Una letra separa dos plantas que no comparten familia, ni continente de cultivo, ni utilidad. La yuca con una sola c es la mandioca, Manihot esculenta, un cultivo tropical del que se comen las raíces. La Yucca con dos ces es un género de porte arbustivo o arborescente, de hojas rígidas en roseta, que en España se planta en jardines y macetas y no se come. Aclarado eso, esta ficha va de la segunda.

La otra yuca, la de comer

Conviene dejar cerrado el equívoco antes de seguir. Manihot esculenta Crantz es una euforbiácea sudamericana, arbustiva, de hoja palmeada, cultivada por sus raíces tuberosas en la franja tropical de América, África y Asia. Es alimento básico para cientos de millones de personas y la materia prima del casabe, la harina de mandioca y la tapioca.

Sus raíces contienen glucósidos cianogénicos —linamarina, sobre todo— que, al romperse el tejido, liberan cianuro. Por eso no se comen crudas en ningún caso. El procesado tradicional, que combina pelado, remojo prolongado, rallado, prensado, fermentación y cocción, es lo que las hace seguras, y su omisión o su abreviación han provocado intoxicaciones graves y cuadros neurológicos irreversibles en regiones donde la mandioca es la base de la dieta. No es un detalle folclórico: es la razón de que existan esas técnicas. Aquí no se dan pautas de preparación ni tiempos, porque no es información para improvisar en casa.

La mandioca necesita entre ocho y doce meses sin heladas y temperaturas medias por encima de 20 °C. En la España peninsular no se puede cultivar: el invierno la mata. En Canarias hay cultivo puntual en las medianías bajas del sur, y poco más. Se multiplica por estaca de tallo, clavando trozos de rama leñosa de la planta anterior.

El género Yucca: qué es y de dónde viene

Yucca L. reúne alrededor de cincuenta especies de la familia Asparagaceae —antes clasificadas en agaváceas y, más atrás, en liliáceas— repartidas por Norteamérica, México, Centroamérica y las Antillas. Ocupan desiertos, matorrales áridos, dunas costeras y sierras frías, y de esa variedad de hábitats sale la variedad de comportamientos en el jardín.

El patrón común es una roseta de hojas lanceoladas rígidas, dispuestas en espiral apretada, con el ápice a menudo terminado en una punta córnea dura. Unas especies son acaules y forman matas a ras de suelo; otras levantan un tronco leñoso, simple o ramificado, que con décadas alcanza varios metros. La floración es un panículo erguido de flores acampanadas blancas o crema, colgantes, que puede superar el metro y medio de altura y que aparece en verano en las plantas maduras.

Yucca aloifolia variegata, con hojas rígidas de borde amarillo

Las especies que se ven en España

Yucca gigantea (durante años etiquetada como Y. elephantipes o Y. guatemalensis) es la de interior por excelencia: tronco grueso, hojas largas de punta blanda que no pincha, y esa presentación en trozos de tronco de distintas alturas plantados juntos en la misma maceta. Es la menos resistente al frío del grupo y la que peor lleva el sol directo tras años en penumbra.

Yucca aloifolia, la daga española, forma troncos delgados y hojas cortas de punta muy afilada; su variedad de borde amarillo es habitual en jardines mediterráneos. Yucca gloriosa es parecida y algo más rústica, y ambas toleran la brisa marina sin despeinarse.

Yucca filamentosa y Yucca flaccida son acaules, de hoja más flexible y con hilos blancos que se desprenden del borde foliar; aguantan inviernos continentales duros y funcionan bien en macizos del interior peninsular. Yucca glauca y Yucca reverchonii, de hoja estrecha y azulada, van en la misma línea de máxima rusticidad y tamaño contenido.

Yucca rostrata, la de tronco único coronado por una esfera de hojas finas azuladas, tiene ficha propia. Y Yucca brevifolia, el árbol de Josué del desierto de Mojave, es de crecimiento tan lento y de exigencias tan concretas —frío nocturno, sequedad extrema, décadas de espera— que fuera de una colección especializada rara vez prospera.

Cultivo: el drenaje manda

Ubicación. En exterior, sol pleno. Las yucas de jardín aceptan media sombra pero se ahílan, separan las hojas y pierden la forma compacta. En interior, la Y. gigantea quiere la habitación más luminosa de la casa, cerca de una ventana sin cortina; con poca luz alarga los tallos y las hojas nuevas salen finas y colgantes. El paso de interior a exterior se hace en dos o tres semanas de aclimatación progresiva, o las hojas se queman.

