Cada flor dura un solo día. Abre por la mañana y por la tarde ya está enrollada sobre sí misma. Y aun así, una mata adulta de Dietes puede estar en flor desde marzo hasta noviembre, porque no abre las flores de una en una sino en tandas: veinte o treinta a la vez, unos días de descanso y otra tanda. De ahí uno de sus nombres populares en inglés, fortnight lily, el lirio de quincena.

Qué es una Dietes

Dietes es un género pequeño de la familia Iridaceae, con seis especies. Cinco proceden del sur y el este de África —de Sudáfrica a Kenia— y la sexta, Dietes robinsoniana, es endémica de la isla de Lord Howe, en el Pacífico australiano, a más de diez mil kilómetros de sus parientes. Esa disyunción tan rara ha hecho del género un caso clásico en los estudios de biogeografía vegetal.

Se separó del género Moraea, y ahí está la primera distinción útil a la hora de comprarla: las Moraea son plantas de cormo, que desaparecen bajo tierra buena parte del año, mientras que las Dietes son rizomatosas y perennes. La mata está verde los doce meses. Tampoco es un Iris, aunque se venda con frecuencia como «iris africano»: no tiene el rizoma carnoso superficial de Iris germanica ni sus flores duraderas con barba.

La planta forma un abanico plano de hojas dísticas, ensiformes, coriáceas y de un verde oscuro mate, que nacen todas en el mismo plano desde la base. Según la especie mide entre 60 cm y algo más de un metro. Los tallos florales, delgados y ramificados, se levantan por encima o se arquean hacia fuera, y de ellos van saliendo las flores en sucesión.

Las especies que se encuentran en vivero

Dietes grandiflora es la más cultivada en España. Mata de 90-100 cm, flores grandes de 8 a 10 cm, blancas, con una mancha amarilla en la base de los tres tépalos externos y tres estilos petaloides de un violeta azulado que le dan el aire de orquídea. Es la que se ve en rotondas y medianas del litoral mediterráneo. Florece con fuerza de abril a junio y repite en oleadas hasta el otoño.

Dietes iridioides (aún etiquetada a veces como D. vegeta) se le parece mucho y por eso se confunden en el vivero. Es más pequeña en todo: mata de 50-70 cm, flores de 5-6 cm, y los estilos son de un lila más pálido. Al ser más compacta, funciona mejor en macetas y en jardines pequeños.

Dietes bicolor cambia la paleta por completo: hojas más finas y de verde claro, mata algo más baja y flores de un amarillo crema con tres manchas marrón oscuro perfiladas de naranja en la base de los tépalos externos. Su floración se concentra más en primavera y principios de verano, y es algo más sensible al frío que la anterior.

Dietes robinsoniana, la de Lord Howe, es la mayor del género, con hojas anchas y flores blancas. Es planta de coleccionista, poco frecuente en el comercio, y pide clima suave y humedad ambiental; en el interior peninsular no prospera bien.

Flor de Dietes grandiflora, blanca con estilos violeta

Dónde se puede cultivar en España

Es una planta de clima templado con inviernos suaves. Dietes grandiflora y D. iridioides soportan heladas cortas de hasta unos -5 ºC sin daños serios; D. bicolor resiste algo menos, en torno a -3 o -4 ºC.

Con esos números, en toda la franja mediterránea, Baleares, Canarias, Andalucía occidental, el valle del Guadalquivir y el litoral atlántico gallego y cantábrico es una planta de cultivo directo en tierra y sin cuidados. En la meseta, en Aragón interior o en zonas de montaña media, las heladas de -6 o -7 ºC queman las hojas y las dejan pardas, aunque el rizoma sobrevive bajo tierra si el suelo drena bien y rebrota en primavera. La combinación que sí la mata es frío intenso más suelo encharcado. En esas zonas conviene plantarla junto a un muro orientado al sur, en suelo elevado o arenoso, o directamente en maceta grande que se pueda proteger.

Otro punto fuerte poco conocido: tolera bien la salinidad y el viento marino, lo que la hace muy útil en jardines de primera línea de costa, donde pocas herbáceas de aspecto tan cuidado aguantan.

Exposición, suelo y riego

Sol. A pleno sol florece mucho más y la mata queda compacta. Aguanta bien la semisombra —bajo olivos, pinos o en el lado norte de una tapia— pero allí produce menos escapos y las hojas se alargan y se abren. Si el objetivo es la flor, sol directo al menos seis horas.

Suelo. No es exigente. Vive en calizos, arenosos, pobres y con pH básico, que es lo normal en buena parte del país. Lo único que no perdona es el encharcamiento invernal prolongado. En terrenos arcillosos y compactos conviene plantar sobre caballón o enmendar con arena gruesa y compost.

Riego. El primer año, mientras enraíza, un riego cada diez o quince días en la estación cálida. Pasado ese periodo es una planta claramente resistente a la sequía: sobrevive con la lluvia en el litoral y con un par de riegos al mes en verano en el interior. Ahora bien, hay una diferencia entre sobrevivir y lucir. Con sequía extrema deja de florecer y las puntas de las hojas se secan; con un riego moderado y regular en verano mantiene la sucesión de flores hasta bien entrado el otoño. La planta tolera la sed, pero la floración no.

