El girasol es Helianthus annuus, una planta anual de la familia de las compuestas (Asteraceae) originaria de Norteamérica, que crece de semilla en una sola temporada, florece y muere. Lo que todo el mundo llama la flor del girasol no es una flor: es un capítulo, una inflorescencia compacta formada por cientos de flores diminutas apiñadas en un disco. Entender eso cambia la forma de mirarlo y explica casi todo lo demás, desde por qué cada pipa sale de un punto concreto del disco hasta por qué hay girasoles que parecen pompones.
Bajo el mismo nombre común caben cosas muy distintas: el girasol de campo que se siembra por miles de hectáreas en secano para aceite, el de pipas de confitería que te comes en el bar, y los ornamentales de jardín, que van desde gigantes de tallo único hasta enanos de maceta y variedades ramificadas sin polen para flor cortada. Aquí tienes qué es la planta, cómo está hecha esa cabeza amarilla, qué parte de la historia del heliotropismo es cierta y cuáles son los tipos que te vas a encontrar.
La cabeza de un girasol no es una flor
Un capítulo de girasol tiene dos clases de flores. En el borde están las flores liguladas, esos pétalos amarillos alargados que parecen los pétalos de una margarita gigante. Cada uno es una flor entera, normalmente estéril, cuyo único papel es hacer visible el conjunto desde lejos. En el centro están las flores tubulares o del disco, cientos de ellas, cada una con sus anteras y su ovario. Esas son las que se polinizan y las que dan una pipa cada una. Si cuentas las pipas de un capítulo maduro, estás contando las flores fértiles que tuvo.
Las flores del disco no están puestas al azar. Se disponen en dos familias de espirales que giran en sentidos opuestos, y el número de espirales de cada familia suele ser un par de términos consecutivos de la serie de Fibonacci (34 y 55 en un capítulo mediano, 55 y 89 en uno grande). No es misticismo: es la forma más compacta de ir colocando piezas nuevas alrededor de un punto de crecimiento, y aparece también en la piña, en la alcachofa y en la piña de los pinos.
El heliotropismo, contado con precisión
La parte cierta es esta: el capítulo joven, todavía cerrado, sí sigue al sol. Durante el día se orienta de este a oeste y de noche vuelve a girar hacia el este para esperar el amanecer. No lo hace la flor por su cuenta, lo hace el tallo: el lado que queda en sombra se alarga algo más que el lado iluminado y la punta se inclina. Es crecimiento diferencial, no un movimiento articulado.
Y esta es la parte que casi nunca se cuenta: cuando el capítulo abre y madura, el seguimiento se detiene. El tallo se lignifica, deja de crecer en la zona del cuello y la cabeza se queda fija mirando al este. Un campo de girasoles en flor plena está todo orientado en la misma dirección y no se mueve en todo el día. Si alguna vez has pasado por Castilla al atardecer y te has preguntado por qué todos te dan la espalda, es eso. La orientación al este calienta antes el capítulo por la mañana, y una cabeza caliente recibe más visitas de insectos a primera hora.
No hay un solo girasol: el género Helianthus
Helianthus es un género americano con bastantes especies, y en jardinería te vas a cruzar sobre todo con tres cosas distintas:
- Helianthus annuus, el girasol anual de siempre, el de la pipa y el del jardín. Todo lo que se vende como semilla de girasol, gigante o enano, pertenece a esta especie.
- Helianthus tuberosus, el tupinambo o pataca, una especie perenne que forma tubérculos comestibles bajo tierra y flores mucho más pequeñas en lo alto de tallos altos. Ojo con ella: rebrota de cualquier trozo de tubérculo que quede en el suelo, se escapa a riberas y cunetas y es muy difícil de erradicar. Si la plantas, en sitio confinado y sácala entera.
- Girasoles perennes de jardín, matas que rebrotan cada año con muchos capítulos pequeños en vez de uno grande. Se usan en macizos y no tienen nada que ver con la producción de pipa.
El Helianthus annuus se domesticó en Norteamérica mucho antes de la llegada de los europeos, viajó a Europa en el siglo XVI como curiosidad de jardín botánico y fue en Europa del Este, siglos después, donde se seleccionó en serio como planta oleaginosa. Esa doble ida y vuelta explica que tantas variedades gigantes arrastren nombres rusos en los catálogos.
Girasol de campo y girasol de jardín
La misma especie se ha seleccionado en direcciones muy distintas según para qué se quiera:
- Tipo aceite. Pipa pequeña, negra, de cáscara fina y muy alto contenido en grasa. Es el que se siembra en el campo para prensar. No es el que te comes.
- Tipo confitería. Pipa grande, rayada, de cáscara gruesa que se separa bien con los dientes. Va a tostado y aperitivo, y también a alimentación de aves.
