Roza el interior de una flor abierta con la punta de un lápiz y verás cómo el estigma, partido en dos láminas, se cierra en un par de segundos. Es un mecanismo real y observable en el jardín: la flor se protege de recibir su propio polen cuando el abejorro sale marcha atrás. Ese detalle resume bastante bien al grupo de plantas que seguimos llamando Mimulus: flores llamativas, de garganta manchada, con una mecánica floral fina y unas exigencias de cultivo que en clima peninsular se malinterpretan con consecuencias visibles: la planta se para en julio y no vuelve.

Flores de Mimulus con garganta moteada

El nombre que verás en la etiqueta y el nombre que usa la botánica

Compra una bandeja de flor de temporada en un vivero español y la etiqueta dirá Mimulus. Busca esa misma planta en una flora moderna y no la encontrarás ahí. La revisión del grupo, publicada en 2012 a partir de los datos moleculares, repartió la mayor parte de las especies entre dos géneros nuevos dentro de la familia Phrymaceae:

Erythranthe recoge las herbáceas de zonas húmedas: Erythranthe guttata (antes Mimulus guttatus), Erythranthe lutea (M. luteus), Erythranthe cardinalis (M. cardinalis) y Erythranthe moschata (M. moschatus).

Diplacus agrupa las arbustivas californianas, con Diplacus aurantiacus (M. aurantiacus) a la cabeza.

El género Mimulus en sentido estricto se ha quedado con un puñado de especies norteamericanas de humedal, como Mimulus ringens y Mimulus alatus, que casi no se ven en el comercio europeo.

Nada de esto obliga a cambiar cómo hablas en el jardín; el nombre comercial va a seguir siendo Mimulus mucho tiempo. Importa por una razón práctica: si buscas información de cultivo por el nombre nuevo, encontrarás bibliografía actual y datos de ecología de la especie, y evitarás confundir especies que se cuidan de forma opuesta.

El nombre viene del latín mimus, actor de mimo, con diminutivo: la corola bilabiada, vista de frente, sugiere una carita. De ahí el nombre inglés monkey flower y el castellano flor de mono o flor máscara. El epíteto guttata, "moteada", alude a las manchas rojizas de la garganta, que funcionan como guías de néctar para los polinizadores.

Cómo son y qué esperar de ellas

Son plantas de porte bajo o medio, de 20 a 60 cm en las herbáceas de jardín, con tallos algo carnosos y quebradizos, hojas opuestas, ovadas y a menudo dentadas, y flores tubulares de cinco lóbulos que se abren de forma escalonada durante semanas.

La gama de color es amplia: amarillo puro en E. lutea, amarillo con manchas granates en E. guttata, rojo escarlata en E. cardinalis, y la explosión de naranjas, rosas, rojos y bicolores de los híbridos de jardín, agrupados comercialmente como Mimulus × hybridus y descendientes sobre todo del cruce entre guttata y lutea. Las series modernas de semilla florecen a las diez o doce semanas de la siembra, lo que las convierte en planta de temporada rentable pero también de vida corta.

Diplacus aurantiacus es harina de otro costal: un subarbusto perenne de hasta metro y medio, con hoja estrecha, verde oscura y pegajosa por las resinas, y flor de color albaricoque. Vive en el chaparral californiano, es decir, en un clima de veranos secos muy parecido al mediterráneo.

Mimulus creciendo en su ecosistema natural junto al agua

La clave del cultivo está en el origen de cada especie

Aquí se juega el éxito o el fracaso, y no hay una receta única para todo el grupo.

Las Erythranthe y los híbridos de jardín son plantas de orilla de arroyo. En su hábitat crecen con el pie encharcado, en grava húmeda al borde del agua, con aire fresco y humedad ambiental alta. Trasladado al jardín, eso significa suelo que nunca llegue a secarse, materia orgánica abundante y una situación de sombra parcial en cuanto el clima aprieta. Toleran de hecho un sustrato saturado, algo excepcional entre las plantas de flor: son de las pocas candidatas fiables para el borde de un estanque, para un macetero sin agujero con una lámina de agua en el fondo o para una zona de jardín que se empantana en invierno.

Diplacus aurantiacus pide justo lo contrario: drenaje agudo, suelo pobre, pleno sol y sequía estival. Regarlo en agosto como si fuera un mimulus de arroyo le provoca podredumbre de cuello y lo mata en pocas semanas. Si compras un "mimulus arbustivo" o un "mimulus naranja de hoja pegajosa", trátalo como tratarías a una jara o a un romero.

Confundir estos dos manejos es lo que arruina la planta, en un sentido o en el otro.

Calendario y manejo en España

El punto débil de las Erythranthe en la península es el verano: calor seco sostenido por encima de 28 o 30 °C con aire reseco las detiene, les hace abortar los botones y las tumba. Consecuencia práctica: no son planta de verano en el interior ni en el sur, por mucho que se vendan en abril como tal.

Zona atlántica y norte húmedo. Es su clima. Plántalas en primavera y florecen de mayo a septiembre sin apenas pausa, a pleno sol o a media sombra.

Interior peninsular. Plantación en marzo o abril para una floración de abril a junio. En julio y agosto, sombra de tarde obligatoria, acolchado y riego diario en maceta. Muchas plantas colapsan en esa horquilla; asúmelo y planifica un relevo.

Litoral mediterráneo y sur. Trátalas como flor de otoño-invierno-primavera. Plantación en octubre, floración de febrero a mayo, y retirada antes del calor fuerte. Con inviernos suaves y sin heladas duras funcionan como planta de temporada fría de primer orden.

