Margarita no es el nombre de una planta, es el nombre de una forma de flor. Con esa palabra se venden en España por lo menos cuatro géneros distintos, y la diferencia entre ellos no es un detalle de aficionado: decide si la mata que te llevas va a durar años, una temporada o hasta la primera helada. La misma etiqueta que dice margarita puede corresponder a una vivaz de jardín que rebrota cada primavera, a una planta de flor de temporada que se tira en junio o a un arbusto canario que no aguanta el frío de la meseta.

Los cuatro habituales son Leucanthemum, la margarita grande de jardín y la del prado; Bellis, la margarita pequeña del césped; Argyranthemum, la margarita canaria, que es leñosa por abajo; y el grupo sudafricano de Dimorphotheca y Osteospermum, cuyas flores cierran al anochecer. Saber cuál tienes delante se resuelve mirando tres cosas: la base de la planta, la hoja y el momento del año en que está florida.

margaritas

Todas estas flores tienen el mismo diseño y pertenecen a la misma familia, pero no al mismo género, y cada género pide algo distinto.

Por qué todas se parecen tanto

Porque comparten estructura. Lo que llamamos una margarita no es una flor: es un capítulo, una inflorescencia compacta en la que cientos de flores diminutas se apoyan sobre una base común. Los pétalos blancos del borde son en realidad flores completas, las liguladas, cada una con un solo pétalo grande y aplanado. El disco amarillo del centro son otras tantas flores, los flósculos, apretadas en espiral, y son las que dan semilla.

Ese montaje es el rasgo de la familia de las compuestas, que es la más numerosa de las plantas con flor e incluye al girasol, a la lechuga y a la alcachofa. Funciona porque un insecto que aterriza en el capítulo poliniza decenas de flores de una pasada. Y explica por qué géneros que vienen de Europa, de Canarias, de Sudáfrica y de Australia acaban con el mismo aspecto y con el mismo nombre común.

Leucanthemum: la vivaz que dura años

Es la margarita europea. Leucanthemum vulgare es la del prado y de la cuneta, que aparece sola en toda la mitad norte y en las sierras del resto. En jardinería la que se vende es sobre todo Leucanthemum x superbum, la margarita gigante, de capítulo grande, blanco puro y disco amarillo bien definido, sobre una mata que se ensancha año tras año.

Lo que la distingue en el vivero: una mata de hojas verde oscuro, algo dentadas, que sale de la base sin tallo leñoso, y tallos florales rectos y firmes. Florece en verano. Es vivaz de verdad: se seca o se queda baja en invierno y rebrota de la cepa. Se divide cada pocos años porque el centro de la mata se agota, y ese es el mantenimiento principal. Aguanta el frío del interior sin problema y quiere sol.

Bellis: la pequeña, la del césped

Bellis perennis es la margarita en miniatura que sale sola en los céspedes y en los prados de siega, con una roseta de hojas pegada al suelo y un escapo corto con un capítulo por tallo. Florece de invierno a primavera, que es la clave para no confundirla: cuando la Leucanthemum empieza, la Bellis ya ha terminado.

En vivero se encuentran sus variedades de capítulo doble, esas bolitas rojas, rosas o blancas que se venden en bandejas en otoño para llenar jardineras de invierno. Son las mismas plantas, seleccionadas para que casi todas las flores del capítulo sean liguladas. Se comportan como planta de temporada: dan el invierno y la primavera y se agotan con el primer calor seco, así que no esperes que pasen el verano en la mitad sur.

margaritas en maceta

Las margaritas de bandeja para jardinera son planta de temporada. Cumplen su ciclo y se sustituyen, no son un fracaso de cultivo.

Argyranthemum: la margarita canaria, y es un arbusto

Argyranthemum frutescens y sus híbridos son las matas grandes y redondeadas, cargadas de flores, que aparecen en macetones en primavera. El género es macaronésico, endémico de Canarias y Madeira, y el detalle que más importa está en el nombre de la especie: es leñosa. Con los años forma un tronquito y ramas duras, y su hoja es muy dividida, de un verde grisáceo, distinta de la hoja entera y dentada de la Leucanthemum.

Eso cambia el manejo por completo. No es una vivaz que rebrote de la cepa: es un arbusto pequeño que hay que podar cada año para que no se quede desnudo por abajo, y la poda se hace sobre madera joven, nunca sobre la vieja, porque de la vieja no rebrota. En el litoral mediterráneo y en Canarias vive años en el jardín; en el interior con heladas fuertes se comporta como planta de temporada, y si la quieres conservar tiene que ir en maceta y a cubierto.

