El tilo es un árbol grande, de los de verdad: copa amplia, tronco recto, decenas de metros de altura en ejemplares viejos y una vida que se mide en siglos. Es el árbol de sombra de muchas plazas y paseos españoles, y esa es la escala en la que hay que pensarlo. No se planta en una maceta, ni en un patio pequeño, ni a dos metros de una fachada.

Antes de plantar uno hay que responder a una pregunta: ¿tengo sitio? Un tilo necesita espacio aéreo para su copa, suelo profundo para su raíz y distancia suficiente a construcciones, muros, aceras y canalizaciones. Si la respuesta es sí, es un árbol magnífico, longevo, de sombra densa, que florece en junio perfumando todo el entorno y que aguanta podas severas mejor que casi cualquier otro. Si la respuesta es no, mejor otra especie.

Tilo adulto

Qué tilo es cada uno

En España se plantan y crecen varias especies del género Tilia, todas parecidas:

  • Tilia platyphyllos, el tilo de hoja grande. Es autóctono en zonas de montaña de la mitad norte peninsular, en barrancos frescos y bosques mixtos. Hoja ancha y algo pelosa, floración temprana.
  • Tilia cordata, el tilo de hoja pequeña o tilo silvestre. Hoja más chica, acorazonada, con mechones de pelillos rojizos en las axilas de los nervios por el envés. Florece algo más tarde.
  • Tilia × europaea, híbrido de los dos anteriores, muy plantado en alineaciones urbanas. Tiende a emitir muchos brotes al pie del tronco.
  • Tilia tomentosa, el tilo plateado, de envés blanquecino y aspecto muy elegante, frecuente como árbol de calle porque tolera bien el calor y la contaminación.

Para un jardín en la mitad norte, cualquiera de los dos primeros. Para zonas más cálidas y secas, el plateado se defiende mejor.

Cómo es el árbol

De hoja caduca, con hojas asimétricas en la base y con forma de corazón, de borde aserrado. La copa es amplia y densa, y da una sombra espesa: debajo de un tilo crece poca cosa.

Florece a principios de verano, con ramilletes colgantes de flores amarillentas y muy aromáticas, y con un rasgo inconfundible: cada racimo va unido a una bráctea alargada, membranosa y de color pajizo, que hace de ala y que después dispersa los frutos con el viento. Esa bráctea, unida a la flor, es lo que se recoge tradicionalmente.

Es un árbol muy melífero. En floración, un tilo adulto zumba de abejas.

Dónde plantarlo y a qué distancia

Sol o media sombra, y suelo profundo, fresco y fértil. El tilo es un árbol de vaguada, de suelo con humedad de fondo. Va bien en el norte atlántico, en las montañas del interior y en zonas de vega; en el litoral mediterráneo seco y en el interior más árido sufre y necesita riego, sobre todo de joven.

Las distancias son la parte que más se descuida:

  • Al menos ocho o diez metros de una fachada. Un tilo adulto vuelca su copa sobre lo que tenga cerca, y su sombra oscurece ventanas enteras.
  • Lejos de tendidos eléctricos: acabará interfiriendo y tocará podarlo mal cada pocos años.
  • Lejos de aceras, soleras y muros bajos, que las raíces superficiales acaban levantando cuando el árbol crece.
  • Lejos de canalizaciones y arquetas, y a distancia de una fosa o una tubería antigua.
  • Respeta la distancia legal al lindero con el vecino. En árboles de porte alto lo habitual es una separación mínima fijada por el Código Civil o por la ordenanza municipal, y conviene consultarla en el ayuntamiento antes de plantar, porque cambia de un sitio a otro.
  • Y una recomendación muy práctica: no lo plantes sobre una plaza de aparcamiento ni sobre una terraza de estar, por lo que contamos en el apartado de plagas.

Hojas acorazonadas de tilo

Plantación

En reposo vegetativo, de noviembre a febrero, o hasta marzo en el norte y en zonas frías. Es cuando se venden a raíz desnuda y cuando mejor arraigan.

Abre un hoyo generoso, bastante más ancho que la raíz, y afloja bien el fondo y las paredes, sobre todo si el terreno es compacto. Coloca el árbol con el cuello a ras de suelo, nunca enterrado. Rellena con la propia tierra mejorada con compost maduro, apisona suavemente y forma un alcorque para el riego.

Si el ejemplar es alto, entútoralo con dos tutores y una atadura flexible durante los primeros años, y revisa la atadura cada temporada para que no estrangule el tronco.

