La guayaba chilena no es una guayaba. Es Ugni molinae, un arbusto pequeño de hoja perenne que en Chile se llama murta, murtilla o uñi, y que da bayas rojas del tamaño de un guisante grande con un olor intensísimo a fresa. La guayaba de verdad es Psidium guajava, un arbolillo tropical cuyo fruto mide varios centímetros y se come a cucharadas. Comparten familia, las mirtáceas, y ahí acaba el parecido: distinto género, distinto porte, distinto fruto y distinto clima.
La confusión viene del comercio y de las traducciones. En inglés la murtilla se vende como Chilean guava, ese nombre se tradujo literalmente y acabó en las etiquetas de vivero en español. Si has llegado buscando cómo cultivar una guayaba en España, lo que necesitas está en guayabas: qué guayabo plantar en España. Si lo que quieres es este arbusto de bayas rojas, sigue leyendo, porque además resulta que es de las pocas mirtáceas frutales que aguantan bien el clima del norte peninsular.

Murtilla o guayaba chilena (Ugni molinae): hojas pequeñas y coriáceas y bayas rojas de en torno a un centímetro.
Cómo es la murtilla
Es un arbusto compacto de crecimiento lento, de porte redondeado y ramas finas, que en cultivo se queda en un tamaño manejable de seto bajo o de mata de arriate. En condiciones muy favorables puede alcanzar algo más de altura, pero no es un arbolillo: se maneja como un arbusto ornamental pequeño.
Las hojas son perennes, opuestas, ovales, pequeñas, de un verde oscuro brillante, de tacto coriáceo, y si las aplastas entre los dedos huelen a resina y a especia, como las de casi todas las mirtáceas. Las flores son solitarias y colgantes, en forma de campanilla, con pétalos blancos o rosados y un penacho de estambres cortos que asoma por debajo. Son discretas pero muy bonitas vistas de cerca, y llegan en primavera.
El fruto es una baya globosa de aproximadamente un centímetro, roja, granate o a veces blanquecina, coronada por los restos del cáliz. Madura en otoño y ese es su gran argumento: a diferencia de casi todos los frutos rojos, que se concentran en verano, la murtilla llega cuando ya no queda nada en el jardín. El sabor y sobre todo el aroma son extraordinarios, con la fresa silvestre y la guayaba mezcladas, y se aprecia mucho mejor en la planta que en cualquier transformado.
De dónde viene
Es originaria del centro y el sur de Chile y de zonas colindantes de Argentina, donde crece de forma silvestre en claros y bordes de bosque templado lluvioso. Ese hábitat lo dice todo sobre lo que la planta quiere: luz sin sol abrasador, humedad ambiental, suelo ácido y rico en materia orgánica, y temperaturas frescas.
Su nombre en mapudungun es uñi, y de ahí procede el nombre del género, Ugni. El epíteto molinae conmemora al abate Juan Ignacio Molina, naturalista chileno del siglo XVIII. En Chile la recolección de la murta es una actividad tradicional de otoño, y con ella se hacen mermeladas y licores.
Se cuenta a menudo que fue la fruta preferida de la reina Victoria y que se cultivaba para su mesa en Cornualles, en el suroeste de Inglaterra. Lo repiten muchas fuentes, aunque el detalle es difícil de verificar; lo que sí es cierto y comprobable es que la especie lleva cultivándose en las islas británicas desde el siglo XIX, y que prospera justamente en el clima atlántico suave y húmedo de esa zona. En Nueva Zelanda y Australia se comercializa desde hace décadas con nombres de marca.
Cultivo en España, y dónde funciona de verdad
Aquí está lo útil de este artículo. La murtilla no es una planta de clima mediterráneo seco. Sufre con el calor fuerte, con el aire seco y con el suelo calizo, y se planta con muchas más garantías en la cornisa cantábrica, en Galicia, en el norte de Navarra y el País Vasco, o en zonas de montaña húmeda, que en el sur o en el litoral mediterráneo.
