Tembladera es el nombre español de las gramíneas del género Briza, las que llevan las espiguillas colgando de unos pedicelos finísimos, como de pelo, y se mueven con el aire más flojo. Si has visto un pastizal seco en mayo temblando entero sin que sople viento aparente, eran estas. En España crecen tres de forma habitual, y se distinguen bien una vez sabes qué mirar.
Antes de seguir, una precisión de nombres: «tembladera» no designa solo a estas plantas. En varios países americanos la palabra nombra enfermedades del ganado y también plantas muy distintas, y en España se aplica además a terrenos pantanosos que ceden bajo el pie. Este artículo va de Briza, la gramínea, y de nada más.
Briza maxima, la de espiguillas más grandes del género. Cada una cuelga de un pedicelo tan fino que el peso la mantiene balanceándose.
Cómo se reconoce una briza
La espiguilla es la firma del género y no se parece a la de ninguna otra gramínea nuestra. Es aplanada lateralmente, de contorno ovalado o acorazonado, y está formada por piezas cóncavas (glumas y lemas) montadas unas sobre otras como las tejas de un tejado, todas del mismo tamaño y muy imbricadas. El resultado parece un pequeño farolillo, un zarcillo de pendiente o un corazón colgado.
Esas espiguillas cuelgan de pedicelos capilares repartidos en una panícula abierta y laxa. Como la espiguilla pesa y el pedicelo no tiene rigidez ninguna, cualquier corriente de aire las pone en movimiento. De ahí sale todo el repertorio de nombres populares: tembladera, cedacillo, zarcillos y zarcillitos, corazoncillos, bailarina, lágrimas, lágrimas de la Virgen, lágrimas de San Pedro.
El resto de la planta es discreto: tallos finos y erectos, hojas planas y lineares, lígula membranosa y poca cosa de mata. Nadie planta una briza por su follaje.
Las tres que vas a encontrar
Briza maxima. La grande y la más vistosa. Es anual, mediterránea, y lleva pocas espiguillas por planta pero muy grandes, de un par de centímetros, verdes al principio y pajizas con reflejos pardos al madurar. Crece en cunetas, taludes, claros de monte, bordes de camino y terrenos removidos, sobre suelos pobres y en la mitad sur y el litoral con más frecuencia que en el interior frío. Es la que se vende como ornamental y la que va a los ramos secos.
Briza minor. Anual también, y en el extremo opuesto de tamaño: espiguillas diminutas, casi triangulares, pero muchísimas por planta, en una panícula muy ramificada y ligera. Prefiere sitios algo más frescos y húmedos que la anterior. De lejos parece una nube de puntitos temblando.
Briza media. La única perenne de las tres, y la de los prados. Espiguillas medianas, acorazonadas, teñidas de púrpura y violeta cuando están en su punto, muchas por panícula. Vive en pastizales de siega, prados de montaña y claros herbosos, sobre todo en la mitad norte y en los sistemas montañosos. Es la más bonita en color y la que mejor se sostiene en un jardín, porque no muere al acabar la primavera.
Briza media, perenne y de pradera. Las espiguillas acorazonadas y teñidas de púrpura la separan a primera vista de Briza maxima.
Dónde y cuándo verlas
Las dos anuales completan su ciclo en una primavera: germinan con las lluvias de otoño, pasan el invierno como roseta, espigan entre abril y junio según la zona, y en pleno verano ya están secas y desprendiéndose. Buscarlas en agosto no tiene sentido salvo para recoger la paja.
La perenne florece también en primavera y principios de verano, pero la mata sigue ahí, y en un prado que se siegue tarde rebrota sin problema.
Terreno: las tembladeras son plantas de pastizal pobre. Aparecen donde el suelo es delgado, poco abonado y con poca competencia. En un césped abonado y regado no salen, y ese es precisamente su lugar en un jardín de hoy: los prados floridos y las zonas de siega baja funcionan con ellas y no con hierba de riego.
En el jardín
Con las anuales el manejo es de siembra directa. Se esparce la semilla en otoño sobre terreno rastrillado, sin abonar, se pasa el rastrillo por encima para taparla apenas y se deja. No necesita riego más allá de lo que llueva, y en primavera espiga sola. A partir de ahí se resiembra ella misma todos los años si la dejas semillar antes de segar, que es exactamente el mes de junio en que a mucha gente le entran las prisas por limpiar.
Con Briza media se puede plantar mata, sola o dentro de una mezcla de pradera, y dividirla en primavera cuando engorde.
Hay que decir una cosa sobre su comportamiento: Briza maxima es autóctona aquí, pero fuera del Mediterráneo se ha naturalizado con mucha facilidad y en varios países se la considera una mala hierba establecida en pastizales y espacios naturales. No me consta que ninguna especie del género figure en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, y como es planta nuestra no tendría por qué; lo que sí conviene es no regalar semilla a quien vaya a sembrarla en otro continente.
Así crece de verdad: en pastizal seco y mezclada con otras gramíneas, no en mata limpia.
Para seco: cómo se corta y cómo dura
Es el uso clásico de Briza maxima, y el que más se hace mal.
El momento de corte es cuando la espiguilla está totalmente formada y todavía conserva el verde o está empezando a virar a pajizo. Si esperas a que esté seca del todo en el campo, la espiguilla se desarticula al menor roce y acabas con los pedicelos pelados dentro del jarrón.
Se corta con el tallo largo, se hacen manojos flojos, sin apretar, y se cuelgan boca abajo en un sitio ventilado, seco y a oscuras, porque la luz les come el color. Una semana o dos bastan. Una vez secas se manejan con cuidado y se colocan sin comprimir. Duran años si no les da el sol directo ni la humedad.
No hace falta laca ni fijador para que aguanten; lo que las estropea es la luz y el manoseo, no la falta de producto.
Una nota sobre usos
El artículo que había aquí atribuía a una especie africana del género usos medicinales concretos contra distintas dolencias. Eso se ha retirado. En la Unión Europea no hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas para prácticamente ninguna de estas plantas, y las que existen están en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión, no un artículo de internet. De las brizas lo que hay documentado es su papel como forraje de poco valor en pastizales pobres, su uso ornamental en seco y su condición de planta nutricia para las larvas de algunas mariposas. Nada más, y no hace falta más.
En resumen
Las tembladeras son las gramíneas del género Briza, reconocibles por sus espiguillas aplanadas y acorazonadas, con las piezas montadas como tejas, colgando de pedicelos finísimos que las mantienen en movimiento continuo. En España se ven sobre todo tres: Briza maxima, anual y de espiguilla grande, la del ramo seco; Briza minor, anual y diminuta; y Briza media, perenne y de prado, con la espiguilla teñida de púrpura.
Son plantas de pastizal pobre, de manejo casi nulo: siembra en otoño, nada de abono, nada de riego, y dejarlas semillar antes de segar si quieres que vuelvan. Para seco, se cortan cuando la espiguilla está hecha pero aún no quebradiza y se cuelgan boca abajo a la sombra. Con eso tienes un ramo que aguanta años.