La tiarella o flor de espuma es Tiarella cordifolia, una vivaz de sotobosque del este de Norteamérica que forma una mata baja de hojas lobuladas, casi siempre veteadas de oscuro sobre el nervio central, y que en primavera levanta espigas estrechas de florecillas blancas con estambres largos, de ahí lo de espuma. Es pariente cercana de la heuchera y se cultiva por lo mismo: para poner color y volumen en la sombra, donde casi nada funciona.
Y la parte que hay que decir antes de que la compres: es una planta de bosque fresco y húmedo. Necesita sombra, suelo que retenga humedad y veranos que no la abrasen. En la cornisa cantábrica, en Galicia, en el Pirineo y en jardines de montaña va bien. En el interior seco, en Levante y en el sur sólo funciona en patios sombríos, en maceta y con riego constante, y aun así lo va a pasar mal en agosto. El texto que había antes aquí la presentaba además como tónico y diurético, para los riñones, el hígado y los pulmones: nada de eso está sostenido, las declaraciones de propiedades saludables en la Unión Europea están reguladas por el Reglamento (CE) 1924/2006 y las autoriza la Comisión Europea, no un artículo de internet, y no hay ninguna autorizada para esta planta. Todo aquello se ha retirado.
Cómo es
Es una herbácea vivaz de la familia de las saxifragáceas. Crece a partir de una corona compacta a ras de suelo, de la que salen las hojas con peciolo largo formando un montículo bajo y denso. La hoja es acorazonada en la base y está dividida en lóbulos, entre tres y nueve según la variedad, que pueden ser redondeados o recortados en punta como los de un arce japonés. Muchos cultivares llevan un dibujo oscuro, pardo o púrpura, que sigue el nervio central y sus ramificaciones, y ese dibujo es la mitad del atractivo de la planta.
El follaje es semipersistente: en invierno suave la mata aguanta, se aplasta contra el suelo y las hojas viran a tonos bronceados y rojizos. En invierno duro se pierde y rebrota de la corona en primavera.
Lo que llamamos flor es en realidad una inflorescencia: un racimo estrecho y alargado, con forma de limpiabotellas, sobre un escapo que se levanta claramente por encima de las hojas. Cada florecilla mide unos pocos milímetros, tiene cinco pétalos estrechos en estrella y los estambres asomando por fuera, y es esa nube de estambres la que da el aspecto de espuma. Los colores van del blanco puro al blanco verdoso y al rosa claro, y la floración es de primavera.
Espigas de Tiarella cordifolia. Los estambres, mucho más largos que los pétalos, son los responsables del aspecto de espuma que da nombre a la planta.
De mata o de carrera: la diferencia que hay que mirar en la etiqueta
Dentro de Tiarella cordifolia conviven dos comportamientos muy distintos y la etiqueta del vivero no siempre lo aclara.
Las formas estoloníferas emiten tallos rastreros desde la corona, enraízan a cierta distancia y van cubriendo terreno. Son las que sirven de tapizante bajo arbolado y las que se plantan para llenar un rincón de sombra. 'Running Tapestry' es el ejemplo clásico y el nombre lo dice.
Las formas cespitosas no corren: engordan la mata en su sitio y se quedan donde las pones. Son las adecuadas para el borde de un macizo, para maceta y para combinar con otras vivaces sin que se las coman. La mayoría de los cultivares modernos de hoja muy recortada van por aquí.
Si buscas cobertura, pide estolonífera. Si buscas una mata de hoja bonita que no se mueva, pide cespitosa. Es la decisión que más determina el resultado.
Tiarella, heuchera y heucherella
Las tres están emparentadas y se usan para lo mismo, pero no son iguales.
| Tiarella | Heuchera | ×Heucherella | |
|---|---|---|---|
| Qué es | Tiarella | Heuchera | Híbrido entre las dos |
| Hoja | Lobulada o recortada, con veteado oscuro | Redondeada, con toda la gama de colores | Intermedia, suele heredar el veteado |
| Flor | Espiga densa y vistosa | Panícula aireada de florecillas | Intermedia |
| Luz | La que mejor aguanta la sombra profunda | Sombra ligera o sol filtrado | Sombra ligera |
| Humedad | La más exigente | Tolera más sequedad | Intermedia |
La tiarella es la que más sombra aguanta de las tres, pero también la que más agua pide. La heuchera perdona mejor un sitio seco y se lleva la palma en variedad de color de hoja. Si vas a mezclarlas, tienes el cultivo de las heucheras en España en heucheras: cultivo, cultivares y cuidados en España, la parte de diseño y combinaciones en heucheras: guía para decorar de color las zonas de sombra, el mantenimiento anual en heuchera: cuidados, plantación y división y una especie concreta en Heuchera micrantha.