Dimorphotheca y Osteospermum: las que cierran de noche

Son el grupo sudafricano, y la manera más rápida de reconocerlo es esperar a que caiga el sol: los capítulos se cierran al anochecer y en los días muy nublados, y vuelven a abrir con la luz. También tienen con frecuencia un reverso de las lígulas de otro color, azulado o violáceo, y un disco central muy oscuro o metálico.

El comercio mezcla los dos nombres con bastante alegría. Como orientación, lo que se vende como Dimorphotheca suele ser de ciclo anual y lo que se vende como Osteospermum son matas vivaces de porte bajo, muy usadas en jardín seco y en taludes. Las dos piden sol directo, drenaje y poca agua, y son de lo mejor que se puede plantar en clima mediterráneo porque el verano les va bien. Lo que las mata es el riego de más y el suelo que no drena.

Y luego hay más margaritas

El nombre se estira a casi cualquier compuesta de capítulo radiado. Estas cuatro aparecen con frecuencia:

  • La margarita azul es Felicia, otra sudafricana, una mata pequeña de capítulos azules con centro amarillo.
  • La margarita del Transvaal es la gerbera, Gerbera jamesonii, que se compra como flor de corte o en maceta de interior.
  • La margarita de Swan River es Brachyscome iberidifolia, anual australiana de flor pequeña y hoja finísima, que verás escrita también como Brachycome, una grafía antigua que sigue circulando en las etiquetas.
  • La margarita del Cabo, Arctotheca calendula, es el caso que conviene no plantar: está incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras (Real Decreto 630/2013) y forma alfombras que desplazan a la flora del litoral. Tiene ficha aparte en Arctotheca calendula.

Brachycome Iberidifolia

Brachyscome iberidifolia, la margarita de Swan River. Capítulo pequeño y hoja muy dividida, de ciclo anual.

Margarita gerbera

La gerbera es otra compuesta que se llama margarita. Como flor de corte tiene un problema propio, el tallo hueco: está en gerbera en jarrón.

Lo que parece una margarita y no lo es

Conviene saber que el diseño de flor blanca con centro amarillo ha aparecido varias veces en plantas que no tienen nada que ver con las compuestas. Las anémonas de primavera del género Anemone, por ejemplo, son ranunculáceas, parientes del botón de oro. Ahí lo que ves sí es una sola flor, con sus pétalos de verdad y muchos estambres en el centro, no cientos de flores comprimidas.

anemone blanda

Anemone blanda. Se parece a una margarita y no es una compuesta: lo que se ve es una flor única, no un capítulo.

La prueba es sencilla y no necesita lupa: arranca una de las lenguas blancas del borde. En una compuesta sale entera, con una base tubular diminuta, porque es una flor completa. En una anémona sale un pétalo y nada más.

Cuál elegir según dónde vivas

GéneroQué esCuándo floreceDónde va bien
LeucanthemumVivaz de mataVeranoTodo el país, incluido el interior frío
BellisTemporada, roseta bajaInvierno y primaveraJardinera, se sustituye con el calor
ArgyranthemumArbusto leñosoPrimavera y otoñoLitoral y Canarias, sin heladas fuertes
OsteospermumVivaz de porte bajoPrimavera a otoñoClima mediterráneo, jardín seco

En la mitad seca del país, con veranos largos y suelos calizos, el grupo sudafricano y la Leucanthemum son las apuestas seguras: sol, drenaje y riego espaciado. En el norte atlántico la Leucanthemum se hace sola y las sudafricanas sufren con el exceso de lluvia en invierno. Y en cualquier sitio, lo que decide que la mata vuelva al año siguiente es que no se encharque en los meses fríos.

En resumen

Cuando compras una margarita estás comprando una forma de flor, no una especie. Mira la base de la planta antes que la flor: si sale una mata de hojas del suelo sin madera es una Leucanthemum vivaz, si es una roseta pequeña pegada al suelo con flor en invierno es una Bellis de temporada, si tiene tronquito y hoja gris muy dividida es una Argyranthemum canaria que hay que podar, y si el capítulo se cierra al anochecer es del grupo sudafricano.

Todas son compuestas y todas llevan el mismo mecanismo: un capítulo con cientos de flores que parece una sola. De ahí que tanto nombre común acabe en la misma palabra. Y una última: si te ofrecen la margarita del Cabo como tapizante rápida para un talud, no la plantes, que está en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras.


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