«Cola de zorro» no designa a una planta, sino a cuatro o cinco que apenas se parecen entre sí. Antes de hablar de cultivo hay que saber cuál se tiene delante, porque una de ellas está catalogada como invasora en España y su venta está prohibida.

Qué plantas se llaman cola de zorro

El nombre viaja pegado a cualquier inflorescencia alargada y peluda, y de ahí el lío:

Pennisetum y géneros afines. Gramíneas ornamentales de espiga cilíndrica y sedosa. Es el uso más extendido del nombre en jardinería española y el que se desarrolla aquí. Buena parte de las especies han pasado taxonómicamente al género Cenchrus, de modo que hoy conviven las dos nomenclaturas en viveros y catálogos.

Amaranthus caudatus. El amaranto colgante o «amor de hombre», una anual de inflorescencia roja larguísima que cuelga hasta el suelo. También se le llama cola de zorro, aunque nada tiene que ver con las gramíneas: es una amarantácea, y su grano es un cultivo andino tradicional.

Acalypha hispida. La cola de gato o rabo de gato de interior, un arbusto tropical de la familia de las euforbiáceas con amentos rojos colgantes y aterciopelados. En España solo prospera dentro de casa o en invernadero, y en clima subtropical costero.

Alopecurus pratensis. La cola de zorra de los prados, una gramínea forrajera espontánea en prados de siega del norte peninsular. No es ornamental ni se vende: aparece sola.

Salvo mención expresa, lo que sigue se refiere a los Pennisetum ornamentales.

Espiga de Pennisetum vista de cerca

Cómo son

Son gramíneas cespitosas, es decir, que forman mata redondeada a partir de un rizoma corto, con hojas estrechas y arqueadas de 30 a 90 cm según la especie. La inflorescencia es una panícula espiciforme: un cilindro compacto de espiguillas, cada una rodeada por un penacho de cerdas finas —de ahí Pennisetum, «cerda emplumada»— que es lo que da ese aspecto de pelo y lo que atrapa la luz a contraluz.

Florecen de julio a octubre en la mayor parte de España, y las espigas secas aguantan sobre la planta hasta bien entrado el invierno. Casi todas son de metabolismo C4, un tipo de fotosíntesis que las hace muy eficientes con el calor y la luz alta y, en cambio, lentas en arrancar en primavera: no hay que darlas por muertas en marzo, porque brotan cuando el suelo se calienta, ya entrado abril o incluso mayo.

Las especies que se usan

Pennisetum alopecuroides (hoy Cenchrus purpurascens). La cola de zorro de jardín por excelencia. Mata de 60 a 90 cm, espigas de color crema a bronce, muy rústica: aguanta por debajo de -15 ºC. Los cultivares 'Hameln' y 'Little Bunny' son compactos y de floración temprana, lo que importa en el norte peninsular, donde las variedades tardías no llegan a espigar antes del frío.

Pennisetum orientale (Cenchrus orientalis). Espigas rosadas y muy suaves, porte más ligero, resistente a la sequía y al calor. Rústica hasta unos -12 ºC.

Pennisetum glaucum (Cenchrus americanus), el mijo perla. Anual de espiga gruesa y erguida; los cultivares de hoja púrpura se usan como planta de temporada y como grano en África y la India.

Pennisetum villosum y Pennisetum setaceum. Las dos son problemáticas en España y merecen apartado propio.

Pennisetum setaceum, hoy Cenchrus setaceus, conocido como rabo de gato, es una gramínea originaria del norte de África y Oriente Próximo que se plantó durante décadas en taludes de carretera, rotondas y jardines por su resistencia. Ha resultado ser una de las invasoras terrestres más dañinas del país. Está incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras (Real Decreto 630/2013), lo que implica que su posesión, transporte, comercio y plantación están prohibidos. En el mismo catálogo figuran también Pennisetum villosum y Pennisetum clandestinum, el kikuyo.

Colonia de cola de zorro invasora en un talud

El daño es especialmente grave en Canarias, donde ha ocupado laderas enteras de Gran Canaria y Tenerife y desplaza al matorral autóctono, y avanza en Málaga, Alicante, Murcia, Almería y el litoral catalán. La combinación que lo hace peligroso es conocida: produce semilla abundante sin necesidad de polinización cruzada, esa semilla vuela y llega lejos por los bordes de carretera, germina en cualquier grieta de roca, y la mata seca aumenta el riesgo y la intensidad de los incendios, tras los cuales rebrota antes que la vegetación nativa.

Distinguirlo es fácil una vez sabes qué mirar: el rabo de gato tiene la espiga estrecha, erizada y de tono rosado o violáceo que blanquea al secar, sobre varas rígidas que sobresalen mucho del follaje, y forma matas que se secan por dentro y quedan pajizas en verano. Si aparece en una finca, lo correcto es arrancarlo con raíz antes de que espigue, embolsar la parte aérea con las espigas y llevarla a punto limpio o a residuo vegetal cerrado. Nunca al compost ni a un montón al aire, porque la semilla sobrevive y se dispersa. En Canarias existen campañas de aviso y retirada de las administraciones locales.

