En un jardín, los arbustos de flor son el esqueleto. Son la única capa de plantación que da volumen todo el año, que florece sin replantar cada temporada y que, una vez arraigada, se sostiene con mucha menos agua que un parterre de flor de temporada. Un jardín que solo tiene césped y flores anuales está vacío en invierno y da trabajo todo el verano. Con seis u ocho arbustos bien elegidos tienes estructura, floración escalonada y la mitad de mantenimiento.

El error que se repite y que arruina más plantaciones no es elegir el arbusto feo, es elegir el arbusto de otro suelo. La hortensia, la azalea, el rododendro y la camelia son plantas de suelo ácido, y buena parte del este y del sur de España tiene suelos calizos, con pH alto. En ese suelo la planta no puede absorber el hierro aunque lo tenga delante, y aparece la clorosis férrica: la hoja amarillea dejando los nervios verdes, la planta se debilita y no hay abono que lo arregle de forma estable. Antes de comprar, hay que saber en qué suelo estás.

flores para cultivar en el jardín

Primero el suelo, que decide la lista

Hay una prueba casera que sirve: echa unas gotas de vinagre o de salfumán muy diluido sobre un puñado de tierra seca. Si burbujea, hay carbonato y el suelo es calizo. Es la situación normal en el interior, en el levante y en gran parte de Andalucía. Los suelos ácidos son la norma en Galicia, la cornisa cantábrica y buena parte del oeste peninsular, donde precisamente las camelias y las hortensias van solas.

Si tu suelo es calizo y te empeñas en una hortensia, la solución honesta es la maceta con sustrato para plantas acidófilas y agua de lluvia, no un hoyo con tierra ácida en medio del jardín, porque el agua de riego y el suelo de alrededor terminan igualando el pH en una o dos temporadas.

Arbustos de flor para suelo calizo y verano seco

Esta es la lista que funciona en la mayor parte del país y la que menos se cuenta.

  • Durillo (Viburnum tinus). Perenne, aguanta la cal, la sombra parcial y la sequía una vez arraigado, y florece en pleno invierno con corimbos blancos. Es el arbusto de estructura más útil que existe aquí y sirve también para seto.
  • Lavanda (Lavandula angustifolia en interior frío, Lavandula dentata en litoral suave). Pide sol pleno, suelo drenado y poco riego. Lo que la mata es el exceso de agua, no la sequía.
  • Romero (Salvia rosmarinus, reclasificado desde Rosmarinus officinalis, nombre con el que aún se vende). Perenne, florece casi todo el invierno y es de lo mejor para abejas en la época en que no hay otra cosa.
  • Jaras (Cistus). Floración corta y espectacular en primavera, resistencia a la sequía fuera de lo común y cero tolerancia al encharcamiento. Ideal en talud y en suelo pobre.
  • Abelia (Abelia x grandiflora). Floración muy larga, de verano a otoño, semiperenne y sin exigencias. Es el arbusto de relleno más agradecido.
  • Hibisco de Siria (Hibiscus syriacus). Caduco, florece en pleno verano, aguanta frío de interior y suelo calizo.
  • Granado ornamental (Punica granatum). Flor roja intensa en verano, caduco, muy adaptado al clima mediterráneo.
  • Celinda (Philadelphus coronarius) y espireas (Spiraea). Caducos, floración blanca de primavera y perfume en el caso de la celinda.
  • Lilo (Syringa vulgaris). Tolera bien la cal, pero necesita frío de invierno: funciona en el interior y en el norte, y va mal en el litoral cálido.

Los de suelo ácido y clima húmedo

Si estás en el norte atlántico o en un suelo ácido, se abre la otra gama, y es magnífica: camelia (Camellia japonica), que florece en invierno y a principios de primavera; hortensia (Hydrangea macrophylla), que además cambia de color según el pH del suelo, azul en ácido y rosa en neutro o básico; rododendro y azalea (ambos del género Rhododendron, que es el mismo género aunque se vendan como cosas distintas), de floración primaveral y preferencia por la sombra fresca.

Todos ellos piden suelo ácido, materia orgánica, sombra parcial y humedad constante. En un verano de interior con cuarenta grados y agua caliza, ninguno tiene futuro en el suelo del jardín.

Calendario de floración, que es lo que hay que escalonar

Un jardín bien hecho no tiene todo florido en mayo y nada el resto del año. Se elige para cubrir huecos.

