El jiaogulan (Gynostemma pentaphyllum) llegó a Europa con una etiqueta comercial difícil de superar: "la hierba de la inmortalidad". Es el tipo de reclamo que garantiza ventas y desconfianza a partes iguales. Detrás de esa etiqueta hay una trepadora de la familia de las cucurbitáceas, fácil de cultivar, de crecimiento rápido y perfectamente adaptable a buena parte del clima español, con una composición química genuinamente interesante y un cuerpo de evidencia clínica mucho más modesto de lo que se anuncia.

Este artículo se centra en lo que un jardinero puede hacer con ella —cultivarla, propagarla, cosecharla— y en lo que conviene saber antes de consumirla.

Qué planta es

Gynostemma pentaphyllum (Thunb.) Makino pertenece a la familia Cucurbitaceae, la misma del pepino, la calabaza y el melón. Es una trepadora herbácea perenne que se sujeta mediante zarcillos y que rebrota cada año de un sistema de rizomas subterráneos.

Los tallos son finos, angulosos, y alcanzan con facilidad 3 a 8 metros de longitud en una temporada si tienen soporte y humedad. Las hojas son palmaticompuestas, normalmente con cinco folíolos —de ahí el epíteto pentaphyllum—, aunque en tallos vigorosos aparecen con siete y en brotes jóvenes con tres. Los folíolos son lanceolados, de margen aserrado y de un verde medio mate, con el central claramente mayor que los laterales.

Es una especie dioica: hay pies macho y pies hembra, en plantas separadas. Las flores son diminutas, verdosas o blanquecinas, de unos 3 mm, agrupadas en panículas laxas y filiformes que pasan bastante desapercibidas. El fruto, en los pies hembra polinizados, es una baya globosa de 6-8 mm que madura a negro brillante, con dos o tres semillas.

Este detalle del dioicismo tiene una consecuencia práctica: si solo tiene un ejemplar, nunca obtendrá semilla. Para producirla hacen falta al menos un macho y una hembra floreciendo a la vez. La mayoría de las plantas que circulan en Europa son clones vegetativos, y muchos son del mismo sexo.

Hoja de jiaogulan de cerca mostrando los cinco folíolos

Origen y por qué se le llama "ginseng del sur"

Es originaria del sur y centro de China, y se extiende de forma natural por Corea, Japón, Vietnam, Laos, Tailandia, Bangladesh, la India y parte de Indonesia. Vive en el sotobosque de zonas montañosas húmedas, trepando por arbustos en ambientes de sombra parcial y suelo fresco.

Su fama se consolidó a partir de estudios epidemiológicos chinos de los años ochenta que observaron una longevidad llamativa en ciertas comarcas de la provincia de Guizhou donde la infusión de jiaogulan formaba parte del consumo diario. Esa correlación —que como correlación no demuestra causalidad— disparó el interés investigador.

Lo que sí es un hecho químico contrastado es que la planta contiene gipenósidos (gypenosides), un grupo amplio de saponinas triterpénicas de tipo dammarano. Varias de ellas son estructuralmente idénticas o muy próximas a los ginsenósidos del ginseng (Panax ginseng), y de ahí el apodo de "ginseng del sur" o "ginseng de cinco hojas". Es una coincidencia bioquímica notable entre dos familias botánicas tan distantes como las cucurbitáceas y las araliáceas.

La planta contiene además flavonoides, polisacáridos, esteroles y ácidos fenólicos. El perfil concreto de gipenósidos varía mucho entre poblaciones geográficas, lo que explica por qué unas plantas saben notablemente más dulces y otras marcadamente amargas.

Cultivo en España

Es una de las plantas medicinales asiáticas más agradecidas de cultivar aquí, con una salvedad importante: no le gusta el sol directo del verano peninsular ni la sequedad ambiental.

Clima y rusticidad. La parte aérea es herbácea y muere con las primeras heladas, pero el rizoma es notablemente rústico: sobrevive bajo tierra a inviernos duros —se cita tolerancia en torno a -15 °C con el suelo protegido— y rebrota en primavera. En el litoral mediterráneo y en el sur, donde apenas hiela, puede mantener follaje casi todo el año. En el interior peninsular se comporta como una vivaz de raíz que desaparece en noviembre y vuelve en abril.

Exposición. Media sombra o sombra luminosa. En Galicia, Cantábrico o zonas de montaña húmeda tolera el sol de la mañana sin problema. En Madrid, Andalucía o el Levante, el sol directo de julio y agosto le quema las hojas y le detiene el crecimiento: colóquela al este, bajo pérgola, o entre otras plantas que le den sombra alta.

Suelo. Fresco, profundo, rico en materia orgánica y con buen drenaje. Un sustrato de jardín enmendado con compost o mantillo le va perfecto. pH entre ligeramente ácido y neutro. No le gustan los suelos compactados ni los muy calizos.

