Petunia es un género de plantas sudamericanas de la familia de las solanáceas, la misma del tomate, la patata, el pimiento y el tabaco. Eso explica bastantes cosas de ella: el tacto pegajoso de hojas y tallos, la corola en embudo con cinco lóbulos soldados, y su gusto por el calor. Todas las especies silvestres del género viven en el sur de Sudamérica, sobre todo en el sur de Brasil, Uruguay, Argentina y Paraguay.

Lo que compras en el vivero, sin embargo, no es ninguna de esas especies silvestres. Es Petunia x hybrida, un híbrido de jardinería que se obtuvo en Europa en el siglo XIX a partir del cruce de Petunia axillaris, de flor blanca, y Petunia integrifolia, de flor violeta. Todo el catálogo actual de colores, tamaños y portes desciende de ahí. Esta ficha va del género y de esa historia; si lo que buscas es cómo mantenerlas vivas en verano, el riego, la poda de julio y las plagas están en cuidados de las petunias.

Petunias en flor

El nombre viene del tabaco

"Petunia" procede de petun, la palabra con la que los pueblos tupí-guaraníes designaban el tabaco y que pasó al francés como petun en el siglo XVI. Los primeros botánicos europeos que vieron estas plantas les encontraron un aire de familia inequívoco con el tabaco, y el nombre se quedó. No es un parecido imaginario: Nicotiana y Petunia son géneros próximos dentro de las solanáceas, con la misma flor tubular, las mismas hojas blandas y pegajosas y el mismo perfume nocturno en varias especies.

El género lo estableció Jussieu en 1803. Hoy se le reconocen alrededor de una docena de especies, aunque el número ha bailado mucho porque varias plantas que se llamaron petunias resultaron pertenecer a otros géneros. El caso más conocido es el de Calibrachoa, separada del género en 1985, y hay confusiones de nombre común que no tienen nada que ver: la llamada petunia mexicana ni es petunia ni es del género.

Cómo es la planta

Son hierbas anuales o perennes de vida corta, de porte extendido o rastrero, con tallos blandos que se ramifican desde la base. Las hojas son enteras, ovales, alternas arriba y a menudo opuestas abajo, sin peciolo claro, blandas y cubiertas de pelos.

La flor es lo característico: una corola simpétala en forma de embudo o de trompeta, con el tubo estrecho y el limbo abierto en cinco lóbulos poco marcados, que da ese aspecto de plato ondulado. Dentro hay cinco estambres desiguales soldados al tubo y un ovario súpero de dos carpelos que fructifica en una cápsula que se abre en dos valvas y suelta muchísimas semillas diminutas. Esa semilla tan fina es la razón de que la petunia se siembre en superficie, sin cubrir, y de que necesite luz para germinar.

El color en las especies silvestres se reparte entre el blanco y el violeta. Todo lo demás (rojo, rosa intenso, coral, casi negro, bicolores, venados, con borde blanco) es obra de la selección hortícola de los últimos dos siglos.

Por qué está pegajosa, y qué gana con ello

Si pasas la mano por una petunia, se queda pringosa y con olor característico. Eso son tricomas glandulares, pelos con una cabecita que segrega una mezcla resinosa. No es suciedad ni enfermedad, es la planta.

La función es defensiva. Esa capa viscosa atrapa insectos pequeños, dificulta que pulgones y trips se instalen y desanima a masticadores por el sabor. Tiene un efecto secundario curioso: en las petunias silvestres y en las de jardín es normal encontrar mosquitas y pulgones pegados a los tallos, muertos. No hay que confundirlo con una plaga activa.

Y tiene una consecuencia práctica muy útil. La calibrachoa se vende en los mismos expositores, con flores parecidas pero más pequeñas, y mucha gente las confunde. La forma más rápida de distinguirlas es el tacto: la petunia se pega, la calibrachoa apenas. Importa porque los cuidados no son iguales, sobre todo en el riego y en la sensibilidad de la calibrachoa a la cal del agua.

RasgoPetuniaCalibrachoa
TactoMuy pegajosa, glandularPoco o nada pegajosa
Tamaño de florGrande, de varios centímetrosPequeña, tipo campanilla
Número de floresMenos y mayoresMuchísimas y menudas
HojaAncha y blandaEstrecha y más firme
Multiplicación habitualSemilla en las series clásicasEsqueje, casi siempre

De dónde salió la petunia de jardín

Las dos especies que dieron origen al híbrido no se parecen y esa es justo la gracia del cruce.

