El sésamo o ajonjolí (Sesamum indicum) es una planta anual de origen tropical que se cultiva por su semilla desde hace milenios. En España tiene tradición en Andalucía y en algunas comarcas de Extremadura, donde el ajonjolí se sembraba en pequeñas parcelas de regadío, pero hoy es un cultivo minoritario. Lo importante para quien quiera probarlo: necesita un verano largo y caluroso y muy poca agua al final del ciclo, y no da nada si se siembra tarde o en zona fresca.
Es un cultivo de suelo, de línea sembrada, no una planta de balcón. Puedes tener una mata en una maceta grande como curiosidad y verla florecer, pero la cosecha de un par de plantas es un puñado de semillas. Para que salgan las cuentas hay que sembrar un bancal.

Cómo es la planta
Es una herbácea anual de tallo erguido, algo velloso y a menudo de sección cuadrangular, que forma una mata estrecha y alta, normalmente por encima del medio metro y a veces bastante más según la variedad y el suelo. Las hojas son alargadas, las de abajo más anchas y a veces lobuladas, y las de arriba más estrechas.
Las flores salen en las axilas de las hojas, a lo largo del tallo, y son tubulares, acampanadas, blancas o rosadas con motas en el interior, parecidas a las de la digital. Cada flor fecundada da una cápsula alargada con cuatro surcos, llena de semillas planas y ovaladas, que pueden ser blancas, crema, doradas o negras según la variedad.
Esa cápsula es la clave del cultivo, y la explicamos en el apartado de cosecha, porque al madurar se abre sola y suelta la semilla al suelo. De ahí viene la expresión "ábrete, sésamo".
Clima: dónde tiene sentido intentarlo
El sésamo quiere calor sostenido y días largos. No germina bien en suelo frío y una helada tardía o temprana se lo lleva por delante. En la práctica:
- Sur peninsular y valle del Guadalquivir: es su sitio, con la tradición del ajonjolí andaluz detrás. Verano largo y cálido.
- Litoral mediterráneo: viable, sembrando en cuanto el suelo esté caliente.
- Interior peninsular: posible en las zonas de verano fuerte, pero la ventana es corta y hay que elegir variedad precoz y sembrar sin demora.
- Norte atlántico: complicado. Falta calor acumulado y sobra humedad justo cuando la planta necesita secarse. Como curiosidad se puede, como cosecha no.
- Canarias: sin problema de temperatura.
Suelo
Suelto, arenoso o franco, profundo y sobre todo bien drenado. El sésamo tolera la sequía bastante bien una vez arraigado, pero no soporta el encharcamiento ni siquiera unas horas: en suelo pesado y con agua parada las raíces se asfixian y la planta se viene abajo.
No pide un suelo muy rico. Con un aporte moderado de compost bien hecho antes de la siembra es suficiente. Con exceso de nitrógeno hace mucha hoja y tallo, se tumba con el viento y retrasa la maduración de las cápsulas.
Siembra
Siempre a siembra directa, cuando el suelo esté claramente templado, no antes. En el sur y el litoral eso suele caer en mayo; en el interior, hacia finales de mayo o junio, y ahí ya vas justo de ciclo.
- Prepara una cama de siembra fina y limpia de hierba. El sésamo arranca despacio y las malas hierbas lo ahogan si le ganan la salida.
- Siembra poco profundo, uno o dos centímetros, en líneas separadas unos cuarenta o cincuenta centímetros.
- Reparte la semilla algo densa y aclara después, dejando las plantas a un palmo escaso entre sí dentro de la línea.
- Riega suave hasta la nascencia y mantén la superficie húmeda esos primeros días. Después, espacia.
El aclareo importa: apretadas, las plantas se ahílan, se tumban y producen menos cápsulas por pie.

