La saponaria o hierba jabonera (Saponaria officinalis) es una vivaz de flor rosada que crece sola en cunetas, ribazos y bordes de río de media España. Es una de esas plantas que no se cultivan: se controlan. Se planta una mata y a los tres años tienes una colonia, porque se extiende bajo tierra mediante rizomas que van saliendo a distancia del pie original.

Dos advertencias antes de nada. La primera es esa: plántala solo donde te dé igual que se expanda, o directamente en maceta, que es como mejor se maneja. La segunda es que toda la planta, y en especial la raíz, contiene saponinas, que son las que le dan el nombre y la propiedad de hacer espuma con agua. Esas saponinas la hacen tóxica por ingestión y son irritantes; no es una planta comestible ni de infusión, y el agua jabonosa que se obtiene con ella es dañina para los peces, así que no se vierte a un estanque.

Planta de saponaria

No confundas las dos saponarias de vivero

En los viveros españoles encontrarás con ese nombre dos plantas muy distintas:

  • Saponaria officinalis, la jabonera de toda la vida: mata erguida, tallos que se levantan bastante, hoja ancha y lanceolada, flores rosa pálido en ramilletes al final del verano, y rizomas corredores. Es la de esta ficha.
  • Saponaria ocymoides, la jabonera de roca: planta tapizante y baja, de flores rosa intenso en primavera, que forma cojines colgantes sobre muretes y rocallas. No corre bajo tierra y es perfectamente manejable en un jardín pequeño.

Si lo que quieres es color en una rocalla o en un murete, la que buscas es la segunda. Si lo que quieres es la planta tradicional de la colada, es la primera.

Cómo es

Es una herbácea vivaz de la familia del clavel. Los tallos son rectos, algo nudosos y poco ramificados, y salen de un rizoma subterráneo que se ramifica y avanza. Las hojas son opuestas, ovaladas y con tres nervios bien marcados que van de la base a la punta, un rasgo útil para identificarla.

Florece de mediados de verano a principios de otoño, con flores de cinco pétalos rosados o casi blancos, agrupadas en la parte alta de los tallos. Suelen abrirse más al atardecer y perfumar por la noche, que es cuando las visitan las mariposas nocturnas. Hay una forma cultivada de flor doble, más vistosa y que no produce semilla.

En invierno la parte aérea se seca por completo y desaparece. No la des por muerta: rebrota del rizoma en primavera, siempre.

Dónde y cómo plantarla

Es tan rústica que casi da igual dónde la pongas. Va bien a pleno sol y a media sombra, en suelo pobre, pedregoso o arcilloso, y tolera la caliza sin pestañear. Aguanta la sequía una vez establecida y también periodos húmedos.

Dicho lo cual, el sitio importa por otro motivo. En un arriate mezclada con plantas delicadas se las come. Sus buenos destinos son:

  • Un talud, un ribazo o un rincón sin uso donde se pueda extender.
  • Un macizo silvestre de flores para polinizadores, con plantas igual de vigorosas.
  • Una maceta grande, de treinta o cuarenta centímetros, que la contiene perfectamente y luce mucho en flor.
  • Un espacio delimitado con una barrera enterrada, como se hace con la menta.

Se planta en otoño o en primavera, con un marco holgado, porque cerrará el hueco sola en un par de temporadas.

Flores rosadas de saponaria

Sustrato y riego

Cualquier tierra de jardín sirve, mejor con drenaje que sin él. En maceta, un sustrato universal con un poco de arena es suficiente. No necesita abonos: en tierra rica crece tan alta que se tumba con la lluvia.

El riego es mínimo en el suelo, salvo en el primer año o en veranos muy secos del interior y del sur. En maceta sí conviene un riego regular en verano, porque el cepellón se seca rápido y la mata se queda mustia, aunque se recupera con facilidad.

Mantenimiento

Poca cosa, y siempre en la misma dirección: frenarla.

  • Si los tallos se descuelgan, recorta la mata a la mitad a principios de verano. Rebrota más compacta y florece igual, algo más tarde.
  • Corta las flores marchitas antes de que granen si no quieres siembra espontánea alrededor.
  • Después de la floración, siega la parte aérea a ras. En invierno queda solo el rizoma.
  • Cada primavera, repasa el contorno de la mata y arranca con azada los rebrotes que hayan aparecido fuera de su sitio. Es cinco minutos de trabajo si se hace cada año y una batalla si se deja tres.

Multiplicación

Es de las plantas más fáciles de multiplicar que existen.

  • División de mata, en otoño o a principios de primavera: se saca un trozo de rizoma con brotes y se planta directamente donde interese. Prende casi siempre.
  • Semilla, sembrada en primavera en bandeja o directamente en el sitio, apenas cubierta. Nace sin dificultad. La variedad de flor doble no da semilla y se multiplica solo por división.
  • Esqueje de tallo en primavera, aunque rara vez hace falta recurrir a él.

Un aviso práctico: cualquier trozo de rizoma que dejes en la tierra al arrancarla puede rebrotar. Si decides quitarla de un sitio, retira la raíz entera y revisa la zona la primavera siguiente.

Mata de saponaria en flor

Plagas y problemas

Prácticamente no tiene. Los pocos problemas que se ven son estos:

  • Tallos tumbados tras las tormentas de verano, sobre todo en suelo abonado o a media sombra. Se corrige con el recorte de junio.
  • Oídio a final de temporada en sitios muy resguardados y húmedos. No suele ser grave, dado que la planta se siega poco después.
  • Pulgón ocasional en los brotes tiernos de primavera.
  • Expansión no deseada. Es, con diferencia, el problema real de esta planta.

La planta del jabón

La saponaria debe su nombre y su historia a las saponinas de su raíz y de sus hojas: al machacarlas y agitarlas en agua producen espuma. Durante siglos se usó en Europa para lavar lana y tejidos delicados, y se plantaba cerca de lavaderos y de talleres textiles. Todavía hoy se emplea en restauración de tejidos históricos, donde interesa un limpiador muy suave.

Es un dato de historia botánica, no una receta. Ese mismo compuesto es el que hace que la planta no se ingiera, así que la relación con la saponaria es la de mirarla y cultivarla, no la de meterla en la boca. Y ojo con los animales domésticos que roen plantas.

Calendario para España

TareaNorte atlánticoInterior peninsularLitoral mediterráneo
SiembraAbril a mayoAbrilMarzo, u octubre
División de mataMarzo, u octubreMarzoOctubre a noviembre
Recorte de veranoJunioJunioMayo a junio
FloraciónJulio a septiembreJulio a septiembreJunio a agosto
Siega de la mataOctubreOctubreSeptiembre

Saponaria cultivada en maceta

En resumen

La saponaria es una vivaz durísima que florece en agosto, huele por la noche, alimenta polinizadores y no pide nada. Su única exigencia es que decidas de antemano dónde puede expandirse, porque avanza por rizoma y no se detiene sola. En maceta grande o en un talud es una planta estupenda; en un arriate cuidado, un problema.

Se multiplica partiendo la mata en otoño o primavera, se recorta a la mitad en junio si se descuelga y se siega a ras cuando termina de florecer. Y se recuerda siempre lo de las saponinas: no se come, no se toma en infusión y su agua jabonosa no va a un estanque con peces.

Detalle de flor de saponaria

Saponaria silvestre


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