Petunia axillaris tiene flor blanca, tubo largo y perfume que se dispara al anochecer. Está adaptada a la polinización por esfíngidos, esas polillas grandes que liban en vuelo estacionario al crepúsculo: de ahí el color claro, visible en penumbra, y el aroma nocturno. Petunia integrifolia tiene flor violeta, tubo más corto, sin apenas perfume, y la polinizan abejas a plena luz.

Cuando material de ambas llegó a los jardines botánicos europeos en las primeras décadas del siglo XIX, los cruces empezaron casi de inmediato, y hacia los años treinta de ese siglo ya circulaban híbridos de colores intermedios. De ese cruce salió toda la jardinería de temporada moderna. Y como el sistema de polinización de cada padre es distinto, la petunia se ha convertido en una planta modelo en los estudios de evolución floral y de biología de la polinización: es de los pocos casos donde el cambio de polinizador se puede rastrear especie a especie.

Detalle de una flor de petunia

Los grupos hortícolas

Bajo Petunia x hybrida caben plantas muy distintas, y conviene saber en qué grupo cae la que llevas al carro porque su comportamiento en el balcón no es el mismo.

  • Grandiflora: flor muy grande, la más vistosa, y la más frágil ante la lluvia y el riego por encima.
  • Multiflora: flor más pequeña y mucho más abundante, planta compacta y bastante más resistente al agua y al viento.
  • Milliflora: flor diminuta y mata menuda, para primer plano y macetas pequeñas.
  • Colgantes y de crecimiento vigoroso: las que se venden para jardinera de balcón y para cubrir. Suelen ser series comerciales que se multiplican por esqueje, no por semilla.

Ese último punto explica una duda frecuente. Las petunias clásicas de semilla se pueden sembrar en casa. Las series colgantes con nombre comercial registrado se multiplican vegetativamente y están protegidas por derechos de obtentor, así que reproducirlas para venderlas no es legal.

El perfume, que va y viene

Mucha gente recuerda que las petunias de su abuela olían y las de ahora no. Hay algo de verdad. El aroma nocturno viene de la herencia de P. axillaris, y en la selección por color, tamaño de flor y duración se perdió en muchas series, porque producir esos compuestos volátiles cuesta recursos a la planta y no se estaba seleccionando por olor.

En las que conservan perfume, el olor aparece al atardecer y es más intenso en las blancas y en los tonos claros. Si te importa, merece la pena olerlas en el vivero a última hora del día antes de comprar, porque en la etiqueta rara vez viene.

Anual en España, aunque técnicamente no lo sea

Varias especies del género son perennes de vida corta en su clima de origen, y la petunia de jardín puede rebrotar donde no hiela. En la práctica, en casi toda España se cultiva como planta de temporada: se planta en primavera, da flor de mayo a las primeras heladas y se retira. En el litoral mediterráneo y en el sur puede aguantar el invierno y rebrotar, pero la planta llega desgarbada y con poca flor, y suele compensar más empezar de nuevo.

El factor limitante aquí no es el frío sino el verano. Con calor fuerte y sol directo la petunia se estira, pierde flor por el centro y se queda con las puntas floridas y la base pelada. La respuesta a eso es el recorte de mitad de verano, que está explicado en la ficha de cuidados. En suelos calizos del este y el sur, además, el agua dura acaba provocando clorosis: hojas amarillas con los nervios verdes.

Toxicidad: la excepción de la familia

Las solanáceas tienen fama merecida de tóxicas, pero la petunia no figura entre las plantas de riesgo habituales para perros y gatos, y no aparece en las listas de plantas ornamentales tóxicas de referencia. Dicho eso, no es una planta comestible ni tiene uso alimentario: si un animal come cantidad, lo esperable es una molestia digestiva, y ante cualquier síntoma lo que corresponde es llamar al veterinario. Tampoco tiene uso medicinal reconocido, así que si encuentras "propiedades de la petunia" por ahí, no hay nada que respalde eso.

En resumen

La petunia es una solanácea sudamericana emparentada con el tabaco, y le debe a esa familia su flor en embudo y su tacto pegajoso, que son tricomas glandulares con función defensiva y la manera más fácil de distinguirla de la calibrachoa. La de jardín es Petunia x hybrida, un híbrido europeo del siglo XIX entre una especie blanca de polinización nocturna y otra violeta de polinización diurna.

Para el jardín español lo útil es saber en qué grupo cae la que compras (grandiflora, multiflora, milliflora o colgante), porque de ahí dependen su resistencia a la lluvia y su comportamiento en jardinera, y asumir que aquí es planta de temporada: el problema no es el invierno, es el agosto.


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