Barba de cabra no nombra a una planta, nombra a varias, y no se parecen en nada. En jardinería es Aruncus dioicus, una vivaz grande de sombra húmeda que levanta plumas crema a finales de primavera. En el campo español, barba de cabra o barba cabruna es un Tragopogon, una compuesta de prado que produce una bola de semillas gigantesca parecida a la del diente de león. Y barba de chivo, que suena casi igual, es otra cosa distinta: Caesalpinia gilliesii, un arbusto de flor amarilla y estambres rojos.
Merece la pena decir algo sobre las fotos de esta página antes de seguir: ninguna es de Aruncus dioicus. Las tres muestran la infrutescencia de un Tragopogon, que es la otra barba de cabra. Se conservan porque ilustran precisamente la confusión de la que va este artículo, y van identificadas como lo que son. Es el mismo lío que arrastraba el texto original, que mezclaba las dos plantas en la misma ficha y llegaba a dar como nombre científico de la barba de cabra el de Astilbe, que es una tercera cosa.
Esta es una de las barbas de cabra: la infrutescencia de un Tragopogon, la compuesta de prado que también se llama barba cabruna o salsifí. No tiene nada que ver con la vivaz de jardín del mismo nombre.
Aruncus dioicus, la barba de cabra del jardín
Es la planta que buscas si has llegado aquí desde un catálogo de vivero. Aruncus dioicus es una herbácea vivaz de la familia de las rosáceas, la misma de la reina de los prados y de las espireas, nativa de bosques caducifolios frescos del hemisferio norte templado: el este y el oeste de Norteamérica, Europa central y occidental, el Cáucaso y Asia oriental. En España aparece de forma natural en hayedos y barrancos umbríos de la mitad norte.
Forma una mata robusta de hojas grandes, divididas dos o tres veces en foliolos ovados de margen doblemente aserrado, con aspecto de helecho basto. En mayo o junio levanta por encima del follaje unas panículas ramificadas y plumosas, densamente cubiertas de florecillas diminutas de color crema, que son la razón por la que se planta. Es una planta de porte considerable, de las que ocupan sitio y hacen fondo en un macizo, no un relleno.
El epíteto dioicus es literal: la especie es dioica, hay pies masculinos y pies femeninos separados. Los masculinos tienen las plumas más vistosas y densas por los estambres, y los femeninos dan panículas algo más laxas que después maduran en pequeños frutos secos colgantes. El problema práctico es que en el vivero casi nunca se vende indicando el sexo, así que es una lotería salvo que compres un cultivar propagado por división.
Cultivo en España
Las exigencias son claras y no admiten mucho regateo: sombra o media sombra, suelo fresco que retenga humedad, y verano que no la abrase. En el norte peninsular y en jardines de montaña es fácil y llega a naturalizarse. En el interior seco, en Levante y en el sur hay que buscarle el rincón más sombrío y húmedo del jardín, regar en serio y asumir que en agosto lo va a pasar mal.
- Luz. Media sombra en general. Cuanto más al sur y más caluroso el verano, más sombra necesita, y sombra de tarde obligatoria.
- Suelo. Profundo, rico en materia orgánica, que retenga agua sin encharcarse. Tolera desde ácido hasta ligeramente alcalino. Enmienda con compost antes de plantar y acolcha después.
- Riego. Constante en verano. Es el factor que decide si la mata luce o se achicharra por los bordes.
- Marco de plantación. Holgado, porque llega a hacerse grande. Y conviene acertar a la primera: el trasplante de una mata establecida es trabajoso y la planta lo acusa.
- Mantenimiento. Muy bajo. Se cortan las panículas cuando se secan, si no te gusta el tono canela que toman, y se limpia la mata al final del invierno.
Se multiplica por división de la mata a principios de primavera o en otoño, que es lo práctico, porque la semilla germina mal y de forma irregular. Existen cultivares de talla contenida y follaje más fino para jardines pequeños, y una especie hermana mucho menor, Aruncus aethusifolius, de origen coreano, que se queda en una mata baja de hoja muy recortada y sirve para el borde de un macizo o para maceta.
La alternativa al astilbe que casi nadie plantea
Si has llegado buscando plumas para una zona de sombra húmeda, la comparación obligada es con el astilbe. Se parecen mucho a distancia y se usan igual, pero no son parientes: el astilbe es una saxifragácea y el aruncus una rosácea.
| Aruncus dioicus | Astilbe | |
|---|---|---|
| Familia | Rosáceas | Saxifragáceas |
| Porte | Grande, de fondo de macizo | De medio a bajo, de primer término |
| Color de flor | Crema y blanco roto | Blanco, rosa, rojo, malva |
| Floración | Finales de primavera | De comienzos a pleno verano |
| Sexos | Dioico, pies separados | Flores hermafroditas |
| Exigencia de agua | Alta | Muy alta, no perdona un solo secado |
La ventaja del aruncus es que aguanta algo mejor un despiste de riego y que hace mucho más volumen. La del astilbe es la gama de color y que florece más tarde. Plantados juntos se relevan, y el cultivo del segundo está en astilbe: sombra, humedad y las claves para que florezca.