En cuanto a frío, E. guttata y E. cardinalis son vivaces que rebrotan de cepa tras helar hasta unos -10 °C si el suelo drena bien en invierno; lo que las mata no suele ser el hielo sino el encharcamiento frío y prolongado sobre suelo compactado. Los híbridos de semilla son mucho más tiernos y se comportan como anuales por debajo de -3 o -4 °C. Diplacus aurantiacus aguanta en torno a -6 °C en suelo seco.

Riego, sustrato y abonado

Para las herbáceas, un sustrato de turba o fibra de coco con compost y algo de arena, ligeramente ácido a neutro, entre pH 5,5 y 6,8. El agua muy caliza acaba produciendo clorosis férrica en hoja joven, así que en zonas de agua dura conviene recoger agua de lluvia o acidificar puntualmente.

Riega para mantener el sustrato húmedo de forma constante, no a golpes. En maceta, elige recipiente de plástico o vidriado antes que barro sin esmaltar, y usa plato con un dedo de agua durante el verano: es de los pocos casos en jardinería en que dejar el plato lleno no es un problema.

Abona poco. Un fertilizante equilibrado, líquido, cada quince días durante la floración, a mitad de la dosis de etiqueta. Con exceso de nitrógeno hacen tallo largo y blando, se desploman al primer chaparrón y florecen menos.

Pinza las puntas cuando la planta tenga cuatro o cinco pares de hojas para que ramifique, y retira las flores marchitas. En cuanto la primera oleada de flor decae, un recorte a un tercio de la altura, seguido de riego y un abonado ligero, provoca un rebrote y una segunda floración en tres o cuatro semanas. Sin ese corte, la planta pasa a semilla y se agota.

Multiplicación

Semilla. Es diminuta, casi polvo, y germina con luz: se siembra en superficie sobre sustrato fino y bien humedecido, sin cubrir, y se tapa la bandeja con vidrio o plástico transparente para mantener la humedad. A 15-18 °C nace en 7 a 14 días. Sembrando en febrero bajo abrigo tienes planta de flor a finales de abril. Temperaturas por encima de 22 °C empeoran la nascencia en varias de las series comerciales.

Esqueje. Enraízan con una facilidad que sorprende. Trozos de tallo no florido de 6 a 8 cm, tomados en primavera o a principios de otoño, en perlita húmeda o directamente en un vaso de agua, echan raíz en una o dos semanas sin hormonas. Es la vía para conservar un color concreto de un híbrido, porque de semilla no sale igual.

División. Las especies vivaces se dividen en marzo, al rebrotar, separando la mata con las manos. Los tallos rastreros de E. guttata además enraízan solos por los nudos allí donde tocan suelo húmedo, así que basta con separar un fragmento ya enraizado.

Problemas frecuentes

Araña roja. Aparece en cuanto el ambiente se vuelve seco y caliente. Es la señal inequívoca de que la planta está en el sitio equivocado; antes de tratar, cambia la ubicación y sube la humedad.

Pulgón y mosca blanca en los brotes tiernos, sobre todo con exceso de abono nitrogenado.

Caracoles y babosas. El tallo carnoso y la ubicación húmeda son una invitación; una planta joven puede desaparecer en una noche.

Botritis y podredumbre de cuello con frío, humedad y mala ventilación. Planta con separación suficiente y evita mojar el follaje al atardecer.

Hojas amarillas con nervios verdes: clorosis por agua caliza o pH alto, no falta de riego.

Una nota de responsabilidad ambiental: Erythranthe guttata y E. lutea están naturalizadas en cursos de agua del norte peninsular, donde compiten con la vegetación de ribera. No tires restos de poda, tierra de macetas ni plantas sobrantes en arroyos, acequias ni zonas húmedas naturales; un fragmento de tallo con un nudo basta para fundar una población.

Sobre los usos medicinales y las flores de Bach

Mimulus figura entre los 38 preparados del sistema de flores de Bach, donde se le asigna el miedo a cosas concretas y conocidas. Conviene decirlo con claridad: las flores de Bach no han demostrado eficacia por encima del placebo en ensayos clínicos controlados, y las revisiones sistemáticas publicadas coinciden en ello. Son preparados muy diluidos, sin actividad farmacológica atribuible. Que la planta aparezca en ese repertorio no la convierte en medicinal.

Existen registros etnobotánicos de uso externo de las hojas de algunas especies americanas en forma de cataplasma, pero no hay base para recomendar preparaciones caseras ni consumo interno, ni datos de seguridad que lo respalden. Ninguna dolencia debe tratarse sustituyendo la atención médica por esta ni por ninguna otra planta ornamental. Cultívala por la flor, que es motivo más que suficiente.

En resumen

Lo que el vivero vende como Mimulus son hoy, en su mayor parte, Erythranthe: herbáceas de orilla de arroyo que necesitan suelo permanentemente húmedo, sustrato ácido a neutro, abonado moderado y frescor. En el norte húmedo florecen todo el verano; en el interior y en el sur hay que tratarlas como planta de primavera o de invierno suave y darlas por perdidas en agosto. La excepción es Diplacus aurantiacus, arbusto californiano que quiere sol, suelo pobre y verano seco, y que muere si lo riegas como a los demás. Se multiplican con facilidad por esqueje y por semilla sembrada en superficie, sin cubrir, porque necesita luz para germinar. Recorta la mata tras la primera floración para obtener una segunda, vigila la araña roja como aviso de que el sitio es demasiado seco, no viertas restos vegetales en cauces naturales, y no esperes de sus preparados florales ningún efecto terapéutico demostrado.


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