El yute malva es Corchorus olitorius, y lo primero que hay que aclarar es que no es una malva. No pertenece al género Malva, no se parece a la malva común del borde del camino y no se usa para lo mismo. La confusión viene del nombre, no de la planta.

Es una herbácea anual de clima cálido que en el mundo tiene dos vidas paralelas: la de verdura de hoja, la molokhia de la cocina egipcia y de todo el Mediterráneo oriental, y la de planta textil, una de las dos especies de las que se extrae la fibra de yute. Es la misma planta en los dos casos, cultivada de forma distinta.

Planta de Corchorus olitorius con flor amarilla Corchorus olitorius: tallo recto, hojas alternas y dentadas y flores amarillas pequeñas junto a la inserción de la hoja.

Por qué se llama malva sin serlo

El género Corchorus se clasificaba tradicionalmente en la familia de las tiliáceas, la del tilo. Las clasificaciones actuales, basadas en filogenia molecular, han disuelto esa familia y han llevado Corchorus a las malváceas, en sentido amplio, dentro de la subfamilia Grewioideae. De ahí viene el "malva" del nombre comercial, y de ahí también viene el nombre inglés Jew's mallow, traducido al castellano como malva judía.

Compartir familia no significa ser lo mismo. En las malváceas caben también el algodón, el cacao, el hibisco y el baobab, y a nadie se le ocurre llamar malva a un baobab. Corchorus es un género propio, con flores pequeñas, cápsulas alargadas y hojas que no se parecen en nada a las de una malva.

Cómo se reconoce la hoja

Hay un detalle que no falla y que se ve en las fotos de esta página: la hoja es ovalada o lanceolada, con el borde aserrado, y en la base del limbo lleva dos apéndices finos y alargados, como dos hilos o dos colas que se prolongan hacia abajo a ambos lados del peciolo. Ninguna malva tiene eso.

El resto: tallo erguido, poco ramificado si se cultiva denso, verde con un tono rojizo tenue en la base. Flores pequeñas, amarillas, de cinco pétalos, solitarias o en parejas, colocadas frente a la hoja. Y el fruto, que es una cápsula alargada y estriada que se abre al secarse y deja caer muchísimas semillas diminutas.

Hoja aserrada de Corchorus olitorius con flor amarilla de cinco pétalos La flor tiene cinco pétalos amarillos. Debajo, las cápsulas jóvenes empezando a alargarse.

Las malvas de verdad, que son otra cosa

La página anterior de este artículo listaba como "variedades de yute malva" a Malva alcea, Malva arborea y Malva moschata. Eso es un error de bulto: son tres especies del género Malva, europeas, y no tienen relación de cultivo ni de uso con Corchorus olitorius.

  • Malva alcea: herbácea vivaz europea de flores rosadas grandes, de jardín y de pradera.
  • Malva arborea (antes Lavatera arborea): la malva arbórea, arbustiva, propia de costas y acantilados del oeste de Europa y del Mediterráneo.
  • Malva moschata: la malva almizclera, vivaz, de hoja muy dividida y flores rosadas o blancas, cultivada como ornamental.

Las tres son plantas de flor con hojas lobuladas y palmeadas, flores de cinco pétalos grandes con el aspecto característico de la familia y frutos en rodaja dividida en gajos. Si lo que buscabas era una de ellas, no estás en la ficha correcta.

Qué parte se come y cuál conviene dejar

Lo que se consume de esta planta es la hoja, cocinada. Se recolectan los brotes tiernos y las hojas jóvenes, y se guisan. No es una hoja de ensalada: cruda no se usa.

Aquí hay que corregir otra afirmación del texto original, que decía que las semillas son comestibles. En las semillas de Corchorus olitorius se han descrito glucósidos cardiotónicos (cardenólidos), compuestos con actividad sobre el corazón. La semilla no es la parte que se come en ninguna de las cocinas que usan esta planta, y no hay motivo para experimentar con ella. Se guarda para sembrar y punto. Ante una ingestión accidental de semillas, se consulta al médico o al Instituto Nacional de Toxicología.

La molokhia en la cocina

La hoja de Corchorus olitorius es mucilaginosa: al cocerla suelta una textura ligada y algo viscosa, parecida a la de la okra. Esa es exactamente su gracia en la cocina egipcia, libanesa, palestina y tunecina, donde la molokhia se pica muy fina y se cuece en caldo de pollo o de conejo hasta formar una sopa espesa que se come con arroz y pan.

En España se encuentra sobre todo congelada o seca en tiendas de alimentación de Oriente Medio y del norte de África. La hoja seca se usa además como espesante. En el África occidental y en el sureste asiático se cocina en versiones distintas, pero siempre cocida.

En términos de composición, es una verdura de hoja: mucha agua, fibra y el mucílago que le da la textura. Nada más se puede afirmar sin entrar en terreno que no corresponde a esta ficha, algo que aclaro más abajo.