Hay una zona gris que conviene mencionar: el cultivar de hoja púrpura 'Rubrum' se vende como estéril, pero pertenece a la especie catalogada, así que su comercialización en España queda sujeta a la misma prohibición y las autoridades autonómicas no la interpretan de manera uniforme. Existiendo P. alopecuroides y P. orientale, que dan el mismo efecto sin ese problema, la elección es sencilla.

Cultivo de los Pennisetum ornamentales

Exposición. Pleno sol, sin discusión. En media sombra la mata se abre por el centro, las varas se tumban y la floración se reduce a la mitad o desaparece.

Suelo y drenaje. Es el punto que decide si la planta pasa el invierno. Tolera suelos pobres, calizos, arenosos y pedregosos, pero no soporta el suelo encharcado en frío: la mayoría de las bajas invernales no las causa la helada, sino la pudrición del rizoma en un terreno que no drena. En suelos arcillosos hay que plantar sobre caballón o mezclar arena gruesa y grava al hoyo de plantación.

Riego. Frecuente el primer verano, mientras enraíza. Después, muy escaso: en el interior peninsular se mantienen con uno o dos riegos profundos al mes en julio y agosto, y en el norte se apañan con la lluvia. El exceso de agua produce mata blanda que se tumba con la primera tormenta.

Abono. Poco y en primavera. Un puñado de compost o un abono equilibrado de liberación lenta al arrancar la brotación es suficiente. El nitrógeno abundante da hoja larga y débil, retrasa la floración y tumba la mata; en gramíneas ornamentales, abonar de más estropea la planta.

Plantación. De abril a junio, con el suelo ya templado. La plantación de otoño solo tiene sentido en el sur y en el litoral; en zonas frías, una mata joven plantada en octubre suele perderse antes de marzo.

Poda, hojas secas y multiplicación

La mata seca de invierno no es un defecto: las espigas resisten la escarcha y son de lo más vistoso que hay en el jardín en enero. Conviene no cortarla en otoño, porque además el follaje seco protege el corazón de la planta del frío y de la humedad.

El corte se hace a finales de invierno, entre febrero y principios de marzo según la zona, y siempre antes de que asome el brote nuevo: si se retrasa, la tijera corta las puntas de la brotación y la mata queda con las hojas mochas todo el año. Se corta a unos 8-10 cm del suelo, con tijera de setos o motosierra pequeña en matas grandes. Durante el verano, retirar a mano las hojas secas del interior mejora la ventilación y el aspecto.

La multiplicación se hace por división de mata en primavera, cuando ya se ve el brote pero antes de que se desarrolle: en otoño no da tiempo a enraizar y las divisiones se pierden. Se levanta la mata, se parte con pala o cuchillo en porciones con raíz abundante y se replanta al momento. Cada tres o cuatro años, las matas viejas se ahuecan por el centro y la división sirve además para rejuvenecerlas. La siembra funciona en las especies fértiles y en las anuales como el mijo perla, y en las variedades seleccionadas no se usa porque la descendencia no sale igual.

Amaranthus caudatus, la otra cola de zorro

Merece unas líneas porque se pide con el mismo nombre y no tiene nada que ver. Amaranthus caudatus es una anual de 90 a 150 cm con racimos colgantes de flor roja intensa —también los hay verdes y crema— que pueden llegar al suelo. Se siembra de marzo a mayo, directamente en el sitio o en semillero, germina en menos de dos semanas a 18-22 ºC y florece de julio a octubre. Quiere sol, suelo fértil y riego regular; en suelo pobre se queda corta y las colas pierden longitud. Se resiembra sola con facilidad.

Además de ornamental, es un cultivo alimentario andino: el kiwicha del Perú. Su grano es un pseudocereal sin gluten, con buen contenido proteico y un perfil de aminoácidos poco habitual entre los cereales, por su lisina. Las hojas tiernas se consumen cocinadas en varios países. Como en las espinacas y las acelgas, las hojas acumulan oxalatos y, en cultivo muy abonado con nitrógeno, nitratos, así que se comen cocidas y no como base diaria de la dieta.

En resumen

Cola de zorro es un nombre compartido por gramíneas ornamentales del grupo Pennisetum, por el amaranto colgante Amaranthus caudatus, por la Acalypha hispida de interior y por el Alopecurus de los prados. En jardinería suele referirse a las primeras, y ahí la regla es doble: Pennisetum alopecuroides y Pennisetum orientale son plantas excelentes de sol, suelo drenado, poco riego y poco abono, que se cortan a finales de invierno y se dividen en primavera; Pennisetum setaceum, el rabo de gato, está catalogado como invasor en España, su comercio está prohibido y lo que corresponde es retirarlo antes de que espigue.


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