Ninguna planta cura la tos. La tos no es una enfermedad, es un síntoma, y detrás puede haber desde un catarro que se va solo en una semana hasta un asma, un reflujo o un efecto secundario de un medicamento. Por eso el primer dato útil de esta página no es una lista de plantas: es que una tos que dura más de tres semanas, que va con fiebre alta, con sangre, con ahogo o con pérdida de peso, la tiene que ver un médico. Con plantas o sin ellas.
Dicho eso, sí hay plantas asociadas desde hace siglos a las molestias de garganta y de pecho, y sobre algunas existe una figura legal concreta que casi nadie explica bien: el uso tradicional. Aquí vas a encontrar qué significa exactamente eso, qué plantas son y cómo son como plantas. Lo que no vas a encontrar es una sola dosis ni una sola receta, y más abajo te explico por qué.
Uso tradicional no significa eficacia demostrada
Este es el punto que hace bueno o malo un artículo sobre plantas y tos. En la Unión Europea existe una categoría de medicamentos tradicionales a base de plantas, creada por la Directiva 2004/24/CE. Un producto registrado en esa categoría no ha demostrado eficacia en ensayos clínicos. Lo que ha demostrado es otra cosa: que esa planta se viene usando para eso desde hace mucho tiempo y que, usada así, es razonablemente segura.
Son dos cosas muy distintas y se confunden constantemente. Un medicamento de eficacia bien establecida ha pasado por estudios que miden si funciona. Un medicamento tradicional a base de plantas se registra por historial de uso y por seguridad. La ley permite que se venda, y obliga a que en su envase figure precisamente eso: que su uso se basa en la tradición.
Así que cuando leas que una planta "está aprobada" para la tos, merece la pena preguntar aprobada para qué. Si un producto concreto está registrado como medicamento tradicional a base de plantas, lo pone en su ficha y en su envase, y puedes comprobarlo en el registro de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Si no lo pone, es un complemento alimenticio o una planta suelta, y entonces se le aplica el Reglamento (CE) 1924/2006: no hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para prácticamente ninguna de estas plantas, y las que existen las concede la Comisión, no una etiqueta.
El tomillo
Mata de tomillo. Las hojas diminutas y el porte leñoso en la base son típicos del género Thymus.
El tomillo común es Thymus vulgaris, una labiada mediterránea de mata baja, tallos leñosos en la base y hojas muy pequeñas con el borde algo enrollado hacia abajo. Florece en primavera con flores diminutas rosadas o blancas agrupadas al final de los tallos, y huele a lo que huele el monte mediterráneo en junio.
Es la planta de esta lista que más se ha usado tradicionalmente en España para las molestias respiratorias, y también la que más fácil tienes en casa: aguanta la sequía, quiere sol y suelo pobre con drenaje, y se muere de exceso de riego mucho antes que de falta. El género tiene además muchas especies en la península, con olores distintos, y no todas son la misma planta ni huelen igual: lo tienes contado en el artículo del serpol.
La malva
La malva común, Malva sylvestris, es una herbácea de hoja redondeada y lobulada y flores rosadas con venas más oscuras que crece espontánea en cunetas y terrenos removidos de toda España. Su rasgo característico es el mucílago: un polisacárido que al contacto con el agua forma un gel viscoso. Eso es composición de la planta, un hecho físico, y es la razón por la que la tradición la asoció a las irritaciones de garganta.
Se confunde constantemente con el malvavisco, Althaea officinalis, que es otra planta de la misma familia, de hoja aterciopelada y flores más pálidas, propia de suelos húmedos y salinos. Ambas tienen mucílago, pero no son intercambiables ni se cultivan igual. Tienes las dos fichas en malva y malvavisco.
El eucalipto y un aviso que importa
La corteza del eucalipto se desprende en tiras y deja el tronco liso y manchado. Es uno de los rasgos que mejor lo identifican.
El eucalipto que se asocia a los catarros es sobre todo Eucalyptus globulus, un árbol australiano plantado masivamente en la cornisa cantábrica y en el noroeste peninsular. Sus hojas jóvenes son redondeadas y azuladas, y las adultas alargadas y curvadas como una hoz. El aceite esencial que contienen es lo que le da el olor.
