Si has llegado buscando Encyclia es que te han vendido una, te han regalado una o has visto el nombre en una etiqueta y no sabes qué tienes entre manos. Es un género de orquídeas epífitas americanas, con pseudobulbos, hojas duras y ramos de flores pequeñas de sépalos y pétalos estrechos. No se cuida como una Phalaenopsis: quiere más luz, más aire y secarse del todo entre riegos.

Y hay un dato legal que conviene tener claro antes que ningún otro: todas las orquídeas del mundo están incluidas en los apéndices de CITES, el convenio que regula el comercio internacional de especies amenazadas, que en la Unión Europea se aplica a través del Reglamento (CE) 338/97. La mayoría de las especies, las Encyclia entre ellas, figuran en el Apéndice II, y algunos grupos concretos en el Apéndice I. Traducido: una planta comprada en un vivero español es legal, y arrancar una del árbol en un viaje a México o a Cuba y meterla en la maleta no lo es.

Inflorescencia ramificada de Encyclia con flores de sépalos estrechos rosados

Qué es exactamente una Encyclia

El género Encyclia reúne más de un centenar de especies de orquídeas epífitas, es decir, plantas que viven encaramadas a la corteza de los árboles sin parasitarlos: usan el tronco como soporte y toman el agua y los nutrientes del ambiente, de la lluvia y de la materia orgánica que se acumula en las grietas. Ocasionalmente crecen también sobre rocas.

Su área es americana y bastante amplia. Van desde el sur de Estados Unidos y México, por toda Centroamérica y el Caribe, hasta buena parte de Sudamérica. Las Antillas concentran muchas especies propias, y ese es el motivo de que en Cuba, Puerto Rico o la República Dominicana estas orquídeas tengan una retahíla de nombres populares.

La planta tiene una arquitectura característica. De un rizoma rastrero salen pseudobulbos, unos engrosamientos del tallo con forma de pera, de huevo o de huso, que funcionan como depósito de agua y reservas. De la punta de cada pseudobulbo brotan una, dos o tres hojas coriáceas, estrechas y rígidas, con tacto de cuero. Y del ápice del pseudobulbo, entre las hojas, sale el tallo floral, que en muchas especies se ramifica y produce varias decenas de flores pequeñas a la vez.

Las flores no son grandes, pero se presentan en cantidad y suelen durar semanas. Sépalos y pétalos estrechos y extendidos, a menudo en tonos verdosos, pardos, bronce o rosados, y un labelo de color contrastado, muchas veces blanco o crema con venas moradas radiantes. Bastantes especies son perfumadas, con aromas que van del miel al chocolate o la vainilla.

El nombre, y por qué tu planta puede llamarse de tres maneras

Aquí está el enredo que explica la mitad de las etiquetas contradictorias que verás. Encyclia viene del griego y alude a "rodear" o "envolver": los lóbulos laterales del labelo se levantan y abrazan la columna, la estructura central que en las orquídeas reúne los órganos sexuales. Ese rasgo es el que sirvió para separar el género.

Durante mucho tiempo casi todas estas plantas se describieron dentro de Epidendrum, un género enorme donde cabía cualquier orquídea epífita americana. Cuando Encyclia se consolidó como género aparte, se trasladó a él un buen puñado de especies. Y después vino un segundo reparto: parte de lo que se llamaba Encyclia pasó al género Prosthechea. El caso más conocido es la orquídea concha o pulpito, antes Encyclia cochleata y hoy Prosthechea cochleata, que es la flor nacional de Belice.

Por eso una misma planta puede aparecer en un catálogo como Epidendrum, en otro como Encyclia y en un tercero como Prosthechea. No es que nadie se equivoque a propósito: es que la clasificación ha cambiado tres veces y el comercio va siempre por detrás.

Flores de orquídea de tepalos amarillo verdosos con manchas oscuras y labelo rosado

Distinguirla de una Cattleya y de una Prosthechea

Estas tres cosas se parecen lo suficiente como para confundirse en una exposición, y hay atajos que funcionan.

  • Frente a Cattleya. En una Cattleya el labelo forma un tubo que envuelve por completo la columna y la esconde; las flores son grandes, pocas por tallo y con los pétalos anchos. En una Encyclia el labelo queda libre de la columna, solo la abraza en parte, las flores son muchas y pequeñas, y los pétalos y sépalos son estrechos y se abren en estrella.
  • Frente a Prosthechea. El truco es mirar dónde está el labelo. En la mayoría de las orquídeas la flor gira al abrirse y el labelo queda abajo, haciendo de plataforma para el insecto. En Prosthechea no gira, de modo que el labelo queda arriba, con aspecto de concha o de capucha invertida. Además sus pseudobulbos suelen ser aplanados lateralmente, como una lenteja alargada.