Tiarella en flor rodeada de heucheras de hoja púrpura. Es la combinación que mejor funciona: el veteado oscuro de la tiarella recoge el color de la vecina y las dos piden el mismo sitio.
Dónde plantarla
Sombra o media sombra, y mejor si es la luz moteada que se filtra bajo arbolado caducifolio. A pleno sol se quema, y en sombra muy profunda pierde el veteado de la hoja y florece poco. El sitio ideal es el que recibe unas pocas horas de sol tamizado, típicamente de mañana, y sombra el resto del día.
Aparte de la luz, lo que necesita es aire fresco alrededor de la mata y protección del viento seco. Un rincón cerrado de patio orientado al norte, bajo la copa de un árbol, junto a un muro que dé sombra por la tarde: ahí es donde tiene opciones.
Suelo y riego
Suelo suelto, rico en materia orgánica y que retenga humedad sin encharcarse. Esa es la combinación que hay que conseguir, y es menos contradictoria de lo que parece: se logra con un suelo mullido, mucha materia orgánica bien descompuesta y un acolchado encima. Prefiere pH de ligeramente ácido a neutro.
El encharcamiento invernal es lo que la mata, más que el frío. Si tu terreno es arcilloso y se queda con agua parada, plántala en un caballón, en un talud o directamente en maceta. Y el riego, en verano, tiene que ser constante: no soporta que la mata se seque del todo ni una vez.
En maceta va muy bien, con sustrato de calidad, poco abono y drenaje asegurado. Riego regular en verano, contención en invierno, y la maceta al abrigo del viento frío.
Multiplicación
Por división, que es el método sencillo y el que mantiene el cultivar. Se hace a principios de primavera o a comienzos de otoño, levantando la mata y separando trozos de corona con raíces. Cada trozo se replanta enseguida, con el cuello a ras de suelo y sin enterrarlo, y se riega a fondo.
Las formas estoloníferas se multiplican solas: basta con separar un estolón ya enraizado y trasplantarlo. Por semilla también es posible, pero la descendencia no se parece a la planta madre en los cultivares seleccionados, así que sólo tiene sentido con la especie.
Plantada en masa bajo arbolado es donde se ve lo que puede dar de sí. Conviene un marco de plantación holgado y un acolchado orgánico entre matas.
Problemas
No es una planta con muchas plagas. Lo que puede aparecer son babosas y caracoles sobre las hojas nuevas, y el gorgojo negro de la vid, Otiorhynchus sulcatus, cuyas larvas roen las raíces y la corona bajo tierra y pueden acabar con una mata sin que se vea nada por arriba hasta que está perdida. En maceta es donde más se da.
El enfoque correcto es el de la gestión integrada de plagas que fija el Real Decreto 1311/2012: primero prevención y medios físicos y biológicos, después lo demás. Con babosas eso significa retirar refugios, no regar al atardecer y barreras físicas. Con el gorgojo, revisar el cepellón al comprar y al trasplantar y renovar el sustrato de las macetas. Si hay que llegar a un producto, en jardinería doméstica sólo pueden emplearse los autorizados para ese uso, que se consultan en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio, y la dosis legal es la de la etiqueta del envase. El uso profesional exige carné de aplicador.
El resto de los problemas suelen ser de sitio: hoja quemada por sol directo, veteado desvaído por sombra excesiva, y podredumbre de corona por suelo encharcado.
Con qué combinarla
Con heucheras, que es la pareja natural. Con helechos, que piden lo mismo y aportan textura. Con hostas, si el problema de las babosas está controlado. Con astilbes en las zonas de suelo fresco, que comparten exigencia de humedad y florecen después, alargando el interés del rincón; lo tienes en astilbe: sombra, humedad y las claves para que florezca. Y con bulbos de floración temprana, que aprovechan la luz antes de que el arbolado eche la hoja y desaparecen justo cuando la tiarella empieza.
En resumen
Tiarella cordifolia es una vivaz de sombra poco usada en España que merece más presencia de la que tiene: mata baja, hoja veteada de interés todo el año y una floración en espigas blancas que cubre la planta en primavera. Antes de comprarla, mira si la variedad es estolonífera, que corre y tapiza, o cespitosa, que se queda en su sitio.
Su límite es el clima. Quiere sombra fresca, suelo húmedo y rico y veranos suaves, así que en el norte y en jardines de montaña es fácil y en el resto del país es una planta de patio sombrío, maceta y riego atento. Y del texto anterior no queda nada: no es tónica, ni diurética, ni sirve para riñones, hígado ni pulmones.