Si miras la etiqueta de una camisa de lino o de una chaqueta de verano, es probable que alguna vez te hayas encontrado una palabra que no sabías de dónde salía: ramio. No es un tratamiento ni una marca. Es una fibra vegetal que se saca del tallo de Boehmeria nivea, una planta de la familia de las ortigas que no pica, y que lleva cultivándose en China desde hace milenios.

El ramio es, en muchos aspectos, la mejor fibra vegetal que existe: más larga, más resistente y más brillante que el lino y que el algodón, y encima gana fuerza mojada en lugar de perderla. Nunca ha llegado a ser una fibra de masas por una razón muy concreta, y esa razón es lo que explica de verdad esta planta: separarla del tallo cuesta un trabajo que ninguna otra fibra exige.

Hoja de ramio mostrando el envés blanco El envés blanco, cubierto de un fieltro de pelos finos, es el carácter que da nombre a la especie: nivea, nevada.

Qué planta es

El ramio es Boehmeria nivea, una urticácea perenne y herbácea de origen asiático. El género se llama así por el botánico alemán Georg Rudolf Boehmer, y el epíteto nivea, nevada, se refiere al envés blanco de la hoja. Ojo con lo que decía el texto anterior de esta página: mencionaba Boehmeria platyphylla como si fuera la misma planta, y no lo es. Esa es otra especie del género, y la del ramio textil es nivea.

Forma matas de tallos erguidos y semileñosos que rebrotan de la raíz cada temporada. Las hojas son grandes, acorazonadas, de borde aserrado y superficie rugosa, verde intenso por arriba y cubiertas por debajo de un fieltro blanco que se nota al tacto. Las flores son diminutas, verdosas o amarillentas, agrupadas en espigas en las axilas, sin ningún interés ornamental.

Y lo más importante para quien se la encuentre: pertenece a las urticáceas, la familia de la ortiga, pero no tiene pelos urticantes. Se puede coger con la mano sin consecuencias.

El lío de las ortigas

Al ramio se le llama a veces ortiga blanca o ortiga de China, y eso genera confusiones con dos plantas que no tienen nada que ver:

  • La ortiga verdadera (Urtica dioica), que sí quema y que es la de nuestras cunetas y huertas. Está en ortiga.
  • La ortiga blanca de la flora española, que es Lamium album, una labiada de flores blancas grandes que tampoco pica, y que no es pariente ni de una ni de otro. Está en ortiga blanca.

Si alguien te habla de ortiga blanca, hay que preguntar de cuál. En un contexto textil o agronómico casi siempre es el ramio; en uno de plantas de campo español, es el Lamium.

Dónde está la fibra y por qué es tan buena

Aquí hay que corregir otro error muy repetido: la fibra del ramio no sale de las hojas. Sale del tallo, concretamente de la corteza, en la zona del líber, igual que en el lino, el cáñamo o el yute. Son fibras liberianas, y lo que se aprovecha es la corteza que se desprende del tallo leñoso central.

Lo que la hace especial es la célula. Las fibras individuales del ramio son extraordinariamente largas, de las más largas que se conocen entre las fibras vegetales, y esa longitud se traduce en hilos fuertes, lisos y con un brillo sedoso que el lino no alcanza. Además:

  • Aguanta mojada. A diferencia de otras fibras naturales, no se debilita con la humedad, y ese es el motivo de su uso histórico en redes, cordelería, velamen y mangueras.
  • Resiste bien el moho y los insectos, lo que la hizo valiosa en climas cálidos y húmedos.
  • Apenas encoge y sujeta bien la forma de la prenda.
  • Absorbe bien el color y da telas frescas y con buen caída.

A cambio tiene dos defectos conocidos: es rígida y poco elástica, de modo que las telas de ramio puro arrugan mucho y se quiebran en los pliegues si se doblan siempre por el mismo sitio. Por eso hoy se ve casi siempre mezclada, con algodón, con lino o con fibras sintéticas.

Mata de ramio con espigas de flores en las axilas Las flores son diminutas y se agrupan en espigas en las axilas de las hojas. La planta no se cultiva por ellas, sino por la corteza del tallo.

Por qué cuesta tanto procesarla

Esta es la clave de toda la historia del ramio. En el lino, el enriado hace buena parte del trabajo: se moja la planta, unos microorganismos degradan lo que pega las fibras y luego se separan con medios mecánicos. En el ramio no basta.

