El trigo es un cultivo de campo, no de maceta. Bajo ese nombre se agrupan varias especies del género Triticum, y en España mandan dos: el trigo blando o harinero (Triticum aestivum), del que sale la harina panificable, y el trigo duro (Triticum turgidum subsp. durum), con el que se hace la sémola de la pasta. Sembrar trigo en serio significa hablar de parcelas, no de macetas de balcón.

Dicho eso, sí tiene sentido saber cómo funciona su ciclo, porque un cuadro de huerto sembrado de trigo es un ejercicio interesante y porque en muchas zonas rurales todavía se siembra una franja para grano o para paja. Lo que no vas a conseguir con un puñado de plantas es harina: para una hogaza hacen falta bastantes metros cuadrados de cultivo.

Espigas de trigo

Cómo es la planta

El trigo es una gramínea anual. De cada semilla nace una plántula que, tras unas semanas, empieza a ahijar: emite hijuelos desde la base, de manera que una sola semilla puede dar varios tallos con espiga. Ese es un punto clave del cultivo, porque el número de espigas por metro cuadrado depende más del ahijado que de la cantidad de semilla que eches.

Después llega el encañado, cuando los tallos se alargan, y por último el espigado y la floración, que en el trigo es discreta porque se autopoliniza dentro de la espiguilla. La espiga lleva las espiguillas dispuestas en dos filas; en el trigo duro son frecuentes las aristas largas, esas barbas que le dan aspecto erizado, y en muchos trigos blandos la espiga es mocha.

El grano madura pasando de verde lechoso a pastoso y de ahí a duro y vítreo. El punto de siega llega cuando el grano no se marca con la uña y la paja está seca.

Trigo de invierno y trigo de primavera

Esta distinción explica el calendario. Las variedades de invierno necesitan pasar frío para florecer, un proceso llamado vernalización, y por eso se siembran en otoño y pasan el invierno como una alfombra de hojas rasas. Las variedades de primavera no lo necesitan y se siembran al final del invierno, con un ciclo más corto y en general menos productivo.

En España la inmensa mayoría de la superficie es de siembra otoñal. En las zonas de montaña con inviernos muy duros o suelos que se encharcan se recurre a la siembra de final de invierno.

Campo de trigo

Dónde se cultiva en España

El trigo blando domina en la mitad norte, en Castilla y León, Aragón y Navarra, mientras que el trigo duro es sobre todo un cultivo del sur y del valle del Ebro, porque necesita más calor y madura con sequedad, que es lo que le da esa vitrosidad que busca la industria de la pasta.

  • Interior peninsular. El terreno clásico del cereal de secano. Siembra de octubre a noviembre y siega en junio o julio.
  • Valle del Guadalquivir y sur. Trigo duro, siembra otoñal algo más tardía y recolección adelantada, en junio.
  • Norte atlántico. Se siembra menos y con más problemas por la humedad, que favorece las enfermedades de hoja y espiga.
  • Montaña. Siembra de febrero a marzo con variedades de ciclo corto.

Suelo y preparación

El trigo prefiere suelos profundos, francos y bien drenados, y agradece el pH neutro o ligeramente básico. Los suelos ácidos y los muy arenosos dan cosechas pobres. Lo que peor lleva es el encharcamiento invernal: en una parcela que se embalsa, la siembra de otoño se pierde.

La cama de siembra debe estar mullida en superficie y asentada por debajo, sin terrones grandes. En huerto, con cavar y rastrillar los primeros diez o quince centímetros es suficiente.

El trigo responde bien al nitrógeno, pero pasarse tiene un coste: exceso de vegetación, encamado y más enfermedades. En una parcela pequeña, un aporte moderado de compost maduro antes de la siembra basta.

Siembra

Se siembra a chorrillo en líneas separadas un palmo o a voleo, tapando con un rastrillado. La profundidad correcta es de dos a cuatro centímetros: más hondo retrasa la nascencia y debilita el ahijado, y más superficial deja la semilla a merced de los pájaros y de la sequedad.