Riego. El fallo que las mata es el exceso. En maceta, se riega abundantemente y luego se espera a que el sustrato esté seco por completo, incluida la mitad inferior: en verano puede ser cada diez o quince días, y en invierno una vez al mes o menos. En suelo, una yuca establecida pasa el verano español con riegos muy espaciados o sin ninguno. El síntoma de la podredumbre es un tronco que cede al apretarlo cerca de la base y unas hojas que amarillean desde abajo sin secarse; cuando aparece, casi siempre es tarde.

Suelo. Arenoso, pedregoso, pobre y muy drenante. En maceta sirve una mezcla de sustrato universal con un tercio largo de arena gruesa, pómice o picón, y un agujero de desagüe generoso; nada de plato con agua debajo. En terreno arcilloso, plantar sobre un caballón elevado.

Trasplante y abonado. En maceta, cada dos o tres años, a principios de primavera, subiendo un solo número de tiesto. Abonado escaso: un fertilizante para cactáceas, diluido, una vez al mes de abril a septiembre. Con nitrógeno abundante crecen rápido y blandas, que es justo lo contrario de lo que interesa.

Poda. No se poda para dar forma. Se retiran las hojas secas de la base tirando hacia abajo, y se corta el escapo floral cuando termina. Sí es una herramienta legítima el despunte del tronco: cortar el ápice de una yuca demasiado alta obliga a que brote en varias cabezas por debajo del corte, y el trozo retirado sirve de esqueje.

Multiplicación por trozo de tronco

Es el método que hace de las yucas un artículo comercial barato y el que mejor funciona en casa. Se aprovecha que el tronco lleva yemas latentes bajo la corteza en toda su longitud.

Trozos de tronco de yuca preparados como esquejes

A finales de invierno o en primavera se corta un tramo de tronco de 15 a 30 cm con herramienta limpia y bien afilada, marcando cuál era el extremo superior para no plantarlo del revés. El corte se deja secar al aire, a la sombra, varios días, hasta que forma callo; plantarlo en fresco lo condena a pudrirse. Después se entierra un tercio en sustrato arenoso apenas húmedo, a unos 20-25 °C, y se riega muy poco hasta que asome el primer brote, entre cuatro y ocho semanas más tarde.

También sirven los hijuelos que salen al pie de las plantas adultas, separados con un trozo de raíz, y la semilla, que germina bien pero tarda años en dar una planta presentable.

Plagas y riesgos

La cochinilla algodonosa se refugia en las axilas de las hojas y en la base de la roseta, donde cuesta verla; las cochinillas de escudo se pegan al envés y al tronco. Ambas se retiran a mano o con jabón potásico insistiendo en los repliegues. En el sureste peninsular y en Canarias hay que vigilar además el picudo de las agaváceas (Scyphophorus acupunctatus), un curculiónido que perfora el tronco y cuya larva lo vacía por dentro: los síntomas son orificios con exudado y un cogollo que se desprende de una pieza.

En cuanto a la planta misma, dos avisos. Las hojas y las raíces contienen saponinas esteroídicas, irritantes del aparato digestivo; en perros y gatos que mordisquean hojas provocan vómitos y diarrea, y conviene situarla fuera de su alcance. Y el riesgo más frecuente es puramente mecánico: la punta córnea de especies como Y. aloifolia pincha de verdad y causa heridas punzantes profundas, motivo suficiente para no plantarlas junto a un paso estrecho o a la altura de la cara de un niño. Recortar el milímetro final del ápice con tijera resuelve el problema sin afear la planta.

En resumen

Yuca con una c es Manihot esculenta, la mandioca: cultivo tropical de raíz, alimento básico para cientos de millones de personas, imposible de cultivar en la España peninsular por el frío y con glucósidos cianogénicos que obligan a un procesado tradicional sin el cual sus raíces no son seguras. Yucca con dos ces es un género americano de unas cincuenta especies de la familia Asparagaceae, con rosetas de hoja rígida, floración en panículo blanco y especies que van de la Y. gigantea de interior a las Y. filamentosa o Y. glauca de jardín continental. Piden sol, suelo muy drenante y riego escaso —el exceso de agua pudre el tronco por la base—, se multiplican con facilidad por trozo de tronco encallecido, y hay que contar con sus saponinas para las mascotas y con sus puntas afiladas para las personas.


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