La corteza del ramio lleva una cantidad muy alta de gomas y pectinas que envuelven la fibra y la mantienen pegada al resto del tejido. Hay que hacer dos operaciones. Primero, descortezar: separar la corteza del tallo leñoso, en tiras. Después, desgomar: eliminar esas gomas, tradicionalmente a mano raspando tira por tira, y en la industria mediante tratamientos químicos y lavados.

Ese segundo paso es el que ha condenado al ramio a ser una fibra minoritaria. Es costoso, consume agua y reactivos, y el material que se pierde por el camino es mucho. Cuando aparecieron primero el algodón barato y después las fibras sintéticas, la ventaja de una fibra mejor no compensó el precio de obtenerla. El cultivo se mantiene sobre todo en China, y en menor medida en otros países de Asia oriental y del sudeste asiático, con producciones pequeñas en Brasil y Filipinas.

De sus usos históricos se repiten unas cuantas afirmaciones que conviene tomar con pinzas, empezando por la de que se usó para envolver momias egipcias. Lo que sí está sólidamente documentado es su papel en los tejidos de China, Corea y Japón, donde el llamado paño de hierba se ha hecho con ramio durante siglos, y su empleo en cordelería, redes de pesca y tejidos técnicos.

Cómo se cultiva, y por qué no aquí

El ramio es un cultivo de clima cálido y húmedo, sin heladas, con lluvia abundante y repartida. Se multiplica sobre todo por rizomas o esquejes, porque la semilla es minúscula y da plantas muy lentas, y una plantación bien llevada dura años dando varios cortes anuales.

El manejo es el de una forrajera: se corta el tallo a ras de suelo cuando la planta alcanza el tamaño adecuado, rebrota, y se vuelve a cortar. Quiere suelos profundos, sueltos, ricos en materia orgánica y ligeramente ácidos, y se resiente de la sequedad del aire y del viento seco, que le frenan el crecimiento.

En España no es un cultivo. Ni el clima mediterráneo ni el continental le sirven: el invierno peninsular lo tumba, y en verano le falta la humedad ambiental que necesita. En jardines de zonas litorales muy suaves se puede tener como planta de follaje por el contraste entre el haz verde y el envés blanco, sabiendo que rebrotará de raíz cada primavera y que se extiende por rizoma, así que conviene plantarla contenida.

Sí tiene un segundo uso muy real en los países donde se cultiva: la hoja es un forraje de calidad, rico en proteína, que se da en verde o en harina al ganado y a las aves. No es una curiosidad menor, porque en muchas explotaciones el ramio se siembra por el forraje antes que por la fibra.

Brotes jóvenes de ramio con espigas florales Las hojas son grandes, rugosas y aserradas, y la mata rebrota de la raíz después de cada corte.

Lo que se ha quitado de esta página

El texto anterior atribuía a los extractos de hoja y raíz efectos antimicrobianos, antioxidantes, antiinflamatorios, diuréticos y hasta antiabortivos. Eso se ha retirado entero. En la Unión Europea las declaraciones de propiedades saludables están reguladas por el Reglamento (CE) 1924/2006 y las autoriza la Comisión Europea, no un artículo de internet, y para esta planta no hay ninguna.

Sobre el forraje sí se puede decir lo que es: la hoja es rica en proteína, y por eso se usa en alimentación animal. Eso es composición, no una promesa de salud, y no dice nada sobre lo que le conviene a una persona.

En resumen

El ramio es Boehmeria nivea, una urticácea asiática sin pelos urticantes que se reconoce por el envés blanco de sus hojas grandes y rugosas. De la corteza de su tallo, no de sus hojas, se obtiene una de las fibras vegetales más largas, fuertes y brillantes que existen, que además aguanta la humedad mejor que ninguna otra.

Que no se haya impuesto no es cuestión de calidad, sino de proceso: hay que descortezar y desgomar, y eso es caro, lento y consume mucha agua. De ahí que hoy se vea sobre todo mezclada en etiquetas de ropa y que su cultivo siga concentrado en Asia oriental. En España no prospera como cultivo, y en jardines de invierno muy suave solo tiene sentido como planta de follaje, plantada de forma contenida porque se extiende por rizoma.


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