Las Pachyveria son de esas suculentas que casi nadie compra por su nombre: se compran porque tienen las hojas gordas, azuladas y cubiertas de un polvillo blanco que parece escarcha. Luego, en casa, se descubren dos cosas: que aguantan mucho más descuido del que uno teme y que el polvillo blanco se borra con solo tocarlas. Este artículo explica qué son exactamente, cómo se cultivan bien en España y qué errores las estropean.

Qué es en realidad una Pachyveria

No es un género natural. Es un híbrido intergenérico entre Pachyphytum y Echeveria, dos géneros mexicanos de la familia Crassulaceae. Por eso su nombre correcto se escribe con una equis delante: ×Pachyveria. Esa equis no es un adorno tipográfico, indica que la planta procede del cruce de dos géneros distintos y que, salvo excepciones, no existe en la naturaleza.

De Pachyphytum heredan las hojas gruesas, casi cilíndricas, y la capa de cera pulverulenta que las recubre. De Echeveria, la tendencia a formar rosetas más ordenadas y una floración más vistosa. El resultado suele quedar a medio camino: rosetas de 8 a 15 cm de diámetro, hojas rechonchas de punta redondeada o ligeramente apuntada, y con el tiempo un tallo que se va alargando y acaba echándose sobre el borde de la maceta.

Ese polvillo ceroso tiene nombre: pruina. Es una capa de ceras epicuticulares que la planta fabrica para reflejar la radiación y reducir la pérdida de agua. Funciona como un protector solar propio. El detalle práctico es que no se regenera sobre una hoja ya formada: si la manoseas, las huellas se quedan ahí hasta que esa hoja se caiga, meses o años después. Se sujetan por la maceta, nunca por las hojas.

Pachyveria glauca con sus hojas azuladas cubiertas de pruina

Las variedades que se encuentran aquí

El catálogo de cultivares es enorme y el etiquetado en vivero es, siendo generosos, aproximado. Estas son las que de verdad circulan por los centros de jardinería españoles:

×Pachyveria glauca 'Little Jewel'. También vendida como Pequeña Joya. Roseta compacta de hojas cortas, gruesas y apuntadas, de un gris azulado que vira a rosa malva en las puntas cuando recibe sol directo y frío nocturno. Es la más común y la más agradecida.

×Pachyveria 'Scheideckeri'. Hojas espatuladas, más planas y alargadas, de un verde grisáceo con abundante pruina. Forma rosetas algo más abiertas y emite hijuelos con facilidad, de modo que acaba haciendo grupo.

×Pachyveria 'Blue Mist'. Quizá la más bonita del grupo: hojas anchas, redondeadas, de un azul lavanda que con estrés lumínico se tiñe de tonos violáceos y bronce. Crece despacio y aguanta mal el exceso de riego.

×Pachyveria 'Powder Puff'. Hojas muy carnosas, casi esféricas en sección, blanquecinas de tanta cera. Muy vistosa y bastante sensible a la humedad en el cuello.

×Pachyveria 'Clavifolia'. Hojas en forma de maza, verde azulado, con tendencia clara a estirar el tallo y colgar. Va muy bien en maceta alta o en el borde de una jardinera.

Un matiz para no volverse loco: muchas de estas plantas se venden sin cultivar identificado, simplemente como "Pachyveria". A efectos de cultivo da igual, porque todas piden lo mismo. Solo importa si estás montando una colección con etiquetas.

Luz: aquí se juega el aspecto de la planta

Quieren mucha luz. En exterior, sol directo de mañana y sombra en las horas centrales del verano es el reparto ideal en casi toda la Península. A pleno sol de julio en Sevilla, Córdoba o Zaragoza, con más de 38 °C, las hojas pueden quemarse: aparecen manchas pardas hundidas que ya no se curan. En la cornisa cantábrica o en zonas de montaña, en cambio, aguantan sol directo todo el día sin problema.

