El clavel chino es Dianthus chinensis, un clavel pequeño de flor plana y pétalos dentados que en España se usa casi siempre para lo mismo: llenar una jardinera, un arriate o un bancal de color desde la primavera hasta el otoño. No es la planta de la que salen los claveles de floristería, ni una planta de largo recorrido. Es una mata baja, de vida corta, que se comporta como anual o como bienal y que se cambia sin remordimiento cuando se agota.

Entenderlo así te ahorra el disgusto habitual. Quien lo planta esperando una mata perenne que crezca cada año acaba pensando que lo ha hecho mal, cuando lo que ha pasado es que la planta ha cumplido su ciclo. Aquí tienes cómo es de verdad, cuánto dura, cuándo se siembra en España y qué hacer con el bache de julio y agosto, que es lo que menos suele contarse.

Flores de clavel chino de pétalos dentados

Qué planta es el clavel chino

Es una cariofilácea del género Dianthus, el mismo del clavel y de las clavelinas, originaria del este de Asia. Forma una mata compacta, de unos veinte a cuarenta centímetros según la variedad, con hojas estrechas de color verde claro, algo más blandas que las de un clavel común. La flor es sencilla o semidoble, plana, con el borde de los pétalos recortado como si lo hubieran mordido, y suele llevar un ojo o un anillo de otro color en el centro.

Un aviso, porque en internet circula mal: Caryophyllaceae no es el nombre científico de esta planta, es el nombre de la familia botánica a la que pertenece, la de los claveles. El binomio de la especie es Dianthus chinensis, y así es como lo vas a encontrar en una etiqueta de vivero seria.

Y un segundo aviso sobre el aroma. El clavel de toda la vida huele, y bastante. El clavel chino, en cambio, huele poco o nada, y la mayoría de las variedades modernas de jardinera no tienen olor apreciable. Si lo que buscas es perfume, esta no es tu planta.

Cuidado con el nombre: hay otro clavel chino

En muchas zonas de España y de América se llama clavel chino a una planta que no tiene nada que ver: el tagete, Tagetes patula o Tagetes erecta, que es una compuesta de flor naranja o amarilla en pompón y de olor fuerte y resinoso. Es la misma planta que en otros sitios se llama damasquina, clavel de indias o clavel moro.

Distinguirlas es fácil en cuanto las tienes delante. El Dianthus tiene hojas estrechas, enfrentadas de dos en dos, y flor plana de cinco pétalos dentados o de varios pétalos superpuestos, en la gama del blanco al rosa, rojo y bicolor. El tagete tiene hoja dividida en foliolos como un helecho, olor inconfundible al frotarla y flor amarilla o naranja. Si en el vivero te ofrecen un clavel chino, mira la hoja antes que la flor.

Anual, bienal, y poco más

Botánicamente Dianthus chinensis es una planta de vida corta que puede vivir un par de años, pero en jardinería se maneja como anual o como bienal según cuándo se siembre. En casi toda España se planta en primavera, florece ese mismo año y a la segunda temporada ya viene con menos flor y la mata desgarbada, con los tallos leñosos por abajo y un centro pelado.

No es un defecto que se corrija con abono. Es el ciclo. Lo sensato es contar con dos temporadas como mucho, y replantar. Si te gusta la planta, la salida elegante es dejar que alguna cuaje semilla al final: el clavel chino resiembra con bastante alegría, aunque las hijas de una variedad híbrida no salen iguales a la madre.

Cuándo se siembra en España

De semilla, lo habitual es un semillero protegido a finales de invierno o en los primeros días de primavera, en bandeja, con sustrato fino y la semilla apenas cubierta, porque es muy pequeña. Germina en unos días con temperatura suave. El trasplante al sitio definitivo se hace cuando la planta tiene varias hojas y ya no hay riesgo de helada fuerte, que en el interior peninsular puede ser bien entrado abril y en el litoral mucho antes.

En el litoral mediterráneo y en el sur también funciona la siembra de finales de verano o principios de otoño, para plantar en octubre y tener flor desde el primer buen tiempo. El invierno suave no la molesta y así te ahorras el arranque lento de la primavera. En zonas de heladas fuertes y prolongadas esa opción no vale.

La planta en maceta del vivero es el camino corto, y está en venta desde marzo. Al plantarla, respeta la altura del cepellón y no entierres el cuello, que es por donde se pudre.

Dónde ponerlo: jardinera, arriate y maceta

Es una planta de primera línea. En un arriate va en el borde, delante de todo, porque se queda baja y no tapa nada. En jardinera de balcón cumple bien, siempre que tenga fondo suficiente: una jardinera poco profunda acaba dejando a la planta con sed cada mediodía.

