Si lo que quieres es que el ramo siga bonito dentro de dos semanas, la respuesta corta es: clavel, crisantemo, alstroemeria, lisianthus y paniculata. Son las flores de larga duración de cualquier floristería, y no por casualidad, son las que el sector cultiva precisamente por eso. En el otro extremo están la gerbera, la anémona, el ranúnculo y la hortensia, preciosas todas y de vida corta en jarrón.
La otra mitad del resultado no la decide la flor, la decides tú en los tres minutos siguientes a entrar por la puerta. Un tallo recortado en fresco, sin hojas dentro del agua, en un jarrón limpio y lejos del frutero dura bastante más que el mismo tallo metido tal cual en el agua del florero de la semana pasada. Vamos por partes.
Lo que dura y lo que no
Estos plazos son orientativos, con flor comprada fresca y con el jarrón bien llevado. En una casa a 25 grados con la calefacción puesta se quedan cortos, y en una habitación fresca se alargan.
| Flor | Duración orientativa | Qué la estropea antes |
|---|---|---|
| Clavel | Dos o tres semanas | El etileno de la fruta madura, que la cierra de golpe |
| Crisantemo | Dos o tres semanas | El agua sucia, porque tiene mucha hoja |
| Alstroemeria | Una o dos semanas | Las hojas, que amarillean antes que la flor |
| Lisianthus | Una o dos semanas | Los tallos, que son blandos y se doblan |
| Paniculata | Mucho, y además seca bien | Casi nada |
| Lilium | Una o dos semanas, abriendo por fases | El sol directo, que abre todos los capullos a la vez |
| Rosa | De cinco a diez días | El cuello doblado por falta de agua el primer día |
| Gerbera | Menos de una semana | El tallo hueco, que se pudre y se dobla |
| Tulipán | Menos de una semana | El calor, y que sigue creciendo y se curva |
| Hortensia, anémona, ranúnculo | Pocos días | Cualquier falta de agua, aunque sea de una hora |
Los tres minutos que deciden el resto
Un tallo cortado se tapona. Por un lado entra aire en los vasos conductores, y por otro las bacterias del agua colonizan la base y bloquean el paso. Todo lo que se hace al llegar a casa va contra esas dos cosas.
- Recorta dos o tres centímetros del final del tallo en diagonal, con tijera bien afilada o cuchilla. El corte inclinado deja más superficie y evita que el tallo se apoye plano contra el fondo.
- Quita todas las hojas que vayan a quedar bajo el agua. Esas hojas se pudren, el agua se enturbia en un día y el ramo huele.
- Lava el jarrón con agua caliente y jabón, aunque parezca limpio. Lo que queda pegado en las paredes es biofilm bacteriano.
- Cambia el agua cada dos días y aprovecha para recortar otro poco el tallo. Esto solo ya alarga la vida del ramo de forma notable.
El sobrecito del conservante y los remedios de casa
El sobre que viene grapado al papel hace tres cosas a la vez: aporta azúcar como alimento, acidifica el agua para que el tallo la absorba mejor y lleva un biocida que frena a las bacterias. Úsalo, y úsalo en la dosis que dice, porque pasarse de azúcar alimenta a las bacterias en lugar de a la flor.
De los remedios caseros conviene ser honesto. Una pizca de azúcar y una gota de lejía reproducen dos de esos tres efectos, pero la dosis es a ojo y es fácil quedarse corto o pasarse. La aspirina, la moneda de cobre y el chorro de gaseosa se repiten desde hace décadas sin respaldo serio. Si te quedas sin sobre, lo que más rinde no es ningún truco: es cambiar el agua a diario y recortar el tallo.
Dónde se pone el jarrón
Aquí es donde se pierden más ramos en España, sobre todo en verano. Lejos del sol directo de la ventana, lejos del radiador, lejos de la corriente del aire acondicionado y fuera de encima del televisor o del frigorífico, que dan calor por detrás. Cuanto más fresca la habitación, más dura.