Lo que pide, en concreto:
- Suelo ácido o neutro, suelto y con materia orgánica. En suelo calcáreo se clorosa y languidece. Si tu agua de riego es muy dura, plántala en maceta con sustrato para plantas acidófilas.
- Media sombra o sol suave. En el norte tolera el sol directo; en climas cálidos necesita sombra de las horas centrales.
- Humedad constante sin encharcamiento. Tiene raíz superficial y agradece mucho un acolchado orgánico que mantenga fresco el pie.
- Frío moderado. Aguanta heladas ligeras sin problema una vez establecida, pero no es una planta de clima continental extremo.
Se multiplica sobre todo por esqueje semileñoso tomado a finales de verano y por acodo, que es lento pero muy seguro en esta especie. La semilla germina, pero tarda y la planta tarda a su vez varios años en dar fruto. La poda es mínima: aclarar ramas viejas y mantener la forma, siempre después de la cosecha, nunca antes de florecer.
Como planta de jardín funciona bien en seto bajo recortado, en el borde de un arriate de acidófilas junto a camelias, azaleas y arándanos, que piden exactamente lo mismo, y en maceta grande en un patio fresco.
Tres plantas que se confunden con esta

Esta foto ilustraba el artículo original como guayaba chilena, pero no lo es: los frutos miden varios centímetros y las hojas son mucho mayores que las de la murtilla. Corresponde a un Psidium, el género de las guayabas propiamente dichas.
La guayaba común, Psidium guajava. Árbol pequeño tropical, fruto de cuatro a doce centímetros con pulpa blanca o rosa y muchas semillas duras. En España solo va bien al aire libre en Canarias y en el litoral más cálido.
La guayaba fresa, Psidium cattleianum, también llamada guayabo del Perú o arazá. Arbusto o arbolillo de hoja brillante con frutos granates de dos a cuatro centímetros y sabor afresado. Esta es la que más se confunde con la murtilla en las fotografías, porque el color del fruto es parecido, pero el tamaño no tiene nada que ver. Aguanta bastante más frío que la guayaba común y se cultiva en todo el litoral mediterráneo.
La murta española, Myrtus communis, que en buena parte de España se llama exactamente así, murta, además de mirto o arrayán. Es otra mirtácea, mediterránea esta, de hoja pequeña aromática y bayas azul negruzcas. Comparte nombre popular con la murta chilena y el parecido del follaje es notable, pero el fruto oscuro la delata al instante. Tiene su ficha en Myrtus communis.
Y a esta lista conviene añadir la feijoa o guayabo del Brasil, Acca sellowiana, que es la mirtácea frutal más resistente al frío de todas y la mejor opción para el norte peninsular si lo que buscas es fruta de tamaño aprovechable. Está en feijoa, el falso guayabo.
Sobre las propiedades que se le atribuyen
El texto anterior de esta página hablaba de propiedades de la guayaba chilena. Aquí no se recogen. En la Unión Europea las declaraciones de propiedades saludables están reguladas por el Reglamento (CE) 1924/2006 y las autoriza la Comisión tras evaluación científica, no un artículo de internet.
Lo que sí se puede decir de la murtilla es lo evidente y comprobable: es una baya pequeña, muy aromática y de sabor ácido y dulce, que se come fresca y se transforma en mermeladas, compotas y licores porque su aroma resiste bien la cocción. Nada de eso es una promesa de salud.
En resumen
La guayaba chilena es Ugni molinae, la murta o murtilla chilena, un arbusto pequeño de hoja perenne y bayas rojas de un centímetro con un aroma intenso a fresa, que madura en otoño. No es una guayaba: comparte familia con Psidium guajava pero no género, ni porte, ni tamaño de fruto, ni exigencias de clima.
Para quien quiera plantarla en España, lo determinante es el clima y el suelo: quiere fresco, humedad y tierra ácida, así que su sitio es el norte atlántico y la montaña húmeda, no el sur seco ni el suelo calizo. Es de las pocas frutas de arbusto que llegan cuando ya se ha acabado la temporada de los frutos rojos, y esa es su mejor baza en el jardín.