El matilisguate es Tabebuia rosea, el árbol que en marzo deja Centroamérica cubierta de rosa. Pierde la hoja al final de la estación seca y florece con las ramas desnudas, de manera que durante dos o tres semanas la copa entera es una masa de flores acampanadas sin una sola hoja verde que las tape. Es el mismo árbol que en El Salvador se escribe maquilishuat, en Honduras macuelizo, en Costa Rica roble de sabana y en Venezuela apamate.

Y es centroamericano y del norte de Sudamérica, no brasileño, aunque la ficha que ocupaba antes esta página dijera lo contrario en su primera línea. Su área natural va de México al norte de Sudamérica, pasando por Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador y Venezuela. Fuera de ahí es árbol plantado, no espontáneo.

De dónde sale el nombre

Matilisguate y maquilishuat son la misma palabra con dos grafías, y vienen del nahuat pipil que se habló en la región. La lectura que se propone habitualmente la descompone en las piezas que significan "cinco" y "hoja", es decir, algo así como "cinco hojas", y encaja muy bien con lo que se ve: la hoja de este árbol es palmeada y lleva casi siempre cinco foliolos saliendo de un mismo punto, como los dedos de una mano.

Esa etimología es la que se repite y es coherente con la planta, pero conviene tomarla como una interpretación razonable y no como un dato cerrado. Los nombres indígenas castellanizados suelen admitir más de una lectura.

Los demás nombres son descripciones locales: macuelizo en Honduras, roble de sabana o roble rosado en Costa Rica, apamate en Venezuela, ocobo o roble morado en Colombia. Un solo árbol, media docena de nombres, que es el patrón habitual de los árboles importantes.

No es un roble

La mitad de esos nombres locales lo llaman roble, y no lo es ni de lejos. Los robles son Quercus, de la familia de las fagáceas, con hoja simple, flor insignificante y bellota. El matilisguate es una bignoniácea, pariente de la jacaranda y del lapacho, con hoja palmeada compuesta, flor de trompeta bien vistosa y un fruto que es una cápsula alargada, parecida a una vaina, llena de semillas aladas y papeláceas que el viento reparte.

El nombre viene del aserradero, no del botánico: se le llamó roble porque su madera se trabaja y se usa de forma parecida. Merece la pena tenerlo claro si buscas información, porque "roble de sabana" te lleva a una cosa y "roble" a secas, a otra completamente distinta.

Matilisguate en flor, cubierto de flores rosas sin hojas La floración llega con el árbol desnudo, al final de la estación seca, y dura pocas semanas.

Tampoco es un lapacho, aunque se le parezca

Esta confusión es más fina y afecta a lo que compras en un vivero. Hasta la revisión taxonómica de 2007, todos estos árboles de flor de trompeta se agrupaban en el género Tabebuia. Después se repartieron: los lapachos propiamente dichos, de madera densísima, pasaron a Handroanthus, y Tabebuia se quedó con las especies de madera más blanda, entre ellas la más plantada de todas, Tabebuia rosea.

Así que el matilisguate sigue siendo Tabebuia rosea y ese nombre es el correcto hoy. Lo que ya no se escribe es Tabebuia impetiginosa para el lapacho rosado: ese es Handroanthus impetiginosus, otra especie, más resistente al frío, de flor magenta más intensa y madera mucho más dura.

La diferencia práctica es de clima. El matilisguate es el más friolero del grupo y el que más agua pide; el lapacho rosado aguanta bastante mejor. Si alguien te vende "una tabebuia rosa", pregunta cuál de las dos es, porque no se comportan igual.

Cómo es el árbol

Es un árbol grande, de tronco recto y copa amplia organizada en pisos, que en su tierra alcanza dimensiones de árbol de sombra de plaza. La corteza es gris o parda, agrietada en los ejemplares viejos. Es caducifolio o semicaducifolio: la caída de la hoja depende de lo marcada que sea la estación seca del año.

La flor mide varios centímetros, tiene forma de trompeta con cinco lóbulos abiertos y ondulados, y va del rosa pálido al lila, casi siempre con la garganta amarillenta y unas líneas más oscuras dentro. Salen en ramilletes densos en la punta de las ramas.

Flores rosas de trompeta del matilisguate Flor acampanada con la garganta más clara, y abajo a la izquierda un foliolo de la hoja palmeada.

Detrás de la flor viene la cápsula: un fruto largo, cilíndrico y estrecho, de aspecto de judía seca, que se abre en dos mitades y suelta las semillas aladas. No es comestible, y conviene decirlo porque la forma engaña a más de uno. Este árbol no se planta por su fruto.

Por qué florece sin hojas

El mecanismo es el de su clima de origen. Con la estación seca el árbol tira la hoja, se queda parado y abre la flor sobre madera desnuda justo antes de que vuelvan las lluvias, cuando la polinización tiene el campo despejado y no hay follaje que oculte el reclamo.

De ahí sale la regla que más se incumple en jardinería: un ejemplar regado a diario los doce meses del año se queda semiperenne y florece poco y a trompicones. La sed de invierno no es un descuido, es parte del ciclo. Ese detalle y el resto del cultivo están desarrollados en el artículo del género Tabebuia.

Para qué se usa

En Centroamérica el matilisguate tiene tres papeles muy definidos. El primero es el de árbol de sombra en plantaciones de café y de cacao, donde se planta precisamente porque es alto, de copa abierta y pierde la hoja en la época seca.

El segundo es el de arbolado urbano y de carretera. Es de los árboles con los que se hacen las avenidas que salen en las fotos de marzo, y su raíz no es especialmente agresiva, lo que ayuda.

El tercero es la madera. Es de peso medio, de grano generalmente recto y fácil de trabajar, y se emplea en carpintería, muebles, sillas, puertas, molduras y chapas. Es uno de los árboles maderables más explotados de América Central, en buena medida a partir de ejemplares silvestres, y esa presión sobre las poblaciones naturales es un asunto abierto. Si compras madera tropical, lo que hay que pedir es documentación de origen; el nombre comercial no basta.

El árbol nacional de El Salvador

En El Salvador, donde se escribe maquilishuat, es el árbol nacional, y esa condición es probablemente la razón por la que mucha gente busca su nombre. Comparte cartel con la flor de izote como símbolo vegetal del país, y aparece en toda clase de iconografía local.

En Guatemala, donde se dice matilisguate, no es símbolo oficial pero sí un árbol reconocible por cualquiera, asociado al paisaje de la costa y de la boca costa.

Una cosa que no vas a leer aquí

Las bignoniáceas de este grupo arrastran una fama de plantas medicinales que viene sobre todo de la corteza de los lapachos, la que se vende como "pau d'arco". Eso es Handroanthus, no Tabebuia rosea, y en cualquier caso no hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para prácticamente ninguna de estas plantas: las que existen están en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión, no un artículo de internet.

En resumen

El matilisguate o maquilishuat es Tabebuia rosea, una bignoniácea de México, Centroamérica y el norte de Sudamérica que florece en rosa sobre las ramas desnudas al final de la estación seca. Le llaman roble en varios países y no lo es; le llaman lapacho a veces y tampoco, porque los lapachos pasaron al género Handroanthus.

Sirve como sombra en cafetales, como arbolado de calle y como madera de carpintería, y en El Salvador es el árbol nacional. Como planta de jardín es tropical y friolera, así que en España solo tiene recorrido en Canarias y en franjas del litoral cálido sin heladas.


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