Riego
Es un cultivo de bajo consumo de agua, pero con dos momentos sensibles. Necesita humedad para nacer y establecerse, y agradece riegos moderados durante la floración y el llenado de las cápsulas. A partir de que las cápsulas de abajo empiezan a amarillear, se corta el riego: el final del ciclo tiene que ser seco para que la planta madure y se pueda cosechar.
Riega al pie y espaciado, con riegos profundos, nunca poco y a menudo. Y evita mojar la planta al atardecer.
Mantenimiento
Poca cosa. Escarda las primeras semanas, que es cuando la hierba compite de verdad. Aporca ligeramente al pie si las plantas tienden a tumbarse con el viento. Y no hace falta podar ni pinzar nada.
Algunos cultivadores despuntan la planta cuando ya lleva bastantes cápsulas formadas, para que no siga floreciendo y todo madure a la vez. Es útil si tu ventana de calor es corta, porque el gran problema del sésamo es que florece de forma escalonada y las cápsulas maduran también de forma escalonada.
Plagas y problemas
- Encharcamiento: el primer enemigo, con diferencia. Muerte súbita de plantas tras un riego excesivo o una tormenta en suelo pesado.
- Nascencia irregular por sembrar en suelo frío o por costra superficial tras un riego a chorro.
- Competencia de hierbas en las tres o cuatro primeras semanas.
- Pulgón y ácaros en veranos secos y calurosos.
- Encamado: plantas tumbadas por viento o por exceso de abonado nitrogenado.
- Pérdida de semilla por apertura de las cápsulas antes de la recolección, que es el error más caro.

Cosecha, que es donde está el truco
El sésamo no se cosecha en el punto de maduración total, porque para entonces ya has perdido la mitad de la semilla en el suelo. El método tradicional es este:
- Vigila las cápsulas de la parte baja del tallo. Cuando empiezan a amarillear y las hojas inferiores caen, es el momento.
- Corta las plantas enteras por la base, con las cápsulas todavía cerradas.
- Átalas en haces pequeños y ponlas de pie, boca arriba, apoyadas unas contra otras o colgadas boca abajo, en un sitio seco, ventilado y a cubierto de la lluvia.
- Deja debajo una lona, una sábana o un cajón. Según se secan, las cápsulas se abren y la semilla cae sola.
- Sacude los haces al final para terminar de vaciarlos, y limpia la semilla aventándola o con un colador para separar restos de cápsula.
Guárdala bien seca, en tarro cerrado, en un sitio fresco y a oscuras. La semilla de sésamo es rica en aceite y se enrancia con el tiempo y con el calor, así que no la almacenes años.
Consumo
La semilla se consume cruda o, más habitualmente, ligeramente tostada en sartén sin aceite hasta que empieza a saltar y a oler, que es lo que le saca el sabor. Se usa entera sobre panes y ensaladas, molida en pastas, y de ella se obtiene aceite.
Un apunte necesario: el sésamo es uno de los alérgenos de declaración obligatoria en la Unión Europea, y las reacciones pueden ser serias. Si vas a compartir lo que cultives, dilo.
Calendario para España
| Zona | Siembra | Floración | Cosecha |
|---|---|---|---|
| Sur peninsular | Mayo | Julio a agosto | Septiembre a octubre |
| Litoral mediterráneo | Mayo | Julio a agosto | Septiembre a octubre |
| Interior peninsular | Finales de mayo a junio | Agosto | Octubre, ajustado |
| Norte atlántico | No recomendable |

En resumen
El sésamo es un cultivo de verano largo y caluroso, de siembra directa en suelo templado, líneas separadas y aclareo a un palmo. Suelo suelto y drenado, riego moderado en floración y corte total de agua cuando empiezan a amarillear las cápsulas de abajo. En el sur y el litoral mediterráneo funciona; en el norte atlántico, no.
La cosecha se hace antes de que las cápsulas se abran: se siegan las plantas, se atan en haces y se dejan secar sobre una lona para que suelten la semilla. Después, tostado ligero para el consumo, tarro hermético para la conserva y aviso a quien lo pruebe, porque el sésamo es un alérgeno de declaración obligatoria.

