Flores blancas de cinco centímetros abiertas como estrellas de nueve o diez puntas, con el reverso teñido de rosa mientras están en capullo, y un perfume que a última hora de la tarde llega desde el otro extremo del jardín. Eso es el Jasminum multipartitum, un jazmín de África austral que en España se ve poco y merece verse más.

Flor blanca abierta del Jasminum multipartitum

De dónde viene

Jasminum multipartitum Hochst. es una Oleaceae —la familia del olivo, el aligustre y la forsitia— originaria del sur y el este de África: KwaZulu-Natal, el Cabo Oriental, Limpopo, Suazilandia, Mozambique y Zimbabue. En inglés se conoce como starry wild jasmine, jazmín silvestre estrellado, y en Sudáfrica es una planta de jardín corriente, muy usada en setos y pérgolas.

En su hábitat crece en bosque seco, matorral costero y márgenes de bosquete, con frecuencia trepando por otros arbustos hasta alcanzar la luz. Ese detalle explica su comportamiento en el jardín: no es un trepador agresivo ni un arbusto compacto, sino algo intermedio.

El epíteto multipartitum se refiere a la corola dividida en muchos lóbulos, que es su carácter más distintivo dentro del género.

Cómo es

Porte. Arbusto perennifolio o semiperennifolio de 2 a 3 metros si se deja libre, que puede comportarse como trepadora laxa y alcanzar 4 o 5 metros si encuentra soporte. Las ramas son largas, flexibles y arqueadas, y no se agarran solas: hay que atarlas. Sin guía forma una masa redondeada algo desordenada, con las ramas cayendo hacia fuera.

Hoja. Aquí está la clave para reconocerlo. Las hojas son simples, opuestas, ovadas a elípticas, de 2 a 5 cm, con el margen entero, algo coriáceas y de un verde oscuro brillante. Este dato importa: la mayoría de los jazmines de jardín tienen hoja compuesta.

Flor. Solitaria o en grupos de dos o tres en el extremo de las ramillas. Un tubo largo y estrecho de 2 a 3,5 cm se abre de golpe en una corola plana de 4 a 5 cm de diámetro con 9 a 12 lóbulos estrechos, blanco puro por dentro. Por fuera, y sobre todo en el capullo, el tubo y el reverso de los lóbulos se tiñen de rosa intenso a púrpura, de modo que el arbusto en botón parece rosado y en plena apertura, blanco.

Aroma. Intenso, dulce, más marcado al atardecer y de noche, cuando lo visitan las polillas que lo polinizan en origen. Una planta bien asentada perfuma un patio entero.

Fruto. Una baya negra brillante de un centímetro, en pares. En cultivo español cuaja poco.

No confundirlo con los otros «jazmines»

La palabra jazmín se aplica en los viveros españoles a plantas de tres familias distintas. Merece la pena separarlas, porque los cuidados y la rusticidad no tienen nada que ver.

Jasminum officinale, el jazmín común o jazmín blanco. Sí es un jazmín de verdad, del mismo género. Se distingue a simple vista por la hoja compuesta imparipinnada, con 5 a 9 folíolos, y por la flor mucho más pequeña —de 2 a 2,5 cm—, con cinco lóbulos y agrupada en cimas de varias unidades. Es caducifolio o semicaduco y bastante más rústico: aguanta -10 ºC sin problema, lo que lo hace cultivable en casi toda la península. El multipartitum tiene hoja simple, flor solitaria mucho mayor y muchos más lóbulos.

Trachelospermum jasminoides, el jazmín de estrella o falso jazmín. No es un jazmín en absoluto: pertenece a las Apocynaceae, la familia de la adelfa. Lo delata el látex blanco que sale al cortar cualquier parte, cosa que ningún Jasminum hace. Es trepadora volubles y auténtica, se agarra con raíces adventicias y cubre un muro sola. Su flor es blanca, de 2 cm, con cinco lóbulos dispuestos en aspa como las palas de un molinillo, y resiste hasta -12 ºC. Es la planta que en España se pone en las vallas de las urbanizaciones. Si busca cobertura rápida y rusticidad, es esta; si busca flor grande y perfume nocturno, es el multipartitum.