Cultivo: corteza, cesta y mucho aire

Una Encyclia en una maceta de plástico con sustrato apretado se pudre. Su forma natural de vivir es agarrada a un tronco, con las raíces al aire y secándose deprisa después de cada lluvia, y el cultivo tiene que parecerse a eso.

Las dos opciones que funcionan son montarla sobre una placa de corcho o de corteza, atándola con hilo hasta que agarre sola, o plantarla en una cesta de listones o en una maceta con muchos agujeros, usando corteza de pino de grano grueso con algo de carbón o arlita. Nada de turba ni de tierra.

Luz. Bastante más que una Phalaenopsis. Una ventana muy luminosa sin sol directo de mediodía, o un balcón con sombra ligera en verano. Con poca luz la planta vive años sin florecer nunca.

Temperatura. La mayoría se llevan bien con el rango de una casa, entre templado y cálido. Lo que muchas especies sí agradecen es una diferencia clara entre el día y la noche, y un invierno más fresco.

Riego. Abundante mientras crece, empapando bien las raíces, y después dejar que se seque del todo antes del siguiente. En montaje sobre corcho eso puede significar mojar a diario en verano. El error clásico es tratarla como una planta de interior y regarla poco pero manteniéndola siempre húmeda: es justo al revés.

Reposo. Cuando el pseudobulbo nuevo termina de engordar, conviene espaciar los riegos durante unas semanas y bajar el abonado. Esa pausa de invierno es lo que dispara la floración en bastantes especies. Si la planta se arruga mucho es que te has pasado.

Aire. Ninguna epífita perdona el aire estancado. Una habitación ventilada, o un pequeño ventilador a distancia, previene más problemas que cualquier tratamiento.

Nada de propiedades ni de usos medicinales

Es fácil encontrar textos que atribuyen a las orquídeas extractos que regeneran la piel, equilibran las emociones o tratan enfermedades. Conviene decirlo sin rodeos: no hay declaraciones de propiedades saludables autorizadas en la Unión Europea para prácticamente ninguna de estas plantas. Las que existen están recogidas en el Reglamento (CE) 1924/2006 y las concede la Comisión Europea, no un artículo de internet ni la etiqueta de un vivero.

Que en algunas regiones de América se hayan usado orquídeas en la medicina popular es un dato etnográfico, no una indicación. No sustituye a un tratamiento ni a una consulta médica, y aquí no se van a dar preparaciones ni dosis. La Encyclia es una planta ornamental, y con eso ya justifica el sitio que ocupa.

Planta de Encyclia en maceta con hojas coriáceas y un tallo floral

Dónde conseguirla sin problemas

Compra siempre en vivero o en una exposición de orquídeas, y pide el papel si el vendedor lo tiene. La planta reproducida en cultivo es legal, está sana y viene acostumbrada a vivir en maceta o en placa, que es lo que a ti te interesa. La planta arrancada del monte suele llegar deshidratada, con las raíces rotas y cargada de problemas, y encima es la que vacía las poblaciones silvestres.

En el sitio tienes más material sobre orquídeas epífitas americanas en Epidendrum, la orquídea de caña y de exterior, que es el género del que se separó la Encyclia y que se cultiva de forma muy parecida.

En resumen

La Encyclia es una orquídea epífita americana de pseudobulbos, hojas duras y ramilletes de flores pequeñas y a menudo perfumadas, emparentada de cerca con Epidendrum y con Prosthechea, hasta el punto de que una misma especie ha viajado entre los tres nombres. Se reconoce porque el labelo no llega a envolver del todo la columna y porque los sépalos y pétalos son estrechos y se abren en estrella, al contrario que en una Cattleya.

En cultivo pide lo contrario de lo que se le da a una orquídea de supermercado: mucha luz, mucho aire, sustrato grueso o montaje sobre corcho, riegos abundantes seguidos de sequedad completa y un reposo más seco en invierno para que florezca. Y al comprarla, planta de vivero: todas las orquídeas están sujetas a CITES y al Reglamento (CE) 338/97, así que la única vía limpia es la reproducida en cultivo.


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