El Bolbitis heudelotii no se planta: se ata. Es un helecho epífito de río africano que en la naturaleza vive agarrado a rocas y a troncos sumergidos, y el error que acaba con la mayoría de los ejemplares que se compran es enterrarle el rizoma en la grava o en el sustrato del acuario. Enterrado se pudre, y lo hace despacio, así que cuando ves que las hojas se vuelven transparentes y se deshacen ya no hay marcha atrás. El rizoma va siempre por fuera, a la vista, sujeto a una superficie dura.

La segunda cosa que conviene aclarar es que "helecho acuático" no nombra a una sola planta. Bajo ese nombre se venden un epífito de corriente como este, un helecho flotante diminuto como la azolla y varias plantas de pantano que nada tienen que ver entre sí, y los cuidados de cada uno son opuestos. De hecho, las tres fotografías que acompañaban al texto anterior de esta página no eran de Bolbitis: eran de azolla, que es el caso contrario, una flotante que no se sujeta a nada.

Qué helecho es

Se llama helecho acuático africano y viene de África tropical, no de Asia, como decía el texto que ocupaba antes esta dirección. Crece en arroyos, rápidos y saltos de agua, sobre roca y madera, con la fronde bañada por la corriente.

Tampoco es una polipodiácea. El género Bolbitis se clasifica hoy dentro de las driopteridáceas, aunque en tratamientos más antiguos figuraba en las lomariopsidáceas. Y el párrafo del texto viejo que describía "rosetas de hojas parecidas a lechugas" con plantitas hijas en el margen no describe a Bolbitis: describe al Ceratopteris, otro helecho de acuario completamente distinto que sí hace eso.

Lo que sí tiene Bolbitis heudelotii es una fronde verde muy oscura, casi translúcida a contraluz, dividida en segmentos de borde irregular y aspecto arrugado. Crece a partir de un rizoma rastrero cubierto de escamas negras del que salen las hojas por arriba y unas raíces finas y oscuras por abajo. Esas raíces no son raíces de alimentar: son de agarre.

Manto verde de azolla, un helecho acuático flotante, cubriendo la superficie del agua Esto no es Bolbitis: es azolla, el otro helecho al que también llaman acuático. Flota, no se sujeta a nada y forma mantas cerradas como esta. Las fotos del artículo original eran todas de esta planta.

Cómo se fija de verdad

El objetivo es mantener el rizoma inmóvil contra una piedra o un tronco durante unas semanas, hasta que sus propias raíces lo agarren solas. A partir de ahí, la sujeción artificial sobra.

  • Hilo de algodón. El método clásico y el más limpio. Se dan vueltas al conjunto rizoma y piedra sin apretar hasta estrangular, y el hilo se pudre y desaparece por su cuenta en unas semanas, cuando ya no hace falta.
  • Sedal fino o hilo de pescar. No se degrada, así que hay que acordarse de cortarlo cuando la planta esté agarrada, pero sujeta mejor en corrientes fuertes.
  • Bridas de plástico. Rápidas y seguras sobre troncos, algo más visibles. Se recortan al ras.
  • Pegamento de cianoacrilato en gel. Se pone un punto en el rizoma, no en las raíces, y se aprieta contra la piedra unos segundos. Funciona bien y es apto en acuario una vez curado, pero si te pasas de cantidad asfixias el trozo de rizoma que tapas.

Sobre qué se ata: roca inerte, madera de acuario ya saturada, cerámica, malla. Lo que no funciona es atarlo a algo que luego se mueva, porque cada vez que se desplaza rompe las raicillas nuevas y vuelve a empezar.

Por qué no se entierra el rizoma

El rizoma de un helecho epífito respira y se alimenta desde su superficie. En la grava queda rodeado de restos en descomposición, sin flujo de agua alrededor, y se reblandece por la parte enterrada. La planta aguanta un tiempo a costa de lo que tenía acumulado, y luego se viene abajo de golpe.

La confusión viene de que en la tienda muchas veces se vende en un tarro con lana de roca y una maceta, igual que las plantas de sustrato. Esa maceta es solo transporte. Al llegar a casa se retira toda la lana de roca a mano, con paciencia y bajo el agua del grifo templada, y se busca el rizoma limpio para atarlo. La misma regla vale para el helecho de Java, Microsorum pteropus, y para los anubias: rizoma fuera, siempre.

Agua, corriente y luz

Viene de rápidos, así que agradece el movimiento del agua. Colocado donde la salida del filtro le da de refilón, mueve las frondes y se mantiene limpio; en una esquina muerta acumula sedimento sobre la hoja y se apaga.

