega ni la poda.

En un jardín, eso puede ser una virtud o un estorbo. En un rincón amplio, un talud o un límite de finca, es ideal: se defiende sola y se convierte en una barrera espinosa e impenetrable. En un arriate pequeño y ordenado, acabarás arrancando brotes cada primavera.

Multiplicarla es sencillo por esa misma razón: se desentierra un hijuelo con algo de raíz en invierno, con la planta parada, y se planta donde interese. No hace falta injertarla. Y un aviso si compras un ejemplar injertado: los brotes que salgan por debajo del punto de injerto no son la Harison, son el patrón, y hay que quitarlos a ras desde el primer día o acabarán comiéndose la variedad.

Arbusto en plena floración. La mata se ensancha por la base con los años al emitir hijuelos de raíz.

Dónde va bien en España

Es un rosal rústico de verdad: aguanta fríos intensos, suelos pobres, suelos calizos y periodos secos una vez establecido. Eso lo hace muy adecuado para el interior peninsular, para jardines de secano y para segundas residencias que pasan semanas sin nadie.

Su punto débil es el que heredó de Rosa foetida: la mancha negra, el hongo que defolia los rosales en ambientes húmedos. En climas de verano seco apenas da problemas; en la cornisa cantábrica, en Galicia o en zonas de costa con humedad alta y veranos frescos, cuenta con que se defoliará en cuanto llegue el calor húmedo. No es la muerte de la planta, que rebrota, pero el arbusto se queda feo en verano.

Lo que ayuda de verdad es la ubicación: pleno sol, aire circulando alrededor, sin plantarla apretada contra un muro ni entre otras matas, y retirar del suelo la hoja caída al final de temporada, que es donde el hongo pasa el invierno. Las enfermedades foliares de los rosales están tratadas en enfermedades de los rosales. Si hay que llegar a un tratamiento, el marco español es el Real Decreto 1311/2012, con la gestión integrada de plagas como principio: prevención y medios físicos antes que el químico, solo productos autorizados para jardinería exterior doméstica, que se consultan en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio, y la dosis es la que diga la etiqueta del envase. Nunca en floración ni en horas de vuelo de las abejas.

Plantación y cuidados

Se planta a raíz desnuda durante el reposo invernal, de noviembre a febrero según la zona, o desde contenedor casi todo el año salvo en pleno calor. Hoyo amplio, tierra mezclada con compost bien hecho y sin abono mineral en contacto directo con las raíces. Riego de asiento generoso y, después, riegos espaciados el primer verano hasta que agarre.

A partir del segundo o tercer año casi no necesita nada: ni abonados fuertes, ni riego salvo en sequías largas, ni tutor. Dale espacio, porque se ensancha, y no la plantes donde un paseante roce las ramas, que van muy armadas.

Lo que el texto original prometía y aquí no vas a leer

La versión anterior de esta página incluía un apartado de propiedades y beneficios con menciones a efectos antioxidantes y usos medicinales. Se ha retirado entero. No existen declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para prácticamente ninguna de estas plantas. Las que existen están recogidas en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión Europea, no un artículo de internet. Un rosal de jardín es un rosal de jardín.

En resumen

'Harison's Yellow' es una rosa antigua con biografía: nació en un jardín de Nueva York hacia 1824, se vendió desde los viveros de Long Island en la década siguiente y acabó marcando con su amarillo las casas abandonadas del oeste americano, porque vive sobre sus propias raíces y rebrota de ellas cuando nadie la cuida. Se reconoce por la flor semidoble amarilla de una sola oleada, la hoja diminuta de muchos folíolos y los aguijones finos y densos.

Para tenerla contenta hacen falta dos cosas: pleno sol con aire, porque hereda de Rosa foetida la sensibilidad a la mancha negra, y no tocarla con la tijera en invierno, porque florece sobre la madera del año anterior y una poda de enero la deja sin flor. Si le das un rincón amplio donde pueda ensancharse, es de los rosales que menos trabajo dan en toda la sección.


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