En el mismo expositor de un vivero pueden convivir dos plantas etiquetadas Sedum que no se parecen en nada: un tapiz de tres centímetros con hojas del tamaño de un grano de arroz y una mata erguida de sesenta centímetros que en septiembre saca corimbos rosados del tamaño de un plato. Las dos llevan el mismo nombre de género, pero no se plantan igual, no se riegan igual y no sirven para lo mismo. Entender esa división es lo que ordena todo lo demás.
La división que ordena el género
Sedum pertenece a las crasuláceas y agrupa, según el criterio que se aplique, entre cuatrocientas y seiscientas especies repartidas por el hemisferio norte. A efectos de jardín, casi todas caen en uno de dos comportamientos.
El grupo tapizante reúne especies de hoja pequeña y carnosa, tallos rastreros que enraízan al tocar el suelo y una altura que rara vez pasa de diez o quince centímetros. Son plantas de sol directo, sustrato mineral y sequía real; el exceso de agua y de materia orgánica las mata más deprisa que cualquier helada. Florecen en junio y julio, casi siempre en amarillo, blanco o rosa, y su interés principal es la cobertura permanente del suelo, no la flor.
El grupo erecto lo forman matas de tallos gruesos y erguidos de 30 a 70 cm, con hojas anchas y planas, que brotan de una cepa en primavera, florecen a final de verano en umbelas densas y se secan en invierno. Se comportan como vivaces de arriate herbáceo: quieren un suelo con algo de cuerpo, agradecen un riego ocasional en verano y toleran cierta fertilidad. Colocar uno de estos en la grava de una cubierta vegetal, o meter un tapizante en un arriate regado, es la forma más rápida de que ninguno de los dos funcione.
Por qué media docena de Sedum grandes son ahora Hylotelephium
Los estudios moleculares de las últimas décadas dejaron claro que Sedum en sentido amplio era un cajón artificial: agrupaba linajes que no descienden de un antepasado común exclusivo. De ahí salieron varias segregaciones. La más relevante para el jardín es Hylotelephium, propuesto por Ohba en 1977, que se llevó justamente el grupo de matas erectas: Hylotelephium spectabile, Hylotelephium telephium, Hylotelephium sieboldii y sus híbridos. Otras especies pasaron a Phedimus (el antiguo Sedum spurium y Sedum kamtschaticum), a Petrosedum (el grupo de rupestre y sediforme) o a Rhodiola.
En los catálogos comerciales, sin embargo, la etiqueta sigue diciendo Sedum. La razón es práctica: los nombres de vivero se arrastran de una campaña a otra, las bases de datos de referencias no se reescriben por un cambio nomenclatural y el comprador busca la palabra que conoce. Conviene saberlo por dos motivos: para no pensar que Sedum spectabile y Hylotelephium spectabile son plantas distintas, y para localizar un cultivar en catálogos donde aparece con uno u otro nombre.
Tapizantes: los que cubren el suelo
Sedum album. Hoja cilíndrica de 4 a 8 mm, verde brillante que vira a rojo intenso con el frío y la sequía. Forma alfombras de 5 cm con inflorescencias blancas de 15 cm en junio. Rinde con fiabilidad en cubierta vegetal y aguanta suelos muy pobres. El cultivar 'Coral Carpet' enrojece antes y con menos estrés.
Petrosedum rupestre (aún etiquetado Sedum reflexum). Hojas aciculares glaucas dispuestas como un cepillo, tallos que se yerguen a 20 cm en floración amarilla. 'Angelina' es la selección dorada, casi anaranjada en invierno, y es el tapizante de color más constante.
Sedum sexangulare. Muy parecido a Sedum acre pero con hojas dispuestas en seis hileras espirales y sin el sabor acre que da nombre a aquel. Algo menos agresivo y buen relleno entre losas.
Sedum dasyphyllum. Hojas diminutas, casi esféricas, de azul grisáceo y con pruina. Tolera mejor que otros la sombra parcial y es el que mejor coloniza juntas de muro de piedra seca.
Phedimus spurius (Sedum spurium). Hoja plana, aserrada, de 2 cm, en tapiz de 10 cm; flores rosas o carmín en julio. 'Dragon's Blood' tiene follaje bronce oscuro. Es el tapizante más tolerante con el suelo algo más fresco y con la semisombra, lo que lo hace útil en el norte peninsular.
Sedum hirsutum. Especie ibérica de hoja pilosa, silicícola, propia de roquedos con algo de humedad atmosférica. Interesante en rocallas de montaña, no en jardín seco de secano.
Aparte quedan los tapizantes no rústicos, de origen mexicano, que en la mayor parte de España solo viven en maceta o en litoral suave: Sedum rubrotinctum, de hojas en forma de judía que enrojecen al sol; Sedum adolphi (=S. nussbaumerianum), dorado anaranjado; Sedum morganianum, colgante de tallos largos; y Sedum praealtum, arbustivo, que llega a metro y medio y es el único de este grupo que aguanta razonablemente en el interior mediterráneo. Todos ellos sufren por debajo de -2 °C.
