Bajo el nombre de reina de la noche se venden y se regalan al menos cuatro plantas distintas, y solo dos de ellas son cactus. La diferencia no es de matiz: una es un cactus trepador de selva, otra un cactus de tallos planos que vive en maceta, y otra es un arbusto de la familia de las solanáceas cuyos frutos se consideran tóxicos y que conviene no tener al alcance de un niño ni de un perro. Si te han dado un esqueje y no sabes qué tienes, esto va de averiguarlo.

El aviso, por delante. Cuando alguien dice reina de la noche y señala un arbusto leñoso, con hojas verdes normales y racimos de florecitas tubulares blancas que huelen de una forma casi mareante al anochecer, está hablando de Cestrum nocturnum, el galán o dama de noche. Es una solanácea, sus frutos se consideran tóxicos y se la cita habitualmente como planta tóxica para perros y gatos. Ante una ingestión, al médico o al veterinario, o al Instituto Nacional de Toxicología. Los cactus de los que habla el resto del artículo no tienen ese problema, pero comparten el nombre y por eso el equívoco importa.

La reina de la noche original: Selenicereus grandiflorus

Es la que llevó el nombre primero. Un cactus trepador de las Antillas, México y Centroamérica, de tallos delgados, cilíndricos o con pocas costillas, que se agarra a troncos y rocas con raíces aéreas y forma marañas de varios metros. No es un cactus de desierto: vive en bosque, a media sombra, con humedad, y tratarlo como a un cactus de arena es la forma habitual de arruinarlo.

Su flor es enorme, blanca, con una corona de segmentos exteriores estrechos y amarillentos que le da aspecto de estrella, y muy perfumada. Se abre al anochecer y está marchita por la mañana. Esa es toda su ventana: una noche.

Flores blancas nocturnas de Selenicereus grandiflorus abiertas sobre un tronco

La flor de Selenicereus grandiflorus, abierta de noche y marchita al amanecer.

Hay un detalle que casi nadie cuenta y que explica muchas decepciones: la especie verdadera es rara en cultivo. Buena parte de lo que circula con esa etiqueta pertenece a otras especies del mismo género o a híbridos, y la propia especie es muy variable, de modo que dos plantas correctamente identificadas pueden parecer distintas. Si quieres el género entero, con sus especies comerciales y su cultivo, lo tienes en la ficha de Selenicereus.

Tallos trepadores de un cactus del género Selenicereus sobre un muro

Los tallos trepan y se enredan sobre cualquier soporte, emitiendo raíces aéreas por el camino.

La que casi todo el mundo tiene: Epiphyllum oxypetalum

Si la planta que llamas reina de la noche vive en una maceta, cuelga en cintas verdes anchas y aplanadas, sin espinas, y florece una noche de verano con una flor blanca y grande, entonces tienes Epiphyllum oxypetalum. Es el más repartido de los cactus de flor nocturna porque se propaga con una facilidad absurda: un trozo de tallo plano puesto en sustrato enraíza, y así ha pasado de vecina a vecina durante generaciones.

Se distingue de la anterior a simple vista. Los tallos de Epiphyllum son láminas planas de borde ondulado, con un nervio central grueso; los de Selenicereus son cordones delgados de sección más o menos redonda. Sus cuidados están detallados en la ficha de la reina de la noche Epiphyllum oxypetalum.

Y las otras candidatas

En el norte de México se llama reina de la noche a Peniocereus greggii, un cactus del desierto de aspecto pobre, de tallos delgados y grisáceos que pasan desapercibidos entre los arbustos, con una raíz tuberosa grande enterrada y una flor nocturna espectacular. Es un caso llamativo: la planta es casi invisible once meses al año y la noche que florece lo cambia todo.

También aparece el nombre aplicado a otras especies de Epiphyllum y a híbridos de jardinería, y en Sri Lanka la misma Epiphyllum oxypetalum se conoce como kadupul y tiene una carga simbólica importante. La lista no se cierra: cualquier planta con flor blanca nocturna acaba heredando el nombre antes o después.

Cómo saber cuál tienes

Con tres preguntas te basta. Primero, ¿tiene hojas de verdad, verdes y planas, sobre tallos leñosos? Si es así no es un cactus y lo más probable es que sea Cestrum. Segundo, si no tiene hojas, ¿qué forma tiene el tallo? Lámina plana y ancha con nervio central, Epiphyllum; cordón delgado, trepador, con raíces aéreas y algunas espinas cortas, Selenicereus. Tercero, ¿cómo es la flor? En Cestrum son muchas, pequeñas y tubulares, agrupadas; en los dos cactus es una flor solitaria, enorme, de una sola noche.

Y cuando compres, mira el nombre científico de la etiqueta y no el común. Con estas plantas el nombre popular no identifica nada.

Por qué florecen de noche

Abrir de noche no es una excentricidad, es una estrategia de polinización. Las flores nocturnas de estos cactus son blancas porque el blanco es lo que se ve con poca luz, son grandes y con tubo largo, y concentran el perfume al anochecer. Sus polinizadores en origen son esfinges, esas mariposas nocturnas grandes que liban en vuelo estacionario, y en algunas especies del grupo también murciélagos nectarívoros.

El coste de montar una flor de ese tamaño es enorme, y por eso dura lo justo. La planta no mantiene abierta una estructura cara más tiempo del que necesita para ser visitada. En cultivo, y sin sus polinizadores, casi nunca cuaja fruto, así que lo que queda es el espectáculo de una noche.

Lo que este artículo ya no dice

La versión anterior de esta página atribuía a Selenicereus grandiflorus una lista larga de usos médicos, casi todos cardíacos: palpitaciones, angina, pulso irregular, colesterol. Todo eso se ha retirado y no vuelve.

Dos razones. La primera, sanitaria: un trastorno del ritmo cardíaco o un dolor en el pecho se valoran en una consulta, no con una planta. La segunda, legal: en la Unión Europea las declaraciones de propiedades saludables están reguladas por el Reglamento (CE) 1924/2006 y las autoriza la Comisión, y para esta planta no hay ninguna. Que un uso aparezca en la tradición herbolaria de una región, o en repertorios homeopáticos del siglo XIX, documenta la historia de ese uso y nada más: no lo avala ni sustituye a un tratamiento ni a una consulta médica.

Comprar sin problemas

Toda la familia de las cactáceas figura en el Apéndice II de CITES. En la práctica eso significa dos cosas para un aficionado: no se recogen plantas ni esquejes en el campo durante un viaje, y no se compran ejemplares importados sin documentación que acredite su origen. Con plantas de vivero y esquejes intercambiados entre coleccionistas no hay ningún inconveniente, y además es la vía normal de conseguir estas dos especies, que enraízan sin dificultad.

En resumen

Reina de la noche no es una planta, es un nombre compartido. La original es Selenicereus grandiflorus, cactus trepador de bosque y flor de una sola noche, rara de verdad en cultivo. La que suele haber en las casas es Epiphyllum oxypetalum, de tallos planos. Y el arbusto oloroso que muchos llaman igual es Cestrum nocturnum, una solanácea con frutos considerados tóxicos y citada como tóxica para perros y gatos.

Distinguirlas es fácil mirando el tallo: hojas y madera, lámina plana o cordón trepador. Hazlo antes de comprar, antes de regalar un esqueje y, sobre todo, antes de plantar algo en un patio por donde anda un animal.


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