Detalle de la bola de un Tragopogon. Cada unidad es un fruto con su vilano de pelos ramificados en forma de paraguas, mucho mayor que el del diente de león.
Tragopogon, la barba de cabra de los prados
Esta es la que casi todo el mundo ha visto sin saber cómo se llama. Tragopogon es un género de compuestas de prados, cunetas y baldíos, muy repartido por España. El nombre del género viene del griego y significa literalmente barba de macho cabrío, por el aspecto del vilano, y los nombres castellanos van por ahí: barba de cabra, barba cabruna, salsifí.
Tiene un capítulo único por tallo, con lígulas amarillas en Tragopogon pratensis y púrpuras en Tragopogon porrifolius, rodeado de brácteas largas y estrechas que sobresalen. Lo llamativo es el fruto: al madurar forma una esfera de vilanos plumosos que puede superar con mucho el tamaño de la del diente de león, y esa bola es la imagen que ilustra esta página.
Otra particularidad, muy comentada desde antiguo, es que el capítulo se abre por la mañana y se cierra hacia mediodía, lo que le valió nombres populares de reloj vegetal en varios idiomas. Y de las raíces de Tragopogon porrifolius sale el salsifí, una hortaliza de raíz que se cultivó bastante y que hoy es rara. Esto tiene su importancia, porque el texto original atribuía a la barba de cabra de jardín unas raíces comestibles "como las chirivías": esas raíces son las del salsifí, no las del aruncus, que no es una planta de huerta y no se come.
Barba de chivo es otra planta distinta
Un nombre parecido, una planta que no tiene nada que ver. La barba de chivo es Caesalpinia gilliesii, un arbusto leguminoso sudamericano de hoja bipinnada muy fina y flores amarillas con estambres rojos larguísimos, que se planta en jardines de clima cálido y seco. Es exactamente lo contrario del aruncus en cuanto a sitio: sol, calor y poca agua. Y lleva un aviso propio, porque sus semillas y vainas son tóxicas por ingestión. Tienes la ficha en barba de chivo (Caesalpinia gilliesii): guía de cultivo.
Y una cuarta con las mismas plumas
Para cerrar el mapa: la reina de los prados, Filipendula ulmaria, es otra rosácea de suelo húmedo que produce panículas plumosas de flores crema muy parecidas a las del aruncus. Se distingue porque es bastante menor, porque la flor huele de forma característica y porque su hoja tiene los foliolos más anchos y con el envés blanquecino. En un prado húmedo del norte peninsular pueden convivir las dos.
El mismo Tragopogon en su ambiente. Crece en prados, cunetas y baldíos de buena parte de España, y es la planta que la gente llama barba de cabra cuando habla del campo y no del jardín.
Cómo distinguirlas de un vistazo
| Nombre | Especie | Qué es | Dónde |
|---|---|---|---|
| Barba de cabra (jardín) | Aruncus dioicus | Vivaz grande, rosácea, plumas crema | Sombra fresca y húmeda |
| Barba de cabra, barba cabruna | Tragopogon spp. | Compuesta de prado, bola de vilanos | Prados, cunetas, baldíos |
| Barba de chivo | Caesalpinia gilliesii | Arbusto leguminoso, estambres rojos | Sol, calor y sequía |
| Falsa barba de cabra | Astilbe spp. | Saxifragácea, plumas de colores | Sombra muy húmeda |
Lo que no vas a encontrar aquí
El texto que ocupaba esta página recomendaba decocciones de raíz para la acidez, el apetito, el hígado y las piedras, cataplasmas para llagas e infusiones para el reumatismo, la fiebre y el dolor de garganta. Todo eso se ha retirado. En la Unión Europea las declaraciones de propiedades saludables están reguladas por el Reglamento (CE) 1924/2006 y las autoriza la Comisión Europea, no un artículo de internet, y no hay ninguna autorizada para estas plantas. Que un uso figure en un herbario del siglo XVII lo convierte en tradición documentada, no en tratamiento, y no sustituye a una consulta médica.
En resumen
Si buscabas la vivaz de jardín, es Aruncus dioicus: una rosácea grande de sombra húmeda, dioica, de panículas plumosas color crema a finales de primavera, que funciona como fondo de macizo y como alternativa de mayor porte al astilbe. Necesita sombra, suelo fresco y riego, así que en el norte peninsular es fácil y en el interior seco y el sur hay que ganársela.
Si lo que viste fue una bola gigante de vilanos en un prado, eso es un Tragopogon, la otra barba de cabra, y de su pariente Tragopogon porrifolius sale el salsifí de huerta. Y si oíste barba de chivo, es Caesalpinia gilliesii, un arbusto de sol y sequía cuyas semillas son tóxicas. Tres plantas, un nombre y medio, y ninguna razón para seguir confundiéndolas.