En interior, la ventana orientada al sur o al oeste es el único sitio donde prosperan de verdad. Detrás de un visillo o a un metro del cristal ya están cortas de luz, y ahí empieza el problema más frecuente con estas plantas: la etiolación. El tallo se alarga, las hojas se separan unas de otras, se vuelven más finas, más verdes y la pruina desaparece. Es un cambio irreversible: esa parte estirada no se vuelve a compactar por mucha luz que le des después. La única solución es decapitar la roseta, dejarla secar unos días y volver a enraizarla.

Al revés funciona igual de bien: si una planta pasa de sombra a pleno sol de golpe, se quema. El cambio de ubicación se hace de forma gradual, una o dos semanas ganando exposición poco a poco, sobre todo si vienes de un invierno en interior y estás sacándola a la terraza en abril.

Sustrato y maceta

Nada de turba sola. El sustrato tiene que drenar rápido y secarse por completo entre riegos. Una mezcla que funciona: 50 % de sustrato universal de calidad o fibra de coco, y 50 % de material mineral, sea arena de sílice de grano grueso, pómez, akadama o picón. La arena de playa no vale: aporta sales y, al ser tan fina, compacta y encharca.

Los sustratos comerciales "para cactus y crasas" de gran superficie suelen ser turba con un poco de arena. Corrígelos añadiendo un tercio más de mineral y ganarás mucho.

Sobre la maceta: mejor de barro sin esmaltar que de plástico, porque transpira y acelera el secado, y siempre con agujero de drenaje. Las Pachyveria tienen raíz superficial y poco volumen radicular, así que no necesitan macetas hondas. Una maceta grande solo consigue que quede mucho sustrato húmedo alrededor sin raíces que lo consuman, y eso es la receta de la podredumbre.

Riego: el punto donde se pierden casi todas

La regla es poco y bien: cuando riegues, riega a fondo hasta que salga agua por el agujero, y luego no vuelvas a tocarla hasta que el sustrato esté seco del todo, también en profundidad. Comprobarlo es sencillo: hunde un palillo de madera o el dedo cinco centímetros. Si sale con partículas húmedas pegadas, todavía no toca.

Con calendario aproximado para clima peninsular, en maceta de 12 cm y sustrato drenante:

Primavera y otoño, que es cuando crecen de verdad, cada 7 a 12 días. Verano, cada 10 a 15 días, teniendo en cuenta que en ola de calor muchas crasas paran y no piden agua aunque el sustrato se seque rápido. Invierno, una vez al mes basta, y si está en exterior con temperaturas por debajo de 8 °C, se suspende del todo.

Dos formas de regar que conviene desterrar: mojar la roseta desde arriba, porque el agua se queda embalsada entre las hojas y pudre el centro (y además arrastra la pruina); y el sistema del plato con agua permanente. Riega por el borde de la maceta o por inmersión, y si usas plato, vacíalo a los diez minutos.

Aprende a leer la planta. Una Pachyveria sedienta arruga las hojas de abajo y las nota blandas pero flexibles: se recupera en 24 horas tras un riego. Una Pachyveria encharcada tiene hojas blandas, translúcidas, amarillentas, que se desprenden al mínimo roce, y el tallo oscurecido en la base. Esa segunda situación es urgente: hay que sacarla del sustrato, cortar por encima del tejido podrido hasta ver tejido blanco y sano, dejar secar el corte una semana y reenraizar.

Abonado

Poco y flojo. Un fertilizante específico de cactus y suculentas, bajo en nitrógeno, diluido a la mitad de la dosis de la etiqueta, una vez al mes de marzo a septiembre. Nada en invierno.

El exceso de nitrógeno produce un crecimiento hinchado y acuoso, con hojas grandes pero blandas, más vulnerables a la podredumbre y a la cochinilla. Una Pachyveria bien cultivada es una planta un poco escasa de comida.

Multiplicación: de las más fáciles que hay

Se reproducen por hoja, por esqueje de tallo y por hijuelos. El momento óptimo es de marzo a junio, con la planta en pleno crecimiento.