Prefiere agua blanda o de dureza media y ligeramente ácida. Con agua muy dura y calcárea, que es lo normal en buena parte de España, crece más despacio todavía y le salen manchas en las hojas viejas. Luz media, sin excesos: es planta de sombra de ribera, no de pleno sol.

Y lo más importante: es lentísimo. Sacar una fronde nueva le puede llevar semanas. Eso significa que no hay que tocarlo, no hay que moverlo de sitio para ver si arraiga y no hay que descartarlo porque en un mes no haya cambiado nada.

Cómo se multiplica

Por división del rizoma, y punto. Cuando la mata tenga longitud suficiente, se corta un trozo de rizoma con varias hojas propias y sus raíces con una tijera limpia, y ese trozo se ata a otra piedra exactamente igual que el original. Trozos demasiado cortos, sin hojas maduras, casi nunca prosperan.

Con esporas no merece la pena en casa. La planta es capaz de producirlas, pero el proceso es largo y exige condiciones que un acuario no da.

Cuando va mal, qué está pasando

  • Hojas transparentes que se deshacen al tocarlas. Casi siempre rizoma enterrado o aplastado. Sácalo, corta lo podrido y vuelve a atar la parte firme.
  • Puntas marrones y crecimiento parado. Suele ser falta de circulación o agua demasiado dura.
  • Algas negras en el borde de la fronde. El precio de crecer despacio: la hoja vieja se queda quieta el tiempo suficiente para que el alga se instale. Se corta la hoja afectada y se mejora el movimiento del agua.
  • Se suelta de la piedra. O no ha pasado tiempo suficiente, o el pegamento tapó demasiada superficie de rizoma.
Un puñado de azolla recogido a mano sobre una superficie de agua cubierta de lenteja de agua Azolla recogida a mano sobre un tapiz de lenteja de agua. Azolla filiculoides figura en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, así que esta planta no puede comercializarse ni soltarse en ningún cauce.

Los otros helechos que llaman acuáticos

Conviene saber a cuál te refieres antes de comprar nada, porque el manejo no se parece en nada:

  • Helecho de Java, Microsorum pteropus. El más vendido. Mismo tipo de planta que Bolbitis, mismo rizoma que no se entierra, pero más tolerante con el agua dura y con la luz. Es el que hay que recomendar a quien empieza.
  • Ceratopteris. De crecimiento rápido, hoja tierna, y sí produce plantitas hijas en el margen de las hojas. Se puede plantar en el sustrato o dejar flotando.
  • Trébol de agua, Marsilea. Helecho de rizoma rastrero en el sustrato, con hojas en forma de trébol de cuatro hojas. Este sí se planta.
  • Azolla y Salvinia. Flotantes diminutas. Aquí hay que tener cuidado, porque Azolla filiculoides y Salvinia molesta están incluidas en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras del Real Decreto 630/2013 y no pueden comercializarse ni liberarse. Si te aparecen en un estanque, se sacan, se secan por completo lejos del agua y se tiran a la basura, nunca al desagüe.

El escenario de las flotantes dentro de una pecera está contado aparte en plantas flotantes de acuario, y otra confusión de nombres parecida a esta, la del hornwort, también tiene su propia página.

Lo que decía el texto anterior

La ficha original cerraba con un apartado de usos medicinales que ni siquiera hablaba de esta planta: enumeraba helechos terrestres norteamericanos y les atribuía servir para el reumatismo y el dolor articular. Eso no se conserva. En la Unión Europea las declaraciones de propiedades saludables están reguladas por el Reglamento (CE) 1924/2006 y las autoriza la Comisión Europea, no un artículo de internet, y aquí no hay ninguna.

En resumen

El Bolbitis heudelotii es un helecho epífito de los ríos de África tropical, y en el acuario se comporta como lo que es: se ata a una roca o a un tronco con hilo de algodón, sedal o un punto de pegamento, se deja quieto varias semanas hasta que sus propias raíces lo agarran, y el rizoma no se entierra nunca. Agua blanda, movimiento constante, luz media y mucha paciencia, porque crece muy despacio.

Y antes de comprar cualquier cosa etiquetada como "helecho acuático", pide el nombre científico. Entre lo que se vende con ese nombre hay epífitos que no se plantan, plantas de sustrato que sí, y flotantes que en España están catalogadas como invasoras y no pueden comercializarse.


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