Un chill out de palets es un conjunto de asiento bajo para el jardín o la terraza montado con palets de madera: dos o tres módulos de sofá, una mesa baja y colchonetas encima. La idea funciona y sale barata, pero antes de recoger palets hay una cosa que decide todo lo demás, y casi nadie la mira: el sello estampado en el taco lateral. Si pone MB, ese palet no entra en tu casa.
La segunda cosa que conviene saber de entrada es que el palet no es madera de exterior. Es pino barato, sin ningún tratamiento pensado para aguantar la lluvia, y dejado a la intemperie sin proteger se pone gris el primer verano y empieza a pudrirse por las testas en dos inviernos. Con eso claro, el resto es fácil.
El sello del palet: HT sí, MB nunca
Los palets que han cruzado una frontera llevan una marca normalizada, un óvalo con la espiga de trigo, el código del país, un número de registro y dos o tres letras. Esas letras son lo que te interesa:
- HT: tratamiento térmico. El palet se ha calentado en horno para matar plagas de la madera. Es el que puedes usar sin problema.
- DB: descortezado. Acompaña a la marca anterior y no añade riesgo.
- MB: bromuro de metilo. Fumigación química con un gas que está prohibido como fumigante general en la Unión Europea. No hagas con él un mueble donde se va a sentar gente ni, mucho menos, una jardinera o un mueble de huerto.
Un palet sin sello suele ser de circulación nacional y no está fumigado, pero tampoco sabes por dónde ha pasado. Y ese es el otro filtro: descarta cualquier palet manchado de aceite, de pintura o de un producto que no identifiques, y cualquiera que huela raro. Los palets de obra y los de industria química se recogen porque están tirados en la calle, pero no son material para un sofá.
Qué palet elegir: europeo o de un solo uso
Hay dos familias muy distintas. El palet europeo normalizado, de 1.200 por 800 milímetros, es el robusto: tablas gruesas, nueve tacos macizos y marcas grabadas en los tacos. Es el que aguanta como asiento sin refuerzos y el que mejor queda apilado, porque el canto es limpio.
El palet de un solo uso, más ligero y con tablas finas, sirve para respaldos, para la base de una mesa baja o para paneles decorativos, pero no para soportar el peso de dos personas sentadas de golpe. Se parte por las tablas centrales. Si solo tienes de estos, refuerza por debajo con un listón atornillado de lado a lado.
Escoge además palets del mismo modelo. Mezclar alturas y anchuras condena el conjunto a quedar desnivelado, y eso no hay cojín que lo arregle.
Lijar de verdad, que no es pasarle un papel por encima
Las astillas de palet son el motivo número uno de que un chill out acabe arrinconado. La madera viene serrada en basto, con fibras levantadas por el uso y con los cantos vivos. Antes de montar nada:
- Repasa clavos y grapas. Los que asoman, se remachan o se sacan. Un clavo medio salido engancha la ropa y rasga una colchoneta nueva.
- Lija con grano grueso primero y luego con uno medio, y no te olvides de los cantos y de las testas, que es donde están las astillas grandes. Redondea ligeramente las aristas.
- Aspira o cepilla bien el polvo antes de tratar la madera, o el acabado agarra mal.
Protección para la intemperie
El tratamiento térmico no protege de nada una vez que el palet está fuera: no es fungicida ni hidrófugo. Tampoco es madera tratada en autoclave, que es otra cosa, un proceso en el que se inyecta el protector a presión en el interior de la madera para uso exterior, incluso en contacto con el suelo. El palet no lo ha pasado, así que la protección se la das tú.
Lo práctico es un lasur o un aceite de exterior, en varias manos finas, insistiendo en las testas, que es por donde entra el agua. El barniz cerrado tipo mueble de interior es peor idea de lo que parece: se agrieta con el sol del verano, entra agua por debajo y luego hay que lijarlo entero. Si pintas, usa pintura para exterior y cuenta con repasarla. Tienes más detalle sobre cómo se comporta esta madera fuera en madera de pino para el jardín.
Montaje: altura, estabilidad y tornillería
Un módulo de asiento suele ser un palet como base y otro medio palet como respaldo, o dos apilados si quieres el asiento más alto. Con dos palets apilados el asiento queda alto para las piernas de mucha gente, así que prueba sentado antes de atornillar.
Une los módulos entre sí. Un palet suelto se desplaza cada vez que alguien se sienta y acaba dejando un hueco justo en medio. Usa tirafondos de acero inoxidable o galvanizado: el tornillo de acero común se oxida a la primera lluvia, mancha la madera con un cerco negro y pierde agarre. Si le pones ruedas, que sean con freno y que la base quede arriostrada en diagonal, o el conjunto se abrirá en paralelogramo.
Colchonetas y tejidos que aguanten el sol
Aquí se va la mitad del presupuesto y es donde más se nota la diferencia. Dos criterios sirven para casi todo:
- El relleno. La espuma de tapicería normal se empapa, tarda días en secar y coge moho. Para exterior interesa una espuma de celda abierta pensada para drenar, o al menos la costumbre de meter las colchonetas dentro cuando llueva.
- La tela. Los tejidos acrílicos teñidos en masa resisten el sol mucho mejor que un poliéster estampado barato, que en un verano de meseta o de sur pierde el color a manchones. Que las fundas sean desenfundables y lavables, porque van a coger polen, tierra y manchas de bebida.
Guarda los textiles en invierno. Es lo que más alarga la vida del conjunto y no cuesta nada.
Dónde colocarlo en el jardín
No lo pongas directamente sobre el césped ni sobre tierra. La madera en contacto permanente con suelo húmedo se pudre por abajo, y además el césped que queda debajo muere y deja un rectángulo pelado. Sobre grava, sobre una tarima o sobre unos tacos que lo separen unos centímetros del suelo dura mucho más, porque el aire circula por debajo.
Piensa la sombra de verano. Un sitio con sol de mañana y sombra de tarde es el ideal en clima mediterráneo, porque a las cinco de la tarde de julio nadie se sienta al sol. Y mira lo que tienes encima: bajo una morera, una higuera o un pino que suelta resina, las colchonetas claras se manchan sin remedio.
Cuánto dura y cuándo no compensa
Sin tratar y a la intemperie, un chill out de palets se degrada rápido y en dos o tres inviernos está para tirar. Tratado, separado del suelo, con los textiles recogidos y con un repaso anual de lasur, aguanta bastantes años. Lo primero que falla siempre son las testas apoyadas y los tornillos; después, las telas.
Y una cuenta honesta: si vas a comprar colchonetas buenas, tornillería inoxidable, lasur y lija, el ahorro respecto a un mueble de exterior sencillo se reduce bastante. Lo que de verdad te dan los palets es la medida exacta que quieres y la posibilidad de rehacerlo cuando cambies de idea. Si lo que quieres son piezas sueltas, en cómo hacer sillas con palets está el proceso paso a paso.
En resumen
Mira el sello antes que nada: HT sirve, MB no. Elige palets europeos del mismo tipo, límpialos, lija en serio hasta que puedas pasar la mano sin miedo y protégelos con un lasur o un aceite de exterior, repasando las testas. Únelos entre sí con tornillería que no se oxide y levántalos del suelo.
El resto es colocación y textiles: sombra por la tarde, nada de plantarlo bajo un árbol que mancha, colchonetas de tejido que aguante el sol y la costumbre de recogerlas. Con eso tienes una zona de estar que cuesta poco, se rehace en una tarde y dura años. Sin eso, tienes un montón de madera gris con astillas antes del segundo verano.