Todo el té del mundo, el verde, el negro, el blanco y el oolong, sale de la misma planta: Camellia sinensis, un arbusto de hoja perenne emparentado con las camelias de jardín. La diferencia entre un té y otro no está en la especie sino en cuándo se recoge la hoja y en cómo se procesa después. Eso es lo primero que hay que entender antes de plantar una.

Lo segundo es que el té tiene una exigencia que no se negocia: suelo ácido y agua sin cal. Es una planta acidófila, como las azaleas, los rododendros y los arándanos. En un sustrato calizo o regada con agua dura del grifo, amarillea y se muere despacio. Si tienes eso resuelto, es un arbusto perfectamente cultivable en maceta o en el jardín, especialmente en el norte atlántico, donde el clima húmedo y templado y los suelos ácidos le van de maravilla, y donde de hecho existen plantaciones en Galicia.

Planta de te Camellia sinensis

Las dos variedades

  • Camellia sinensis var. sinensis, la de hoja pequeña y origen chino. Es la más rústica frente al frío y la que tiene sentido plantar en España. Forma un arbusto compacto.
  • Camellia sinensis var. assamica, la de hoja grande y origen del noreste de la India. Es de clima tropical y bastante más sensible al frío. En la península no es una opción.

Cuando compres una planta, asegúrate de que es Camellia sinensis y no una camelia ornamental de flor, que es otra especie y no se usa para hacer té.

Cómo es la planta

Arbusto de hoja perenne, coriácea, alargada y con el borde finamente aserrado, de un verde oscuro brillante. Si se deja crecer libremente forma un arbusto grande o incluso un arbolillo, pero en cultivo se mantiene podado a la altura de la cintura para poder recoger la hoja cómodamente.

Florece en otoño con flores blancas de cinco pétalos y un centro de estambres amarillos, más pequeñas y sencillas que las de una camelia de jardín, y con un aroma suave. Después forma cápsulas leñosas con una o varias semillas grandes y redondeadas.

Clima: dónde va bien en España

  • Norte atlántico: su mejor sitio. Lluvia repartida, humedad ambiental, inviernos suaves y suelos naturalmente ácidos. Aquí se puede plantar en el suelo directamente.
  • Interior peninsular: complicado en el suelo, por el calor seco del verano, las heladas fuertes y los suelos calizos. En maceta con sustrato ácido y buen resguardo se puede tener.
  • Litoral mediterráneo: viable en maceta, con sombra en verano, sustrato de plantas acidófilas y riego con agua de lluvia o descalcificada.
  • Canarias: bien en zonas de medianías húmedas.

Exposición

En el norte húmedo tolera el sol directo. En el resto de España, media sombra: sol de mañana y sombra en las horas centrales. El sol fuerte con aire seco le quema las hojas y le frena el crecimiento.

Agradece protección frente al viento seco, que le deseca la hoja y le amarga la vida más que el frío.

Hojas de la planta del te

Sustrato

Ácido, suelto, rico en materia orgánica y con muy buen drenaje. En maceta, usa un sustrato específico para plantas acidófilas (el de camelias, azaleas y hortensias) aligerado con corteza de pino, fibra de coco o perlita.

En el suelo, solo tiene sentido plantarlo directamente si tu terreno es ácido de partida. Si es calizo, no intentes corregirlo: la tierra vuelve a su pH y perderás la planta. En ese caso, maceta.

Un acolchado de corteza de pino o de acículas mantiene la acidez, conserva la humedad y le encanta.

Riego

Regular y abundante. El té no soporta la sequía: es una planta de zona lluviosa y su raíz es superficial. El sustrato tiene que estar siempre fresco, sin llegar a encharcarse.

Y aquí lo importante: riega con agua de lluvia siempre que puedas, o con agua descalcificada. El agua dura del grifo va depositando cal en el sustrato y termina provocando clorosis, es decir, hojas amarillas con los nervios verdes. Es la forma más habitual de matar una planta de té sin darse cuenta.

En verano, y en macetas, agradece que se le pulverice la hoja para subir la humedad ambiental.

Plantación y trasplante

Se planta en otoño o primavera. Abre un hoyo amplio, rellena con sustrato ácido mezclado con la tierra si esta ya lo es, deja el cuello a ras y acolcha.