- Ornamentales altos, de tallo único y un capítulo grande, del estilo de 'Russian Giant'. Son los del concurso de altura y los del fondo del macizo.
- Ornamentales enanos, seleccionados por entrenudos cortos para que quepan en maceta y jardinera, como 'Big Smile'.
- Dobles, en los que las flores del disco se han transformado en petaloides y el capítulo parece un pompón sin centro visible, como 'Teddy Bear'.
- Ramificados y sin polen, pensados para flor cortada: dan muchos capítulos medianos en lugar de uno, y al no soltar polen no manchan el mantel ni el jarrón.
Los nombres entre comillas simples son nombres de cultivar, no especies: se escriben así, con comilla simple y sin cursiva, y designan una selección concreta, no un tipo botánico.
El girasol en el campo español
En España el girasol es el principal cultivo oleaginoso y uno de los herbáceos con más superficie después de los cereales. Se concentra en Andalucía y en las dos Castillas, y se hace fundamentalmente en secano: se siembra en primavera, aprovecha el agua que queda en el perfil del suelo del invierno y se recolecta al final del verano o ya en otoño, cuando el capítulo está seco y colgando hacia abajo.
Su papel en la rotación es tan importante como la cosecha: entra después de cereal y, con su raíz pivotante, explora capas más profundas que el trigo o la cebada. No conviene repetirlo año tras año en la misma parcela, porque se acumulan hongos de suelo y jopo, una planta parásita que se agarra a sus raíces.
Sembrarlo en tu jardín o en tu huerto
Tres reglas resuelven el cultivo del girasol y el resto son matices. La primera: siembra directa en el sitio definitivo. El girasol hace una raíz pivotante que se hunde pronto, y un trasplante a raíz desnuda lo frena o lo deja enano. Si adelantas en semillero, hazlo en alveolo profundo o en maceta de turba y sácalo pequeño.
La segunda: sol directo, cuanto más mejor. A media sombra se estira y da capítulos pequeños. La tercera: espacio. Apiñados compiten y ninguno llega a nada.
El momento de siembra lo marca la última helada de tu zona: pronto en primavera en el litoral mediterráneo y el sur, más tarde en el interior de la meseta, y en el norte atlántico con el aviso de que la humedad estropea los capítulos grandes. Escalonar dos o tres siembras te alarga la floración todo el verano.
El riego importa sobre todo mientras se forma y se llena el capítulo: si pasa sed entonces, las pipas salen vanas. Un exceso de nitrógeno da tallos blandos que se tumban con la primera tormenta, y a los altos hay que ponerles el tutor antes de que lo necesiten.
Las pipas, los pájaros y la semilla del año siguiente
El capítulo está listo cuando el dorso pasa de verde a amarillo pajizo, las liguladas se secan y la cabeza cuelga. A partir de ahí compites con los pájaros: una bolsa de papel o una malla fina atada al cuello del capítulo resuelve el asunto sin producto ninguno.
Se corta con un trozo de tallo, se seca boca abajo en un sitio ventilado y a la sombra y se desgrana frotando. Si vas a guardar semilla, recuerda que el girasol se poliniza cruzado (con varias variedades cerca, la descendencia sale mezclada) y que un híbrido F1 no repite al año siguiente.
Qué se le ha atribuido al girasol
Su simbolismo viene de lo que se creía del heliotropismo: una planta que parecía perseguir al sol se convirtió en imagen de lealtad y admiración, y como tal entró en el lenguaje de las flores que se popularizó en la Europa del siglo XIX. Es una convención cultural con su historia, no una propiedad de la planta. La otra mitad de su fama es pictórica y viene de la serie que Van Gogh pintó en Arlés a finales de la década de 1880.
En resumen
Un girasol es una anual americana cuya flor es en realidad un capítulo de cientos de flores: unas pocas liguladas amarillas en el borde, que solo hacen de cartel, y cientos de flores del disco en el centro, cada una con su pipa. El capítulo joven sigue al sol por crecimiento diferencial del tallo, y cuando madura se detiene mirando al este y ya no se mueve más. Del mismo Helianthus annuus han salido los tipos de aceite, los de pipa de confitería y todos los ornamentales, desde los gigantes de un solo capítulo hasta los enanos de maceta y los dobles en pompón.
Para cultivarlo, siembra directa en su sitio, sol a tope, espacio de sobra y tutor a tiempo en las variedades altas. El agua importa sobre todo cuando se está llenando la cabeza, y el nitrógeno de más solo sirve para que se tumbe. Si vas a guardar semilla, recuerda que se cruza con lo que tenga al lado y que un híbrido F1 no repite al año siguiente.