Riego y cuidados los primeros años

Los tres o cuatro primeros años son decisivos. Riegos abundantes y espaciados en la época seca, empapando bien el alcorque, para que la raíz baje. Un acolchado de corteza o de restos de poda en el alcorque conserva la humedad y evita competencia de hierba.

Un tilo ya establecido, en la mitad norte y en suelo fresco, se defiende solo. En zonas secas seguirá agradeciendo agua en verano toda su vida.

Poda

El tilo es el árbol que mejor tolera la poda dura de todos los que se plantan en las plazas españolas: rebrota con fuerza desde la madera vieja, y de ahí la tradición del trasmocho y de las alineaciones podadas en formas geométricas.

Dicho eso, en un jardín no hace falta maltratarlo. Lo suyo es:

  • Poda de formación los primeros años, definiendo un eje y unas ramas principales bien repartidas.
  • Después, poda de limpieza en invierno: ramas secas, rotas, cruzadas o mal insertadas.
  • Eliminación de los chupones de la base del tronco, que en algunos tilos son abundantes.
  • Si necesitas contener el tamaño, se puede hacer, pero asume que un árbol podado para mantenerlo bajo pide poda cada pocos años de por vida.

Plagas y problemas

  • Pulgón y melaza. Es el gran asunto del tilo. En primavera y verano se llena de pulgón, que excreta una melaza pegajosa que cae en gotas finas sobre todo lo que hay debajo: coches, mesas, suelo. Sobre esa melaza crece después un hongo negro (la negrilla o fumagina) que lo ennegrece todo. No mata al árbol, pero es muy molesto, y es la razón por la que no conviene plantarlo sobre un aparcamiento o una zona de estar.
  • Ácaros y araña roja en veranos secos, con la hoja punteada y apagada.
  • Quemaduras de hoja y defoliación temprana en veranos muy secos y calurosos. Es señal de que le falta agua o de que el sitio no es el suyo.
  • Compactación del suelo alrededor del tronco, muy dañina a largo plazo.
  • Hongos de madera en árboles viejos con heridas de poda mal cicatrizadas.

Flores de tilo con su bractea

Multiplicación

Por semilla es un ejercicio de paciencia: la del tilo tiene una latencia doble, con la cubierta dura y el embrión inmaduro, y puede tardar más de un invierno en nacer aunque se estratifique en frío húmedo. Rara vez merece la pena.

Lo práctico es el acodo, doblando un rebrote basal al suelo y cubriéndolo, o separar directamente un chupón enraizado del pie en invierno. Es también como se multiplican tradicionalmente los tilos de plaza. Los ejemplares de vivero suelen venir injertados o de acodo.

La flor de tilo

La recolección de la flor de tilo es una costumbre muy arraigada en toda Europa. Se recogen los ramilletes con su bráctea a principios de verano, en cuanto las flores se abren y antes de que empiecen a pardear, en un día seco y a media mañana. Se secan extendidos en capa fina, a la sombra y con buena ventilación, y se guardan en tarro hermético al abrigo de la luz.

Es un uso tradicional documentado y así se cuenta aquí. Este sitio no da consejo médico ni dietético, así que de la tila decimos cómo se recoge y cómo se seca, y nada más.

Calendario para España

TareaNorte atlánticoInterior peninsularLitoral mediterráneo
PlantaciónNoviembre a marzoDiciembre a marzoNoviembre a febrero
Poda de limpiezaDiciembre a febreroEnero a febreroDiciembre a enero
FloraciónJunio a julioJunioMayo a junio
Recogida de florJunio a julioJunioMayo a junio
Riego de apoyoPoco necesarioJunio a septiembreMayo a septiembre

Tilo en floracion

En resumen

El tilo es un árbol de sombra de gran porte y larga vida, para jardines amplios, linderos y paseos, no para patios ni macetas. Quiere suelo profundo y fresco, va mejor en la mitad norte y en zonas de montaña, y necesita riego los primeros años y también después en clima seco. Plántalo a ocho o diez metros largos de cualquier construcción y consulta la distancia al lindero en tu ayuntamiento.

Aguanta podas severas sin problema, se multiplica bien por acodo o por chupón, y su floración de junio perfuma y llena de abejas el entorno. La contrapartida es el pulgón y la melaza pegajosa que gotea en verano, así que elige el sitio pensando en qué habrá justo debajo dentro de veinte años.

Alineacion de tilos

Copa de un tilo


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