Erectos: la flor de final de verano
Este grupo tiene un papel distinto. Brota en marzo formando rosetas de hojas glaucas, crece hasta julio y abre en agosto o septiembre corimbos planos y densos que duran hasta octubre, oscureciéndose a cobre a medida que fructifican. Son de las últimas fuentes de néctar de la temporada y concentran abejas y mariposas.
Hylotelephium spectabile. Hoja verde clara, 40-50 cm, floración rosa. 'Brillant' es el cultivar clásico, de rosa más saturado; 'Iceberg' es blanco.
Hylotelephium 'Herbstfreude', comercializado también como 'Autumn Joy'. Híbrido entre spectabile y telephium, de 60 cm, con flor que abre en rosa salmón, pasa a rojo cobrizo y se seca en pardo. Los tallos secos aguantan de pie todo el invierno y son el argumento para no cortarlos hasta febrero.
'Matrona'. 60-70 cm, hojas grandes de gris azulado con nervio y tallo púrpura; flor rosa pálida. Es el de mejor porte y el que menos se abre por el centro.
'Purple Emperor' y 'Karfunkelstein'. Selecciones de follaje púrpura oscuro casi negro, de 40 cm, para contraste con gramíneas.
Hylotelephium sieboldii. Distinto de los anteriores: tallos arqueados de 25 cm, hojas redondeadas azules con margen rosado en verticilos de tres, floración rosa en octubre. Va bien en muro o en borde de maceta.
El defecto característico del grupo es despatarrarse: en suelo fértil, con riego generoso o con sombra parcial, los tallos se abren por el centro y la mata cae hacia fuera. Se corrige plantando en suelo pobre y a pleno sol, y recortando los tallos a la mitad de su altura a finales de mayo. Ese corte retrasa la floración un par de semanas y devuelve una mata más baja y compacta.
Multiplicación: la hoja y el fragmento
Los tapizantes se multiplican solos. Basta arrancar un puñado de tallos, esparcirlos sobre sustrato mineral apenas húmedo y presionarlos ligeramente; en tres o cuatro semanas de primavera u otoño han emitido raíces por los nudos. Es el método con el que se implantan las cubiertas vegetales por siembra de esquejes, a razón de 40 a 80 gramos de material vegetal por metro cuadrado.
La multiplicación por hoja funciona sobre todo en las especies de hoja gruesa, tanto tapizantes como en rubrotinctum o adolphi. La clave es desprender la hoja entera, con su base intacta, girándola en lugar de tirar: si queda parte del punto de inserción en el tallo, no brota. Se dejan cicatrizar dos o tres días a la sombra y se apoyan sobre sustrato seco, sin enterrar, con nebulizaciones espaciadas. En cuatro a ocho semanas aparecen raíces rosadas y una plantita en la base.
Los erectos no se propagan por hoja de forma fiable. Se dividen en marzo, cuando asoman los brotes, separando la cepa con pala y quedándose con las porciones periféricas, que son las jóvenes. También enraízan por esqueje de tallo de 10 cm tomado en junio, antes de que se inicie la flor.
Dónde encaja cada grupo
En cubierta vegetal extensiva solo entra el grupo tapizante, y conviene mezclar de cuatro a seis especies con épocas de floración y colores de invierno distintos, sobre 8 a 12 cm de sustrato mineral. La mezcla resiste mejor que el monocultivo: en un verano especialmente duro una especie se retrae y otra ocupa el hueco.
En jardín seco, los tapizantes cubren el suelo entre piedras y bordes de camino, y los erectos se plantan en masa con gramíneas como Stipa tenuissima o Pennisetum, con Perovskia, lavanda o Echinacea. La combinación tiene sentido por calendario: mientras las gramíneas espigan en agosto, el Hylotelephium abre la flor, y en invierno ambos quedan en pie como estructura seca.
Una nota de precaución: varios Sedum, en particular Sedum acre, contienen alcaloides irritantes y no deben tratarse como planta comestible pese a los nombres populares. Ninguna de estas especies se planta para consumo.
En resumen
El género se maneja bien en cuanto se separa en dos: tapizantes de hoja pequeña, sol, sequía y sustrato mineral, con la flor como accesorio; y matas erectas del grupo Hylotelephium, que son vivaces de arriate con floración de final de verano y necesidades opuestas. La confusión de nombres entre Sedum e Hylotelephium es solo comercial y no cambia nada del cultivo. Los primeros se multiplican esparciendo fragmentos, los segundos dividiendo la cepa en marzo. Y la mayor parte de los fracasos con este género vienen de aplicar a un grupo los cuidados del otro.