La ulmaria o reina de los prados (Filipendula ulmaria) es una vivaz alta de la familia de las rosáceas que crece en prados encharcados, orillas de arroyo y bordes de bosque húmedo del norte de España. Forma matas robustas de más de un metro coronadas por ramilletes densos de flores pequeñas de color crema, con un perfume dulce que se nota a distancia en verano.

Lo esencial antes de plantarla es su exigencia de agua: la ulmaria es una planta de suelo que no se seca nunca. En un arriate normal de secano se agosta y desaparece. Si tienes una zona húmeda, un borde de estanque o un rincón que se encharca en invierno y se mantiene fresco en verano, es una planta magnífica y prácticamente sin cuidados. Si no lo tienes, olvídala o prepárate para regar mucho.

Ulmaria en flor

Cómo es la planta

De un rizoma corto salen tallos rígidos, angulosos y con frecuencia rojizos, que superan el metro de altura y en buenas condiciones se acercan al metro y medio. Las hojas son compuestas, con varios pares de foliolos dentados y un foliolo terminal más grande dividido en lóbulos; el envés suele ser más pálido y afieltrado. El nombre ulmaria viene precisamente del parecido de esos foliolos con la hoja del olmo.

La floración es lo que la delata. Los tallos rematan en corimbos amplios y esponjosos con cientos de florecillas de cinco pétalos blanco crema y muchos estambres, lo que da ese aspecto de espuma. El aroma es intenso, entre almendra y miel, y atrae a un montón de insectos. Después de la floración se forman frutitos retorcidos en espiral, un carácter muy propio del género.

Toda la planta contiene derivados salicílicos. Eso tiene un interés histórico real: fue de esta planta, entonces llamada Spiraea ulmaria, de donde se aisló el ácido salicílico que dio nombre a la aspirina. Como consecuencia práctica, las personas sensibles o alérgicas a los salicilatos deben evitar el contacto y el consumo. Su uso en infusiones y para aromatizar bebidas forma parte de la tradición europea documentada, pero no es materia de recomendación aquí.

Dónde plantarla

Su hábitat natural en España son las juncieras, las megaforbias de orilla de río y los prados de siega húmedos de Galicia, la cornisa cantábrica, el Pirineo y las montañas del Sistema Ibérico. Ahí crece sola. En el jardín, busca imitar eso.

  • Norte atlántico. A pleno sol, en tierra normal. Es de las vivaces más fáciles de la zona.
  • Interior peninsular. Media sombra obligada y suelo con mucha materia orgánica, mejor si está cerca de un punto de agua. Acolchado grueso en verano.
  • Litoral mediterráneo. Es un cultivo forzado. Solo en sombra fresca, con riego constante, y aun así vivirá menos y florecerá peor.

Detalle de las flores de ulmaria

Suelo, exposición y riego

Suelo. Fresco a húmedo, profundo, rico en materia orgánica, incluso pesado y arcilloso. Tolera encharcamientos temporales, sobre todo en invierno, que es más de lo que aguantan casi todas las vivaces de arriate. Prefiere pH neutro o algo básico y no le va bien la arena suelta que se seca en dos días.

Exposición. Sol pleno donde el verano es suave y húmedo; media sombra donde aprieta el calor. En pleno sol y con sequía se le queman los bordes de las hojas y florece poco.

Riego. Constante en la temporada de crecimiento. Es más fácil pasarse de seco que de mojado. Un acolchado de compost o de hoja mantiene la humedad y le ahorra riegos.

Plantación y multiplicación

Plantación. En otoño o al final del invierno, con la planta parada. Cava un hoyo amplio, incorpora compost y planta a la misma profundidad que traía en el cepellón. Deja una separación generosa entre matas, porque cada una acaba ocupando bastante sitio.

División de mata. Es el método más rápido y fiable. Cada dos o tres años, en otoño o a finales del invierno, saca la mata, sepárala en trozos con raíces y yemas y replanta enseguida. También sirve para rejuvenecer matas que se han apelmazado y florecen menos.

Semilla. Necesita frío para germinar. Siembra en otoño en bandeja, deja el recipiente al aire libre durante el invierno y espera la nascencia en primavera. Las plántulas tardan una o dos temporadas en florecer.

Mata de ulmaria

En maceta

Es posible, pero con condiciones. Necesita un contenedor grande y profundo, sustrato con buena reserva de agua y, en la práctica, un plato con agua permanente durante el verano, algo que a la mayoría de las plantas les mataría y a esta le viene bien. Aun así rendirá menos que en tierra y habrá que trasplantar y dividir cada dos años. Colócala en semisombra fresca y no la pongas en una terraza al sur.

Cuidados durante el año

Poco que hacer. Al final del invierno se cortan a ras los tallos secos del año anterior. Si las matas se abren por el centro, es señal de que toca dividir.

Los tallos altos se pueden tumbar con lluvia y viento fuerte, sobre todo en suelo muy abonado. Si te ocurre, sujeta con tutores discretos o plántala arropada por otras vivaces que le hagan de soporte.

Cortar los ramilletes marchitos alarga algo la floración y evita que se resiembre sola, cosa que hace con facilidad en suelo húmedo.

Plagas y problemas

  • Oídio. Polvillo blanco en las hojas al final del verano, sobre todo si la planta pasa sed. Se corrige mejorando el riego y aclarando la mata.
  • Roya. Pústulas anaranjadas en el envés. Retira y elimina las hojas afectadas; no las eches al compost.
  • Pulgón. En los brotes tiernos de primavera. Rara vez pasa de anecdótico.
  • Hojas quemadas por los bordes. No es una plaga: es falta de agua o exceso de sol directo.

Ulmaria junto al agua

Cómo combinarla en el jardín

Encaja en jardines de estilo naturalista, en bordes de estanque y en zonas de suelo húmedo donde poco más prospera. Se lleva bien con lirios de agua, juncos ornamentales, Lythrum y otras plantas de ribera, y su floración crema hace de nexo entre colores fuertes. Como planta de fondo de arriate húmedo funciona muy bien porque aporta volumen y aroma sin necesitar nada.

También es una planta excelente para insectos polinizadores en pleno verano, cuando muchas otras ya han pasado.

Hojas de ulmaria

Calendario para España

ÉpocaTarea
OtoñoPlantación, división de matas, siembra en bandeja a la intemperie
Final de inviernoCorte de tallos secos; división si no se hizo en otoño
PrimaveraBrotación; acolchado antes de que suba el calor
VeranoFloración; riego constante y retirada de flores pasadas

Reina de los prados

En resumen

La ulmaria es una vivaz de prado húmedo del norte peninsular, alta, aromática y de floración crema en pleno verano. Su único requisito serio es que el suelo se mantenga fresco todo el año, y con eso resuelto no pide abonos, ni podas, ni tratamientos. Se multiplica dividiendo matas al final del invierno y se resiembra sola si el terreno le gusta.

No es una planta de balcón ni de secano: en clima mediterráneo solo funciona en sombra fresca y con riego constante, y en maceta necesita un contenedor grande con humedad permanente. Contiene salicilatos, así que quien sea sensible a la aspirina debe evitarla, y su uso tradicional en infusiones y bebidas queda como lo que es, una tradición documentada.


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