Cuando alguien habla de vandas, en plural, casi nunca se refiere a una especie concreta. Vanda es un género de orquídeas asiáticas con alrededor de ochenta especies silvestres, y encima de ellas hay miles de híbridos registrados. Lo que se vende en un vivero español, con esa flor plana, grande y moteada de azul o de granate, casi siempre es un híbrido de varias generaciones, no una planta que exista en el monte.

Esa diferencia no es una cuestión de purismo. Cambia lo que puedes esperar: los híbridos comerciales están seleccionados para florecer joven, aguantar el transporte y dar varas grandes, mientras que muchas especies silvestres tienen flores pequeñas, floración breve y exigencias de clima muy estrictas. Y cambia también el papeleo, porque todas las orquídeas, híbridas o no, están reguladas por CITES. Los cuidados están contados aparte en la guía de cultivo y en la ficha de riego y luz; aquí vamos a lo otro, a qué planta es y qué estás comprando.

Vanda de flores azules teseladas colgada en un invernadero

Híbrido de flor azul teselada, el tipo más vendido. Ese dibujo de cuadrícula viene de Vanda coerulea y es la marca de fábrica del grupo.

Qué planta es una Vanda

Son orquídeas monopodiales: un solo tallo que crece hacia arriba año tras año, con las hojas en dos filas y sin pseudobulbos donde almacenar reservas. La mayoría son epífitas, viven agarradas a la corteza de los árboles sin parasitarlos, y tienen raíces gruesas recubiertas de velamen, un tejido esponjoso que absorbe agua en segundos y luego se seca. De ahí viene la estampa característica: la planta colgada en una cesta de listones, sin sustrato, con las raíces al aire.

El género se reparte por el sur y el sudeste de Asia, desde el pie del Himalaya hasta Filipinas, Indonesia y el norte de Australia. En ese territorio hay desde especies de zonas cálidas y bajas hasta otras de montaña que pasan frío por la noche, y esa variedad de origen explica que dos vandas de aspecto parecido se comporten distinto en casa.

Las especies que están detrás de lo que compras

Cuatro nombres se repiten en los árboles genealógicos de los híbridos modernos:

  • Vanda coerulea, del noreste de la India, Myanmar y Tailandia. Es la responsable del azul y del dibujo teselado, esa retícula de cuadros más oscuros sobre el pétalo. El azul verdadero es rarísimo entre las orquídeas y de ahí el valor comercial de esta especie.
  • Vanda sanderiana, de Filipinas, donde se la conoce como waling-waling. Se describió en su día en un género aparte, Euanthe, y aporta el tamaño y la forma redondeada de la flor a los grandes híbridos.
  • Vanda tricolor, de Java y Bali, de flores perfumadas y moteadas de marrón sobre fondo crema.
  • Vanda falcata, la japonesa, que hasta hace poco se llamaba Neofinetia falcata.

Esa última reclasificación es la que más desconcierta: varios géneros que antes iban por libre, entre ellos Ascocentrum, se han incorporado a Vanda. Por eso una etiqueta que ponga Ascocenda no designa otra cosa, sino un cruce antiguo con la nomenclatura sin actualizar.

Vanda falcata, la orquídea de los samuráis

Merece un apartado propio porque no se parece en nada al resto. Es pequeña, de hojas estrechas en abanico y flores blancas con un espolón largo y curvado, y huele por la noche. En Japón se cultiva desde el periodo Edo con el nombre de fuukiran, con una tradición de coleccionismo centrada en las variedades de hoja variegada y de raíz de colores, plantadas en un montículo de musgo dentro de macetas de cerámica.

Para quien vive en España tiene una ventaja práctica: aguanta bastante mejor el fresco que sus parientes tropicales y admite un invierno frío y seco, siempre que no se hiele. Es la única del grupo que mucha gente consigue mantener años en una terraza resguardada del interior peninsular.

Las de hoja cilíndrica ya no se llaman Vanda

Hay un grupo de plantas de aspecto muy distinto, con hojas cilíndricas como lapiceros y tallos larguísimos y trepadores, que durante décadas se etiquetaron como Vanda y hoy se llevan al género Papilionanthe. Ahí está el famoso híbrido Miss Joaquim, flor nacional de Singapur, que verás escrito de las dos maneras según la antigüedad de la fuente. Si alguna vez te ofrecen una vanda que parece un junco y pide sol directo de pleno, es de este grupo y no se cultiva igual.

