No existe ninguna dalia negra. Lo que se vende con ese nombre son cultivares de flor rojo granate o púrpura tan oscuros que a la sombra y en fotografía parecen negros, pero que a plena luz enseñan siempre su color real. Basta con poner una de esas flores a contraluz o darle el sol de media mañana para ver aparecer el rojo o el magenta por los bordes de los pétalos.

La razón es química y no tiene vuelta: en las flores no hay un pigmento negro. El color de una dalia oscura lo producen antocianinas, pigmentos rojos, morados y azulados acumulados en las células del pétalo. Cuando la concentración es altísima y encima no hay pigmentos amarillos que aclaren la mezcla, la flor absorbe casi toda la luz que le llega y el ojo lo interpreta como negro. Es el mismo truco de las llamadas rosas negras, los tulipanes negros o las petunias negras. Muy oscuro, nunca negro.

Dalia de flor doble muy oscura, casi negra, con reflejos púrpura en los pétalos Vista de frente y con luz difusa parece negra. Los reflejos violáceos del centro delatan que el color de fondo es púrpura.

De dónde sale ese color

Las antocianinas son pigmentos solubles en agua que la planta almacena en la vacuola de las células de la epidermis del pétalo. Según la molécula concreta y según el pH del interior de esa vacuola, el resultado tira más al rojo o más al azul violáceo. En las dalias más oscuras se acumulan en cantidades muy grandes y en varias capas de células, de modo que la luz que entra apenas vuelve a salir.

Ahí está el motivo de que el color cambie tanto con la luz. Con sol directo y frontal ves rojo. Con luz lateral o a contraluz ves granate encendido. Con cielo cubierto, o dentro de casa, ves negro. La flor no ha cambiado, ha cambiado cuánta luz la atraviesa.

Dalia oscura con el centro casi negro y los pétalos exteriores rojo carmín iluminados La misma flor delata el truco: el centro en sombra parece negro y los pétalos exteriores, iluminados, son claramente rojo carmín.

Qué cultivares se acercan más

Aquí conviene ir con pies de plomo, porque los nombres comerciales de dalia se reutilizan, se traducen mal y cambian de un proveedor a otro. Dos apuestas seguras y bien establecidas en el comercio europeo:

  • 'Arabian Night', una decorativa de flor doble en rojo granate muy profundo, de las más antiguas y difundidas dentro del grupo de las oscuras. Es la que más gente tiene en mente cuando dice dalia negra.
  • 'Bishop of Llandaff', que juega en otra liga: la flor es roja escarlata y bastante luminosa, pero el follaje es bronce muy oscuro, casi negruzco. Si lo que quieres en el arriate es una mancha oscura, esta lo consigue con las hojas y no con los pétalos, y encima al ser de flor semi doble deja el disco accesible a los polinizadores.

Circulan además bastantes nombres de catálogo asociados a flores muy oscuras, del tipo 'Karma Choc', 'Chat Noir' o 'Black Jack'. No podemos confirmar aquí las características exactas de cada uno ni que lo que recibas bajo ese nombre sea siempre lo mismo, así que la recomendación honesta es simple: compra el tubérculo con foto del proveedor, o mejor aún, cómprala en flor en vivero. Con las dalias oscuras, ver antes de comprar ahorra disgustos.

Un detalle que cambia el resultado: el sol quema las flores oscuras

Este es el punto práctico que casi ninguna ficha menciona y que explica por qué mucha gente se decepciona. Un pétalo muy oscuro absorbe casi toda la radiación que recibe, y eso significa que se calienta más que un pétalo claro. Bajo el sol duro de julio y agosto en el interior peninsular, los bordes de los pétalos de una dalia negra se queman, se vuelven marrones y se acartonan en pocos días.

La solución no es ponerla a la sombra, porque entonces no florece. Es buscarle sol de mañana y sombra en las horas centrales, o plantarla donde reciba luz filtrada por un árbol de copa ligera a partir del mediodía. En el norte y en el litoral atlántico este problema casi no existe; en Madrid, Castilla, Aragón o el valle del Guadalquivir es determinante.