Y una que sorprende: lejos del frutero. La fruta madura libera etileno, la hormona que dispara el envejecimiento de muchas flores cortadas. El clavel es especialmente sensible, y un ramo junto a un plátano maduro se cierra en un par de días. Por la misma razón, si puedes, mete el jarrón por la noche en la habitación más fría de la casa.
Flores que dan guerra a las demás
El narciso suelta por el corte un mucílago que acorta la vida del resto de flores del jarrón. La solución habitual es tenerlo unas horas solo en su agua antes de montarlo con las demás, y no volver a recortarlo después.
El tulipán sigue creciendo después de cortado, varios centímetros, y se inclina hacia la luz. No está estropeado, es lo que hace. Si quieres un ramo recto, ponlo en un jarrón alto que lo sujete y gíralo cada día. En la foto lo acompaña muguete (Convallaria majalis), que es muy tóxico por ingestión: si hay niños pequeños o animales, mejor dejarlo fuera del ramo.
El lilium mancha con el polen todo lo que toca, y la mancha de las anteras no sale de la ropa. En floristería se quitan con los dedos o con un pañuelo en cuanto abren. Hay además un motivo de peso para no llevar lilium a una casa con gato: los Lilium y las Hemerocallis provocan fallo renal agudo en gatos, y basta con que el animal lama el polen caído o el agua del jarrón. No es una precaución exagerada, es de las intoxicaciones más graves que se ven en clínica felina.
La hortensia bebe también por la cabeza floral y se marchita a la mínima. Cuando se dobla, lo que suele recuperarla es volver a cortar el tallo y sumergir la flor entera en agua un rato. Es la flor más aparatosa del ramo y la primera que se va.
Qué se compra de temporada en España
Comprar en temporada no es solo cuestión de precio: la flor llega con menos días de viaje encima y, por tanto, dura más en casa.
- Invierno. Es la época del tulipán, el narciso, el jacinto y el ranúnculo, casi todo de bulbo forzado. En febrero aparece la mimosa. Un apunte para quien la quiera plantar después: la mimosa, Acacia dealbata, figura en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras del Real Decreto 630/2013, así que como flor cortada bien, pero en el jardín no.
- Primavera. Lila, peonía (que dura poco pero es la reina de mayo) y el azahar del naranjo amargo, que en el Levante perfuma la calle en abril y que es la flor de boda tradicional por excelencia.
- Verano. Girasol, gladiolo, dalia y las flores de campo. Es la peor estación para el jarrón por el calor, así que compra tallos con la flor aún medio cerrada.
- Otoño. Crisantemo y dalia tardía. Ten en cuenta que en España el crisantemo está muy asociado al 1 de noviembre y al cementerio, y fuera de esa fecha mucha gente lo lee así aunque dure tres semanas en el jarrón.
Cómo se mira un ramo antes de pagarlo
Una flor completamente abierta ya ha gastado media vida. Se compra con los capullos superiores todavía cerrados o entreabiertos, que abrirán en casa. En la rosa, el punto que hay que apretar suavemente es el cuello, justo debajo del botón: si cede y se dobla, esa rosa lleva días sin beber y se te doblará mañana.
Mira también el agua del cubo donde están, que debe estar clara, y las hojas de la base del tallo, que son las primeras en amarillear. Si el ramo viene de supermercado y lleva horas fuera del agua, en casa toca corte generoso y una hora en agua profunda antes de montarlo.
En resumen
Para regalar flores que aguanten, tira de clavel, crisantemo, alstroemeria, lisianthus y paniculata, y compra de temporada, con los capullos aún cerrados. Si el regalo pide rosas o tulipanes, adelante, pero sabiendo que su calendario es más corto y que hay que mimarlos algo más.
Y lo que de verdad multiplica la duración no cuesta dinero: tijera afilada, corte en diagonal, ninguna hoja bajo el agua, jarrón limpio, agua cambiada cada dos días y el jarrón lejos del sol, del radiador y del frutero. Si además hay gato en casa, el lilium se queda en la floristería.