Cómo se lee la etiqueta

El nombre de un híbrido de orquídea no es un capricho del vivero. Los cruces se registran en un censo internacional que mantiene la Royal Horticultural Society, y cada cruce recibe un nombre de grupo, el grex, que se escribe en redonda y con mayúscula detrás del género. Si además se ha seleccionado una planta concreta y se multiplica por clon, su nombre de cultivar va entre comillas simples.

  • Vanda coerulea, todo en cursiva: una especie.
  • Vanda Rothschildiana: un grex, es decir, cualquier planta nacida de ese mismo cruce de padres.
  • Vanda Rothschildiana 'Blue Angel': un clon concreto de ese grex.

Verás también nombres de géneros híbridos como Mokara, que reúne Vanda con otros géneros emparentados y se cultiva sobre todo en Tailandia para flor cortada. No son especies: son etiquetas comerciales de cruces múltiples.

Flores rosas moteadas de una orquídea Phalaenopsis

Esto no es una Vanda, es una Phalaenopsis, y es la confusión más frecuente. Fíjate en la vara arqueada, las hojas anchas y blandas y las raíces planas pegadas a la maceta transparente.

Cómo distinguirla en la tienda

Junto a la Phalaenopsis de supermercado, una Vanda se reconoce de un vistazo:

VandaPhalaenopsis
HojasEstrechas, coriáceas, rígidas, en dos filas a lo largo de un tallo visibleAnchas, blandas, agrupadas casi sin tallo aparente
RaícesMuy gruesas, colgando al aire, a menudo más largas que la plantaAplanadas, pegadas a la pared de la maceta
RecipienteCesta de listones o jarrón de cristal, sin sustratoMaceta transparente con corteza
Vara floralErguida o algo arqueada, flores planas y redondasArqueada, flores en forma de mariposa

Todas las orquídeas están en CITES

La familia entera figura en los apéndices del Convenio CITES, y en la Unión Europea eso se aplica a través del Reglamento (CE) 338/97. La mayoría de las orquídeas están en el apéndice II, que regula el comercio internacional sin prohibirlo, y unos pocos grupos, como los zapatitos de dama, están en el apéndice I, con restricciones mucho mayores.

En la práctica, comprar una Vanda de vivero en España no tiene ninguna complicación: procede de propagación artificial y circula con normalidad dentro de la Unión. Lo que sí exige documentación es traer plantas de fuera de la Unión, aunque sea una sola en la maleta de un viaje al sudeste asiático. Sin los permisos CITES correspondientes, esa planta se decomisa en la aduana. Y recolectar orquídeas del medio natural está fuera de discusión, allí y aquí.

Lo que no vas a leer en esta ficha

El texto que ocupaba antes esta página atribuía a las vandas actividad antiinflamatoria y otras virtudes medicinales, y añadía que sus flores se pueden comer sin problema. Nada de eso se sostiene. En la Unión Europea las declaraciones de propiedades saludables están reguladas por el Reglamento (CE) 1924/2006 y las autoriza la Comisión Europea a partir de una evaluación científica, no un artículo de internet, y no existen declaraciones autorizadas para estas plantas. La Vanda es una planta ornamental y ese es su uso.

Vanda azul florecida colgada junto a la pared de una terraza

La misma planta, colgada en el exterior. En el litoral mediterráneo pasa fuera de mayo a septiembre; en el interior con calefacción, el problema es siempre la humedad del aire.

En resumen

Las vandas son un género asiático de orquídeas monopodiales de raíz aérea, con unas ochenta especies silvestres y una descendencia híbrida enorme. Casi todo lo que se vende es híbrido, con Vanda coerulea detrás del azul teselado y Vanda sanderiana detrás del tamaño de la flor. Las de hoja cilíndrica se han separado en Papilionanthe y la japonesa Vanda falcata, antes Neofinetia, es la más llevadera en un clima de inviernos frescos.

Antes de comprar, mira la etiqueta y entiende qué significa: género en cursiva, grex en redonda, cultivar entre comillas. Y ten presente que la familia entera está en CITES, aplicado en la Unión por el Reglamento (CE) 338/97: dentro de la Unión no supone ningún trámite para ti, pero cruzar una frontera exterior con una planta en la maleta, sí.


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