Cultivo, paso a paso

Las dalias son plantas del género Dahlia, de la familia de las asteráceas, originarias de México y Centroamérica, donde viven en zonas de montaña. Lo que se planta es un tubérculo, no un bulbo, y de ahí sale una planta que florece desde mediados de verano hasta la primera helada.

Cuándo plantar. En primavera, cuando haya pasado el riesgo de helada y el suelo se haya templado. En la costa mediterránea y en Andalucía eso suele caer en marzo o abril; en el interior y en el norte, entre abril y mayo. Plantar antes de tiempo en suelo frío y húmedo es la receta para que el tubérculo se pudra sin brotar.

Dónde. Suelo fértil, profundo y sobre todo que drene bien. Si tu tierra es arcillosa, incorpora compost antes de plantar para aflojarla. Sitio resguardado del viento: las flores grandes hacen de vela y los tallos se parten.

Tutor desde el primer día. Las variedades altas necesitan una caña, y se clava al plantar el tubérculo, no después. Si esperas a que la planta esté crecida, al clavar el tutor atravesarás la mata de tubérculos.

Riego. Nada de regar desde el día de la plantación hasta que asome el brote, o se pudre. A partir de ahí, riegos generosos y espaciados, mejor por la mañana y al pie, sin mojar el follaje. En pleno verano toca regar con más frecuencia, sobre todo en maceta.

Abonado. Un abono equilibrado o algo bajo en nitrógeno al empezar la brotación y otro cuando aparezcan los primeros botones. Demasiado nitrógeno da una planta enorme de hoja y pocas flores.

Retirar flores pasadas. Es lo que mantiene la floración hasta el otoño. En una dalia oscura hay un truco para no confundirse: el botón sin abrir es puntiagudo, y la flor ya marchita es redondeada.

Dalia de pétalos rojo oscuro con el centro amarillo visible entre los pétalos El disco central amarillo recuerda que la dalia es una asterácea: lo que llamamos pétalos son flores liguladas independientes.

El invierno: sacar o dejar

En España la respuesta depende mucho de dónde vivas, y las fichas traducidas del inglés no lo tienen en cuenta.

En el litoral mediterráneo, Andalucía y Canarias, donde las heladas son raras o muy leves, los tubérculos se pueden dejar en tierra. Se corta la planta cuando el follaje se ennegrece tras el primer frío y se cubre la zona con un buen acolchado seco.

En el interior y el norte, con heladas serias y suelos que se quedan húmedos y fríos durante meses, sale mejor desenterrarlos. Se cortan los tallos a un palmo, se levanta la mata con horca, se sacude la tierra, se dejan orear unos días a la sombra y se guardan en caja con turba seca, vermiculita o viruta, en un sitio fresco, seco, oscuro y sin riesgo de helada. Conviene revisarlos a mitad de invierno y retirar cualquiera que muestre podredumbre.

Sobre multiplicar una dalia oscura

Si quieres repetir exactamente la misma flor, la única vía es dividir la mata de tubérculos en primavera, dejando en cada trozo un pedazo de cuello con al menos una yema visible. Un tubérculo sin yema no brota, por grande y sano que parezca.

Sembrar semilla de una dalia oscura es otra cosa muy distinta: las dalias de jardín son híbridos complejos y la descendencia sale variadísima, casi nunca igual a la madre. Es entretenido y de vez en cuando aparece algo bonito, pero no es la forma de conservar un cultivar. Tienes más sobre el manejo general en cómo cuidar las dalias y en plantar dalias en maceta.

En resumen

La dalia negra es una etiqueta comercial, no un color. Lo que compras son cultivares de rojo granate o púrpura muy concentrado, y su aspecto negro depende por completo de cómo les dé la luz. Si eso te vale, hay opciones estupendas, empezando por 'Arabian Night', y si lo que buscas es oscuridad en el arriate, el follaje bronce de 'Bishop of Llandaff' la aporta mejor que cualquier pétalo.

En cultivo son plantas fáciles siempre que respetes tres cosas: no plantar en suelo frío, no regar hasta que brote y poner el tutor el primer día. Y con las oscuras en concreto, protégelas del sol de las horas centrales en verano, porque el mismo pigmento que las hace espectaculares es el que hace que se quemen antes que las demás.


Contenidos relacionados