Riego. Es el factor limitante en España. Necesita humedad constante en el suelo sin llegar al encharcamiento. En verano, en interior peninsular, eso significa riego cada uno o dos días en maceta y dos o tres veces por semana en tierra. Un acolchado de 5 cm de corteza, paja o mantillo reduce mucho esa frecuencia y mantiene fresca la raíz. Si el ambiente es muy seco, agradece pulverizaciones sobre el follaje a primera o última hora.

Soporte. Es trepadora por zarcillos: necesita malla, celosía, alambre o el tronco de otra planta. Trepa sin agresividad y no daña estructuras. Alternativamente, funciona muy bien como colgante en maceta alta o jardinera de balcón, dejando caer los tallos, y así es como más se cultiva en espacios pequeños.

Maceta. Perfectamente viable. Use un recipiente de al menos 25-30 cm de diámetro y 25 cm de profundidad para dar sitio al rizoma. En clima frío, la maceta puede refugiarse en un porche o garaje luminoso durante el invierno, con riego mínimo, y sacarse en marzo.

Abonado. Poco exigente. Un aporte de compost al arrancar la vegetación en primavera y, si acaso, un abono orgánico líquido cada tres o cuatro semanas en pleno crecimiento. Si va a consumir las hojas, evite fertilizantes químicos de síntesis y cualquier tratamiento fitosanitario no autorizado para plantas de consumo.

Pinzado. Despuntar los tallos jóvenes ramifica la planta y multiplica el número de hojas cosechables. Hágalo desde el principio y con frecuencia.

Multiplicación

Por esqueje. Es el método más rápido y el que casi todo el mundo usa. Corte un trozo de tallo de 10-15 cm con tres o cuatro nudos, elimine las hojas de la mitad inferior y póngalo en un vaso de agua: enraíza en una o dos semanas a temperatura ambiente sin necesidad de hormonas. También enraíza directamente en sustrato húmedo. La época ideal es de abril a septiembre.

Por acodo. Los tallos que se apoyan en el suelo enraízan espontáneamente en los nudos. Basta con sujetar un tramo contra la tierra con una horquilla y esperar unas semanas antes de separarlo.

Por división de rizomas. En primavera, al arrancar el rebrote, se levanta la mata y se separan porciones de rizoma con yemas. Método fiable para plantas ya establecidas.

Por semilla. Es el más lento e incierto. La semilla es pequeña, tiene viabilidad limitada en el tiempo y germinación irregular, y necesita calor constante (20-25 °C) y humedad. Además, al ser la especie dioica, la mitad de las plántulas serán del sexo que no le interesa. Solo tiene sentido si busca variabilidad genética.

Cosecha y preparación

Lo que se aprovecha son las hojas y los tallos tiernos. Se cosechan a lo largo de toda la temporada de crecimiento, de mayo a octubre, cortando los extremos de los tallos. Como el pinzado favorece la ramificación, la recolección regular aumenta la producción en lugar de reducirla.

El secado se hace a la sombra, en capa fina, en un lugar aireado y seco. El sol directo degrada los compuestos y oscurece la hoja. Una vez completamente crujiente, se guarda en tarro hermético al abrigo de la luz. También se puede usar fresca.

La preparación habitual es una infusión: una cucharadita de hoja seca por taza, agua a punto de hervir, cinco a diez minutos de reposo. Las hojas jóvenes también se consumen crudas en ensalada, en pequeña cantidad, y salteadas como verdura en la cocina del sudeste asiático.

Sobre el sabor conviene ser honesto: es dulzón al principio y claramente amargo después, con un regusto herbáceo persistente. Hay quimiotipos más dulces —las poblaciones de Guizhou tienen esa fama— y otros francamente amargos, y la diferencia entre plantas de distinta procedencia es grande. Si compra planta, merece la pena probar una hoja antes.

Planta de jiaogulan cultivada en maceta

Qué se sabe y qué no sobre sus efectos

Aquí hay que separar con cuidado lo que dice la investigación de lo que dice el envase. El jiaogulan no es un medicamento y no sustituye a ninguno. Lo que existe es un conjunto de estudios, mayoritariamente in vitro y en animales de laboratorio, y un número reducido de ensayos clínicos pequeños, en general de corta duración y con limitaciones metodológicas.

Las líneas de investigación más recurrentes son:

Perfil lipídico. Varios estudios han explorado el efecto de extractos de jiaogulan sobre colesterol total, LDL y triglicéridos, con resultados que en algunos ensayos apuntan a reducciones modestas. La evidencia es preliminar y heterogénea en dosis y preparados.

Metabolismo de la glucosa. Se ha estudiado su efecto sobre la glucemia y la sensibilidad a la insulina en diabetes tipo 2, con algunos ensayos pequeños que sugieren un efecto hipoglucemiante. Esto tiene una implicación práctica más importante que la propia eficacia: significa que puede sumarse al efecto de la medicación antidiabética y provocar hipoglucemia.