Sol directo, y cuanto más mejor. A media sombra crece, pero se estira, da menos flor y se tumba. Lo que no aguanta es el sitio cerrado y húmedo, sin aire, porque ahí aparecen los hongos de hoja. Un balcón ventilado le va mejor que un patio interior.

Mata de clavel chino en flor en una jardinera

Suelo, cal y riego

Aquí hay una buena noticia para media España. Los Dianthus son plantas de suelo neutro o algo calizo, y agradecen la cal que fastidia a las camelias, las azaleas o las hortensias. En los suelos calizos del este y del sur peninsular el clavel chino está a gusto sin corrección de ningún tipo. Lo que no tolera es el suelo compacto y encharcado, así que en maceta va sustrato universal aligerado con arena gruesa o perlita, y en jardín arcilloso, arriate elevado o caballón.

El riego es moderado y a fondo, dejando secar la capa superficial entre riego y riego. El error clásico es el riego diario y corto, que mantiene el cuello siempre húmedo y termina en podredumbre de raíz. En maceta en pleno verano puede tocar riego diario de verdad, pero por necesidad y no por rutina, y regando la tierra, no la mata.

El bache de julio y agosto

Esto es lo que casi nadie cuenta y lo que más desconcierta. El clavel chino florece bien desde mayo y en cuanto llegan las semanas de calor fuerte se para: deja de abrir flores, la mata se afea y da la sensación de estar muriéndose. No lo está. Es una planta de temperaturas suaves y el verano mediterráneo la pone en pausa.

La respuesta correcta no es abonar más ni regar más, que es lo que suele hacerse y lo que acaba de rematarla. Es un repaso con las tijeras: recorta la mata un tercio, quita todo lo seco, riega y espérate. Con el fresco de septiembre rebrota y suele dar una segunda floración de otoño muy decente. Un poco de sombra en las horas centrales durante esas semanas también ayuda, sobre todo en maceta.

Quitar la flor pasada, y por qué

No es cosmética: mientras la planta forma semilla deja de formar flor, así que quitarla a tiempo alarga la floración semanas. Se corta el tallito entero hasta el primer par de hojas, no solo la flor seca, cada pocos días.

Problemas que vas a ver

El pulgón en las puntas tiernas de primavera es el más común, y se lleva bien con jabón potásico bien aplicado, mojando el envés, repitiendo a los pocos días y sin tratar en las horas de vuelo de las abejas. La araña roja aparece con calor seco y en sitios resguardados, y se detecta por el punteado descolorido del haz de la hoja. La podredumbre de raíz y de cuello viene del exceso de agua y no tiene arreglo una vez instalada, así que se previene con drenaje.

Si alguna vez piensas en tratar, el marco es el Real Decreto 1311/2012 y su gestión integrada: prevención y medios físicos antes que el químico, solo productos autorizados para jardinería exterior doméstica, que se consultan en el Registro de Productos Fitosanitarios del ministerio, y la dosis que diga la etiqueta del envase. En una jardinera de claveles chinos casi nunca hace falta llegar ahí.

Perros y gatos

Los Dianthus figuran entre las plantas de toxicidad leve para perros y gatos en los listados veterinarios de referencia: si un animal mordisquea la planta puede tener molestias digestivas, y el contacto repetido irritar la piel. No es una planta peligrosa como la adelfa o como los lirios del género Lilium para los gatos, pero tampoco es comestible, y no hay motivo para tenerla al alcance de un cachorro que muerde todo.

El significado, que es una convención cultural

Los significados por color que se le atribuyen a los claveles vienen del lenguaje de las flores victoriano, un código de salón del siglo XIX difundido con diccionarios florales que se vendían como libro de regalo. Es historia cultural y se cuenta como tal: ni la flor tiene un efecto ni el código era estable, porque cambiaba de un manual a otro y de un país a otro.

En resumen

El clavel chino, Dianthus chinensis, es un clavel bajo de flor plana y pétalos dentados, de poco o ningún aroma, que se maneja como anual o bienal y que da su mejor temporada el primer año. Quiere sol directo, drenaje, riego moderado y agradece la cal del suelo, lo que lo convierte en una planta agradecida en el este y el sur peninsular. La flor pasada se corta para que siga abriendo, y en julio y agosto se le recorta la mata y se le da tiempo, porque el calor fuerte la para y con el fresco de septiembre vuelve.

Antes de comprarlo, mira la hoja: si es estrecha y enfrentada de dos en dos, es un Dianthus; si va dividida en foliolos y huele fuerte al frotarla, te están vendiendo un tagete con el mismo nombre comercial. Y cuenta con reponerlo cada una o dos temporadas, porque su vida corta no es un fallo de cultivo sino la manera que tiene esta planta de funcionar.


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