En maceta, empieza con un recipiente proporcionado al cepellón y ve subiendo de tamaño cada dos o tres años, en primavera. Una maceta de unos cuarenta centímetros mantiene un arbusto podado durante bastantes años.

Si plantas varios para hacer un seto de té, deja alrededor de un metro entre plantas.

Poda

Se poda para tener hoja al alcance de la mano, no por estética.

  • Los primeros años, despunta los brotes principales para forzar ramificación y crear una copa ancha y baja.
  • Una vez formada, poda a finales de invierno manteniendo la altura a la que te resulte cómodo recolectar, aproximadamente a la cintura.
  • Retira ramas secas, débiles o mal dirigidas.
  • Cada varios años, una poda más fuerte rejuvenece la mata. Rebrota bien.

Arbusto de te podado

Multiplicación

  • Esqueje semileñoso a finales de verano: es el método habitual. Trozos de rama del año con una hoja, en sustrato ácido y arenoso, con humedad alta y a la sombra. Tarda, pero funciona.
  • Semilla: se siembra fresca, porque pierde viabilidad rápido. Remoja las semillas un día y descarta las que floten. Siémbralas en sustrato ácido, con calor suave y a poca profundidad. Las plantas de semilla salen desiguales entre sí.
  • Acodo de una rama baja, doblada al suelo y cubierta en un tramo.

Plagas y problemas

  • Clorosis férrica: hojas amarillas con nervios verdes. Es exceso de cal en el agua o en el sustrato, el problema clásico.
  • Cochinilla, en las axilas y en el envés, sobre todo en plantas de maceta poco ventiladas.
  • Araña roja con calor seco.
  • Pulgón en los brotes tiernos de primavera.
  • Hojas quemadas por el borde: sol directo excesivo, viento seco o falta de riego.
  • Encharcamiento, que pudre la raíz. Quiere humedad constante, no agua estancada.

Recolección y elaboración

Se recogen los brotes tiernos: lo estándar es el brote apical con las dos hojas siguientes, lo que se conoce como "dos hojas y una yema". La hoja vieja y dura de más abajo no sirve. Los brotes salen por tandas a lo largo de la primavera y el verano, y se recolecta cada vez que la mata rebrota.

Con la hoja recién cortada se puede hacer, de forma casera y simplificada:

  • Té verde: se detiene la oxidación en caliente nada más recoger, salteando la hoja unos minutos en una sartén o pasándola por vapor, y después se enrolla con las manos y se seca a fuego muy suave.
  • Té negro: se deja marchitar la hoja unas horas extendida, se enrolla y se estruja para romper las células, se deja oxidar en un sitio húmedo hasta que toma color cobrizo, y se seca a baja temperatura.

Se guarda seco del todo, en recipiente hermético, opaco y lejos de olores fuertes. Una mata en maceta no va a darte para el consumo diario, pero sí para probar el proceso completo, que es la mitad de la gracia de tener un té en casa.

Calendario para España

TareaNorte atlánticoInterior peninsularLitoral mediterráneo
PlantaciónOctubre, o marzoMarzo a abrilOctubre a noviembre
PodaFebrero a marzoMarzoFebrero
Brotación y recolecciónAbril a septiembreMayo a agostoAbril a junio, y otoño
EsquejesAgosto a septiembreAgostoSeptiembre
FloraciónOctubre a noviembreOctubreOctubre a noviembre

Brotes tiernos de te

En resumen

La planta del té es Camellia sinensis, y en España la variedad que interesa es la de hoja pequeña. Quiere sustrato ácido, agua sin cal, humedad constante, media sombra fuera del norte y protección del viento seco. En Galicia y la cornisa cantábrica se puede plantar en el suelo; en el resto, maceta con sustrato de acidófilas.

Se poda baja para poder recolectar, se recogen la yema y las dos hojas siguientes cada vez que rebrota, y de ahí sale té verde o té negro según lo que hagas en las horas siguientes al corte. Si las hojas te amarillean con los nervios verdes, no es plaga: es la cal del agua.

Flor de Camellia sinensis

Cultivo de te en maceta


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