La planta de las fotos, la de espigas rojas y peludas que cuelgan como colas entre hojas anchas, es Acalypha hispida, una euforbiácea tropical que en español se llama rabo de gato o cola de gato. Es la que se vende en floristería como planta de interior y la que trataremos aquí.

Hay que aclararlo desde el principio porque el nombre rabo de gato se usa en España para plantas muy distintas. En la Península designa habitualmente a las Sideritis, matas aromáticas del monte mediterráneo. En Canarias, rabogato o rabo de gato es Pennisetum setaceum, una gramínea ornamental de espigas plumosas que se escapó de los jardines y hoy es uno de los problemas ambientales más serios del archipiélago: figura en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras del Real Decreto 630/2013, lo que prohíbe su posesión, transporte y comercio. Si lo que tienes en mente es esa gramínea, no se planta: se erradica. Y también se llama rabo de gato o moco de pavo al amaranto colgante (Amaranthus caudatus), que tiene espigas parecidas pero es una planta anual de huerto.

rabo de gato en flor

Cómo es Acalypha hispida

Es un arbusto perenne originario del sudeste asiático y de Nueva Guinea, cultivado en jardines tropicales de todo el mundo. Forma una mata densa de hojas grandes, ovadas, con el borde dentado y nerviación marcada, de un verde vivo y algo aterciopeladas al tacto.

Lo llamativo son las inflorescencias: espigas colgantes de un rojo carmesí intenso, densas y aterciopeladas, que pueden alcanzar bastantes centímetros de largo. No son flores en el sentido habitual, con pétalos, sino amentos formados por muchísimas florecillas diminutas sin corola, cuyos estigmas plumosos dan esa textura de pelo. Hay también una forma de espigas blancas o crema.

La especie es dioica y lo que se cultiva son pies hembra, porque las inflorescencias vistosas son las femeninas. Los pies macho tienen espigas insignificantes, así que en el comercio no se encuentran.

Dónde tenerla en España

Es una planta de interior en casi toda España. No soporta el frío: con temperaturas bajas pierde hojas, y una helada la mata. Solo en Canarias y en puntos muy abrigados del litoral sur puede vivir fuera todo el año, en jardín protegido.

En el resto del país, la fórmula que funciona es maceta en interior luminoso durante el año, con salida al exterior en verano a un sitio en sombra luminosa y resguardado, y vuelta dentro en cuanto refresquen las noches de septiembre u octubre.

hojas del rabo de gato

Luz

Mucha luz indirecta. Es la condición que más determina si florece o no. Junto a una ventana clara, con sol directo suave de mañana y sin sol duro de mediodía, que le quema las hojas. En un rincón oscuro sobrevive, se estira, pierde color y deja de dar espigas.

Sustrato y maceta

Sustrato rico y esponjoso: una buena mezcla de sustrato universal de calidad con compost o mantillo y algo de perlita o fibra de coco para airear. Quiere fertilidad, a diferencia de las plantas de hoja más austeras.

Maceta con drenaje generoso, y trasplante cada primavera mientras la planta sea joven, pasando a un recipiente algo mayor. Cuando ya esté en un macetón grande, basta con renovar los primeros centímetros de sustrato cada año.

Riego y humedad

Riego regular durante todo el periodo cálido, manteniendo el sustrato fresco pero nunca encharcado. Deja secar solo el primer centímetro entre riegos. En invierno, con menos luz y menos temperatura, se reduce claramente.

La humedad ambiental es su punto débil en un piso español, sobre todo con calefacción. El aire seco le seca las puntas de las hojas y favorece a la araña roja. Pulverizar las hojas con agua a temperatura ambiente, o colocar la maceta sobre un plato con grava húmeda sin que la base toque el agua, marca la diferencia. Un cuarto de baño con ventana es un sitio excelente para ella.

cultivo del rabo de gato

Abonado

De primavera a finales de verano, abono líquido para plantas de flor cada dos o tres semanas, a la dosis que indique el envase o algo menos. Sin abono, las espigas salen escasas y cortas. En otoño e invierno se suspende.

Poda

Se poda, y conviene hacerlo. Con los años la planta tiende a desgarbarse, con ramas largas y desnudas por abajo. A finales del invierno o al comenzar la primavera, antes de que arranque el crecimiento, se recortan las ramas de forma bastante decidida para forzar brotes nuevos desde la base. Sobre esos brotes nuevos es donde saldrán las espigas.

Durante la temporada, retira las inflorescencias cuando se sequen y ennegrezcan, cortando por la base. Así la mata sigue produciendo.

Multiplicación

Por esquejes de tallo en primavera. Se toman puntas de rama de un palmo aproximadamente, se quitan las hojas de abajo y se reduce a la mitad la superficie de las hojas grandes que se dejen, para que no transpiren tanto. Se plantan en un sustrato ligero y húmedo, se cubren con una bolsa o campana para mantener la humedad y se ponen en un sitio cálido y luminoso, sin sol directo.

El calor de fondo ayuda mucho: los esquejes de Acalypha enraízan bastante mejor con el sustrato templado. Ventila la campana a diario para evitar hongos.

esquejes de rabo de gato

Precauciones

Pertenece a las euforbiáceas, una familia conocida por sus savias irritantes. La de Acalypha no es de las más agresivas, pero conviene tratarla con el respeto que se da a cualquier planta de esta familia: no es comestible, puede irritar piel y mucosas, y lo prudente es podarla con guantes, lavarse las manos después y mantenerla fuera del alcance de niños pequeños y de mascotas que mordisqueen las hojas. Ante la ingestión de cualquier planta ornamental, la consulta es al médico o al Instituto Nacional de Toxicología, no a remedios caseros.

Problemas frecuentes

  • No florece. Falta de luz, falta de abono o mata vieja sin podar. Los tres se corrigen.
  • Puntas de hoja secas y marrones. Aire seco. Sube la humedad ambiental.
  • Caída de hojas de golpe. Corriente de aire frío, cambio brusco de sitio o sustrato encharcado.
  • Araña roja. Punteado fino y telarañas en el envés, típico con calefacción. Pulveriza y limpia las hojas.
  • Cochinilla y mosca blanca. Habituales en interior. Revisa el envés con regularidad.
  • Hojas pálidas. Suele ser falta de nutrientes tras varios años en el mismo sustrato.

planta rabo de gato en maceta

En resumen

El rabo de gato de interior, Acalypha hispida, es una planta tropical fácil si le das las tres cosas que pide: mucha luz indirecta, humedad ambiental y calor sin corrientes frías. A cambio produce esas espigas rojas colgantes durante buena parte del año, y se rejuvenece con una poda decidida al final del invierno.

Y una última nota sobre el nombre, porque importa: si en tu zona rabo de gato se refiere al Pennisetum setaceum de Canarias, no estamos hablando de la misma planta ni del mismo asunto. Esa gramínea está en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras y no debe plantarse ni propagarse.

cómo plantar rabo de gato


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