La densidad se mide en granos por metro cuadrado y varía mucho según la variedad, la fecha y la zona. La regla práctica: siembra ralo si vas a sembrar pronto y en tierra fértil, porque la planta ahijará mucho, y algo más denso si siembras tarde, porque tendrá menos tiempo para hacerlo.

Grano de trigo

Riego y cuidados

El trigo de secano vive de la lluvia de otoño e invierno y de la reserva del suelo. En regadío, los momentos en que el agua más pesa son el encañado y el llenado del grano. Un golpe de calor seco en el llenado, lo que en el campo se llama asurado, arruga el grano y hunde el rendimiento.

Las malas hierbas son el problema principal en cultivo pequeño, sobre todo las gramíneas de invierno. Sembrar en línea permite escardar entre filas, que es lo más simple si la superficie es reducida.

De enfermedades, las tres habituales son las royas (manchas pulverulentas anaranjadas o pardas en la hoja), la septoria (manchas alargadas con puntos negros) y el oídio. Todas se agravan con humedad, siembra densa y exceso de nitrógeno. En parcela pequeña la mejor herramienta es la rotación: no repetir cereal en el mismo cuadro dos años seguidos.

Cornezuelo y otras cosas que conviene saber

El cornezuelo del centeno (Claviceps purpurea) también afecta al trigo, aunque con mucha menos frecuencia. Se reconoce porque sustituye algunos granos por cuerpos duros, alargados y de color oscuro que sobresalen de la espiga. Es tóxico y no debe consumirse ni darse al ganado: si aparece, esos granos se descartan. En cultivo pequeño y con grano propio, la revisión visual de la cosecha es obligatoria antes de moler nada.

Trigo maduro

Cosecha, trilla y conservación

La siega se hace con la paja seca y el grano duro. En pequeña escala se siega a mano con hoz, se atan gavillas y se dejan secar unos días. La trilla consiste en separar el grano de la espiga golpeando las gavillas sobre una lona o dentro de un saco resistente, y después se avienta, dejando caer la mezcla con viento o delante de un ventilador para que la paja ligera se separe del grano.

El grano se guarda seco y en recipiente cerrado. Con humedad se apelmaza y enmohece; con el saco abierto, los gorgojos hacen el resto. Molido pierde calidad deprisa, así que si vas a molerlo, hazlo poco antes de usarlo.

Variedades y otros trigos

Además del blando y del duro hay trigos antiguos que se han recuperado en cultivo ecológico y en huertos: la espelta (Triticum spelta), la escaña o einkorn (Triticum monococcum) y el farro o emmer (Triticum dicoccum). Todos ellos son trigos vestidos, es decir, el grano sale de la trilla con las glumas pegadas y hay que descascarillarlo aparte, un paso más que el trigo desnudo no necesita.

Ninguno de ellos es apto para celíacos: son trigos y contienen gluten, por mucho que se les atribuya en algunos sitios lo contrario.

Detalle de la espiga de trigo

Calendario para España

ZonaSiembraSiega
Interior peninsularOctubre a noviembreJunio a julio
Sur y valle del EbroNoviembre a diciembreJunio
Norte atlánticoOctubre a noviembreJulio
MontañaFebrero a marzo, ciclo cortoAgosto

Trigo en la era

En resumen

El trigo es un cultivo extensivo de ciclo largo que se siembra en otoño en casi toda España y se siega a principios de verano. Necesita suelo profundo y bien drenado, poca fertilización si la parcela es pequeña, y sobre todo espacio: la producción se mide por metro cuadrado, y unos pocos metros dan para un experimento y para paja, no para el pan del año.

Si quieres probarlo en el huerto, siembra un cuadro en líneas en otoño, escarda entre filas, siega cuando la paja esté seca y el grano duro, y trilla a mano. Es una forma excelente de entender de dónde viene la harina, y de comprobar de paso por qué el cereal se cultiva en hectáreas y no en macetas.


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