Hígado graso no alcohólico. Existen estudios que han evaluado su efecto sobre marcadores hepáticos y esteatosis, de nuevo con muestras reducidas.

Peso corporal y obesidad. Algunos trabajos en animales y ensayos humanos pequeños han observado reducciones de masa grasa. Los resultados no permiten hablar de un efecto establecido.

Efecto adaptógeno y antioxidante. Es la afirmación más repetida comercialmente y la peor sustentada en términos de ensayos clínicos rigurosos. Que una planta tenga actividad antioxidante en tubo de ensayo dice muy poco sobre lo que hace en un organismo completo.

La conclusión razonable es que estamos ante una planta con química interesante y evidencia insuficiente. Tomar una infusión de jiaogulan de vez en cuando es, para un adulto sano, algo comparable a tomar cualquier otra infusión de hierbas. Sustituir con ella un tratamiento médico sería una temeridad.

Precauciones y contraindicaciones

Estas advertencias son las que aparecen de forma consistente en la literatura sobre la planta y deben tomarse en serio. Consulte con su médico o farmacéutico antes de consumirla si se encuentra en cualquiera de estas situaciones.

Embarazo y lactancia. No hay datos de seguridad suficientes. Se desaconseja su consumo.

Enfermedades autoinmunes (lupus, artritis reumatoide, esclerosis múltiple, entre otras). Se le atribuye actividad inmunomoduladora, y en teoría podría estimular una respuesta inmunitaria ya desregulada. Evítela salvo criterio médico.

Trastornos de la coagulación y anticoagulantes. Puede interferir con la agregación plaquetaria. Si toma warfarina, acenocumarol, anticoagulantes de acción directa, antiagregantes o incluso aspirina de forma habitual, hay riesgo de potenciación del efecto y de sangrado.

Diabetes y medicación hipoglucemiante. Como se ha dicho, el efecto puede sumarse al del tratamiento. Si la consume, vigile la glucemia con más frecuencia.

Cirugía programada. Por el riesgo hemorrágico y la interferencia con el control glucémico, se recomienda suspenderla al menos dos semanas antes de una intervención.

Inmunosupresores. Podría contrarrestar su efecto en pacientes trasplantados o en tratamiento inmunosupresor.

Los efectos adversos descritos con el consumo normal son leves y poco frecuentes: náuseas, molestias digestivas y aumento del tránsito intestinal, sobre todo con dosis altas.

Problemas de cultivo frecuentes

Hojas quemadas en los bordes. Casi siempre exceso de sol directo o ambiente demasiado seco. Traslade a sombra o aumente humedad.

Hojas amarillas y crecimiento parado. Suele indicar suelo encharcado y raíces asfixiadas, o al contrario, sequía repetida. Revise el drenaje antes de abonar.

Araña roja. El problema sanitario más habitual en clima seco. Punteado amarillento fino en el haz y telarañas en el envés. Se combate subiendo la humedad ambiental con pulverizaciones y, si hace falta, con jabón potásico.

Oídio. Como buena cucurbitácea, es susceptible. Polvillo blanco sobre las hojas en ambientes cálidos con poca ventilación. Aclare el follaje y mejore la circulación de aire.

Caracoles y babosas sobre los rebrotes tiernos de primavera, que pueden llegar a arrasar la planta recién brotada.

Comportamiento expansivo. El rizoma se extiende bajo tierra y puede aparecer a varios metros del punto de plantación. En un jardín pequeño, plántela en un contenedor enterrado o directamente en maceta si no quiere que colonice.

En resumen

El jiaogulan (Gynostemma pentaphyllum) es una trepadora perenne de la familia de las cucurbitáceas, dioica, de hoja palmada con cinco folíolos, originaria del sur de Asia. Contiene gipenósidos, saponinas de tipo dammarano estructuralmente emparentadas con los ginsenósidos del ginseng, lo que explica su apodo de "ginseng del sur".

Como planta de jardín es sencilla y agradecida en España, con dos condiciones: sombra parcial y humedad constante en el suelo. Se propaga con una facilidad notable —un esqueje en un vaso de agua enraíza en dos semanas— y las hojas se cosechan de mayo a octubre para secar a la sombra y preparar en infusión, de sabor dulzón y luego amargo.

En cuanto a sus propiedades, conviene la prudencia: hay estudios preliminares sobre lípidos, glucemia e hígado graso, pero no evidencia sólida que justifique las afirmaciones comerciales. No sustituye a ningún tratamiento médico, y está desaconsejada en embarazo y lactancia, enfermedades autoinmunes, trastornos de coagulación y con anticoagulantes o antidiabéticos, además de suspenderse dos semanas antes de una cirugía. Ante la duda, consulte con un profesional sanitario.


Contenidos relacionados