La stevia o estevia es Stevia rebaudiana, una planta de la familia de las margaritas originaria de la frontera entre Paraguay y Brasil, donde crece en zonas húmedas y cálidas. Se cultiva por sus hojas, que tienen un sabor intensamente dulce. En un balcón español es una planta de temporada cálida perfectamente cultivable en maceta, con dos limitaciones que conviene tener claras desde el principio: no aguanta las heladas y no aguanta la sequía.
Hay un segundo asunto que este sitio prefiere decir claramente. En la Unión Europea el edulcorante autorizado es el glucósido de esteviol (aditivo E 960), un producto obtenido industrialmente a partir de la planta y sometido a límites de uso. La hoja de estevia como tal no está autorizada para su comercialización como alimento en la UE, y por eso la planta se vende en los viveros como planta de jardín y no como hortaliza. Aquí la tratamos como lo que legalmente es: una planta de cultivo, con su ficha de cultivo. Ni damos indicaciones de consumo ni entramos en propiedades: este sitio no da consejo médico ni dietético.

Cómo es la planta
Es una mata herbácea, perenne en su clima de origen, de tallos finos y algo leñosos en la base, que forma un arbusto pequeño y ramificado. Las hojas son opuestas, alargadas, de borde ligeramente dentado en la mitad superior y de un verde vivo.
Florece a finales de verano y en otoño, con racimos de florecillas blancas muy pequeñas, poco vistosas. La floración es importante para el cultivador por un motivo práctico: cuando la planta florece, la hoja pierde calidad, así que en cultivo se retrasa todo lo posible.
La estevia es una planta de día corto. Es decir, no florece por la fecha del calendario sino porque los días se acortan, hacia el final del verano. Eso condiciona el manejo: cuanto antes la plantes en primavera, más temporada de hoja tendrás antes de que se dispare a flor.
Dónde ponerla
A pleno sol en el norte atlántico y en el interior, y con sombra en las horas centrales en el sur y en el litoral mediterráneo. Es una planta acostumbrada a calor húmedo, no a calor seco: con sol abrasador y aire seco, las hojas se queman por los bordes.
En maceta va perfectamente. Un recipiente de veinticinco o treinta centímetros de diámetro y de fondo por planta es suficiente, con agujeros de drenaje amplios. En el huerto, deja unos treinta o cuarenta centímetros entre plantas.
Protégela del viento fuerte: los tallos son quebradizos y una mata cargada de hoja se parte con facilidad.
Sustrato
Suelto, con materia orgánica y capaz de mantenerse fresco sin encharcarse. En maceta, sustrato universal de calidad con compost o humus de lombriz y un poco de perlita. En el huerto, tierra mullida con compost maduro.
Es una planta que sufre tanto con el sustrato seco como con el sustrato empapado, así que la mezcla tiene que retener humedad pero drenar el sobrante. Un acolchado de fibra de coco o de restos vegetales en superficie ayuda mucho.
Cómo empezar: mejor planta o esqueje que semilla
La semilla de estevia da bastantes disgustos: es diminuta, tiene un poder germinativo bajo y muy variable, necesita luz para germinar (se siembra en superficie, sin cubrir) y calor constante. Además, las plantas nacidas de semilla salen muy desiguales entre sí.
Por eso lo habitual y lo recomendable es empezar con una planta comprada en primavera, o con un esqueje. El esqueje es fácil: corta una punta de rama no florida de un palmo, quita las hojas de la mitad inferior y ponla en agua o en un sustrato húmedo y aireado, en sombra y con ambiente cálido. Enraíza en unas semanas. Es la forma de conservar una mata buena de un año para otro.

Riego
Regular y frecuente. La raíz de la estevia es superficial y la planta se marchita muy rápido cuando el sustrato se seca. En maceta y en verano puede necesitar riego diario, y a veces dos.
Ahora bien, tampoco tolera el agua estancada. Riega al pie, deja escurrir y no dejes plato con agua. La combinación mala es sustrato compacto más riego abundante: la raíz se pudre.
Pinzado y poda
Es lo que convierte una estevia larguirucha en una mata productiva.
- Cuando la planta tenga unos veinte centímetros, pinza la punta del tallo principal. Saldrán dos ramas.
- Repite el pinzado en cada rama cuando alcancen buen tamaño. Cada corte multiplica los puntos de crecimiento y la mata se llena de hoja.
- Corta las flores en cuanto empiecen a formarse, al final del verano. Retrasar la floración alarga la producción de hoja.
- A final de temporada, poda fuerte y aprovecha esos cortes para hacer esquejes de reserva.
Pasar el invierno
Este es el punto que decide si tienes una planta anual o una planta que dura años. La estevia no soporta las heladas.
- En el litoral mediterráneo y en el sur, en zonas sin heladas o con heladas muy leves, puede pasar el invierno fuera, podada a unos centímetros del suelo y con el pie bien acolchado.
- En el interior peninsular, hay que meterla a cubierto: se poda a media altura y se guarda la maceta en un lugar luminoso, fresco pero sin helar, regando muy poco.
- En el norte atlántico, el frío es menos problema que la humedad invernal continua. También conviene resguardarla y mantenerla seca.
Lo más seguro, en cualquier caso, es tener uno o dos esquejes enraizados en una maceta pequeña dentro de casa como seguro de vida.
Plagas y problemas
- Marchitez por falta de agua: el problema más frecuente. Se recupera al regar si se coge a tiempo, pero repetido debilita la planta.
- Pudrición de raíz por sustrato encharcado o compactado.
- Pulgón en los brotes tiernos de primavera.
- Mosca blanca, sobre todo en plantas resguardadas o en invernadero.
- Babosas y caracoles con las plantas jóvenes recién trasplantadas.
- Hojas quemadas por el borde: exceso de sol directo con aire seco. Cambia la exposición.

Recolección y secado
La hoja se recoge durante toda la temporada cortando puntas de rama, que además hace de pinzado. La recolección principal se hace a finales de verano, justo antes de que la planta florezca, que es cuando la hoja está en su mejor momento.
Corta las ramas por la mañana, cuando se haya secado el rocío. Para secar, ata ramilletes pequeños y cuélgalos boca abajo en un sitio ventilado, a la sombra y sin humedad, o extiende las hojas en capa fina sobre una rejilla. Cuando la hoja cruja al doblarla, sepárala del tallo y guárdala entera en un tarro de cristal hermético, en oscuridad. Los tallos no interesan.
Calendario para España
| Tarea | Norte atlántico | Interior peninsular | Litoral mediterráneo |
|---|---|---|---|
| Esquejes | Mayo a junio | Mayo | Abril a mayo |
| Plantación | Mayo | Mayo | Abril |
| Pinzados | Junio a agosto | Junio a agosto | Mayo a agosto |
| Recolección principal | Agosto a septiembre | Agosto a septiembre | Agosto |
| Resguardo invernal | Octubre | Octubre | Noviembre, o acolchado |

En resumen
La stevia es una planta de temporada cálida, de maceta mediana, sustrato fresco y riego frecuente, que se maneja a base de pinzados para que ramifique y de cortar las flores en cuanto asoman. Ni sequía ni encharcamiento: los dos extremos la castigan igual. En el sur puede quedarse fuera en invierno con acolchado; en el interior hay que resguardarla, y en cualquier caso conviene tener un esqueje enraizado de reserva.
Empieza por planta o por esqueje antes que por semilla, que germina mal y da plantas desiguales. Y ten presente el marco legal europeo: lo autorizado como edulcorante es el glucósido de esteviol obtenido industrialmente, no la hoja, así que esta ficha es de cultivo y ahí se queda.

