Un ramo puede durar cuatro días o dos semanas, y la diferencia casi nunca está en la flor: está en lo que pasa en las primeras dos horas después de llegar a casa. Una flor cortada sigue viva y sigue bebiendo, y todo consiste en que el agua pueda subir por el tallo el mayor tiempo posible.

Ramo de flores en un florero

Por qué se marchitan antes de tiempo

Tres cosas taponan el tallo, y las tres se pueden evitar:

El aire. Al cortar el tallo entra una burbuja en los conductos, y esa embolia bloquea la subida del agua. Es la razón de que se corte bajo el agua.

Las bacterias. Se multiplican en el agua del florero, sobre todo si hay hojas sumergidas, y forman un tapón biológico en el corte. El agua turbia y con olor es la señal.

La propia planta. Algunas especies sellan la herida con látex o resina para no desangrarse, y de paso se cierran a sí mismas el paso del agua.

Lo que hay que hacer nada más llegar

1. Quita todas las hojas que vayan a quedar bajo el agua. Es lo más importante y lo que más se salta la gente. Una hoja sumergida se pudre en dos días y convierte el agua en un caldo de bacterias.

2. Corta dos o tres centímetros en diagonal. El corte oblicuo da más superficie de absorción y evita que el tallo se apoye plano contra el fondo. Usa cuchillo o tijera bien afilada: unas tijeras romas aplastan los conductos y los cierran.

3. Córtalo bajo el agua, dentro de un barreño o bajo el grifo. Así no entra aire en el conducto. Marca diferencia real, sobre todo en rosas y gerberas.

4. Al florero enseguida, sin que el tallo pase minutos al aire.

Las excepciones que hay que conocer

Tallos con látex —amapolas, euforbias, poinsetias—: sella el corte quemándolo un par de segundos con un mechero o metiéndolo diez segundos en agua muy caliente. Si no, sueltan látex, ensucian el agua y se cierran solos.

Tallos leñosos —lilas, hortensias, ramas floridas—: además del corte en diagonal, haz una hendidura vertical de dos centímetros en la base para aumentar la absorción.

Narcisos: sueltan una savia que acorta muchísimo la vida de tulipanes y rosas. Tenlos en agua solos durante 24 horas, cambia el agua y ya puedes combinarlos.

Tulipanes: siguen creciendo dentro del florero, varios centímetros. Cuenta con ello al montar el ramo. Y prefieren agua fresca y poca cantidad.

Hortensias: absorben también por la flor. Si se marchitan, sumerge la cabeza entera en agua fría media hora y suelen revivir.

El agua

Cámbiala cada uno o dos días, y recorta un centímetro del tallo cada vez que lo hagas. Esto solo ya duplica la duración de la mayoría de los ramos.

Lava el florero con agua y jabón en cada cambio. El resto de biofilm de la vez anterior arranca la colonización desde el primer minuto.

Agua a temperatura ambiente para casi todo; fresca para tulipanes y bulbosas.

Llena según el tallo: los leñosos quieren el florero bien lleno; tulipanes y narcisos, poca agua.

El sobrecito y los remedios caseros

El conservante que viene con el ramo lleva tres cosas: azúcar como alimento, un acidificante que baja el pH y facilita la absorción, y un biocida que frena las bacterias. Funciona, y es mejor que casi cualquier apaño casero. Úsalo y respeta la dosis, porque el exceso de azúcar hace lo contrario.

De los remedios que circulan:

Una cucharadita de azúcar más unas gotas de lejía por litro es lo que más se acerca al conservante comercial: alimento y biocida. Es el que sí tiene lógica.

Aspirina. Acidifica un poco, así que algo hace, pero mucho menos de lo que se dice.

Refresco de cola o gaseosa. Aporta azúcar y acidez. Funciona a medias y ensucia.

Una moneda de cobre. No hace nada. Las monedas actuales apenas llevan cobre, y aunque lo llevaran no se disuelve lo suficiente.

Vodka, laca, aspirina efervescente. Sin efecto demostrable.

Dónde colocar el ramo

Lejos del sol directo y de fuentes de calor. El calor acelera la apertura y por tanto el final.

Lejos del frutero. Este es el que casi nadie sabe: la fruta madura —sobre todo manzanas y plátanos— desprende etileno, la hormona que provoca el envejecimiento y la caída de pétalos. Un ramo junto a un frutero dura la mitad.

Sin corrientes de aire, que deshidratan.

De noche, mejor fresco. Si puedes moverlo a una habitación fría mientras duermes, ganas días.

Mantenimiento diario

Retira las flores marchitas en cuanto lo estén: además de afear, emiten etileno y aceleran a las vecinas. Quita también las hojas que amarilleen.

Y si un tallo huele mal o está viscoso en la base, sácalo: contamina el agua de todos.

En resumen

Nada más llegar: fuera las hojas que queden bajo el agua, corte en diagonal de dos centímetros hecho bajo el agua con herramienta afilada, y al florero. Después, cambiar el agua cada uno o dos días recortando el tallo, lavar el jarrón, usar el conservante del sobre y mantenerlo lejos del sol y del frutero.


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