Si lo que tienes delante es una planta alta con el tallo cuadrado y unas bolas verdes y espinosas ensartadas a distintas alturas, de las que asoman flores tubulares naranjas, eso es Leonotis nepetifolia, el cordón de fraile. Y lo primero que conviene saber es que no es la misma planta que se vende en los viveros españoles como cola de león. Esa otra es Leonotis leonurus, una mata perenne de hoja estrecha y coriácea que se planta en jardín y vuelve cada año.
La diferencia no es un matiz de aficionado. El cordón de fraile es anual, muere del todo al acabar la temporada, tiene hojas anchas y groseramente dentadas parecidas a las de la hierba gatera, y sus verticilos son mucho más grandes y verdaderamente espinosos al tacto, tanto que las bolas secas aguantan en pie todo el invierno. La cola de león de jardín no pincha, no muere y no hace esas bolas. Confundirlas lleva a esperar un rebrote en primavera que no va a llegar.
Cómo es el cordón de fraile
Leonotis nepetifolia es una labiada, familia Lamiaceae, anual y de porte erecto, con tallos fuertemente angulosos, cuadrados en sección, poco ramificados y que alcanzan una buena altura en una sola temporada, hasta hacerse una planta claramente por encima de la persona en buenas condiciones.
Las hojas van opuestas, cruzadas de dos en dos, y son anchas, de contorno triangular u ovado, con el borde dentado y un peciolo largo. El epíteto nepetifolia significa precisamente con hoja de Nepeta, la hierba gatera, y describe bien el aspecto: hoja blanda, ancha, dentada y algo arrugada. Al estrujarlas desprenden el olor resinoso típico de muchas labiadas.
Lo característico son los verticilastros: masas globosas y compactas que rodean por completo el tallo, formadas por brácteas y cálices terminados en punta rígida. De cada bola salen las flores, tubulares, de dos labios, anaranjadas y cubiertas de pelo denso, curvadas hacia abajo. Según el tallo se alarga, se van formando bolas nuevas por encima de las anteriores, de modo que la planta acaba con tres, cuatro o más ensartadas como cuentas. Cuando la floración termina, las bolas se secan, se vuelven pardas y se quedan ahí, duras y pinchudas, hasta bien entrado el invierno.
La diferencia con Leonotis leonurus
| Cordón de fraile (L. nepetifolia) | Cola de león (L. leonurus) | |
|---|---|---|
| Ciclo | Anual, muere tras fructificar | Perenne, mata o subarbusto leñoso en la base |
| Hoja | Ancha, triangular u ovada, muy dentada, blanda, peciolo largo | Estrecha, linear lanceolada, coriácea, casi entera |
| Verticilos | Grandes, globosos, claramente espinosos, persistentes secos | Menores, no punzantes, no persisten así |
| Uso | Arvense y ruderal, cultivo ocasional como anual | Planta de jardín, se vende en vivero |
| Origen | África tropical y sur de Asia | Sudáfrica |
Esta foto, que venía en el artículo original, es de Leonotis leonurus: fíjate en la hoja estrecha y alargada y en los verticilos sin espinas. Es exactamente la planta con la que se confunde el cordón de fraile.
La prueba más rápida es la hoja. Si es estrecha, alargada y de tacto duro, es leonurus. Si es ancha, dentada y blanda, con peciolo largo, es nepetifolia. La segunda prueba es la bola: la de nepetifolia pincha de verdad al pasar la mano y se queda seca en el tallo mucho después de la floración. Tienes la ficha completa de la de jardín en cola de león.
También Leonotis leonurus, con los verticilos de la temporada anterior ya secos. El género comparte esa disposición en anillos alrededor del tallo.
De dónde viene y dónde se ha extendido
Leonotis nepetifolia es originaria del África tropical y del sur de Asia. Desde ahí se ha naturalizado en buena parte del mundo cálido, y hoy es una arvense y ruderal muy común en el Caribe, en Centroamérica y en amplias zonas de Sudamérica, donde se ve en cunetas, barbechos, solares abandonados y bordes de cultivo. En muchos de esos países es una planta tan familiar que tiene nombre propio en cada sitio: cordón de fraile, molinillo, quitasol, botón de fraile.
Es una planta de ciclo largo y clima cálido: necesita una temporada sin heladas suficientemente larga para llegar a florecer y fructificar. Esa exigencia es la que limita su comportamiento fuera del trópico. En la España peninsular no se comporta como una arvense extendida, y donde tiene condiciones más parecidas a las suyas es en las islas Canarias. No me consta que figure en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras del Real Decreto 630/2013.