Cestrum nocturnum y Cestrum parqui, dama de noche o falso jazmín. Son Solanaceae, parientes del tomate y la belladona. Sus flores son tubulares, estrechas, de un amarillo verdoso y agrupadas en racimos densos, sin nada de la corola plana y blanca de un jazmín; el perfume nocturno es lo único que comparten. Importa saberlo por otra razón: toda la planta y en especial sus bayas son tóxicas, incluido el ganado, y en jardines con niños pequeños conviene tenerlo presente. Cestrum parqui está además considerada invasora en varias zonas del litoral mediterráneo.

El Jasminum multipartitum, por su parte, no tiene toxicidad relevante descrita, aunque los frutos de las oleáceas ornamentales no son comestibles y no hay motivo para probarlos.

Arbusto de Jasminum multipartitum cubierto de flores

Rusticidad: el factor que decide

Antes de nada conviene saber si su clima le permite tenerlo en el suelo, porque el resto de cuidados es sencillo y este no.

El Jasminum multipartitum tolera heladas ligeras y breves, en torno a -2 ºC. A -3 o -4 ºC pierde hoja y se le queman las puntas; por debajo de -5 ºC, o con heladas repetidas de varias noches seguidas, la planta muere o queda reducida al cuello. No es una planta de climas continentales.

En términos prácticos:

Se planta en el suelo sin dudar en el litoral mediterráneo desde Cataluña a Andalucía, en las Baleares, en el valle bajo del Guadalquivir, en la costa de Huelva y Cádiz y en toda Canarias.

Es posible con protección en la costa atlántica gallega y cantábrica, en zonas resguardadas del viento, y en microclimas cálidos del interior sur —Sevilla, Córdoba— con pared orientada a mediodía.

Solo en maceta en Madrid, las dos Castillas, Aragón, Navarra y el interior norte, invernándolo en galería fría, porche cerrado o invernadero sin calefacción.

Le afecta también el viento frío y seco, que le quema la hoja aunque la temperatura no llegue a bajo cero. Un muro a la espalda o un seto cortavientos cambia mucho el resultado.

Cultivo

Exposición. Sol pleno o sol de mañana con sombra ligera a mediodía. Cuanto más sol, más flor; en sombra florece poco y se alarga buscando la luz. En el sur peninsular agradece protección del sol de las tres de la tarde en julio y agosto.

Suelo. Drenante por encima de todo. Franco o franco-arenoso, con materia orgánica en el momento de la plantación. Tolera cal moderada, pero en suelo muy calizo y con agua dura tiende a la clorosis férrica: hoja amarilla con los nervios verdes. En terreno arcilloso, plante sobre un caballón de 20 cm o abra un hoyo grande y mezcle un tercio de grava y compost.

Plantación. Octubre-noviembre en el litoral cálido, para que enraíce con el fresco; marzo-abril donde los inviernos aprietan.

Riego. Moderado y regular durante la floración, dejando secar los tres o cuatro centímetros superficiales entre riegos. En verano, dos veces por semana el primer año, una vez asentado. En invierno, casi nada. El encharcamiento pudre la raíz más deprisa que la sequía la seca.

Abonado. Un abono para plantas de flor, con potasio alto, cada 15-20 días de abril a septiembre. Un puñado de compost al pie a la salida del invierno completa el año. El exceso de nitrógeno da mucha rama y poca flor.

Guía. Si lo quiere trepador, ate las ramas jóvenes a un enrejado o alambre horizontal desde el principio, abriéndolas en abanico. Las ramas horizontales o arqueadas florecen bastante más que las verticales.

Floración y poda

Florece con abundancia de primavera a otoño, con un pico fuerte en mayo y junio y oleadas sucesivas más ligeras hasta octubre en climas suaves. Las flores salen en la madera del año y en ramillas laterales cortas, y eso determina cuándo hay que podar.

