El regaliz (Glycyrrhiza glabra) es una leguminosa perenne mediterránea y de Asia occidental, la misma familia que las habas o la alfalfa. En España se le llama también palo dulce, paloduz, regalicia u orozuz, y crece de forma naturalizada en riberas, sotos y suelos frescos de buena parte del este peninsular, con presencia tradicional muy conocida en el valle del Ebro. Lo que se aprovecha es la raíz y los rizomas, que se secan y de los que se obtiene el extracto usado en confitería.
Lo esencial antes de plantarlo: no es un cultivo de balcón ni de resultados rápidos. Es una planta grande, que levanta más de un metro, y sobre todo es una planta rizomatosa y expansiva. Sus rizomas corren bajo tierra y colonizan lo que tengan alrededor, así que en un bancal pequeño acaba invadiendo a los vecinos. Además, la raíz no se cosecha hasta pasados tres o cuatro años. Se puede tener en un contenedor grande y profundo, y de hecho es la forma más sensata de controlarla, pero hay que darle volumen y paciencia.

Cómo es la planta
Tallos erguidos y algo leñosos en la base, con hojas compuestas imparipinnadas: un eje con varios pares de foliolos ovalados y uno terminal, de un verde algo glauco y ligeramente pegajosas al tacto. En verano da racimos de flores típicas de leguminosa, en tonos azulados o lilas, y después legumbres pequeñas y aplanadas.
Bajo tierra está lo importante: una raíz principal profunda y una red de rizomas horizontales que se extienden lateralmente y emiten brotes nuevos. Esa es la parte que se recolecta y la razón de que la planta se comporte de forma tan invasiva en el jardín.
La parte aérea se seca en invierno y rebrota en primavera. Es rústica y aguanta bien el frío una vez establecida.
Dónde plantarlo en España
Quiere sol pleno y, sobre todo, suelo profundo, suelto y fresco. Prospera en suelos arenosos o francos, sueltos y algo húmedos, como los de vega y ribera, y no funciona en terrenos compactos ni pedregosos, donde la raíz se retuerce y no engorda.
- Interior peninsular y valle del Ebro. Es su ambiente natural. Veranos cálidos, inviernos fríos que no le molestan y suelos de vega.
- Litoral mediterráneo y sur. Bien, con riego de apoyo en verano.
- Norte atlántico. Crece, pero le falta el calor del verano para acumular en la raíz y el exceso de humedad invernal en suelos pesados no le conviene.
Si lo plantas en el suelo, reserva un rincón donde su expansión no importe, o entiérrale una barrera vertical de rizoma alrededor, como se hace con la menta y el bambú.

Cómo se planta
La vía práctica es el trozo de rizoma, no la semilla.
- Consigue segmentos de rizoma de una planta sana, de un palmo aproximadamente, cada uno con al menos una yema visible.
- Plántalos horizontales, a unos diez o quince centímetros de profundidad, en suelo bien cavado y mullido.
- Deja alrededor de un metro entre plantas: ocupan mucho más de lo que parece el primer año.
- La época es el final del invierno o el comienzo de la primavera, antes de que rebrote.
- Riega bien tras la plantación y mantén el suelo fresco hasta que brote.
Por semilla también se puede, pero es lento y desigual: la semilla tiene cubierta dura y necesita escarificación, un raspado suave con papel de lija o un remojo prolongado, y aun así la nascencia es irregular. Las plantas de semilla tardan más en dar raíz aprovechable.
En maceta
Si lo cultivas en contenedor, elige el más profundo que puedas: un macetón alto, una media barrica o un saco de cultivo grande. Sustrato suelto con compost y arena, riego regular y abono ligero en primavera. Contiene la expansión y permite tenerlo en un patio, pero la raíz que saques será más modesta que la de suelo abierto.
Riego y cuidados
Riego regular durante el verano, sin encharcar. Es una planta de suelos frescos, no de secano estricto, aunque una vez establecida aguanta bastante gracias a su raíz profunda.
Al ser leguminosa, fija nitrógeno con ayuda de bacterias del suelo y no necesita abonos nitrogenados. Un aporte de compost al principio de cada primavera es suficiente.
Muchos cultivadores cortan los tallos florales para que la planta destine energía a la raíz en lugar de a la semilla. En otoño, cuando la parte aérea se seca, se siega a ras y se deja como acolchado.

Plagas y problemas
- Pulgón. En los brotes tiernos de primavera, como en casi todas las leguminosas.
- Oídio. Polvillo blanco en las hojas al final del verano, sobre todo en plantas apretadas.
- Encharcamiento. El principal fallo en suelos pesados: la raíz se pudre.
- Caracoles. Se ceban en los brotes al rebrotar en primavera.
- Expansión descontrolada. No es un problema sanitario, pero es el que más disgustos da. Una vez instalado, los fragmentos de rizoma que queden en el suelo rebrotan durante años.
Cosecha y secado
La raíz se recolecta a partir del tercer o cuarto año, en otoño, cuando la parte aérea se ha secado y la planta ha acumulado reservas. Antes de eso las raíces son finas y no compensa.
Se levanta la mata con horca, cavando ancho y hondo, se separan las raíces y rizomas gruesos y se deja siempre una parte con yemas en el sitio para que la planta continúe. Se lavan, se raspa la tierra y se cortan en trozos, que se secan al aire en un lugar ventilado y a la sombra hasta que estén completamente duros. Una vez secos, se guardan en tarro hermético en sitio seco y oscuro.
El uso tradicional en España es directo y sencillo: masticar el palo seco, algo que hicieron generaciones de niños con el paloduz, y su empleo en confitería. También se ha usado desde antiguo en preparados de herboristería, un uso documentado como tradición del que aquí no entramos.

Una advertencia importante
El regaliz no es un dulce inofensivo por mucho que se venda como golosina. Contiene ácido glicirrícico, y su consumo elevado o continuado se asocia a subidas de la tensión arterial, retención de líquidos y descenso del potasio en sangre. Es un efecto bien documentado, con casos clínicos publicados, y por eso las autoridades europeas de seguridad alimentaria recomiendan moderación y advierten expresamente a las personas con hipertensión.
Con más razón hay que tener cuidado si se toma medicación, si hay problemas de tensión o de riñón, o durante el embarazo. Aquí no damos consejo médico ni dietético: lo que sí decimos es que si vas a consumir regaliz de forma habitual, esa conversación es con tu médico o tu farmacéutico. Y que la raíz recién cosechada es notablemente más concentrada que un caramelo industrial.

En resumen
El regaliz es una leguminosa perenne de suelos profundos y frescos que se planta por trozos de rizoma a finales de invierno, ocupa mucho más de lo que sugiere el plantón y tarda tres o cuatro años en dar raíz aprovechable. En terreno abierto conviene contenerlo con una barrera, porque los rizomas se extienden y después cuesta mucho quitarlo.
Es un cultivo de campo o de contenedor grande, no de maceta de balcón. Si tienes sitio, es rústico y apenas da trabajo: sol, suelo suelto, riego en verano y esperar. Eso sí, ten presente que el regaliz consumido en cantidad tiene efectos reales sobre la tensión y el potasio, y que la moderación en su consumo no es una recomendación decorativa.