Y aquí va el aviso: los preparados con eucalipto y con alcanfor están desaconsejados en niños pequeños. El eucaliptol y el alcanfor aplicados o inhalados pueden provocar laringoespasmo en lactantes y niños de corta edad. No es una precaución teórica, es la razón por la que las fichas de estos productos llevan restricciones de edad explícitas. Si en casa hay un bebé, el frasco de esencia no es un remedio casero inofensivo.
Como árbol, el eucalipto da para mucho más de lo que cabe aquí, incluidas sus polémicas forestales. Está desarrollado en la ficha del género.
Las otras plantas de la lista original
El texto que ocupaba antes esta página juntaba diez plantas sin criterio. Vale la pena mirarlas como lo que son:
Umbela de hinojo todavía en botón. Las hojas divididas en segmentos finísimos son inconfundibles.
- Hinojo (Foeniculum vulgare): umbelífera aromática, espontánea en toda España, de hojas divididas en segmentos filiformes y umbelas amarillas. El bulbo de las variedades cultivadas es verdura; las semillas, especia.
- Saúco (Sambucus nigra): arbusto o arbolillo de hoja compuesta y grandes corimbos de flores blancas. Atención aquí, que es importante.
- Cebolla (Allium cepa) y ajo (Allium sativum): hortalizas del huerto, y de las mejores. Como plantas, no como remedios.
- Jengibre (Zingiber officinale): rizoma tropical que en España solo se cultiva en invernadero o en zonas muy protegidas del litoral y de Canarias.
- Pino: nombre genérico para un montón de especies del género Pinus con usos y distribuciones muy distintos.
- Caña de azúcar (Saccharum officinarum) y palmera datilera (Phoenix dactylifera): dos cultivos tropicales y subtropicales que en la lista original no pintaban nada.
Corimbo de saúco en flor. Debajo, a la izquierda, el mismo corimbo todavía en botón.
El saúco, que es donde hay que tener cuidado
El saúco merece párrafo aparte porque es la única planta de la lista con un riesgo real. Las bayas crudas, las hojas, la corteza y los tallos del saúco contienen glucósidos cianogénicos y producen náuseas, vómitos y diarrea si se ingieren. Los frutos se consumen tradicionalmente cocinados, nunca crudos, y las partes verdes no se comen en ningún caso.
Además, el saúco negro se confunde con el yezgo, Sambucus ebulus, que es una herbácea, no un arbusto, que muere hasta el suelo cada invierno y cuyos frutos son tóxicos. Crece en los mismos ribazos. La diferencia se ve de lejos: el saúco tiene tronco leñoso y corteza corchosa, el yezgo no tiene tronco. Ante cualquier ingestión, médico o veterinario, o el Instituto Nacional de Toxicología.
Por qué aquí no hay dosis ni preparaciones
Porque no es competencia de una web de plantas. Una cantidad de planta seca por litro de agua, un tiempo de reposo o una pauta de veces al día son información sanitaria: dependen de la edad, del peso, de los medicamentos que tomes y de qué te pase exactamente. Cuando eso se publica en un artículo, se publica igual para un adulto sano, para una embarazada, para un niño de dos años y para alguien anticoagulado, y ahí es donde aparecen los problemas.
La fuente correcta es el prospecto del producto que compres y la persona que te lo dispensa. Esta página te cuenta las plantas.
En resumen
Tomillo, malva y eucalipto son las tres plantas con más recorrido tradicional en España para las molestias de garganta y pecho, y las tres son fáciles de identificar y, salvo el eucalipto, fáciles de tener en casa. Que una planta tenga uso tradicional reconocido no significa que se haya demostrado que funciona: significa que se lleva usando mucho tiempo y que, usada de la forma habitual, se considera segura. Confundir las dos cosas es el error más repetido en este tema.
Del resto de la lista original, el saúco pide cuidado de verdad, porque sus partes verdes y sus frutos crudos son tóxicos y porque se confunde con el yezgo. Y el eucalipto tiene una limitación clara en niños pequeños. Con todo lo demás, la regla es simple: si la tos dura, empeora o va acompañada de fiebre alta, sangre o ahogo, la conversación ya no es sobre plantas.