La onagra o hierba del asno (Oenothera biennis) es una planta bienal de la familia de las onagráceas, originaria de Norteamérica y hoy naturalizada en buena parte de Europa, España incluida. Se reconoce por su tallo alto y erguido, cubierto de flores amarillas de cuatro pétalos que se abren al atardecer y duran una sola noche, polinizadas por polillas.

Antes de sembrarla conviene saber dos cosas. La primera es que es bienal: el primer año solo hace una roseta de hojas pegada al suelo, y no florece hasta el segundo, cuando levanta el tallo, florece y muere. Si esperas flor el mismo año, te vas a llevar un chasco. La segunda es que se resiembra sola con mucha facilidad, hasta el punto de colonizar cunetas, escombreras y márgenes de río; en el jardín eso significa que, si la dejas, dentro de tres años la tendrás por todas partes. No es una planta que se plante y se olvide, es una planta que hay que contener.

planta Onagra

Qué onagra tienes delante

Bajo el nombre de onagra circulan varias especies del género Oenothera, todas parecidas y todas asilvestradas en España. Oenothera biennis es la clásica, de flor amarilla mediana. Oenothera glazioviana tiene flores bastante mayores y sépalos rojizos, y es muy frecuente en cunetas y ramblas. Oenothera rosea y Oenothera speciosa son de flor rosa o blanca y se venden como ornamentales de jardín.

Si has recogido semilla en el campo o te la han dado, mira la flor antes de dar por hecho que es O. biennis. El manejo es prácticamente el mismo en todas: sol, suelo pobre y poco riego. Lo que cambia es el color, el tamaño de la flor y, en las rosas, la tendencia a extenderse por rizomas además de por semilla, que las hace todavía más invasoras en un macizo.

Cómo es la planta

El primer año forma una roseta basal de hojas lanceoladas, un poco onduladas, apretadas contra el suelo, con una raíz principal engrosada. El segundo año emite un tallo erguido y robusto, a menudo rojizo, ramificado en la parte alta, con hojas alternas repartidas a lo largo.

Las flores salen sucesivamente de abajo arriba durante buena parte del verano. Abren de golpe, casi de un momento a otro, al caer la tarde, y por la mañana ya están mustias, de un color anaranjado. Es un espectáculo que merece plantarla junto a una terraza o un banco donde estés a esa hora.

Después vienen las cápsulas alargadas, erectas, que al secarse se abren en cuatro y sueltan cantidades enormes de semilla diminuta. De esas semillas se extrae el aceite de onagra que se comercializa desde hace décadas, un uso muy documentado que aquí mencionamos como lo que es, un aprovechamiento industrial de la semilla, sin entrar en propiedades de ningún tipo.

flor de onagra

Dónde plantarla

Sol pleno y suelo pobre. Esta es una planta de terrenos removidos, arenosos y con poco alimento; en un suelo rico y regado da mata enorme y blanda, se tumba y florece peor.

El drenaje sí importa: aguanta muy bien la sequía gracias a esa raíz gruesa, y en cambio se pudre en terreno que se encharca en invierno. Tolera suelos calizos y pedregosos sin problema.

  • Litoral mediterráneo. Muy bien, incluso en arenas costeras. Riego prácticamente nulo una vez arraigada.
  • Interior peninsular. Aguanta el frío del invierno en forma de roseta y el calor seco del verano. Es probablemente donde mejor se comporta.
  • Norte atlántico. Crece, pero necesita el sitio más soleado y drenado que tengas; con lluvia constante y suelo pesado, la roseta se pudre en invierno.

Siembra

Se siembra de semilla, que es como se multiplica esta planta; el trasplante lo lleva mal por esa raíz pivotante, así que lo mejor es sembrar directamente en el sitio definitivo.

Las dos épocas buenas son el otoño, para que la roseta se forme con las lluvias y pase el invierno hecha, y el final del invierno o comienzo de la primavera. La semilla es minúscula: se esparce sobre la tierra ya nivelada y se cubre apenas, con un tamizado ligero de tierra fina o nada en absoluto, porque necesita luz para germinar bien. Se mantiene la superficie húmeda hasta la nascencia y luego se aclara, dejando bastante espacio entre plantas, porque el tallo del segundo año ocupa.