La regla es sencilla: podar después de la floración principal, en junio o julio, no en invierno. Si se corta en febrero se está cortando la madera que iba a dar flor esa primavera.

La poda consiste en:

Acortar a la mitad las ramas que han florecido, cortando por encima de un par de yemas orientadas hacia fuera.

Retirar la madera seca, cruzada y débil desde la base, para que entre luz al interior del arbusto.

Rejuvenecer un ejemplar viejo eliminando cada año una o dos de las ramas más gruesas al ras del suelo. La planta rebrota bien de cepa y en dos temporadas se renueva sin necesidad de cortarla entera.

Después de la poda, un riego y un abonado empujan la segunda oleada de flor.

En maceta grande

Es una de las opciones más cómodas en España, precisamente porque permite retirarlo del frío. Se comporta bien si se le da recipiente suficiente.

Tamaño. Nada por debajo de 40-50 litros para una planta adulta. En macetas pequeñas florece poco y sufre en cada ola de calor. Es preferible una maceta ancha y honda de barro o resina gruesa, que aísla mejor que el plástico fino.

Sustrato. Sustrato universal de calidad con un 30 % de arena gruesa, pómez o picón, y un puñado de compost. Drenaje generoso en el fondo y, sobre todo, sin plato bajo la maceta en verano.

Riego. Más frecuente que en el suelo: cada dos días en pleno verano, comprobando con el dedo. Agua de lluvia si su agua es muy dura.

Abonado. Obligatorio, cada 15 días en el periodo de crecimiento, porque en maceta se lava con cada riego.

Trasplante. Cada dos o tres años en primavera, o al menos renovar los cinco centímetros superiores de sustrato.

Invernada. Entrarlo antes de la primera helada a un porche acristalado, una galería o un invernadero frío, con luz y con el riego muy reducido. No hace falta calefacción, solo evitar el bajo cero. Sacarlo de nuevo cuando pase el riesgo de helada, aclimatándolo unos días a media sombra antes de devolverlo al sol.

Multiplicación y problemas

Se propaga por esqueje semileñoso a finales de verano: ramillas de 10-12 cm del crecimiento del año, retirando las hojas inferiores, con hormona de enraizamiento y en perlita con turba, bajo plástico y con calor de fondo de 20-22 ºC. Enraízan en seis u ocho semanas, con porcentajes irregulares. También funciona el acodo simple de una rama baja en primavera, más lento pero mucho más seguro.

Los problemas habituales son pocos:

Pulgón en los brotes tiernos de primavera; se controla con jabón potásico.

Cochinilla algodonosa y de escudo en el interior del arbusto mal aireado; aceite de parafina y aclarado de ramas.

Araña roja en verano seco y en ejemplares bajo techo; se previene mojando el envés de la hoja al atardecer.

Clorosis férrica por agua dura o suelo calizo; se corrige con quelato de hierro y, a medio plazo, cambiando a agua de lluvia.

Poca flor: casi siempre falta de sol, exceso de nitrógeno o poda hecha en el momento equivocado.

En resumen

El Jasminum multipartitum es un jazmín auténtico de África austral, arbusto de 2 o 3 metros que también funciona como trepadora laxa atado a un soporte, con hoja simple y brillante y flores blancas solitarias de 4 a 5 cm con nueve o más lóbulos, rosadas por fuera en capullo y muy perfumadas al atardecer. Se distingue del jazmín común por la hoja simple y la flor grande; del Trachelospermum jasminoides por no tener látex ni trepar solo; y del Cestrum por la corola blanca y plana frente a los tubitos amarillo verdosos de aquel, que además es tóxico. Su límite es el frío: por debajo de -3 ºC sufre, así que va al suelo en la costa mediterránea, el sur y Canarias, y a maceta grande de 40 litros con invernada en el resto. Sol, suelo drenante, riego moderado, abonado quincenal en primavera y verano y poda inmediatamente después de la floración principal, nunca en invierno.


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