Petunia grandiflora no es una especie. No hay ninguna planta que se llame Petunia grandiflora en botánica, por mucho que la etiqueta lo escriba en cursiva. Es el nombre de un grupo hortícola, una de las categorías en que los obtentores clasifican las petunias de semilla según el tamaño y el número de flores. La grandiflora es la de flor grande y pocas flores a la vez.
Y eso trae consigo un problema muy concreto que nadie te cuenta en el vivero: la flor grande se destroza con la lluvia y con el riego por encima. No es fragilidad general de la planta, es física de la corola. Si sabes esto antes de elegir, aciertas con el sitio y con el grupo, y te ahorras un verano de flores hechas papilla.
Corola ancha, fina y abierta hacia arriba: recoge el agua como un embudo y se rasga con el peso.
Los grupos de petunia de semilla, en orden de tamaño
Todas salen del mismo sitio, Petunia × hybrida, y la diferencia está en la selección. Los nombres que verás en los sobres y en las etiquetas son estos:
- Grandiflora: flores muy anchas, las mayores del género, pocas abiertas a la vez y mata más abierta. Es la más vistosa de cerca y la más delicada.
- Multiflora: flores claramente más pequeñas, muchísimas a la vez, mata compacta. Es la que aguanta.
- Floribunda: una posición intermedia, con flor mediana y buena cantidad. Se creó justamente para tener algo de las dos.
- Milliflora: flor muy pequeña y planta enana. Para primer plano y macetas pequeñas.
- Colgantes de semilla: las de porte rastrero que cubren mucho y se propagan por semilla, a diferencia de las series comerciales que solo se multiplican por esqueje.
Si lo que has comprado tiene flores de más de ocho o diez centímetros de boca, es grandiflora aunque no lo ponga. Y si además son dobles, con la corola llena de pétalos, estás en el extremo del problema.
Por qué la lluvia la deshace
La corola de una grandiflora es ancha, muy fina y está abierta hacia arriba en forma de embudo. Cuando llueve, esa corola hace tres cosas malas a la vez: retiene agua en el fondo del embudo, gana peso hasta que el tejido se rasga por los pliegues, y queda colgando pegada a la mata.
La multiflora recibe la misma lluvia, pero su corola es pequeña, más gruesa en proporción y sostiene mucho mejor su propio peso mojada. Se sacude y sigue. La grandiflora no se recupera: la flor dañada ya no se cierra ni se recompone, se queda ahí hecha un trapo.
Y después viene lo de verdad importante. Esa masa de pétalos mojados pegada al follaje es el mejor sitio posible para la Botrytis, la podredumbre gris. Empieza en la flor muerta, pasa al tallo por contacto y desde ahí se lleva la rama entera. Muchas petunias que se mueren después de una semana de lluvia no se han muerto por el agua, se han muerto por lo que creció encima de sus flores estropeadas.
Lo que se hace en la práctica
Con esto claro, las decisiones son casi obvias:
- Riega siempre por abajo. A la tierra, al borde de la maceta, o por goteo. Nada de manguera por encima ni de aspersor, y menos al mediodía.
- Ponla bajo un alero. Una grandiflora en una jardinera de balcón cubierta o en un porche es otra planta distinta de la misma grandiflora a cielo abierto.
- Quita las flores pasadas. No es por estética. Es para no dejar tejido muerto y húmedo pegado a la mata. Se pellizca la flor entera con su base, no solo los pétalos.
- Deja aire. Plantas apretadas y mata densa retienen humedad. Separa las jardineras de la pared y no la mezcles con algo que la ahogue.
- Si tu sitio es lluvioso, cambia de grupo. En la cornisa cantábrica, en Galicia y en cualquier zona de tormentas de verano frecuentes, la multiflora o la floribunda te van a dar más flor acumulada en la temporada aunque cada flor sea menor.
Compara el tamaño de corola con la foto de arriba: a menor flor, mejor resistencia al agua y más flores abiertas a la vez.
Dónde va bien en España
La grandiflora está hecha a medida del verano mediterráneo seco. En el interior y en el litoral este y sur, donde entre junio y septiembre casi no llueve, es donde luce sin castigo. El problema ahí no es el agua del cielo, es el sol de la tarde en una maceta pequeña, que la deshidrata y le quema los bordes de la flor.
Su temporada aquí es de primavera a otoño. Aguanta mal el frío, y en la mayoría de España se trata como planta de temporada aunque botánicamente sea vivaz. Los golpes de calor extremo de julio y agosto la paran: florece menos y se estira. Un recorte a media temporada, cuando los tallos se han alargado y solo tienen flor en la punta, le devuelve la forma y le saca una segunda tanda de flor para el final del verano.
Sustrato, agua y el hierro
La petunia, y la grandiflora también, es sensible a la clorosis férrica: hojas nuevas amarillas con los nervios todavía verdes. Con las aguas duras y calizas de buena parte del este y el sur peninsular, es el problema de nutrición más habitual que vas a ver. La respuesta va por el sustrato y por el abonado con hierro disponible, y lo tienes desarrollado en la ficha de la petunia.
Del riego, lo básico: mucha agua en verano y buen drenaje, que no es contradictorio. La petunia bebe muchísimo cuando está en plena floración en una maceta al sol, y a la vez se pudre si el cepellón queda encharcado. Maceta con agujeros, sustrato que drene, y agua cuando la superficie se seca.
Semilla, esqueje y lo que eso significa
La grandiflora es un grupo de semilla, y ahí está su ventaja: puedes sembrarla tú. La semilla de petunia es finísima, casi polvo, y necesita luz para germinar, así que no se cubre con tierra: se espolvorea sobre el sustrato, se apoya y se mantiene húmedo por abajo. Enterrarla es el fallo clásico.
Otra cosa son las petunias de series comerciales, que no se venden en sobre porque se multiplican por esqueje y llevan derechos de obtentor detrás. Ese es otro asunto y lo cuenta la ficha de la surfinia. Y si lo que tienes son unas flores pequeñas en campanita y mata muy densa, puede que ni siquiera sea una petunia: mira la calibrachoa.
Plagas y toxicidad
Lo que más vas a ver es pulgón en los brotes tiernos y, en verano, orugas que agujerean los botones. Las petunias son solanáceas, y por eso les afectan algunos comedores de solanáceas que también atacan al tomate. Lo primero es mirar bien, retirar a mano lo que se pueda y mantener la planta ventilada. Si hay que recurrir a un producto, en jardinería doméstica solo pueden usarse los autorizados para ese uso, que se consultan en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio, y la dosis es la de su etiqueta. El marco general es el Real Decreto 1311/2012, que pone la prevención y los medios físicos por delante del tratamiento químico. No se trata en floración ni en horas de vuelo de las abejas, y una petunia en flor lo está casi siempre.
De toxicidad no hay mala noticia: la petunia no figura entre las plantas consideradas tóxicas para perros y gatos. Eso no la convierte en comestible, pero puedes tenerla en una terraza con animales sin preocuparte por ella.
En resumen
Grandiflora es una categoría de tamaño de flor, no una especie, y define un cambio real: flores más grandes, menos flores a la vez y mucha menos resistencia al agua. La lluvia y el riego por encima la rompen, y los pétalos deshechos sobre la mata abren la puerta a la podredumbre gris, que es lo que acaba matando la planta.
Si tu clima es seco en verano y puedes regar por abajo y ponerla a resguardo, la grandiflora te da las flores más espectaculares del género. Si vives donde llueve en verano o solo puedes regar con manguera, elige multiflora o floribunda y tendrás más flor durante más tiempo, aunque cada una sea más pequeña.