El error de cortar los tallos florales

Terminada una tanda de flores, el escapo queda ahí, verde y con unos nudos engrosados donde estuvieron las yemas. Lo intuitivo es cortarlo, como se hace con un agapanto o con un lirio, y es precisamente lo que no hay que hacer: ese mismo tallo vuelve a florecer, en las semanas siguientes y también en temporadas posteriores. Los tallos de Dietes son perennes y van produciendo flores año tras año desde los mismos nudos. Quien los corta cada vez que se marchita una flor está podando su propia floración y luego concluye que la planta «florece poco».

Lo que sí conviene retirar son las cápsulas de semillas ya formadas, esas vainas verdes y alargadas que aparecen tras la floración. Consumen energía y, sobre todo, se abren y siembran alrededor. En jardín cerrado eso puede ser una ventaja; junto a espacios naturales es mejor evitarlo, porque la especie se naturaliza con facilidad y en el este de Australia figura ya como planta escapada de cultivo.

Un tallo se retira solo cuando está seco, marrón y quebradizo. Se corta entonces a ras de la mata.

Mantenimiento y rejuvenecimiento

El trabajo anual se reduce a poco. Las hojas viejas de la periferia se secan y se retiran tirando de ellas hacia abajo, con la mano; salen limpias. Recortar el abanico con tijera a media altura, como se hace en algunos ajardinamientos públicos, deja puntas cortadas y planas que se ven durante meses y estropean la silueta.

Cada cuatro o seis años la mata se apelmaza en el centro, florece peor y acumula hojarasca donde se instalan caracoles. Ese es el momento de dividirla: se levanta el cepellón a finales de invierno o principios de primavera —febrero-marzo en la mayor parte de España, o septiembre en clima suave—, se separan las porciones de rizoma con dos o tres abanicos cada una, se recortan las hojas a un tercio para reducir la transpiración y se replantan a la misma profundidad, con la corona a ras de suelo. Enraízan sin dificultad y florecen ya al año siguiente.

También se multiplica por semilla, que germina bien en tres a seis semanas sembrada en primavera u otoño, aunque las plantas tardan dos o tres años en dar sus primeras flores.

Flores amarillas con manchas marrones de Dietes bicolor

Plagas, enfermedades y precauciones

Es una planta notablemente sana. Los problemas que aparecen son casi siempre consecuencia del manejo:

Caracoles y babosas en los brotes tiernos tras las lluvias de primavera, sobre todo en matas densas con hojarasca acumulada en la base. Limpiar el centro de la mata resuelve más que cualquier tratamiento.

Manchas foliares pardas o negruzcas, típicas del riego por aspersión frecuente que moja el follaje al atardecer. Regar al pie y por la mañana.

Podredumbre del rizoma, la única realmente grave, ligada a suelos pesados con agua estancada en invierno. No tiene remedio una vez avanzada; se previene con drenaje.

Cochinilla algodonosa ocasional en la base de las hojas de ejemplares muy apretados. Se controla con jabón potásico y, sobre todo, dividiendo la mata.

En cuanto a la seguridad, no consta como planta de toxicidad relevante, pero pertenece a una familia con rizomas ricos en compuestos irritantes y ninguna de sus partes es comestible. Con niños y animales en casa la norma sensata es la de siempre: no se ingiere, y se lavan las manos tras dividir rizomas.

Cómo usarla en el jardín

Su forma de abanico rígido y vertical le da un papel estructural que pocas herbáceas cubren. Funciona muy bien en masas amplias, plantada a 60-80 cm entre pies, donde forma una superficie continua de textura lineal que no necesita riego ni siega. Es un recurso habitual en medianas de avenidas, rotondas y taludes justamente por eso.

En jardín particular combina bien con plantas de hoja gruesa o redondeada que contrasten con sus líneas: lavandas, romeros rastreros, Teucrium, Pittosporum tobira 'Nana', y también con gramíneas ornamentales como Stipa tenuissima, aunque ahí la mezcla puede quedar demasiado uniforme. Junto a Agapanthus se complementan en calendario, porque el agapanto concentra su floración en verano y la Dietes rellena primavera y otoño.

En maceta pide un recipiente amplio, de al menos 35-40 cm de diámetro, con sustrato que drene y riego bastante más frecuente que en tierra, cada cuatro o cinco días en pleno verano. En balcones expuestos al viento se comporta mucho mejor que las plantas de hoja ancha.

En resumen

Dietes es un género de iridáceas rizomatosas y perennes, cinco de ellas africanas, que forman abanicos de hoja rígida y florecen en tandas sucesivas desde primavera hasta el otoño. Cada flor vive un día, pero la sucesión mantiene la mata en flor durante meses. D. grandiflora, blanca con estilos violeta, y D. bicolor, amarilla con manchas marrones, son las dos que se encuentran habitualmente. Necesita sol, un suelo que drene y muy poca agua una vez establecida; resiste heladas cortas de hasta unos -5 ºC, la salinidad y el viento marino, lo que la hace ideal para el litoral mediterráneo y difícil, aunque no imposible, en el interior con heladas fuertes. La regla que más diferencia un ejemplar florido de uno mediocre es no cortar los tallos florales, que rebrotan durante varias temporadas, y limitarse a retirar las cápsulas de semillas y a dividir la mata cada cuatro o seis años.


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