Por hoja. Este es el paso que la gente falla: hay que arrancar la hoja entera, con su base, haciéndola girar suavemente a los lados hasta que se suelte limpia del tallo. Si la hoja se rompe y deja el punto de inserción pegado al tallo, no brotará nunca. Las hojas sanas se dejan sobre sustrato seco, sin enterrar y sin regar, en un sitio luminoso pero sin sol directo. En dos o tres semanas emiten raíces rosadas y una rosetita diminuta. Solo entonces se empieza a pulverizar el sustrato cada pocos días. La hoja madre se irá consumiendo: es normal, no se retira hasta que esté totalmente seca.

Por esqueje. Se corta la roseta con tres o cuatro centímetros de tallo, se retiran las hojas inferiores y se deja cicatrizar el corte al aire entre tres y siete días, a la sombra. Después se planta en sustrato seco y se espera una semana antes del primer riego. Enraíza en tres o cuatro semanas.

La tasa de éxito por hoja ronda la mitad, la de esqueje de tallo es muy superior. Si quieres reproducir una variedad concreta con seguridad, ve a esqueje.

Frío, plagas y otros problemas

Las Pachyveria toleran hasta unos -2 °C de forma puntual y en seco, pero el frío húmedo las destroza. En el litoral mediterráneo y en Canarias pueden quedarse fuera todo el año, resguardadas de la lluvia invernal. En el interior peninsular, con heladas repetidas, hay que meterlas bajo cubierta de noviembre a marzo: un porche cerrado, un invernadero frío o una habitación luminosa y sin calefacción excesiva. Lo peor que puedes hacer es meterlas junto al radiador: temperatura alta, poca luz y aire seco es la combinación que las estira y las llena de cochinilla.

La cochinilla algodonosa (Planococcus citri y afines) es la plaga número uno. Se esconde entre las hojas y en el cuello de la raíz, con aspecto de motitas de algodón. En infestaciones leves basta con un bastoncillo mojado en alcohol de 70° sobre cada colonia; en las serias, hay que tratar con jabón potásico o aceite de neem, repitiendo cada semana durante tres semanas para pillar las generaciones nuevas. Revisa siempre las raíces al trasplantar: la cochinilla de raíz pasa desapercibida hasta que la planta está muy tocada.

Los hongos del suelo (Fusarium, Pythium) solo aparecen cuando hay exceso de agua. No se combaten con fungicida, se combaten regando menos.

Floración

Entre finales de invierno y primavera emiten una inflorescencia lateral en forma de escorpioide, un tallo arqueado que se va desenrollando y del que cuelgan flores acampanadas de color amarillento, anaranjado o rosado, según el cultivar. No es una floración espectacular, pero tampoco es un problema: al ser lateral y no terminal, la roseta no muere después de florecer, a diferencia de lo que ocurre en Sempervivum o en los agaves.

Si la planta es joven o está débil, puedes cortar la vara floral para que no gaste energía. En un ejemplar establecido, déjala: dura semanas y a los polinizadores les gusta.

Errores que se repiten

Regar por calendario. Un riego semanal fijo mata suculentas en invierno y las deja sedientas en mayo. Riega mirando el sustrato, no el móvil.

Tenerlas de adorno en el centro de la mesa. No son plantas de interior sin más: son plantas de exterior que toleran el interior en una ventana muy luminosa. En una estantería a tres metros de la ventana se estiran en dos meses.

Trasplantar a maceta grande "para que crezca más". Crecen mejor algo justas. Sube un solo diámetro cada dos o tres años, y hazlo en primavera, con el sustrato seco y sin regar hasta pasada una semana.

Confundir arrugado con sed constante. Las hojas inferiores de una roseta madura se consumen y arrugan de forma natural conforme la planta crece hacia arriba. Eso no es sed, es el ciclo normal.

En resumen

Las ×Pachyveria son híbridos entre Pachyphytum y Echeveria que combinan hojas gruesas y cerosas con roseta ordenada. Piden mucha luz, sustrato mineral que se seque del todo entre riegos, riego escaso, abono flojo en primavera y verano, y protección frente al frío húmedo por debajo de -2 °C. Se multiplican con facilidad por hoja o esqueje entre marzo y junio. Los dos fallos que las arruinan son el exceso de agua, que las pudre, y la falta de luz, que las estira sin remedio. Resueltos esos dos, son de las suculentas más fáciles de mantener bonitas durante años.


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