Si prefieres semillero, usa macetas profundas y trasplanta muy pequeña, antes de que la raíz llegue al fondo.

roseta de onagra

En maceta

Se puede tener en maceta, con dos condiciones: recipiente hondo, porque la raíz baja, y sol directo. Sustrato pobre y suelto, tipo sustrato universal mezclado con arena, sin abonar apenas.

El riego en maceta es moderado, dejando secar la superficie entre riegos. Es una buena opción precisamente para tener la floración nocturna en un balcón sin soltar semilla por el jardín, siempre que cortes las cápsulas antes de que se abran.

Riego, abonado y mantenimiento

Riego escaso. Durante la nascencia y las primeras semanas hay que mantener el suelo fresco; después, riegos espaciados el primer verano y prácticamente ninguno a partir de ahí, salvo sequía extrema.

Abonado, ninguno en suelo de jardín. El exceso de nitrógeno perjudica más que ayuda.

El mantenimiento real consiste en dos tareas. Una es tutorar los tallos si estás en sitio ventoso o el suelo es demasiado rico, porque se vencen cargados de cápsulas. La otra, y es la importante, es cortar las cápsulas antes de que maduren si no quieres que se resiembre por todas partes. Deja madurar solo dos o tres para recoger semilla, y corta el resto en verde. Una sola planta produce semilla de sobra para el año siguiente y para varios vecinos.

Plagas y problemas

  • Pulgón. En los brotes y en las inflorescencias jóvenes, sobre todo en primavera.
  • Oídio. Polvo blanco en las hojas al final del verano, típico de plantas apretadas o con poca ventilación.
  • Podredumbre de la roseta. Invierno húmedo más suelo pesado. Es la causa más habitual de que no llegue al segundo año.
  • Caracoles y babosas. Se ceban con la roseta tierna del primer año.
  • Plantas que no florecen. No es un problema: es el ciclo bienal. Espera al año siguiente.
capsulas de onagra

Recogida de semilla

Las cápsulas se cortan cuando están secas y pardas pero justo antes de que se abran del todo, porque una vez abiertas vacían la semilla al menor movimiento. Se meten en una bolsa de papel, se dejan terminar de secar en un sitio ventilado y luego se sacuden y se criba lo que queda.

La semilla se guarda seca, en sobre de papel, en un sitio fresco y oscuro. Etiqueta con la especie y el año, porque a simple vista la semilla de las distintas onagras es indistinguible.

onagra al atardecer

Usos tradicionales, con precisión

La onagra tiene un uso tradicional documentado en Europa como planta de huerta menor: la raíz engrosada del primer año se consumía cocida, y las hojas jóvenes de la roseta se han usado como verdura en algunas zonas. Es una tradición histórica, no una recomendación: si vas a probarlo, la identificación de la especie tiene que ser segura y la planta ha de proceder de un sitio limpio, no de una cuneta tratada con herbicida.

El otro uso conocido es el aceite prensado de sus semillas, presente en el mercado desde hace décadas. Sobre eso no entramos: este sitio no da consejo de salud, y aquí la onagra nos interesa como planta de jardín, fácil, resistente a la sequía y con una floración nocturna que atrae polillas y otros polinizadores de crepúsculo.

En resumen

La onagra es una bienal de sol y suelo pobre que hace roseta el primer año y florece el segundo, con flores amarillas que abren al atardecer. Se siembra a voleo en el sitio definitivo, en otoño o a principios de primavera, apenas cubierta, y a partir de ahí necesita muy poca agua y ningún abono.

Su punto delicado no es el cultivo, que es facilísimo, sino la contención: produce una cantidad enorme de semilla y se asilvestra sola en terrenos removidos. Corta las cápsulas en verde salvo las que quieras para semilla, y tendrás una planta bonita y resistente en vez de un problema repartido por todo el jardín.

mata de onagra

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