La zarzaparrilla (Smilax aspera) es una trepadora leñosa perenne, armada de espinas, propia del monte mediterráneo español. La encontrarás enredada en encinares, alcornocales, bosquetes de ribera, setos de linde y matorrales de casi toda la Península, además de Baleares y Canarias. Sus tallos flexibles y llenos de aguijones suben por los arbustos con ayuda de dos zarcillos que salen de la base de cada hoja.

Antes de plantarla conviene saber que no es una planta de maceta ni de patio pequeño: es una liana de monte que forma marañas densas y que se defiende con espinas. Tiene sentido en un seto vivo, en un talud, en un jardín naturalista o en una restauración de vegetación autóctona, donde da cobijo y comida a los pájaros. En un arriate ajardinado será un problema. Y ojo con el nombre, porque la zarzaparrilla del refresco no es esta.

Frutos rojos de zarzaparrilla

Cómo es la planta

Los tallos son delgados, angulosos, muy flexibles y cubiertos de aguijones curvos y duros. Las hojas son coriáceas y persistentes, de contorno acorazonado o con la base en forma de flecha, con el borde armado de espinitas y, en muchos ejemplares, con manchas blanquecinas en el haz. Esa combinación de hoja triangular brillante y borde que pincha es inconfundible.

De la base del peciolo salen dos zarcillos, que son estípulas modificadas. Con ellos se agarra a lo que tenga cerca y va trepando sin necesidad de raíces adventicias.

Es una planta dioica: hay pies macho y pies hembra, y solo los pies hembra dan fruto. Florece a finales de verano y en otoño, con racimos de florecillas pequeñas, verdosas o blanquecinas y muy perfumadas, que atraen a un montón de insectos en una época en la que hay poco en flor. Después vienen las bayas, rojas primero y casi negras al final, que maduran en pleno invierno.

Bajo tierra tiene un rizoma leñoso y ramificado, que es lo que le permite rebrotar después de un incendio o de un desbroce.

La zarzaparrilla del refresco no es esta

El nombre despista mucho. La bebida llamada zarzaparrilla, popular en América y en algunos países europeos, se elabora tradicionalmente con la raíz de especies americanas del mismo género, como Smilax ornata, Smilax regelii o Smilax officinalis, plantas tropicales de Centroamérica y Sudamérica. Nuestra Smilax aspera es una especie distinta, de monte mediterráneo, y su rizoma tiene un uso tradicional propio en la etnobotánica española, del que aquí solo dejamos constancia como tradición: este sitio no atribuye propiedades a las plantas ni explica preparaciones.

Hojas y tallos espinosos de zarzaparrilla

Dónde crece y dónde plantarla

Es una planta termófila, de clima mediterráneo, que aguanta muy bien la sequía estival una vez establecida y que no tolera los fríos intensos y prolongados.

  • Litoral mediterráneo, sur y valles cálidos del interior. Su terreno. Crece en cualquier suelo, incluidos los calizos y pedregosos.
  • Interior peninsular frío. Solo en enclaves resguardados y de solana. Las heladas fuertes la limitan.
  • Norte atlántico. Presente en zonas costeras templadas y en enclaves abrigados, no en la montaña húmeda y fría.
  • Canarias. Está presente en la laurisilva y en el monte de las islas, con formas propias de porte más exuberante.

Elige el sitio pensando en el futuro. Necesita algo por lo que trepar: una valla, un seto, un grupo de arbustos, un talud. Y necesita estar lejos de un paso frecuente, porque las espinas enganchan la ropa y arañan de verdad.

Suelo, exposición y riego

Suelo. Cualquiera con drenaje, incluidos suelos pobres, pedregosos y calizos. Agradece la materia orgánica pero no la necesita.

Exposición. Sol o media sombra. En el monte crece muchas veces bajo la cubierta de encinas y trepa buscando la luz, así que tolera bastante sombra, aunque fructifica mejor con sol.

Riego. Riegos de apoyo el primer y el segundo verano, hasta que enraíce. A partir de ahí, en su clima, ninguno. Es una planta de secano.