ÉpocaArbustos que aportan flor
InviernoDurillo, romero, jazmín de invierno, camelia en zonas ácidas
Final de inviernoForsitia, membrillero de flor (Chaenomeles)
PrimaveraLilo, celinda, espirea, weigela, jara, azalea
VeranoHibisco de Siria, granado, abelia, lavanda, adelfa
OtoñoAbelia, plumbago en litoral, rosales de floración repetida

Los que son tóxicos, y hay que decirlo

La adelfa (Nerium oleander) es el arbusto de flor más plantado en España, aguanta la sequía, la cal y el calor mejor que casi nada, y es tóxica en todas sus partes: hojas, flores, tallos y savia. Lo es para las personas y también para perros, gatos y caballos. La rama seca sigue siendo tóxica, no se usa como pincho para asar nada y no se quema en un fuego cerca del que haya gente, porque el humo irrita. Eso no significa que no se pueda plantar, significa que no va en un jardín donde un niño pequeño o un perro que muerde ramas pasan el día sin vigilancia.

Otros a tener en cuenta: el tejo (Taxus baccata) es muy tóxico en hoja y semilla; la retama de olor (Spartium junceum) tiene semillas tóxicas; las euforbias sueltan un látex que irrita la piel y es peligroso en los ojos, y conviene manipularlas con guantes; la dedalera (Digitalis purpurea), que no es arbusto pero se cuela en muchos parterres de flor, es tóxica entera. Con guantes al podar y la advertencia dada a quien conviva con el jardín, el asunto queda resuelto.

Y un aviso distinto: algunos arbustos ornamentales muy vigorosos, como el árbol de las mariposas (Buddleja davidii), producen semilla en enorme cantidad, germinan en cualquier grieta y se escapan del jardín colonizando cunetas, escombreras y márgenes de río. Si vives junto a un terreno natural o a un cauce, evítalos y quédate con especies de comportamiento contenido.

Plantación, distancias y poda

El momento de plantar un arbusto en España es el otoño, salvo en zonas de invierno muy duro, donde se espera al final del invierno. Plantado en octubre o noviembre, el arbusto pasa varios meses haciendo raíz con el suelo húmedo y llega al verano en condiciones de defenderse. Plantado en mayo, se pasa el primer verano sufriendo y dependiendo del riego.

Tres reglas de plantación que ahorran disgustos:

  • Hoyo amplio, tierra del sitio y nada de abono en el fondo. El abono concentrado en contacto con la raíz nueva la quema. Materia orgánica bien hecha mezclada con la tierra, y nada más.
  • El cuello de la planta a nivel del suelo. Enterrar el cuello es una de las causas más habituales de que un arbusto se pudra al segundo año.
  • Distancia de adulto, no de maceta. Un arbusto que va a ocupar dos metros de ancho se planta a esa distancia de sus vecinos y del muro, aunque durante dos años el parterre parezca vacío. Esos dos años de paciencia evitan tener que arrancar la mitad después.

La poda sigue una regla simple que resuelve casi todos los casos: los arbustos que florecen sobre la madera del año anterior, como el lilo, la celinda o la forsitia, se podan justo después de florecer, porque si los cortas en invierno te llevas las yemas de flor. Los que florecen sobre la madera del año, como el hibisco de Siria o la abelia, se podan al final del invierno. Y a los arbustos mediterráneos de mata leñosa, lavanda y romero incluidos, no se les corta en madera vieja sin hoja, porque de ahí no rebrotan.

En resumen

Elige los arbustos de flor por el suelo y el clima que tienes, no por la foto de la etiqueta. Si tu tierra burbujea con vinagre es caliza, y ahí funcionan el durillo, la lavanda, el romero, la jara, la abelia, el hibisco de Siria y el granado. Si tu suelo es ácido y el clima húmedo, tienes camelia, hortensia, rododendro y azalea, que en un jardín calizo solo dan hojas amarillas.

Después, escalona la floración para que haya algo en flor en invierno y en pleno agosto, planta en otoño, respeta la distancia que ocupará cada arbusto de adulto y poda según cuándo florezca cada uno. Y si en el jardín hay niños o animales, ten presente qué has plantado: la adelfa es tóxica entera y eso se cuenta antes, no después.


Contenidos relacionados