El yute, la otra mitad del nombre

La fibra de yute se extrae del líber, el tejido interno de la corteza del tallo, de dos especies: Corchorus capsularis y Corchorus olitorius. Es la fibra vegetal de uso textil más producida del mundo después del algodón, y su cultivo se concentra en Bangladés y en la India, en las llanuras aluviales del Ganges y el Brahmaputra.

El proceso es antiguo y sigue siendo manual en buena parte: se siega la planta entera cuando alcanza altura, se ata en haces y se sumerge en agua durante días para que la fermentación microbiana disuelva los tejidos que envuelven las fibras (el enriado), se separan a mano tirando de ellas y se secan al sol. Salen hebras largas, doradas y brillantes.

Con ellas se hacen sacos, cordelería, arpilleras, respaldos de alfombras y, cada vez más, geotextiles biodegradables para control de erosión en taludes. En jardinería seguramente has usado yute sin saberlo: el tejido que envuelve el cepellón de un árbol de vivero y la cuerda de atar tutores suelen ser de esta planta.

El cultivo para fibra y el cultivo para hoja son distintos. Para fibra se siembra muy denso, buscando que las plantas se estiren sin ramificar y den tallos largos y rectos. Para hoja se siembra más claro y se corta repetidamente para forzar brotes tiernos.

Brote joven de Corchorus olitorius sostenido con la mano Brote tierno con una flor recién abierta. En los apéndices finos de la base de la hoja está la clave para identificar el género.

Cultivo en España

Es una planta de trópico y subtrópico, de ciclo anual y muy exigente en calor. En la Península funciona como cultivo de verano, sembrada cuando ya no hay riesgo de heladas y el suelo está templado, y muere con los primeros fríos del otoño. En Canarias y en el litoral sur la temporada útil es más larga.

En el norte húmedo y en el interior con veranos cortos, es honesto decir que la planta crece poco y da un par de cortes flojos antes de pararse. No es un cultivo de secano ni de media sombra: quiere sol directo, riego regular y suelo con materia orgánica, aunque tolera suelos mediocres si no se encharcan.

Sobre su comportamiento: es una anual que no rebrota de raíz, pero produce muchísima semilla y se resiembra sola con facilidad en clima cálido, así que conviene cortar las cápsulas antes de que se abran si no quieres encontrarla por todo el bancal. No me consta que figure en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras del Real Decreto 630/2013, así que lo anterior es una observación de manejo, no una advertencia legal.

Siembra, corte y semilla

La semilla es muy pequeña y tiene la cubierta impermeable, lo que provoca germinaciones irregulares. Se siembra a voleo o en línea, apenas cubierta, sobre suelo mullido y húmedo, y ayuda mucho mezclarla con arena para repartirla sin amontonarla.

Se recolecta cortando los brotes tiernos y las hojas jóvenes, no arrancando la planta, de modo que rebrote y se pueda volver a cortar varias veces a lo largo del verano. Cada corte sucesivo da algo menos y de hoja más pequeña; la producción cae cuando la planta empieza a florecer, que es la señal de que el ciclo de hoja se acaba.

Para obtener semilla se dejan algunas plantas sin cortar hasta que las cápsulas se secan y pardean en el tallo. Se recogen antes de que se abran, se acaban de secar a la sombra y se guardan en un bote cerrado, en seco. La semilla bien seca conserva la capacidad de germinar durante años.

Lo que esta página decía antes y ya no dice

La versión anterior atribuía a las hojas efectos diuréticos, purgantes, antiinflamatorios y gastroprotectores, y las presentaba como remedio para la disentería, la fiebre, la cistitis, la gonorrea, las hemorroides y los tumores. Todo eso se ha retirado y no se sustituye por nada equivalente.

Existe un uso tradicional documentado de esta planta en la medicina popular de Egipto, del África occidental y de la India, y contarlo como tradición es legítimo. Lo que no es legítimo es presentarlo como si funcionara: no sustituye a un tratamiento ni a una consulta médica. En la Unión Europea, las declaraciones de propiedades saludables de los alimentos están reguladas por el Reglamento (CE) 1924/2006 y las autoriza la Comisión Europea tras evaluación científica, no una web de plantas.

En resumen

Corchorus olitorius es una anual de clima cálido que se cultiva por dos cosas distintas: la hoja, que se come cocinada y es la molokhia de la cocina del Mediterráneo oriental, y la fibra del tallo, que es el yute de los sacos y las cuerdas. El nombre "yute malva" refleja su parentesco de familia con las malváceas, pero la planta no es una malva ni se maneja como tal.

En el huerto español es un cultivo de verano que quiere sol, calor y agua, y que se recolecta a cortes sucesivos. Se aprovechan las hojas jóvenes; la semilla, que contiene glucósidos cardiotónicos, se reserva para sembrar.


Contenidos relacionados