Zarzaparrilla trepando

Multiplicación

Por semilla. Es el método normal, pero pide paciencia. Recoge los frutos bien maduros en invierno, limpia por completo la pulpa (los restos inhiben la germinación), lava las semillas y siémbralas en maceta profunda con sustrato arenoso. Necesitan pasar frío, así que lo práctico es sembrar en otoño o invierno y dejar las macetas a la intemperie, protegidas de los pájaros. La nascencia es lenta e irregular: puede aparecer en la primera primavera o en la segunda, así que no tires el semillero.

Por división de rizoma. A finales del invierno, separando fragmentos de rizoma con yemas de una mata establecida y plantándolos enseguida en tierra suelta y húmeda. Es más rápido que la semilla cuando tienes acceso a una planta.

Trasplante desde el campo. No lo hagas. El rizoma es profundo, el trasplante suele fracasar y, además, arrancar plantas del monte requiere permiso del propietario o de la administración según el terreno, y está prohibido en espacios protegidos.

Poda y manejo

Crece deprisa una vez instalada y se enmaraña. Si la quieres contenida, recorta al final del invierno, antes de la brotación, aclarando tallos viejos desde la base en lugar de recortar puntas, que solo la hace ramificar más.

Trabaja siempre con guantes gruesos y manga larga. Los aguijones son curvos y enganchan.

Ten presente que rebrota con fuerza desde el rizoma, y que los pájaros dispersan sus semillas a distancia. En un jardín cuidado puede convertirse en una planta que aparece donde no la quieres. No está catalogada como invasora en España, porque es una especie autóctona, pero su comportamiento local sí es el de una colonizadora vigorosa.

Zarzaparrilla en el monte mediterráneo

Los frutos y los brotes

Las bayas rojas son un recurso importante para la fauna en invierno: mirlos, currucas y zorzales las consumen y son los que reparten la semilla. No son un fruto de mesa y no deben comerse: no forman parte de nuestra alimentación y no compensa arriesgarse con ellas, especialmente con niños cerca.

Distinto es el caso de los brotes tiernos de primavera, que en algunas comarcas mediterráneas se han recolectado y cocinado al modo de los espárragos silvestres. Es una tradición documentada, pero como con cualquier planta silvestre, no la practiques si no tienes identificación segura de la especie, permiso para recolectar en el lugar y certeza de que la zona no ha recibido tratamientos.

Plagas y problemas

  • Casi ninguna plaga relevante. Es una planta rústica de monte, con pocos problemas fitosanitarios en cultivo.
  • Cochinilla ocasional en tallos, en plantas muy apretadas y sin ventilación.
  • Daños por helada. En zonas frías puede quemarse la parte aérea y rebrotar desde la base en primavera.
  • Crecimiento invasor. El problema real: no una enfermedad, sino que ocupe más de lo previsto.

Bayas de zarzaparrilla maduras

Calendario

ÉpocaQué pasa o qué hacer
Final de inviernoPoda de aclareo; división de rizomas; plantación
PrimaveraBrotación vigorosa; salida de brotes tiernos
VeranoParada relativa; riego de apoyo solo en plantas jóvenes
Final de verano y otoñoFloración perfumada, muy visitada por insectos
InviernoMaduración de los frutos rojos; recolección de semilla

Zarzaparrilla, planta completa

En resumen

La zarzaparrilla es una trepadora espinosa y perenne del monte mediterráneo, dioica, de floración otoñal perfumada y frutos rojos en invierno. Se planta en setos vivos, taludes y jardines de vegetación autóctona, donde aporta refugio y alimento a las aves y no necesita riego una vez establecida. Se multiplica por semilla limpia de pulpa y sembrada en otoño, con germinación lenta, o por división de rizoma al final del invierno.

No es una planta de maceta ni de jardín pequeño y cuidado: pincha, se enmaraña, rebrota de rizoma y los pájaros la siembran por su cuenta. Y recuerda la confusión más habitual: la bebida llamada zarzaparrilla se hace con especies americanas del género Smilax, no con esta, cuyos frutos además no son comestibles.


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