Eso no quita que sea una planta que produce mucha semilla y que se resiembra con facilidad donde el clima le deja cerrar el ciclo. Si la cultivas en zona cálida, lo prudente es cortar las bolas antes de que suelten la semilla y no repartirla ni dejar restos en descampados.
El nombre y lo que el texto original afirmaba
El artículo que había aquí la presentaba como planta con propiedades psicoactivas y medicinales y nombraba un alcaloide concreto como responsable. Eso se retira. En la Unión Europea las declaraciones de propiedades saludables están reguladas por el Reglamento (CE) 1924/2006, y las autorizadas las concede la Comisión tras evaluación científica, no un artículo de internet. Para esta planta no hay ninguna, y aquí no vas a encontrar preparaciones, dosis ni formas de consumo.
Hay además una confusión de nombres que conviene deshacer, porque es la que alimenta media internet sobre este género. A varias Leonotis se las llama en inglés wild dagga o klip dagga. La palabra dagga viene del khoikhoi y es el nombre sudafricano del cáñamo, así que el apodo sugiere un parentesco que no existe: las Leonotis son labiadas, de la familia de la menta, la salvia y el romero, y el cáñamo pertenece a otra familia completamente distinta. El nombre es una analogía popular, no una clasificación.
Existe un uso tradicional documentado de varias especies del género en la medicina popular africana, y eso es historia de una tradición, no una indicación. No sustituye a un tratamiento ni a una consulta médica, y desde luego no es motivo para fumar ni ingerir nada por lo que se lea en una página de jardinería.
Si la quieres cultivar
Es fácil de cultivar como anual de verano donde haya calor y espacio, y una mala idea en un jardín pequeño, porque ocupa y crece deprisa.
Siembra. En primavera, en semillero protegido, y trasplante al exterior cuando haya pasado del todo el riesgo de helada y el suelo esté templado. Sembrar directamente fuera solo tiene sentido en zonas de primavera cálida y temprana, porque cada semana que pierdas al principio es una semana que le falta al final para florecer.
Sol y espacio. Pleno sol. Y sitio: es una planta vertical y alta que necesita separación de las vecinas y, en zonas ventosas, un tutor o un rincón resguardado, porque el tallo es rígido pero la mata se hace pesada arriba.
Suelo. Se adapta a suelos pobres, que es lo que explica su éxito como ruderal, pero da plantas mucho mejores en suelo fértil y con buen drenaje. En terreno rico hace hoja grande y tallo grueso.
Riego. Moderado y regular durante el crecimiento. Tolera periodos secos una vez establecida, pero si pasa sed en pleno desarrollo se queda corta y florece menos.
Raíz superficial. Pese al tamaño de la parte aérea, el sistema radicular no es profundo. Conviene aflojar y mejorar los primeros palmos de suelo más que cavar hondo, y acolchar para que la capa superficial no se seque.
Floración y semilla. Abre a finales de verano y en otoño, según lo que haya tardado en arrancar. La semilla se recoge de las bolas secas, que se desmenuzan con la mano, mejor con guante porque pinchan.
Qué hace en el jardín
La forma es lo que la vende: esas bolas ensartadas en un tallo recto no se parecen a nada más en un arriate, y dan una vertical arquitectónica en la parte trasera de un macizo de anuales. Las flores tubulares y naranjas están adaptadas en origen a la polinización por aves nectarívoras africanas, que tienen el pico curvo justo para eso, y aquí las trabajan sobre todo abejorros y abejas grandes, que son los que tienen fuerza para entrar en un tubo así.
Las bolas secas se usan mucho en composiciones de flor seca y aguantan años. Si vas a manipularlas, guantes: los cálices se endurecen al secarse y son bastante punzantes.
En resumen
Leonotis nepetifolia, el cordón de fraile, es una labiada anual de tallo cuadrado con verticilos globosos y espinosos ensartados a lo largo del tallo, de los que salen flores tubulares naranjas. Su hoja es ancha, dentada y de peciolo largo, como la de la hierba gatera, y esa es la manera más rápida de separarla de Leonotis leonurus, la cola de león perenne de hoja estrecha que se vende en vivero y que es la que sale en las fotos de este artículo.
Viene del África tropical y del sur de Asia, está naturalizada como arvense en el trópico americano y necesita una temporada cálida y larga, así que en la Península funciona como anual de verano en sitio soleado y no como planta asilvestrada. Del resto, lo que prometía el texto original sobre efectos psicoactivos y medicinales se ha retirado: no hay declaración de propiedades saludables autorizada para esta planta, y el apodo de dagga es una analogía popular con el cáñamo, no un parentesco.